Declaraciones sobre Fatima

La Teología es la ciencia de Dios en cuanto Dios, conocida a partir de la revelación. La Teología es y debe seguir siendo la humilde sierva de la Palabra de Dios. Al ser un servicio, la Teología tiene que ejercer su tarea en comunión con el Magisterio. En las materias difíciles entre las que se mueve es compatible que haya cierta diversidad de opiniones, no graves, en el marco de la unidad de la fe y la fidelidad al Magisterio, ya que la historia demuestra que siempre ha habido lugar en la Iglesia para una gran diversidad de teólogos y de teologías. La fe es una, sí, pero ¡qué diferencia existe entre las teologías de Justino, Cipriano, Orígenes, San Agustín o Santo Tomás de Aquino! Esta diversidad también trae ventajas para la Iglesia y ha sido fuente de progreso teológico. Por ello este es un espacio de discusión sobre temas opinables de la teología, pero estrictamente dedicado a lo que se opina en las diversas escuelas para exponer y defender una u otra posición y dar de esta forma una visión de conjunto, recordando que no hay verdadera Teología sin Magisterio y sin fe

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Declaraciones sobre Fatima

Notapor apiter » Mar Ene 13, 2015 2:03 pm

Estaba leyendo un interesante trabajo sobre el secreto de Fatima, que en un principio parecía entretenido al leer pero con el trascurso de la lectura se vuelvo dudoso y con algunos errores, pero mas alla de ese articulo encontré referencia a una declaración del entonces Papa Juan Pablo II (Que ya había leído antes me dejo con intriga), no se si es una declaración real del Santo Padre o no, pero esta en varios medios, trascribo la nota:
(la negrita es mia)

Cuando el Papa Juan Pablo II estuvo en Fulda, durante su visita a Alemania (del 15 al 19 de noviembre de 1980) un grupo de personas le hicieron algunas preguntas: una fue con respecto al 3er secreto de Fátima y otra sobre el "futuro próximo" de la Iglesia. Una de las personas presentes documentó este intercambio. Los nombres de los testigos están en las oficinas de la revista "Vox Fidei". A continuación se reporta la parte del texto correspondiente a las dos preguntas, publicado (en italiano) por esa revista (edición #10 – 1981).

Pregunta: "¿Qué hay con relación al tercer secreto de Fátima? Ya debía haber sido publicado en 1960".
Respuesta (del Santo Padre): "Debido a su impactante contenido y para evitar que el poderío mundial del comunismo interfiriera en los asuntos de la Iglesia, mis predecesores proporcionaron información confidencial de manera diplomática. Además, debe bastar a cada Cristiano saber lo siguiente: cuando ustedes leen que los océanos inundarán continentes, que millones de hombres morirán repentinamente en pocos minutos... si esto es conocido, en realidad no es necesario demandar la publicación de este secreto... Muchas personas lo quieren conocer sólo por curiosidad y sensasionalismo: pero olvidan que "saber" implica también una responsabilidad... pero sólo desean satisfacer su propia curiosidad. Esto es peligroso cuando al mismo tiempo, nada quieren hacer, diciendo: "¡Es inútil hacer algo para mejorar la situación!" Entonces el Papa tomó el Rosario y dijo: "¡Aquí está el remedio para esta enfermedad! Oren, oren y no hagan más preguntas. ¡Encomienden el resto a Nuestra Señora!"

Pregunta: "¿Cómo irán las cosas con la Iglesia?".
Respuesta (del Santo Padre): "Debemos estar preparados para enfrentar grandes pruebas inminentes, que podrían exigir también el sacrificio de la propia vida por Cristo... Las pruebas podrían ser atenuadas por medio de sus oraciones y de las nuestras, pero (ya) no podrán evitarse, porque solamente por este medio podrá llevarse a cabo una verdadera renovación de la Iglesia... tal como ya ha ocurrido muchas veces que la Iglesia surgió de nuevo por medio de la sangre. Tampoco será diferente en esta ocasión. Seamos fuertes y preparémonos, teniendo fe en Cristo y en su Madre. Oremos mucho y con frecuencia el Santo Rosario".
http://www.madredelleucaristia.it/esp/futurosp.htm

Si algún hermano pudiera comentar algo del tema ya que no tengo el conocimiento para interpretar estas palabras ni tampoco conozco el contexto exacto en que fueron dichas se los agradecería.

Que Dios y la Santa Virgen los Bendigan
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Re: Declaraciones sobre Fatima

Notapor apiter » Vie Ene 16, 2015 11:49 am

Para completar un poco la idea, otra nota sobre el tema:

http://golgotaonline.com/ediciones/52-2 ... -mayo-2010"Se equivoca quien crea que la misión profética de Fátima ha terminado": Benedicto XVI (Mayo 2010)

Las fuentes no son especialmente para creerlas en un 100%, se mezclan muchas cosas, pero igualmente dentro de ellas hay cosas ciertas como las declaraciones de algunas Papas, que si son verdad, hay que tener en cuenta por supuesto el contexto en el que fueron dichas.
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Re: Declaraciones sobre Fatima

Notapor eduarod » Dom Ene 18, 2015 3:59 am

Estimado en Cristo apiter:

Es difícil atribuir completa autenticidad a estas citas en el contexto en el que se proporcionan. Sin embargo, muy probablemente nada de ello es una falsificación grosera, pero si, claramente, se trata frases sacadas de contexto a través de las cuales se trata de decir incluso lo contrario a lo que las propias citas dicen.

Porque en la cita de San Juan Pablo II la cosa está clara: oren y NO hagan más preguntas. Pero el sentido de los artículos que nos has hecho el favor de citar parece ser EXACTAMENTE LO CONTRARIO de eso: hacer más preguntas, especular más, buscarle 56 pies al gato.

Por eso me parece que, más que detenernos en las frases en sí, lo que debemos entender es porqué se les manipula de esta manera, y qué es lo que REALMENTE debe hacer un BUEN católico respecto al mensaje de Fátima y sus secretos.
Me parece a mi que mucho de lo que se hace para especular que si se puede interpretar el secreto de otra manera, que si la Iglesia no lo ha revelado todo, que si falta algún castigo importante, etc. obedece a dos posibles razones, ambas mucho más ligadas al interés personal que al Amor de Cristo:

1. Mucho de ello me parece que se hace para sentirse mejores o superiores a los demás, un refrito de lo que decía el fariseo del que hablaba Jesús y quien, con su persona que finge sentir lo que no siente oración NO salió justificado:
El fariseo, de pie, oraba así: "Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano.
Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas".
San Lucas 18, 11-12

Entonces, si yo soy de los que "si hacen caso", si yo soy de los que "si se arrpepienten", entonces eso me hace sentir más y mejor que esos "vulgares pecadores" que han de ser castigados.

2. La otra razón que me parece juega un papel importante en todo esto, es la inseguridad en la propia Fe. En efecto: si yo no estoy muy seguro de lo que creo, si NO he entendido ni me he convencido de en qué consiste ese Amor que Cristo vino a trarer al mundo; entonces es muy probable que no entienda en el fondo porqué tengo que privarme de tantos placeres que ofrece el mundo y que yo no puedo disfrutar, mientras que veo que otros los buscan y disfrutan a manos llenas. Y así, la única razón que encuentro para no actuar como actúan ellos es la del temor al castigo del que creo que yo sería objeto si me porto igual. Pero entonces se vuelve muy importante para mi que ELLOS sean castigados, que sufran a causa de su mal comportamiento. Pues solo si yo veo que a ellos les va muy mal a causa de disfrutar esos placeres que en el fondo de mi corazón yo mismo querría disfrutar, es que entonces creo justificadas mis propias privaciones. Pero en cambio, si a ellos no les pasa gran cosa, o, peor aún, si yo veo que de plano no les pasa nada, pues entonces mi inseguridad profunda me lleva a dudar de si no estaré privándome en vano de todas esas cosas que los demás parecen disfrutar tanto. Por eso se vuelve tan importante para mi que "siga habiendo" un castigo muy importante y grave que "dará a todos esos pecadores su justo merecido". Y es ahí donde también me encanta oir y decirles a todos que San Juan Pablo II habló de la posibilidad de escándalo y sensacionalismo si se divulgara el mensaje, al punto de que tan solo me fijo en esa parte de la cita y no reparo en aquello de "oren y no hagan más preguntas"; porque si San Juan Pablo II dijo que se podía prestar al sensacionalismo, puedo yo pensar que "va a estar duro", que "de verdad viene el graaaan castigo" que mi inseguridad tanto necesita para auto-justificarse. Y por supuesto que esta inseguridad NO se manifiesta externamente. Por el contrario, quienes la padecen suelen ser los más radicales en auto-exigirse y exigir a otros un comportamiento intachable al punto de rayar en el fanatismo, muy al estilo de los fariseos. Precisamente porque con esa firmeza y radicalismo externos tratan de auto-ocultarse sus propias dudas y su propia inseguridad.

En cualquier caso, el problema es que el VERDADERO Mensaje de Fátima, NO tiene NADA que ver con estas insanas actitudes. No, el Verdadero Mensaje de Fátima es un llamado a VIVIR el Evangelio en oración, penitencia y conversión. Pero resulta que la conversión del Evangelio a lo que nos lleva NO ES a anunciar catástrofes. Sino a lo que nos llama es a UNIRNOS a la Misión SALVÍFICA de Cristo a través de NUESTRA propia ENTREGA unida al Sacrificio de Cristo en Su Amor.
Quien entiende esto entiende a qué es a lo que se refería el Santo Padre Benedicto XVI cuando habló en Fátima de que la misión profética de Fátima no había terminado. Y es que, por supuesto, el Papa entonces NO se refería primariamente a que hubiera "más profecías sobre castigos y catástrofes que no se habían cumplido aún". Sino hablaba de una misión profética en el sentido más importante y profundo de la palabra. Veamos lo que REALMENTE dijo el Papa en su debido contexto:
“Su estirpe será célebre entre las naciones, [...] son la estirpe que bendijo el Señor” (Is 61,9), con una esperanza inquebrantable y que fructifica en un amor que se sacrifica por los otros, pero que no sacrifica a los otros; más aún —como hemos escuchado en la segunda lectura—, “todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Co 13,7). Los Pastorcillos son un ejemplo de esto; han hecho de su vida una ofrenda a Dios y un compartir con los otros por amor de Dios. La Virgen los ha ayudado a abrir el corazón a la universalidad del amor. En particular, la beata Jacinta se mostraba incansable en su generosidad con los pobres y en el sacrificio[/u ]por la conversión de los pecadores. Sólo con este [u]amor fraterno y generoso lograremos edificar la civilización del Amor y de la Paz.

Se equivoca quien piensa que la misión profética de Fátima está acabada. Aquí resurge aquel plan de Dios que interpela a la humanidad desde sus inicios: “¿Dónde está Abel, tu hermano? [...] La sangre de tu hermano me está gritando desde la tierra” (Gn 4,9). El hombre ha sido capaz de desencadenar una corriente de muerte y de terror, que no logra interrumpirla... En la Sagrada Escritura se muestra a menudo que Dios se pone a buscar a los justos para salvar la ciudad de los hombres y lo mismo hace aquí, en Fátima, cuando Nuestra Señora pregunta: “¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera mandaros, como acto de reparación por los pecados por los cuales Él es ofendido, y como súplica por la conversión de los pecadores?” (Memórias da Irmā Lúcia, I, 162).

Con la familia humana dispuesta a sacrificar sus lazos más sagrados en el altar de los mezquinos egoísmos de nación, raza, ideología, grupo, individuo, nuestra Madre bendita ha venido desde el Cielo ofreciendo la posibilidad de sembrar en el corazón de todos los que se acogen a ella el Amor de Dios que arde en el suyo. Al principio fueron sólo tres, pero el ejemplo de sus vidas se ha difundido y multiplicado en numerosos grupos por toda la faz de la tierra, dedicados a la causa de la solidaridad fraterna, en especial al paso de la Virgen Peregrina. Que estos siete años que nos separan del centenario de las Apariciones impulsen el anunciado triunfo del Corazón Inmaculado de María para gloria de la Santísima Trinidad.

Vemos pues, con meridiana claridad que el sentido de la misión profética a la que se refiere el Papa NO ES ese castigo con el que pretendidamente habrían de ser azotados los pecadores; por el contrario, el Papa habla de que el Amor de Cristo que se ha manifestado en Fátima es un Amor que SE SACRIFICA por los otros Y NO un falso "amor" que sacrifica a los otros.
Es decir, que el VERDADERO sentido de la misión profética de Fátima es ser ese anuncio, esa interpelación, ese llamado que NOS INVITA A NOSOTROS a ENTREGARNOS y SUFRIR NOSOTROS para que esos pecadores NO SUFRAN los castigos que sus pecados merecen.
Pues solamente el que ha entendido esto es el que ha entendido de qué se trata la Misión de Cristo y Su Evangelio, y solo el que hace esto puede hablar de VERDADERA penitencia y conversión.
ESE es el Verdadero y Brillante sentido de Fátima: que es una oportunidad que Dios nos da para que participemos junto con Él de su Obra Salvífica evitando mucho del sufrimiento que este mundo se ha procurado a sí mismo a través de su insensatez y su pecado.
Pero, por supuesto, difícilmente esas personas que quieren ver "el gran castigo a los pecadores" promoverían tanto Fátima, si se dieran cuenta de esto: de que lo que Fátima REALMENTE significa es que ELLOS están invitados a tomar SOBRE SI MISMOS, a ejemplo de Cristo, TODOS esos castigos para que los pecadores NO sean azotados por ellos.

Por eso la disparidad de interpretaciones que hacen estas personas sobre el Tercer Secreto de Fátima y lo que claramente San Juan Pablo II pensaba al respecto: porque a los que quieren auto-justificar sus auto-limitaciones y actitudes auto-represivas difícilmente un atentado fallido sobre un Papa que pudo seguir ejerciendo una fructífera misión les parece que pudiera ser ese graaan secreto y castigo que hará a todos entender que no deben probar esos placeres que él mismo quisiera probar. En cambio, difícilmente podemos imaginar la profunda alegría y amor con los que San Juan Pablo II entregó a Cristo TODOS los sufrimientos que padeció a causa del atentado, incluyendo la precaria salud que seguramente por causa de las consecuencias del mismo atentado le significó muchos más padecimientos y humillaciones en los últimos años de su vida y pontificado; sabiendo que con ello ganaba muchísimas Gracias que harían mucho bien y evitarían mucho sufrimiento a mucha gente.

Me pregunto cuántos de los que tanto hablan de Fátima y sus secretos seguirían hablando de ello si lograsen entender que de ESTO se trata: de, reconociendo el propio pecado y agradeciendo al Dios que se entregó por mi para salvarme cuando yo no lo merecía; entregarme yo también por los demás pecadores en el Amor de Cristo; y que NO se trata entoences de amenazar o de hacer sufrir a esos miserables e inferiores pecadores que tanto me cuestionan y/o molestan.

Que Dios te bendiga.
eduarod
 
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