Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Un lugar de encuentro para todos los solteros que están en el discernimiento de su vocación o llamado y que desean dialogar con personas con sus mismos intereses y anhelos mientras descubren los planes de Dios en sus vida

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Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor Flori » Mié Oct 14, 2015 7:45 am

Hola todos:

Siento que mi vocación es el matrimonio, sueño con formar una familia, pero al mismo tiempo experimento miedo y confusión al respecto. Es lo que quiero, ¿pero será lo correcto? ¿Y será de verdad lo que Dios quiere para mí? Sospecho que si tengo este deseo en mi corazón, debe ser porque Dios lo puso ahí, ¿es real esto o me equivoco?

Quiero encontrar a esa persona especial que será el compañero de toda mi vida, pero siento miedo al pensar que será tan diferente a mí, un origen distinto, otras costumbres, otra forma de pensar, de ser, de sentir y de hacer las cosas, con sus propios defectos e imperfecciones; tendré que adaptarme a él y él tendrá que adaptarse a mí; no sé si estoy lista para compartirlo todo, siempre he sido muy solitaria y reservada, y pensar que alguien conocerá todo de mí me asusta. Pero me asusta mucho más pensar en quedarme sola por el resto de mi vida.

Por otro lado, tengo algunos situaciones que no sé a qué grado complicarían mi matrimonio. Mis padres no se llevaban tan bien, se rompió la confianza entre ellos, estuvieron a punto de separarse y si no lo hicieron fue por mí, aunque en realidad nunca resolvieron por completo sus problemas. Esto generó en mí temor a repetir la historia, repetir patrones y volver a vivir lo mismo en mi nueva familia. Pero tengo la esperanza de haber aprendido bastante con esa experiencia como para no cometer los mismos errores en la comunicación, etc. Aunque si no cometo los mismos, posiblemente cometeré otros, y eso también me asusta. Miedos: al fracaso, a las grandes responsabilidades, a no dar el ancho, a equivocarme de persona, a que me cambien por otra...

Otra cosa es que tengo depresión y trastorno obsesivo compulsivo (TOC) desde mi adolescencia, con las dificultades que esto conlleva. Temo que perjudiquen mi desempeño como esposa y madre. Incluso, hubo un periodo en el que sentía que mi vida se había arruinado y ya no había futuro para mí. Mi sentimiento de tragedia y mis propios prejuicios de considerar un problema psicológico como “locura” me llevaron a la dolorosa idea de que debía renunciar a casarme y tener hijos (también porque existen factores genéticos en este trastorno). Me sentía condenada a estar sola porque no era apta y quién me iba a querer así. Con el tiempo descubrí que no estaba “loca” y que mi vida tampoco estaba arruinada, pero seamos realistas: la gente no tiene como meta casarse con alguien con TOC. Hasta yo quiero un esposo sano (pues con mis problemas ya tendríamos suficiente...) Es un tema que me ha atormentado durante años. A pesar de todo, nunca se apagó en mi corazón ese anhelo de formar una familia. ¿Qué hacer con él?

Por si esto fuera poco, el tiempo va en mi contra. Estoy al borde de los 36 y mi chico ideal no ha aparecido. ¡Ni siquiera sé si existe! Quiero creer que Dios sí creó a alguien para mí, que entre ese inmenso mar de gente que está allá afuera hay alguien preguntándose por mí, alguien que a pesar de mis “particularidades” sabrá amarme, comprenderme y aceptarme como soy, alquien que a pesar de todo podrá ser feliz conmigo... ¡Para Dios no hay imposibles!

Quiero llenarme de fe y confianza en Dios, pero hay momentos en los que la duda me abruma: ¿Y si él no llega a mi vida? ¿Sabré reconocerlo cuando se presente? ¿Y si ya se presentó y no lo vi? ¿Llegará a tiempo, cuando todavía podamos tener hijos propios? :cry:

Me quedo con la canción de la Hna. Glenda: ¿Por qué tengo miedo, dudas y tristeza, si nada es imposible para Ti?

:idea: Queridos hermanos, me encomiendo a sus oraciones para que se realice el plan de Dios en mi vida, que todo suceda de acuerdo a su misericordia, que me muestre qué camino debo seguir, me guíe y me acompañe a través de él. ¡MUCHAS GRACIAS!
Flori
 
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Re: Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor eduarod » Mié Oct 14, 2015 1:12 pm

Estimada en Cristo Flori:

En estricto sentido, para saber qué quiere Dios de ti, se requiere realizar un proceso de discernimiento vocacional. Sin embargo, ni es absolutamente indispensable hacerlo de manera formal, ni eso necesariamente te va a decir qué tienes que hacer en el futuro, o cuál va a ser tu destino (NO es un método de adivinación o cosa semejante), sino te va a decir qué es lo que Dios quiere de ti AHORA.
Esa es la base de nuestra peregrinación en este mundo y, por eso, no sin razón la Salve bien dice: "a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas". No que todo sea tragedia en este mundo, por supuesto, también la Escritura exulta de alegría al decir del ser humano: "le hiciste dueño de un mundo portentoso". Pero la realidad es que nuestro peregrinar en este mundo está marcado por el sufrimiento y la incertidumbre. Y no nos sintamos deprimidos o mal por ello, pues recordemos que "a pesar de que Era el Hijo tuvo que aprender a obedecer padeciendo". Cristo mismo sufrió estas pruebas y Él Venció, Su Victoria YA está dada. Alegrémonos y unamos nuestros sufrimientos a los suyos (que no son sino la parte más sustancial y difícil de NUESTROS propios sufrimientos que Él Tomó sobre Si Mismo). Cada vez que te sientas mal, piensa que Jesús se acordó de ese momento de sufrimiento que tienes en la Cruz y, con Amor, tomó la parte más difícil para que tú no tuvieras que sufrir tanto. Eso indudablemente llenará tu alma del Amor de Dios y de un profundo agradecimiento hacia Él, que a su vez te dispondrá a amar, que es lo que realmente necesitas, muy particularmente para estas inquietudes y dudas que manifiestas, pero en general también para toda tu vida.

Ahora bien, en un proceso de discernimiento formal se toman MUY en cuenta los sentimientos e inclinaciones de la persona, NO como criterio absoluto, pero si como elementos muy importantes. Es decir, si tienes ese deseo de formar una familia bien puede ser un claro indicativo de que tu vocación va en ese sentido. Pero tampoco es una garantía total: muchos religiosos habrían querido formar una familia, ya que es un deseo natural y bueno en el ser humano, pero en algún momento Dios despertó en ellos otra forma de amor de entrega hacia sus hermanos, y entonces optaron por ese camino que Dios les marcaba. Pero lo viste aparecer aquí ya: el amor. NO creas que debes buscar "otra vocación" por heroismo, perfeccionismo o cosa semejante. Si Dios te llama a algo distinto, Él sabrá manifestártelo e indudablemente será en un contexto en el que sea el amor -y no una pesada obligación- la que te mueva a ello. No quiere decir que será todo "color de rosa", el amor suele tener que afrontar muchas dificultades, pero precisamente las vence por su propio ímpetu y fuerza. Esto vale también para el matrimonio. Por eso no le temas a las dificultades que hayas vivido en tu familia o que en tus pensamientos vislumbres que tendrás que aforntar, tampoco a las dificultades desconocidas. Seguro enfrentarás muchas, ya sea que te cases o Dios te llame a otra cosa. ESO NO ES LO IMPORTANTE. Lo importante es afrontarlo todo DESDE el Amor, viviendo el Amor que Dios te tiene el cual agradecerás con el amor que reflejas hacia otros a quienes en unión con Cristo legítimamente amarás: sea un esposo y unos lindos niños, sea otro tipo de personas que Dios ponga en tu camino. Quizá veas el caso de tus papás como un fracaso fingido o cosa parecida, que es como tontamente el mundo actual que no entiende nada del amor, sino tan solo de placeres superficiales, lo entendería. Pero fíjate en algo en lo que tal vez ni tú ni ellos mismos han reparado: mantuvieron su unión POR AMOR, por amor A TI. Y es que es precisamente POR ESO y NO por otra cosa que el matrimonio es indisoluble, porque por medio del mismo Dios Ha Querido Manifestar Su Amor a los niños: que ellos puedan ver un reflejo del Amor de Dios en el amor de sus padres. Y si, quizá tus padres no son el mejor ejemplo del Amor Trinitario, pero SI lograron ser un buen ejemplo del Amor que Dios TE tiene a TI. Porque en su sacrificio de no ceder a la tentación que en el mundo moderno está completamente a la mano y se ofrece constantemente a todos, de separarse "para ser feliz", "para rehacer sus vidas", ellos pusieron TU BIEN por encima de ese deseo y tentación. Ellos vencieron al mundo POR AMOR. Sería bueno que buscaras la manera de mostrarles eso para que, en vez de que ese amor se extinga y deje de tener sentido cuando Dios te llame por otros caminos, de forma que solo queden otras cosas y la tentación del mundo, no caigan en ella; sino que, al contrario, al darse cuenta del GRAN PODER que tiene el amor que ellos han demostrado SI TENER dentro de ellos, más bien ese amor se vaya extendiendo y recobrando el "territorio perdido" en la relación entre ellos mismos.
Y, si estamos hablando de la posibilidad que HOY tienes en el Amor de Cristo de influir en una reconciliación profunda de tus padres; ¿no crees que con mucha mayor razón tienes todos los elementos para confiar en que el Amor de Cristo te puede ayudar a triunfar ante cualquier dificultad matrimonial?
Eso si, se realista en todo sentido: un patán difícilmente va a cambiar porque lo quieras mucho... pero a la vez un buen hombre lo seguirá siendo aunque no parezca "el chico ideal".

Dios NO necesita de nuestra atención constante al detalle para "detectar el camino óptimo" para guiar nuestra vida. NO tengas miedo de "haber desperdiciado la oportunidad de oro". Lo ÚNICO que tienes que hacer es tratar de "no estorbar". Si dejas que Dios Haga Su Obra en ti, Él Mismo se encargará de prepararte, llamar tu atención y motivarte a actuar cuando llegue el momento indicado. Claro, eso no significa tirarse entonces al piso a esperar que Dios haga todo. Recuerda lo que decía San Agustín "ora como si todo dependiera de Dios pero actúa como si todo dependiera de ti", ambas cosas son verdad, porque, como dice el propio San Agustín "el que te creó sin ti, NO te salvará sin ti". Y no es para que te aterres, sino para que entiendas que la salvación consiste en enseñarte a amar ¿cómo pues, podría Dios salvarte sin ti, si quien tiene que aprender a amar eres tú? Pero Dios sabe nuestras limitaciones y no espera más de lo que podemos dar. Por eso lo importante es "no estorbar". Y, eso si, nuestras ideas suelen estorbarnos bastante. De hecho, el tipo de pensamientos que describes son auto-tentaciones. Y aunque al mundo moderno que sabe poco sobre el espíritu le encanta diagnosticar el TOC, la verdad es que te sorprendería la cantidad de jóvenes que llegan a estos foros con ese diagnóstico (muchísimo más de lo que la estadística permitiría justificar). Lo cual, aunque a algunos no les guste, un servidor suele interpretar como que eso del TOC está por verse. Más bien el intento serio por ser un buen cristiano en el mundo moderno suele llevar a dificultades y complicaciones que, si no aprende uno a ponerse AUTÉNTICAMENTE en manos de Dios en vez de andar queriendo confiar en las propias capacidades y fuerzas, se manifiesta de manera tan semejante al TOC, que para un psicólogo o psiquiatra que no sepa de temas espirituales el asunto resulta totalmente indistinguible.
Y no importa que se pueda tratar y disminuir con terapias y medicamentos. Eso en sí mismo NO ES prueba absoluta del buen diagnóstico. Porque los tratamientos y medicamentos van contra las actitudes mismas, NO contra el origen de las mismas, origen que, por lo general, sea espiritual o sea físico, permanece desconocido. Pero en cambio, quien sabe cómo funciona el espíritu de la persona, y detecta el patrón correcto, bien puede entender el origen de todo y corregirlo DESDE LA RAÍZ. Raíz que consiste precisamente en confiar más en uno mismo y en sus propias fuerzas, en querer resolverlo, en querer poder preverlo todo y planearlo todo supuestamente para que "las cosas salgan bien"; todo ello en vez de simplemente CONFIAR EN EL AMOR DE DIOS y de que El que se Entregó en la Cruz por nosotros no nos abandonará si confiadamente nos hemos entregado a Su Omnipotente Amor y Cuidado.
Trabaja activamente, pues, en confiar en Dios, recordando, eso si, que sus amigos participamos de Su Misión: quitar el pecado del mundo; y eso con frecuencia significa tomar sobre nosotros mismos el sufrimiento que produce el pecado de los demás. Pero la diferencia está en que si lo tomamos sobre nosotros para intentar cargarlo nosotros, pues la carga simplemente nos va a aplastar, nunca podremos con ella, es simplemente demasiado pesada para nosotros, por eso NO nos podemos salvar SOLITOS. En cambio, el buen cristiano, toma sobre si la carga solo para PASÁRSELA a Jesús, Quien es El que SI PUEDE cargarla. Por eso Él Mismo dice: "venid a Mi todos los que estáis agobiados por la carga, porque mi yugo es suave y mi carga ligera". Porque al pasar a Él las cargas, en realidad nunca las cargamos realmente nosotros, sino siempre las carga Él a través de nosotros, y eso para nosotros es muchísimo más fácil. Es como un niño pequeño que le ayuda a su papá a cargar un gran tronco, es obvio que el niño no carga casi nada y que el tronco bien podría cargarlo el padre solo, pero el papá deja que el niño ayude para que el niño se fortalezca y aprenda a trabajar y cargar, y así se acerque un poco más a ser como el papá. Dios quiere que amemos como Él Ama, porque entonces seremos auténticamente felices como Él es Infinitamente Feliz, y por eso nos deja ayudarle a cargar con esos sufrimientos que, si los entendemos bien, nos irán fortaleciendo en el amor.
El problema entonces está cuando nosotros nos queremos creer Superman (o Supergirl) y se nos viene la ocurrencia de tratar de cargar el tronco solitos, obviamente no lograremos sino lastimarnos, que es lo que en buena medida te está sucediendo ahora. Olvídate de eso, deja que Él cargue, pero carga también con Él y en Él. Verás que todo cambia si haces eso.

Por supuesto cuentas con nuestras oraciones.

Que Dios te bendiga.
eduarod
 
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Re: Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor Flori » Mié Oct 14, 2015 6:59 pm

Eduarod, ¡eres un ángel! Muchísimas gracias por tu respuesta. Me gustaría comentar algunos aspectos, pero ahorita mismo no dispongo del tiempo suficiente, y además quiero releerla para meditarla con más calma.
¡Un millón de gracias y que Dios te bendiga!
Flori
 
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Re: Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor Flori » Mar Oct 20, 2015 2:26 pm

Hola eduarod:
Ahora puedo contestar a tu mensaje.

eduarod escribió:En estricto sentido, para saber qué quiere Dios de ti, se requiere realizar un proceso de discernimiento vocacional.

¿Y en qué consiste o cómo se hace?

eduarod escribió:Alegrémonos y unamos nuestros sufrimientos a los suyos (que no son sino la parte más sustancial y difícil de NUESTROS propios sufrimientos que Él Tomó sobre Si Mismo). Cada vez que te sientas mal, piensa que Jesús en la Cruz se acordó de ese momento de sufrimiento que tienes y, con Amor, tomó la parte más difícil para que tú no tuvieras que sufrir tanto.

¡Qué impresionante! ¡Nunca lo había pensado de esa manera!

eduarod escribió:te dispondrá a amar, que es lo que realmente necesitas, muy particularmente para estas inquietudes y dudas que manifiestas, pero en general también para toda tu vida.

¿Lo que realmente necesito?

eduarod escribió:NO creas que debes buscar "otra vocación" por heroismo, perfeccionismo o cosa semejante. Si Dios te llama a algo distinto, Él sabrá manifestártelo e indudablemente será en un contexto en el que sea el amor -y no una pesada obligación- la que te mueva a ello.

No estoy buscando ninguna en particular, solamente saber cuál es verdaderamente la mía. A fin de cuentas solo existen tres opciones: matrimonio, soltería y vida consagrada. Después de analizar llegué a la conclusión de que no tenía cualidades para ninguna :oops: , aunque la que me atraía más era el matrimonio.
Desde niña daba por hecho que iba a casarme. De adolescente, pensaba en recordar bien esa etapa para comprender a mis hijos cuando llegaran a ella. Más grande, me aficioné a temas de orientación psicológica y familiar, formación humana, etc. para aprender, incluso en la época que suponía que el matrimonio no podría ser para mí.
Hace pocos años estuve considerando ser virgen consagrada, pero me preocupaba que era algo definitivo y no temporal. Me descubrí a mí misma pensando que si tomaba ese camino, no me podría casar después. Hasta que un día estallé. Escribí en mi diario: “Me gustaría poder ser madre. Toda mi vida soñé con formar una familia feliz. Quiero casarme y tener hijo, sueño con mi vestido de novia, ¿a quién trato de engañar?” Escribí sobre cómo me gustaría que fueran mi relación de matrimonio y mi futura familia y me quejé de todo lo que en mí representaba un obstáculo (actitudes, ideas, hábitos, defectos...), algo que me desanimaba hasta el punto de expresar que nadie merecía “arruinar su vida casándose conmigo”. Era como mi sueño imposible.
Le debo a un bendito sacerdote que me haya hecho ver que puedo trabajar para ir superando mis defectos y que me animara a luchar por mis sueños. Me hizo darme cuenta de que me había dado por vencida antes de empezar. Es una pena no haber podido exponerle la totalidad de mi situación, pero aún así fue de GRAN ayuda. Ahora, aunque sigo con dudas y temores, por lo menos sé que tengo posibilidades y estoy dispuesta a intentarlo. Y si resulta que Dios me llama a algo distinto, también estoy dispuesta a escucharlo.

eduarod escribió:Quizá veas el caso de tus papás como un fracaso fingido o cosa parecida

No entiendo a qué te refieres con la expresión “fracaso fingido”.

eduarod escribió:Pero fíjate en algo en lo que tal vez ni tú ni ellos mismos han reparado: mantuvieron su unión POR AMOR, por amor A TI. (...) Ellos vencieron al mundo POR AMOR.

:o ¡Tienes razón! Por lo menos yo no era conciente de ello. ¡Gracias! :D

eduarod escribió:Sería bueno que buscaras la manera de mostrarles eso para que (...) más bien ese amor se vaya extendiendo y recobrando el "territorio perdido" en la relación entre ellos mismos.

Muchas veces dudé si de verdad alguna vez hubo amor entre ellos, aunque lo lógico es pensar que sí.
Yo siempre desee con todo mi ser que llegaran a una reconciliación completa, y habría sido muy feliz si se hubiera dado. Lamentablemente hay cosas en la vida que no pueden remediarse y esta es una de ellas. Mi mamá murió hace ya varios años :( Aunado al dolor que implica un suceso como este, estuvo también el dolor de renunciar a la esperanza de una reconciliación total. Puedo decir que en térmnos generales, con el paso del tiempo su relación llegó a mejorar, y al menos me queda el consuelo de que mi papá intentó acercarse a mi mamá y que ella quiso e intentó perdonarlo.
Ahora bien, en estos años yo no me he atrevido a hablar abiertamente con él acerca del tema. Cuando mucho, le he preguntado cómo fue que se hicieron novios y cosas de ese estilo, nada que tenga que ver con las dificultades que tuvieron. Pero sí me gustaría hacerle notar esto que mencionas.

eduarod escribió:Lo ÚNICO que tienes que hacer es tratar de "no estorbar". Si dejas que Dios Haga Su Obra en ti, Él Mismo se encargará de prepararte, llamar tu atención y motivarte a actuar cuando llegue el momento indicado. Claro, eso no significa tirarse entonces al piso a esperar que Dios haga todo. Recuerda lo que decía San Agustín "ora como si todo dependiera de Dios pero actúa como si todo dependiera de ti"

Me acordaste del dicho de “más ayuda el que no estorba”.
No estorbar y dejar que Dios haga su obra en mí, pero al mismo tiempo no esperar a que Dios haga todo y actuar como si todo dependiera de mí... ¿Cómo hacerlo? No alcanzo a encontrar el punto de equilibrio, me suena un poco como a hacer malabares :?

eduarod escribió:De hecho, el tipo de pensamientos que describes son auto-tentaciones.

¿Cómo es eso? Explícame, por favor.

eduarod escribió:la verdad es que te sorprendería la cantidad de jóvenes que llegan a estos foros con ese diagnóstico (muchísimo más de lo que la estadística permitiría justificar).

Bueno, recientemente leí que entre el 2 y el 3% de la población general padece este síndrome. Se cree que la cifra podría ser mayor debido a la cantidad de personas que oculta sus síntomas por vergüenza y no busca tratamiento. De acuerdo a la página, al día de hoy estos foros cuentan con 102367 usuarios registrados, esto significa que al menos entre 2047 y 3071 usuarios tienen TOC.

eduarod escribió:Más bien el intento serio por ser un buen cristiano en el mundo moderno suele llevar a dificultades y complicaciones que (...) se manifiesta de manera tan semejante al TOC, que para un psicólogo o psiquiatra que no sepa de temas espirituales el asunto resulta totalmente indistinguible.

Es posible, y seguro que debe haber casos así, sin embargo existen variados subtipos de TOC (con temas religiosos, de contaminación y limpieza, de orden, simetría, sexuales, de daño a los demás o a uno mismo, etc.) y es muy común que una misma persona presente más de uno (como yo...) Tampoco se excluye que existan personas con TOC tratando de ser buenos cristianos (o de otras religiones). Entonces, si el único “síntoma” de alguien cae en el ámbito religioso, tendríamos razones para sospechar lo que tú dices, pero si además de eso también le afectan otros temas, ¿cómo saber si su problema religioso-espiritual no está influenciado por el TOC?

eduarod escribió:Porque los tratamientos y medicamentos van contra las actitudes mismas, NO contra el origen de las mismas, origen que, por lo general, sea espiritual o sea físico, permanece desconocido.

Bueno, es cierto que no se ha comprendido del todo el funcionamiento del cerebro humano y ni siquiera el de los propios medicamentos, pero sí se sabe que estos trastornos, aunque multifactoriales, se asocian con ciertos desequilbrios bioquímicos y que los medicamentos actúan sobre determinados neurotransmisores. Los medicamentos van encaminados directamente a equilibrar los neurotransmisores. Otro tipo de tratamientos sí se enfocan en modificar creencias, actitudes, comportamientos y formas de pensar.
Si el origen de un problema es puramente espiritual, supongo que sería absurdo indicar medicamentos, si es puramente físico, mejorar lo espiritual ayudará pero no resolverá el problema. Como los seres humanos somos tanto espíritu como materia, me inclino a creer que en la mayoría de los casos lo más probable es que haya contribuciones de ambas partes, así como también del ambiente. Por lo tanto, un buen apoyo espiritual nunca saldrá sobrando, pero no por eso vamos a despreciar los otros tratamientos, que también tienen algo útil que aportar cuando en verdad se necesitan.

eduarod escribió:Pero en cambio, quien sabe cómo funciona el espíritu de la persona, y detecta el patrón correcto, bien puede entender el origen de todo y corregirlo DESDE LA RAÍZ.

¿A qué te refieres con “el patrón correcto”, en qué sentido?

eduarod escribió:Raíz que consiste precisamente en, en querer resolverlo, en querer poder preverlo todo y planearlo todo supuestamente para que "las cosas salgan bien"; todo ello en vez de simplemente CONFIAR EN EL AMOR DE DIOS (...)
(...) tratar de cargar el tronco solitos, obviamente no lograremos sino lastimarnos, que es lo que en buena medida te está sucediendo ahora. Olvídate de eso, deja que Él cargue, pero carga también con Él y en Él.

A ver si entendí. ¿Quieres decir que, el confiar más en uno mismo y en sus propias fuerzas, querer resolver y poder prever y planear todo ante las dificultades que surgen al tratar de ser un buen cristiano es la raíz de los problemas espirituales que se manifiestan de manera semejante al TOC?
En un contexto más general, ¿es también eso lo que significa “tratar de cargar el tronco solitos”, querer tener el control de todo y toda la seguridad del mundo antes de hacer algo?
¿Pasarle la carga a Jesús y dejar de cargar uno signfica confiar más en Él y dejar de agobiarse?

Un gusto charlar contigo. Saludos y gracias por las oraciones :D
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Re: Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor Flori » Mar Oct 20, 2015 9:44 pm

Acerca de lo que escribí:
Flori escribió:Mi sentimiento de tragedia y mis propios prejuicios de considerar un problema psicológico como “locura” me llevaron a la dolorosa idea de que debía renunciar a casarme y tener hijos (también porque existen factores genéticos en este trastorno).

Tal vez valga la pena agregar esto, que me dio esperanza.
[img]https://www.dropbox.com/s/5fscl66ldcjiaq4/notareason.png?dl=0[/img]
Se trata de una mujer con TOC que temía que sus hijas fueran a presentar el trastorno. Los doctores le contestaron que probablemente tendrían un riesgo mayor de desrrollarlo, pero que tener TOC no es una razón para no tener hijos, porque cada vez puede tratarse mejor, y que tener una predisposición a una enfermedad no significa que esta se manifestará. También mencionaron la influencia positiva que un buen ambiente puede tener para los hijos.
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Re: Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor eduarod » Lun Nov 02, 2015 3:13 pm

Estimada en Cristo Flori:
Flori escribió:Hola eduarod:
Ahora puedo contestar a tu mensaje.

eduarod escribió:En estricto sentido, para saber qué quiere Dios de ti, se requiere realizar un proceso de discernimiento vocacional.

¿Y en qué consiste o cómo se hace?

Un adecuado discernimiento puede ser algo muy complejo o muy sencillo, en esencia se trata de descubrir lo que Dios te invita a hacer a través de lo que se llama "mociones" (movimientos suscitados por Él en el interior de tu alma). Las mociones pueden ser como eso que decías de los deseos que Dios pone en tu corazón. La dificultad viene por el hecho de que no solamente Dios puede poner esos movimientos, motivaciones o deseos en tu corazón, sino el maligno de alguna forma también puede hacerlo, y también tú misma puedes generar y abrazar tus propios deseos. El punto entonces es distinguir qué es lo que realmente viene de Dios, qué son engaños del maligno, y qué es algo que simplemente es una ilusión tuya. En general se puede decir que lo que viene de Dios te produce una alegría profunda, una paz estable y duradera; en cambio, las mociones del maligno o tus propias ilusiones, suelen producir un apego fuerte, a veces incluso con mucho entusiasmo (recuerda que, sobre todo los engaños del maligno, están diseñados para que los veas no como algo malo, sino como algo bueno y atractivo, pues si los percibieras como algo malo los rechazarías de inmediato y no funcionaría el engaño), pero ese entusiasmo es efímero y fugaz, y pronto es reemplazado por una intranquilidad, un vacío profundo que deja el alma como "desabrida". Algo así como cuando ves un pastel que parece muy rico y se te antoja muchísimo, pero que cuando lo pruebas resulta que no sabe muy bien, de modo que, en lugar de dejarte con un buen sabor de boca, te deja con un mal sabor más el sentimiento de que sacrificaste ingerir todas esas calorías ¡por nada!
Entonces la cuestión es tratar de diferenciar, de entre lo que encuentras que aparece en tu corazón, qué es lo que si te deja esa tranquilidad y paz duraderas, y qué es lo que simplemente "prende" como mucho ruido y alboroto, pero al poco tiempo se apaga y te deja inquieta e intranquila. Ahora bien, el enemigo no es tonto, y sabe complicarte las cosas, por ejemplo, si nota que estás entrando en un estado de paz, puede inducir una moción de las suyas que te produzca intranquilidad para que entonces te confundas y pienses que la intranquilidad vino por aquello que realmente te produjo la paz inicial. Es por ello que grandes santos, como San Ignacio de Loyola, han desarrollado técnicas que facilitan distinguir una cosa de la otra. Por ejemplo, el método de las alternancias, que es imaginar intencionalmente de manera alternada dos cosas a las que te sientas atraída, y fijarte muy bien qué pasa después de que te imaginas cada una de ellas, a la larga eso hace mucho más evidente qué es lo que sí te produce paz y qué es lo que te deja intranquila. Para ello obviamente te tienes que fijar NO en lo que pasa de inmediato, NO en ese entusiasmo efímero, sino en lo que pasa a la larga, para lo cual, desde luego, las alternancias NO se hacen con tiempos cortos, sino con tiempos tales que permitan que el efecto duradero que cada opción produce en tu corazón pueda manifestarse. Idealmente, además, esto debe hacerse con un buen director espiritual que entienda de estos asuntos y que entonces te sepa guiar, que te ayude a evaluar las cosas y evite que te auto-engañes o que caigas en un burdo engaño del maligno.
No te desesperes si no encuentras esos medios fácilmente a tu alcance: Dios Conoce nuestra situación y Puede Él Compensar nuestras limitaciones, defectos y deficiencias, particularmente si no dependen de nosotros mismos. Pero claro, sin caer en la desesperación ni en obsesiones, tampoco hay que dejar pasar los medios que claramente Dios Pone a nuestro alcance y disposición. Se trata pues, de no obsesionarse, sino CONFIAR en Dios haciendo un uso sensato de todas esas Ayudas que Él nos Da.
Creo que te puedo dar un ejemplo que seguramente te resultará muy claro y familiar de aquel tipo de mociones que NO VIENEN DE DIOS. Y son precisamente las mociones obsesivas. ¿Acaso no cuando se presentan PARECEN como algo bueno o importante que DEBES tomar en cuenta y atender? ¿pero acaso no también cuando "cedes" a ellas y caes en el comportamiento obsesivo, lejos de sentirte contenta y satisfecha, te sientes como que las cosas siguen mal e incompletas, como que estás "presa" en un ciclo sin fin de obligaciones exigentes que nunca se acaban. Si te fijas, este sentimiento es RADICALMENTE distinto de la profunda alegría que da "el deber cumplido"; de esa verdadera satisfacción que nos produce el haber cumplido con una tarea que realmente teníamos que hacer y que sabemos que va a producir beneficios importantes en nosotros mismos y los demás. Por ejemplo, la satisfacción que podíamos tener en la escuela cuando terminábamos un buen trabajo en equipo, o sacábamos una buena calificación en un examen para el que habíamos estudiado bien. En esas ocasiones, si te fijas, el sentimiento era precisamente como de que algo se había cerrado y completado, y eso, a pesar de la fatiga y el esfuerzo que pudo requerir, al final te hacía sentir como que todo el trabajo había valido la pena. Y te podías sentir entonces feliz y sanamente satisfecha con el resultado. Obviamente sabías que vendrían muchos más trabajos y exámenes en el futuro. Pero lejos de ese sentimiento de trabajo inacabable y opresivo que aplasta tu alma con el que seguramente te dejan las obsesiones, el sentimiento era de que todos los trabajos futuros los podrías afrontar satisfactoriamente con ese mismo empeño y dedicación, sabiendo que al final lograrías algo muchísimo más grande que solo un examen: terminar el curso, terminar la educación básica, la educación secundaria, etc.
Esa es la diferencia de lo que se siente cuando imaginas, piensas o haces algo que Dios REALMENTE quiere para ti y es Él Quien te Invita a hacerlo; respecto a cuando caes en un engaño creado por el maligno o por tus propios deseos y pasiones desordenados. No quiere decir que todos tus deseos sean malos, tus ilusiones y deseos que se alinean ordenadamente al Bien que Dios Quiere para ti en el Amor que Él te tiene, son buenos y te ayudan a lograr esas cosas buenas. Lo malo son tus propios deseos y motivaciones que surgen de tu egoísmo y tus pasiones desordenadas, los que se convierten en auténticas auto-tentaciones (te tientas a tí misma, impidiéndote tu solita el poder amar, porque las auto-tentaciones que vienen de nuestro egoísmo nos centran en nosotros mismos, y nos impiden entonces ver lo que les puede afectar a los demás, nos parece que tenemos tanto trabajo en atender nuestras propias necesidades, que no tenemos tiempo o recursos para ver por los que nos rodean).

...
eduarod escribió:te dispondrá a amar, que es lo que realmente necesitas, muy particularmente para estas inquietudes y dudas que manifiestas, pero en general también para toda tu vida.

¿Lo que realmente necesito?

Si, lo que realmente necesitas es fortalecer tu capacidad de amar, pero eso NO viene meramente de tu interior, como si los seres humanos pudiéramos amar por nosotros mismos, como si fuera algo que nos podemos proponer y realizar únicamente por nuestro propio esfuerzo. No es así. Nosotros solamente podemos amar como "espejos", como REFLEJO del Amor de Dios. Si entendemos que Dios nos Ama y realmente lo vivimos, entonces, en vez de estarnos fijando en nosotros mismos y nuestros problemas, sabremos con certeza que Dios nos Cuidará y nos Ayudará a atenderlos apropiadamente, por lo que quedaremos LIBRES para poder ver las necesidades de los demás y preocuparnos por ellos. Por el contrario, cuando tratamos de depender solamente de nosotros mismos y de nuestros esfuerzos, nuestras propias necesidades tienden a abrumarnos y cerrarnos en nosotros, impidiéndonos ver por los demás, como ya lo habíamos comentado.

eduarod escribió:NO creas que debes buscar "otra vocación" por heroismo, perfeccionismo o cosa semejante. Si Dios te llama a algo distinto, Él sabrá manifestártelo e indudablemente será en un contexto en el que sea el amor -y no una pesada obligación- la que te mueva a ello.

No estoy buscando ninguna en particular, solamente saber cuál es verdaderamente la mía. A fin de cuentas solo existen tres opciones: matrimonio, soltería y vida consagrada. Después de analizar llegué a la conclusión de que no tenía cualidades para ninguna :oops: , aunque la que me atraía más era el matrimonio.
Desde niña daba por hecho que iba a casarme. De adolescente, pensaba en recordar bien esa etapa para comprender a mis hijos cuando llegaran a ella. Más grande, me aficioné a temas de orientación psicológica y familiar, formación humana, etc. para aprender, incluso en la época que suponía que el matrimonio no podría ser para mí.
Hace pocos años estuve considerando ser virgen consagrada, pero me preocupaba que era algo definitivo y no temporal. Me descubrí a mí misma pensando que si tomaba ese camino, no me podría casar después. Hasta que un día estallé. Escribí en mi diario: “Me gustaría poder ser madre. Toda mi vida soñé con formar una familia feliz. Quiero casarme y tener hijo, sueño con mi vestido de novia, ¿a quién trato de engañar?” Escribí sobre cómo me gustaría que fueran mi relación de matrimonio y mi futura familia y me quejé de todo lo que en mí representaba un obstáculo (actitudes, ideas, hábitos, defectos...), algo que me desanimaba hasta el punto de expresar que nadie merecía “arruinar su vida casándose conmigo”. Era como mi sueño imposible.
Le debo a un bendito sacerdote que me haya hecho ver que puedo trabajar para ir superando mis defectos y que me animara a luchar por mis sueños. Me hizo darme cuenta de que me había dado por vencida antes de empezar. Es una pena no haber podido exponerle la totalidad de mi situación, pero aún así fue de GRAN ayuda. Ahora, aunque sigo con dudas y temores, por lo menos sé que tengo posibilidades y estoy dispuesta a intentarlo. Y si resulta que Dios me llama a algo distinto, también estoy dispuesta a escucharlo.

He dejado todo el "discurso" anterior (he, he) para que te des cuenta de lo centrado en ti misma que está. Al punto de que juzgas la situación del otro en función de ti (va a arruinar SU vida POR casarse conMIgo).
El Sagrado Matrimonio NO ES para "satisfacer" o "arruinar" la vida de nadie. Es un LLAMADO de DIOS para SERVIR en favor de la vida.
Si te fijas, TODOS tenemos MUCHOS defectos, por consiguiente, con esa visión de "arruinar" su vida, en realidad TODOS "arruinan" su vida casándose con CUALQUIERA. ¡Precisamente por eso hay tantos divorcios! Porque TODOS (los que se divorcian) quieren "componer" su vida que "arruinaron" al casarse con ESA persona.
Por el contrario, cuando se enfoca correctamente el asunto y se entiende que NO va uno al Sagrado Matrimonio a resolver SUS problemas, sino a SERVIR a la familia que se va a formar, entonces las cosas naturalmente caminan mucho mejor. Y los defectos que TODOS tenemos, en vez de ser la causa del rompimiento, se vuelven la causa del APOYO MUTUO que se produce en ese contexto de AMOR y que continuamente tiende más bien a FORTALECER la unión familiar, en vez de romperla.

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Re: Entre la incertidumbre, el miedo y la esperanza

Notapor eduarod » Mié Nov 11, 2015 3:48 pm

Estimada en Cristo Flori:
Flori escribió:
eduarod escribió:Quizá veas el caso de tus papás como un fracaso fingido o cosa parecida

No entiendo a qué te refieres con la expresión “fracaso fingido”.

eduarod escribió:Pero fíjate en algo en lo que tal vez ni tú ni ellos mismos han reparado: mantuvieron su unión POR AMOR, por amor A TI. (...) Ellos vencieron al mundo POR AMOR.

:o ¡Tienes razón! Por lo menos yo no era conciente de ello. ¡Gracias! :D

Lo de "fracaso fingido" se pretendía referir a lo contrario de esto último en lo que no habías reparado. Es decir, que creías que era un "fracaso total" disfrazado (de ahí lo de "fingido") como "unión". Pero, como lo decía la frase siguiente y te diste cuenta, en realidad esa unión SIEMPRE tuvo un fundamento sólido en el amor, por tanto, no era ningún "fracaso fingido". Simplemente un amor que no llegó del todo a comprenderse a sí mismo... en este mundo. Y digo en este mundo porque:

eduarod escribió:Sería bueno que buscaras la manera de mostrarles eso para que (...) más bien ese amor se vaya extendiendo y recobrando el "territorio perdido" en la relación entre ellos mismos.

Muchas veces dudé si de verdad alguna vez hubo amor entre ellos, aunque lo lógico es pensar que sí.
Yo siempre desee con todo mi ser que llegaran a una reconciliación completa, y habría sido muy feliz si se hubiera dado. Lamentablemente hay cosas en la vida que no pueden remediarse y esta es una de ellas. Mi mamá murió hace ya varios años :( Aunado al dolor que implica un suceso como este, estuvo también el dolor de renunciar a la esperanza de una reconciliación total. Puedo decir que en térmnos generales, con el paso del tiempo su relación llegó a mejorar, y al menos me queda el consuelo de que mi papá intentó acercarse a mi mamá y que ella quiso e intentó perdonarlo.
Ahora bien, en estos años yo no me he atrevido a hablar abiertamente con él acerca del tema. Cuando mucho, le he preguntado cómo fue que se hicieron novios y cosas de ese estilo, nada que tenga que ver con las dificultades que tuvieron. Pero sí me gustaría hacerle notar esto que mencionas.

Si hay algo REALMENTE grandioso en este mundo, eso es la Cruz de Cristo, y es que la Cruz de Cristo ha hecho posible que lo bueno en nuestras vidas NO se limite a lo que llega a ocurrir en este mundo, sino nos ha abierto las puertas a la Eternidad. Por eso todo auténtico buen cristiano a lo largo de la historia ha estado dispuesto a dar libremente lo que tenemos como lo más preciado: nuestra propia vida. Y no porque en una locura ideológica el cristiano piense que esa vida no vale nada o solo vale en función de "entregarla por la causa". No, Cristo es MUCHO MÁS que una causa. Por eso, el mártir cristiano sabe que su vida vale, y vale muchísimo: vale nada menos que la Vida del Hijo de Dios que se Entregó en la Cruz por él. Por eso no es que los cristianos entreguen su vida para con ello darle sentido o encontrarle algún valor, sino la dan con completa libertad, sabiendo que en la Cruz de Cristo sus vidas NO están perdidas, sino las entregan PARA RECOBRARLAS.
Y es que la Cruz de Cristo Ha Vencido hasta a la misma muerte.
Por eso los cristianos no debemos limitarnos a lo que pudo ocurrir (o no) en este mundo, lamentándonos de lo que no llegó a ser. Porque sabemos que nuestras vidas tienen un alcance mayor que el de este mundo, y que lo que aquí no logró completarse puede aún llegar a ser mucho mayor que lo que jamás pudimos imaginar en la Presencia de Dios. Claro, sabemos que el matrimonio como tal termina con la muerte de cualquiera de los cónyuges, pero eso no quita que tus padres se puedan seguir amando como hijos de Dios que son, y que ese amor en Cristo seguramente crecerá y se hará mucho mayor que el de los mejores esposos que haya visto la historia humana en este mundo. Además de que, su amor en esta tierra (el que, por cierto, lejos de que exista sospecha de que nunca haya existido quedó más que evidenciado en esos "intentos" de reconciliación que hicieron) tendrá, Dios mediante, también un testimonio eterno en tu propia persona. Tú misma serás POR SIEMPRE la prueba concreta y tangible de que ese amor existió.
Quizá esto último pueda ser una buena manera de comenzar a abordar ese tema con tu papá para que él también tenga el consuelo de que fue MUCHO MÁS lo que ese amor construyó, que lo que el pecado que pudo haber habido logró destruir.

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