Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudium

Foro para leer en grupo, comentar y entender mejor la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, del Papa Francisco (26-noviembre-2013)

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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor catolica9soy » Sab Nov 30, 2013 9:59 pm

Buenas noches a todos:
Qué lindo el tema de esta exhortación, cómo no ha de ser una alegría el Evangelio, que es el mismo Jesús. Claro que la evangelización no es fácil, conlleva mucho trabajo, esfuerzo, rechazo, cansancio, preparación, lucha. Se imaginan qué hubiera pasado con San Pablo si de la primera hubiera dicho: No, esto de ir por todo el mundo y predicar la Buena Nueva, me está causando muchos, problemas. Mejor tiro la toalla y hasta aquí llegué.
Si evangelizar fuera música, saltos, regalitos u ofrecimientos, mucha gente se sentiría atraída, no por el Evangelio, sino por los regalos. LA IGLESIA NO CRECE POR PROSELITISMO SINO POR ATRACCIÓN.
Que nuestra forma de vida en el hogar, el trabajo, la calle, la Iglesia, sea una evangelización verdadera.
Que otros digan como lo decían de los primeros cristianos: " miren como se aman", y que esto los atraiga para conocer a Dios, porque nadie puede amar lo que no conoce.
Y que este proceso de evangelizar se haga con mucha alegría, porque el Evangelio es alegría.
Saludos.
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor angelita22 » Dom Dic 01, 2013 9:51 pm

Hola hermanos, un saludo muy grande desde mi tierra.

Yo estoy en un apostolado, y debo decir que cada vez la participacion de la gente es menos.
creo que ya no se trata de solo ir y calentar una silla, creo que de lo que se trata es de tener mas conciencia de que hemos de ir trabajando mas por nuestra perfeccion aqui en la tierra.
dentro de un momento leere esta exhortacion y bueno, a compartir!!

todo para mayor gloria de Dios!!!
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor tralalá » Lun Dic 02, 2013 8:40 am

¡ANGELITA! perdonenme la disgresión pero ¡qué bueno verte por aquí!
Contame de vos por otro lado.

Con gran cariño. Tralalá
Todo sea para la mayor honra y gloria de DIOS por
amor a Jesús, María y José.
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Acompáñennos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor AMunozF » Lun Dic 02, 2013 12:08 pm

Deseo que estas líneas nos apoyen a entender más la Exhortación Apostólica Evangelii gaudium.
Las tomé de la Revista Digital ECCLESIA que es el órgano de la Conferencia Episcopal Española.


La Evangelii gaudium en 30 frases e ideas claves:

1. El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien.

2. Hay cristianos cuya opción parece ser la de una Cuaresma sin Pascua. Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras. Se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo.

3. Puedo decir que los gozos más bellos y espontáneos que he visto en mis años de vida son los de personas muy pobres que tienen poco a qué aferrarse.

4. Llegamos a ser plenamente humanos cuando somos más que humanos, cuando le permitimos a Dios que nos lleve más allá de nosotros mismos para alcanzar nuestro ser más verdadero. Allí está el manantial de la acción evangelizadora. Porque, si alguien ha acogido ese amor que le devuelve el sentido de la vida, ¿ cómo puede contener el deseo de comunicarlo a otros?

5. Tampoco creo que deba esperarse del magisterio papal una palabra definitiva o completa sobre todas las cuestiones que afectan a la Iglesia y al mundo. No es conveniente que el Papa reemplace a los episcopados locales en el discernimiento de todas las problemáticas que se plantean en sus territorios. En este sentido, percibo la necesidad de avanzar en una saludable «descentralización».

6. La comunidad evangelizadora se mete con obras y gestos en la vida cotidiana de los demás, achica distancias, se abaja hasta la humillación si es necesario, y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Los evangelizadores tienen así «olor a oveja» y éstas escuchan su voz.

7. Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación. La reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su amistad..

8. Dado que estoy llamado a vivir lo que pido a los demás, también debo pensar en una conversión del papado. Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización.

9. En su constante discernimiento, la Iglesia también puede llegar a reconocer costumbres propias no directamente ligadas al núcleo del Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia, que hoy ya no son interpretadas de la misma manera y cuyo mensaje no suele ser percibido adecuadamente. Pueden ser bellas, pero ahora no prestan el mismo servicio en orden a la transmisión del Evangelio. No tengamos miedo de revisarlas. Del mismo modo, hay normas o preceptos eclesiales que pueden haber sido muy eficaces en otras épocas pero que ya no tienen la misma fuerza educativa como cauces de vida.

10. A los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor que nos estimula a hacer el bien posible. Un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus días sin enfrentar importantes dificultades.

11. La Iglesia «en salida» es una Iglesia con las puertas abiertas. Salir hacia los demás para llegar a las periferias humanas no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido. Muchas veces es más bien detener el paso, dejar de lado la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar, o renunciar a las urgencias para acompañar al que se quedó al costado del camino. A veces es como el padre del hijo pródigo, que se queda con las puertas abiertas para que, cuando regrese, pueda entrar sin dificultad.

12. Si la Iglesia entera asume este dinamismo misionero, debe llegar a todos, sin excepciones. Pero ¿a quiénes debería privilegiar? Cuando uno lee el Evangelio, se encuentra con una orientación contundente: no tanto a los amigos y vecinos ricos sino sobre todo a los pobres y enfermos, a esos que suelen ser despreciados y olvidados, a aquellos que «no tienen con qué recompensarte» (Lc 14,14). No deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten este mensaje tan claro. Hoy y siempre, «los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio», y la evangelización dirigida gratuitamente a ellos es signo del Reino que Jesús vino a traer. Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos.

13. Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos.

14. Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil.

15. Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. Cuando la sociedad –local, nacional o mundial– abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad.

16. El individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que debilita el desarrollo y la estabilidad de los vínculos entre las personas, y que desnaturaliza los vínculos familiares. La acción pastoral debe mostrar mejor todavía que la relación con nuestro Padre exige y alienta una comunión que sane, promueva y afiance los vínculos interpersonales. Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos «mutuamente a llevar las cargas» (Ga 6,2).

17. Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos cristianos dan la vida por amor: ayudan a tanta gente a curarse o a morir en paz en precarios hospitales, o acompañan personas esclavizadas por diversas adicciones en los lugares más pobres de la tierra, o se desgastan en la educación de niños y jóvenes, o cuidan ancianos abandonados por todos, o tratan de comunicar valores en ambientes hostiles, o se entregan de muchas otras maneras que muestran ese inmenso amor a la humanidad que nos ha inspirado el Dios hecho hombre.

18. La cultura mediática y algunos ambientes intelectuales a veces transmiten una marcada desconfianza hacia el mensaje de la Iglesia, y un cierto desencanto. Como consecuencia, aunque recen, muchos agentes pastorales desarrollan una especie de complejo de inferioridad que les lleva a relativizar u ocultar su identidad cristiana y sus convicciones. Se produce entonces un círculo vicioso, porque así no son felices con lo que son y con lo que hacen, no se sienten identificados con su misión evangelizadora, y esto debilita la entrega. Terminan ahogando su alegría misionera en una especie de obsesión por ser como todos y por tener lo que poseen los demás.

19. Una de las tentaciones más serias que ahogan el fervor y la audacia es la conciencia de derrota que nos convierte en pesimistas quejosos y desencantados con cara de vinagre. Nadie puede emprender una lucha si de antemano no confía plenamente en el triunfo.

20. El ideal cristiano siempre invitará a superar la sospecha, la desconfianza permanente, el temor a ser invadidos, las actitudes defensivas que nos impone el mundo actual.

21. Más que el ateísmo, hoy se nos plantea el desafío de responder adecuadamente a la sed de Dios de mucha gente, para que no busquen apagarla en propuestas alienantes o en un Jesucristo sin carne y sin compromiso con el otro. Si no encuentran en la Iglesia una espiritualidad que los sane, los libere, los llene de vida y de paz al mismo tiempo que los convoque a la comunión solidaria y a la fecundidad misionera, terminarán engañados por propuestas que no humanizan ni dan gloria a Dios.

22. La mundanidad espiritual, que se esconde detrás de apariencias de religiosidad e incluso de amor a la Iglesia, es buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana y el bienestar personal. Es lo que el Señor reprochaba a los fariseos: «¿Cómo es posible que creáis, vosotros que os glorificáis unos a otros y no os preocupáis por la gloria que sólo viene de Dios?» (Jn 5,44).

23. Esta oscura mundanidad se manifiesta en muchas actitudes aparentemente opuestas pero con la misma pretensión de «dominar el espacio de la Iglesia». En algunos hay un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una real inserción en el Pueblo fiel de Dios y en las necesidades concretas de la historia. Así, la vida de la Iglesia se convierte en una pieza de museo o en una posesión de pocos. En otros, la misma mundanidad espiritual se esconde detrás de una fascinación por mostrar conquistas sociales y políticas, o en una vanagloria ligada a la gestión de asuntos prácticos, o en un embeleso por las dinámicas de autoayuda y de realización autorreferencial. También puede traducirse en diversas formas de mostrarse a sí mismo en una densa vida social llena de salidas, reuniones, cenas, recepciones. O bien se despliega en un funcionalismo empresarial, cargado de estadísticas, planificaciones y evaluaciones, donde el principal beneficiario no es el Pueblo de Dios sino la Iglesia como organización.

24. La Iglesia reconoce el indispensable aporte de la mujer en la sociedad, con una sensibilidad, una intuición y unas capacidades peculiares que suelen ser más propias de las mujeres que de los varones. Por ejemplo, la especial atención femenina hacia los otros, que se expresa de un modo particular, aunque no exclusivo, en la maternidad. Reconozco con gusto cómo muchas mujeres comparten responsabilidades pastorales junto con los sacerdotes, contribuyen al acompañamiento de personas, de familias o de grupos y brindan nuevos aportes a la reflexión teológica. Pero todavía es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia.

25. Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres, a partir de la firme convicción de que varón y mujer tienen la misma dignidad, plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir superficialmente. El sacerdocio reservado a los varones, como signo de Cristo Esposo que se entrega en la Eucaristía, es una cuestión que no se pone en discusión, pero puede volverse particularmente conflictiva si se identifica demasiado la potestad sacramental con el poder.

26. Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos. ¿Quién pretendería encerrar en un templo y acallar el mensaje de san Francisco de Asís y de la beata Teresa de Calcuta? Ellos no podrían aceptarlo. Una auténtica fe –que nunca es cómoda e individualista– siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra.

27. Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica. Dios les otorga «su primera misericordia». Esta preferencia divina tiene consecuencias en la vida de fe de todos los cristianos, llamados a tener «los mismos sentimientos de Jesucristo» (Flp 2,5).

28. Siempre me angustió la situación de los que son objeto de las diversas formas de trata de personas. Quisiera que se escuchara el grito de Dios preguntándonos a todos: «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9). ¿Dónde está tu hermano esclavo? ¿Dónde está ese que estás matando cada día en el taller clandestino, en la red de prostitución, en los niños que utilizas para mendicidad, en aquel que tiene que trabajar a escondidas porque no ha sido formalizado? No nos hagamos los distraídos. Hay mucho de complicidad. ¡La pregunta es para todos! En nuestras ciudades está instalado este crimen mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda.

29. Entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo. Frecuentemente, para ridiculizar alegremente la defensa que la Iglesia hace de sus vidas, se procura presentar su postura como algo ideológico, oscurantista y conservador. Sin embargo, esta defensa de la vida por nacer está íntimamente ligada a la defensa de cualquier derecho humano. (…) Precisamente porque es una cuestión que hace a la coherencia interna de nuestro mensaje sobre el valor de la persona humana, no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión. Quiero ser completamente honesto al respecto. Éste no es un asunto sujeto a supuestas reformas o «modernizaciones».

30. A veces sentimos la tentación de ser cristianos manteniendo una prudente distancia de las llagas del Señor. Pero Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás. Espera que renunciemos a buscar esos cobertizos personales o comunitarios que nos permiten mantenernos a distancia del nudo de la tormenta humana, para que aceptemos de verdad entrar en contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura. Cuando lo hacemos, la vida siempre se nos complica maravillosamente y vivimos la intensa experiencia de ser pueblo, la experiencia de pertenecer a un pueblo.

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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor catolica9soy » Lun Dic 02, 2013 10:26 pm

Buenas noches a todos:
El primer capítulo es amplio y abarca muchos puntos interesantes,entre ellos, la manera en que todos estamos llamados a evangelizar, valiéndonos de todos los medios posibles, no enclaustrarnos sino salir, acompañar y dar a conocer al Señor Jesús por todas partes.
Los pastores ( sacerdotes, obispos ), debieran oler a oveja, los mismos evangelizadores también.
Debe haber un cambio que renueve e intensifique el llamado a llevar el Evangelio a todas partes.
Es duro leer que prefiere el papa una Iglesia, accidentada, herida y manchada por salir a la calle , que una Iglesia enferma por el encierro y aferrarse a las propias seguridades.
Indudablemente, necesitamos la guía del Espíritu Santo, para llevar a cabo con valentía y rectitud esta tarea a la que todos estamos llamados: evangelizar.
Necesitamos prepararnos y salir. No es tarea fácil, pero con la ayuda de Dios todo es posible.
Es sólo una breve aportación para que otras personas también participen. El Señor les bendiga.
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor calimonterob » Mar Dic 03, 2013 9:42 am

Que gran alegria que haya salido este foro, empezaré a leerla para poder compartir mis comentarios. Ojala llegue pronto fisicamente a las librerias en Perú para poder comprarla y regalarla.

Carlos
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Benedicto XVI
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor BlancaElena » Mar Dic 03, 2013 10:54 am

III. La nueva evangelización para la transmisión de la fe

14. En la escucha del Espíritu, que nos ayuda a reconocer comunitariamente los signos de los tiempos, del 7 al 28 de octubre de 2012 se celebró la XIII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Allí se recordó que la nueva evangelización convoca a todos y se realiza fundamentalmente en tres ámbitos[10]. En primer lugar, mencionemos el ámbito de la pastoral ordinaria, «animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna»[11]. También se incluyen en este ámbito los fieles que conservan una fe católica intensa y sincera, expresándola de diversas maneras, aunque no participen frecuentemente del culto. Esta pastoral se orienta al crecimiento de los creyentes, de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida al amor de Dios.

En segundo lugar, recordemos el ámbito de «las personas bautizadas que no viven las exigencias del Bautismo»[12], no tienen una pertenencia cordial a la Iglesia y ya no experimentan el consuelo de la fe. La Iglesia, como madre siempre atenta, se empeña para que vivan una conversión que les devuelva la alegría de la fe y el deseo de comprometerse con el Evangelio.

Finalmente, remarquemos que la evangelización está esencialmente conectada con la proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado. Muchos de ellos buscan a Dios secretamente, movidos por la nostalgia de su rostro, aun en países de antigua tradición cristiana. Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino «por atracción»


Este es nuestro compromiso hoy cuando nos hemos encontrado con la Persona de JESUS, que nos está esperando y cada encuentro con EL siempre nace y renace la Alegría como lo expresa el Papa Francisco. Es una invitación a participar TODOS activamente en la Nueva Evangelización , comenzando por nosotros al dar ejemplo y vivir como verdaderos cristianos formados y vivos espiritualmente, que cada día queremos conocer más nuestra Iglesia para amarla, respetarla y defenderla. Además irradiar en la familia, en la comunidad, en los sitios de trabajo etc. lo que DIOS nos pide en este siglo XXI
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor angelita22 » Mar Dic 03, 2013 1:30 pm

A mi me llamo mucho la atencion la parte donde cita el papa francisco unas palabras de Benedicto XVI y dice:
que las personas no se hacen cristianas por cuestion etica, ni por que les vino la idea. Sino por circustancias, o personas que hicieron que tengamos ese encuetro con Jesus!!

De mi parte debo decir que mi encuentro con Jesus se dio atravez de una circuntancia.
Doy gracias a Dios que me haya llamado desde entonces.
Debo decir, que no es facil segur a Cristo, hay muchos obstaculos, pecados que atraen, pero con la ayuda de Dios y prestando oidos a la palabra de Dios y haciendo conciencia de nuestro deber como bautizados y no olvidando a Nuestra Madre Maria, seguro iremos por buen camino!!

Bendiciones a todos los hermanos de este foro!!

PD. Tralala, estoy bien, gracias. besos amiga!!
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor calimonterob » Mié Dic 04, 2013 2:26 pm

Respecto a la introducción me quedo con 3 frases:

"ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien", y esto ocurre cuando sientes que se llena un gran vacio en tu corazón y no sabes explicar lo que sientes, pienso que es la presencia del Espiritu Santo. Y logicamente ese entusiasmo se expresa con alegria.

"la sociedad tecnológica ha logrado multiplicar las ocasiones de placer, pero encuentra muy dificil engendrar la alegria", y es que confundimos mucho placer con alegría, los placeres son efímeros pero la alegria es eterna; aunque a veces no se demuestra por etapas dificiles que nos cuesta vivir la alegria simplemente esta dormida.

"nos pide todo, pero al mismo tiempo nos da todo", y es que Dios nos conoce, sabe nuestros limites y nunca nos va a pedir algo que no podamos dar, cuando empece en el grupo pastoral al que pertenzco nunca me imagine pararme delante de unos padres de familia y hablarles del amor de Jesús, primero porque tenia temor hablar en público (y creo que ese temor aún permanece) y segundo porque no habia profundizado en los temas de la fe; sin embargo ya van 2 años que hago catequesis familiar junto a mi esposa y me siento seguro cuando hablo de las cosas de Dios. Todo es por iniciativa de nuestro Señor, nosotros solo somos obreros dispuestos a sembrar su palabra en los demás hermanos.

Que Dios nos siga iluminando para seguir leyendo la exhortación.

saludos

Carlos


Carlos, cordial saludo. Escogiste tres frases para reflexionar en profundidad, tan importantes para las familias de hoy, donde Cristo debe ser el Centro como nos lo pide el Papa Francisco. Mi recomendación el estudio diario y fortalecer la vida espiritual con la Santa Misa, es la formación para poder compartir cada día más en esa bella labor que realizas en unión de tu esposa.

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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor Lily Valerio » Sab Dic 07, 2013 9:23 pm

La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegríaEs un documento hermoso, interesante y renovador, que al empezar a leerlo te hace sentir la emoción de la alegría que produce ese encuentro con Jesús y que a veces las circunstancias y ocupaciones de la vida, incluso de nuestro propio apostolado, nos hace olvidar o adormecer.
Hay cristianos cuya opción parece ser la de una Cuaresma sin Pascua. Pero reconozco que la alegría no se vive del mismo modo en todas las etapas y circunstancias de la vida, a veces muy duras. Se adapta y se transforma, y siempre permanece al menos como un brote de luz que nace de la certeza personal de ser infinitamente amado, más allá de todo.
En este mundo en el que siempre vivimos rodeados de tristezas, tragedias y calamidades, tecnologías y placeres nos hace mucha falta recordar diariamente ese amor personal e infinito de Dios, sentirnos como lo que somos el ser (de toda su creación) más amado por Dios, para así poder reflejar esa alegría a los demás en nuestro día a día, tener la certeza de que si en nuestro caminar tropezamos el padre amoroso estará siempre allí para levantarnos.
La vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros.
Nuestra vida llena de egoísmo y consumismo nos hace olvidar el darnos a los demás desde lo que somos, desde nuestro ser, es el preocuparnos y ocuparnos no solo de nuestra salvación sino de la de los demás sin desfallecer.
La nueva evangelización convoca a todos y se realiza fundamentalmente en tres ámbitos. En primer lugar, mencionemos el ámbito de la pastoral ordinaria, También se incluyen en este ámbito los fieles que conservan una fe católica intensa y sincera. Segundo lugar, las personas bautizadas que no viven las exigencias del Bautismo». Finalmente la evangelización está esencialmente conectada con la proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado.

Lily cordial saludo, haces una reflexión que invita a leerla varias veces y refleja esa capacidad de dar razón de nuestra propia fe en DIOS.

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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor enrique4 » Vie Dic 13, 2013 11:14 am

Hola a todos, me da mucha emoción poder participar en este foro y aportar alguna información relativa al tema y a la vez poder aprender y enriquecerme con los comentarios y aportaciones de todos. ¡GRACIAS!

A continuación pongo a su consideración un breve resumen de la Introducción a la Exhortación Apostólica "Evangelii Gaudium" de SS el Papa Francisco:

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (n. 1). “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada… Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros” (n. 2). Ante esta triste realidad, “pido a cada cristiano que renueve su encuentro personal con Jesucristo” (n. 3).
“El Evangelio, donde deslumbra gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría” (cfr. Lc 1,28; 1,41; 1,47; Jn 3,29; Lc 10,21; Jn 15,11). Quien “ha acogido ese amor que le devuelve el sentido de la vida, ¿cómo puede contener el deseo de comunicarlo a otros? (9) “Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no hace más que indicar a los cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal… un evangelizador no debería tener cara de funeral (n. 5) Cristo «ha traído consigo toda novedad» (san Irineo, Adversus haereses, IV, c. 34, n. 1). “Él siempre puede, con su novedad, renovar nuestra vida y nuestra comunidad” (n. 6).
“La evangelización convoca a todos y se realiza fundamentalmente en tres ámbitos: la pastoral ordinaria, destinada a encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y a los que conservan una fe católica, aunque no participen frecuentemente del culto; el ámbito de « las personas bautizadas que no viven las exigencias del Bautismo »; y quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado (n. 12). Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. “Los Obispos latinoamericanos afirmaron que ya « no podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos »y que hace falta pasar « de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera » (Aparecida, 548).
Con una actitud descentralizadora (16), el Papa, sin pretender remplazar a los episcopados locales en el discernimiento de las problemáticas que se plantean en sus territorios, ofrece orientaciones que puedan impulsar en toda la Iglesia una nueva etapa evangelizadora, llena de fervor y dinamismo (17):
a) La reforma de la Iglesia en salida misionera.
b) Las tentaciones de los agentes pastorales.
c) La Iglesia entendida como la totalidad del Pueblo de Dios que evangeliza.
d) La homilía y su preparación.
e) La inclusión social de los pobres.
f) La paz y el diálogo social.
g) Las motivaciones espirituales para la tarea misionera.
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor enrique4 » Vie Dic 13, 2013 11:35 am

La exhortación apostólica Evangelii Gaudium comienza con una introducción en la que:

 1.- Aborda los problemas y riesgos del mundo actual, donde triunfan el consumismo y el individualismo que aíslan las conciencias y no dejan espacio para los demás, convirtiéndolo en un lugar de injusta desigualdad.

2.- Establece las claves para arraigar y desarrollar el bien: comunicación de la experiencia de verdad y de belleza, la alegría de evangelizar, y el derecho de todos a recibir el anuncio del evangelio junto al deber de todo cristiano de realizar el anuncio sin excluir a nadie.

Creo que esta exhortación hace un fuerte llamado de atención a todos para no permanecer indiferentes ante los problemas de este mundo moderno, estableciendo un modelo a seguir por todos para renovar nuestra Iglesia como deber primordial de nosotros los bautizados y por ello "Sacerdotes, Profetas y Reyes", y por ser Profetas tenemos el mandato de "ir por todo el mundo y anunciar el evangelio", mandato del cual ningún Bautizado se sienta excluido.

Enrique, si esta Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium debe mover nuestra conciencia y llegar a nuestro corazón para examinarnos sin miedo ¿ qué clase de cristianos católicos somos ?. Saludos

Blanca Elena
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor bluesofias » Jue Feb 13, 2014 11:42 pm

Cordial Saludo hermanos recuerden que el mismo Card. Burke dijo que eso no era Magisterio, que no sabía definir bien qué cosa era, si líneas programáticas, opiniones, pero Magisterio no era. Tengan cuidado porque tanto el libro de Jorge Bergoglio tiene errores que son irreconsiliables con nuestra Fe. Es triste pero Francisco va a Pasar a la historia como un Hereje. http://panoramacatolico.info/articulo/un-islamologo-analiza-referencias-de-evangelii-gaudium
http://panoramacatolico.info/articulo/breve-s-ntesis-de-un-largo-documento
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor BlancaElena » Vie Feb 14, 2014 12:10 pm

bluesofias escribió:Cordial Saludo hermanos recuerden que el mismo Card. Burke dijo que eso no era Magisterio, que no sabía definir bien qué cosa era, si líneas programáticas, opiniones, pero Magisterio no era. Tengan cuidado porque tanto el libro de Jorge Bergoglio tiene errores que son irreconsiliables con nuestra Fe. Es triste pero Francisco va a Pasar a la historia como un Hereje. http://panoramacatolico.info/articulo/un-islamologo-analiza-referencias-de-evangelii-gaudium
http://panoramacatolico.info/articulo/breve-s-ntesis-de-un-largo-documento


bluesofias, me puse en la tarea de leer como Moderadora de este Foro los enlaces a que nos remites, además mirando fuentes y tratando de saber sobre sus autores, pues pienso es lo minimo que se debe hacer para entrar en contexto. Ahora a titulo personal quiero hacer énfasis en esta reflexión como mujer católica comprometida con su Fe. La Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco puede suscitar polémica, criticas como lo manifiestas pero deben servir para un enriquecimiento espiritual si se hace para bien porque de lo contrario se siembra confusión. El primer articulo me parece claro con unas observaciones respetuosas sin entrar al plano personal, lo que no sucede con el segundo artículo. Si aportamos para dar claridad, magnifico porque esa es la luz y alegría que necesitamos. Cordialmente,

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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Vie Feb 14, 2014 12:25 pm

Gracias BlancaElena por tu reflexión tan clara que nos ayuda a superarnos.

Ojala podamos todos practicar “La alegría del Evangelio", en nuestra vida, con nuestra comunidad, familia, etc. para dar testimonio de católicos comprometidos.

Gracias al Santo Padre por su Exhortación tan clara y precisa. Dios lo acompañe y el Espíritu Santo dándole la sabiduría, para que el Papa Francisco nos trasmite en su caminar y nosotros podemos aprovechar y practicar en nuestra vida.

Pepita
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Re: Introducción a la Exhortación apostólica Evangelii gaudi

Notapor tralalá » Lun Mar 03, 2014 9:22 pm

NUEVA PERSPECTIVA

Vuelvo otra vez en nueva perspectiva
del corazón, del alma, de la vida
a leer la Exhortación de nuestro Papa
a evangelizar con alegría.

Uno siente que siempre necesita
que le evangelicen cada día,
que no tiene aquello que ha de dar,
que también uno mismo lo precisa.

El secreto, entonces, es confiar
sin tapar los agujeros y heridas,
y dejar que, como por pasacalles,
se escuche al Espíritu que silba.

Se oiga al Santo Espíritu en aciertos,
en fracasos, tristezas, alegrías.
De todo lo dejemos a ÉL valerse
para obrar su Voluntad Divina.

3 - 3 - 2014 - Laura
Todo sea para la mayor honra y gloria de DIOS por
amor a Jesús, María y José.
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Acompáñennos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.
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