Lección 11

La intención de curso es ofrecer un enfoque que nos ayude a profundizar en el contenido de la felicidad, a descubrir el modo de ser feliz en la vida diaria, y a conectar esa felicidad cotidiana con la felicidad definitiva en la vida futura, se trata de ser feliz mientras se camina, y no solamente al final del trayecto. Este curso nos ayudará a responsabilizarnos de nuestra propia felicidad, que no es una cuestión de suerte; aprenderemos a ser felices en el proceso ordinario de la vida .

El curso consta de 16 lecciones

Fecha de inicio: 4 Febrero
Fecha de término: 22 Abril

Moderadores: Catholic.net, Ana Cecilia Margalef, pedroluisllera, AlbertoMestreLC, Moderadores Animadores

Lección 11

Notapor Catholic.net » Lun Mar 24, 2014 11:40 am

Francisco Ugarte Corcuera
Del sufrimiento a la felicidad

El dolor y el sufrimiento forman parte de la vida humana son inseparables de la existencia del hombre , aunque los momentos de dolor, la frecuencia y los grados de intensidad pueden variar a lo largo del tiempo. También existe una gran desigualdad en el sufrimiento de las diversas personas: desde el casi bo ha sufrido hasta el que sufre lo indecible. ¿ Existe alguna respuesta al por qué el dolor y al motivo de estas diferencias, o se trata de un misterio? Guardini, poco antes de morir afirmó: “ Cuando esté ante el Señor, lo primero que le preguntaré es algo cuya respuesta no he encontrado en ningún sitio: ¿ Por qué tienen los hombres que sufrir? “. El hombre sufre de manera mas profunda si no encuentra respuesta satisfactoria.

A mucha gente, el dolor le parece un obstáculo insuperable en el camino hacia la felicidad. Esto es evidente para quien piensa que la felicidad se reduce al placer y a la ausencia de dolor (Stuart Mili), o para quien considera que hay que huir del dolor a toda costa porque es el enemigo insalvable de la felicidad (Schopenhauer). Sin embargo, para quien concibe la felicidad como una tarea interior que trasciende lo placentero, y cuenta con que el sufrimiento es inseparable de la vida humana, ¿resulta compatible la felicidad con el dolor?

El sufrimiento y el mal

El sufrimiento está relacionado con el mal. La persona sufre cuando experimenta algún mal: enfermedad, traición, pérdida del empleo o muerte de un hijo... El mal es una cierta falta o ausencia del bien que correspondería poseer, como es el caso de la salud o la fidelidad de la persona amada. Se podría decir que el hombre sufre cuando carece de un bien del que debería o querría participar, como el ser tratado dignamente o bien recibir un reconocimiento por su buen desempeño profesional. Sufre en particular cuando debería tener parte —en circunstancias normales— en este bien y no la tiene, por ejemplo, cuando se le excluye de la herencia familiar sin motivo alguno.

El mal del que deriva el dolor puede ser físico o moral, y origina dos tipos de sufrimiento: "El sufrimiento físico se da cuando de cualquier manera «duele el cuerpo», mientras que el sufrimiento moral es «dolor del alma»(131). Aunque el primero puede ser de tal intensidad que polarice toda la atención de la persona, como un fuerte dolor de muelas, ordinariamente el sufrimiento moral resulta más difícil de sobrellevar porque invade directamente el estado anímico y conduce al decaimiento interior, como ocurre con la pérdida inesperada de un ser querido.

El dolor, por tanto, en sí no es algo bueno, porque deriva del mal, pero puede ser transformado en un valor importante, si se le encauza adecuadamente, es decir, si se le proporciona un sentido o se descubre que puede tenerlo. Entonces dejará de ser obstáculo para la felicidad. Más aún, podrá convertirse en recurso que contribuya a la felicidad, como advierte Juan Pablo II: "la alegría deriva del descubrimiento del sentido del sufrimiento". ¿Cómo es esto posible? ¿En qué consiste el proceso que sigue esta transformación?

El proceso del dolor

La trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de la aparición de un suceso doloroso, suele variar de unas personas a otras. A pesar de ello, se señalan a continuación las etapas que suelen ser más frecuentes, cuando el sufrimiento va superando las diversas resistencias naturales hasta resolverse, finalmente, de manera positiva.

1) Lo normal es que la primera reacción, cuando el hecho doloroso aparece sin esperarlo, sea de rechazo, de huida o incluso de negación: no reconocerlo, no afrontarlo o pensar que aquello no es real. Si no se supera esta disposición, es imposible encauzar el problema, pues el hecho sigue presente aunque se pretenda mantener la venda en los ojos para no verlo, lo cual resulta artificial y tarde o temprano la realidad acaba por imponerse. Pero además, cuando la realidad se hace presente y no se quiere aceptar, se genera un conflicto interior que desequilibra y puede llevar hasta la desesperación.

2) En cambio, si esa primera reacción se supera y se reconoce con realismo el hecho doloroso, se estará en posibilidades de afrontarlo. Pero esto no significa que el camino será fácil. La conciencia del suceso puede provocar parálisis interior, hundimiento o depresión que incapaciten para enfrentar lo ocurrido y buscar alguna salida o algún cauce. Si este estado de pasividad no se supera, el sufrimiento crecerá hasta hacerse insoportable. Hasta esta fase, resulta muy difícil encontrar o descubrir algún sentido al dolor experimentado, porque el estado anímico dificulta comprender cualquier argumento.

3) En algunos casos, la única razón que se comprende es que no se puede permanecer en ese estado de parálisis y pasividad, porque los efectos negativos que se están experimentando resultan perniciosos y que, por tanto, es preciso realizar un esfuerzo para sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna manera. Aunque la motivación pueda estar muy centrada en la necesidad de que el propio yo salga de la cárcel en que se encuentra, también pueden pesar positivamente otros motivos referentes a los demás: la madre entiende que debe reaccionar para sostener a sus hijos, el jefe de la empresa a sus empleados, etcétera.

4) Una vez que el hecho doloroso se ha reconocido y la persona se ha sobrepuesto para superar el estado de parálisis y pasividad —aunque el dolor y la tristeza sigan carcomiendo el corazón—, ordinariamente se experimentará que el esfuerzo realizado ha valido la pena. Y esto será suficiente para dar paso a la resignación, que no es todavía aceptación del dolor, sino sometimiento a un destino inevitable, sin identificarse del todo con él.

5) Paradójicamente, el realismo de enfrentarse con el hecho doloroso produce una cierta sensación de dominio
de la situación que genera paz, por contraste con la inquietud derivada de no querer reconocer lo ocurrido. Además, el conocimiento de la verdad sobre la situación clarifica la mente y permite intuir, aunque de manera confusa todavía, que algo bueno puede encontrarse en lo sucedido o de-rivarse de ello.

6) Todos estos factores favorecen un siguiente paso, de gran importancia, que corresponderá a la voluntad: una incipiente aceptación de algo que inicialmente se rechazaba y de ninguna manera se podía asumir. La aceptación en este nivel depende del beneficio subjetivo que se ha experimentado al reconocer y enfrentar el hecho, y de la intuición sobre el posible bien que puede encerrarse en lo sucedido.

7) Una vez que se ha aceptado, aunque sea minimamente, el hecho doloroso, será posible preguntarse: ¿habrá algo positivo en todo esto; qué beneficios pueden derivarse de lo ocurrido; cabe aprovecharlo para conseguir alguna mejora, en uno mismo o en los demás? Son preguntas que apuntan al sentido del dolor: ¿por qué y para qué este sufrimiento? El solo hecho de hacerse la pregunta incluye ya la aceptación de que puede existir una respuesta y de que, si la hay, esa respuesta podrá ser asumida.

8) Pero antes de intentar la respuesta, advirtamos lo que significa aceptar el sufrimiento, último paso del proceso. La aceptación es un acto de la voluntad que consiste en querer algo que encierra alguna razón para ser querido, a pesar de que en sí mismo pueda provocar un natural rechazo. Exige valentía para superar tanto esa resistencia como el miedo al dolor, de manera que la voluntad quede libre para querer el bien que se encierra en el sufrimiento.

Más aún, puede decirse que la verdadera aceptación consiste en <i>amar </i>lo aceptado. Por eso, la auténtica aceptación del dolor conduce a amar aquel dolor que se presenta como inevitable, no en sí mismo, sino en cuanto conveniente para la persona desde algún punto de vista. Para dar este paso definitivo, de aceptar plenamente el sufrimiento, se requiere comprender su valor y su sentido. Si esto se consigue, se hará realidad lo que Julián Marías afirma: "se puede ser feliz —radical y sustancialmente feliz— en medio de considerables sinsabores, privaciones o sufrimientos".

El sentido del sufrimiento

La pregunta sobre el<i> por qué </i>del sufrimiento se refiere a la causa que pudiera explicar su aparición: ¿es el castigo merecido por alguna culpa cometida?, ¿es consecuencia de la mala fortuna?, ¿se debe a mi debilidad física o moral?, ¿está causado intencionalmente por alguien?, ¿por qué lo permite Dios? Mientras que la pregunta acerca del <i> para qué</i> apunta más a la finalidad del dolor y, por tanto, se encuentra más relacionada con el sentido: ¿cómo puede beneficiarme este sufrimiento?, ¿se trata de una oportunidad que se me ofrece para obtener algún bien?, ¿qué relación guarda con el proyecto que me he trazado en la vida?, ¿cómo lo puedo aprovechar para ayudar a los demás?, ¿es un medio para acercarme a Dios?

Ciertamente, el dolor mantendrá en todo momento su negatividad objetiva que, como se ha dicho, deriva de su relación con el mal. Por ello, descubrir el sentido del sufrimiento, para valorarlo y, en esa medida, aceptarlo -incluso amarlo, en el grado más elevado de la aceptación- , no significa suprimir la conciencia del mal que lo provoca. Dicho con otras palabras, "el amor al dolor no equivale ni a la destrucción de la negatividad del dolor, ni al masoquismo, sino al descubrimiento de un horizonte en el que el dolor, lejos de destruir a la persona, es un instrumento que la transforma y perfecciona (135), la hace “ser más”. ¿En qué consiste esa transformación y ese perfeccionamiento que el sufrimiento puede producir en quien lo padece? En otras palabras, ¿cuál es el valor del sufrimiento que hace <i>ser más </i>a la persona?

Valor humano del dolor

El dolor posee un valor, tanto humano como espiritual; es decir, nos puede transformar y perfeccionar en el nivel antropológico de nuestras principales facultades humanas
— inteligencia, voluntad y afectividad—, haciéndonos mejores personas; o espiritualmente, en cuanto nos acerca a Dios y nos aproxima al fin trascendente de nuestra vida. Comencemos por señalar los beneficios humanos que pueden derivar del sufrimiento, cuando está bien enfocado y es plenamente aceptado, para cada una de las tres facultades mencionadas.

1) El sufrimiento enriquece la inteligencia

La actividad de la inteligencia consiste en conocer. El sufrimiento <i>hace pensar, </i>invita a <i>reflexionar,</i>a plantearse la vida de una manera nueva, a preguntarse por la razón última de nuestras experiencias; "hace más aguda nuestra percepción de las cosas: lo trivial, lo insubstancial cede paso a lo que es importante, a lo substancial. Un refrán dice: «cuando has llorado, lo ves todo con otros ojos». En consecuencia, la persona se hace más profunda, el dolor le demanda definir y clarificar sus propias convicciones, así como la jerarquía de sus valores. G. Thibon decía que "cuando el, hombre está enfermo, si no está esencialmente rebelado, se da cuenta de que cuando estaba sano había descuidado muchas cosas esenciales; que había preferido lo accesorio a lo esencial.

Además, el sufrimiento permite <i>conocerse mejor, </i>con mayor realismo y objetividad, porque el dolor nos enfrenta con nosotros mismos, sin dejar espacio al fingimiento o a la falsedad. Como consecuencia de este conocimiento propio, la persona se encuentra en condiciones de manifestarse como realmente es, con naturalidad, porque el dolor ayuda a quitarse las máscaras y a eliminar las falsas apariencias. Se vive entonces con más paz interior, porque no hay nada que ocultar y se está en presencia de la verdad sobre uno mismo.


2) El dolor perfecciona la voluntad

En primer lugar, ayuda a <i>aceptar </i>las propias limitaciones y debilidades, que en el dolor se ponen más de manifiesto. Muchas veces ocurre que quien se creía invulnerable, ante una enfermedad u otro suceso doloroso, ha tenido que bajar la cabeza y reconocer que no es autosuficiente, que no se basta a sí mismo sino que necesita de los demás. Esta aceptación de las propias carencias es un acto de la voluntad que conduce a la humildad, fundamental para estar centrados en la vida y alcanzar la paz interior, porque «la humildad es la verdad». De la disposición humilde deriva frecuentemente la solidaridad con los demás, al reconocer que se les necesita y que ellos requieren de nosotros. Esta relación de apoyo recíproco influye directamente en la felicidad, porque el compartir es indispensable para ser feliz.

Por otra parte, cuando alguien es capaz de superar el efecto depresivo del sufrimiento y, en lugar de hundirse, se sobrepone y sale adelante, queda fortalecido. Por eso, el dolor es escuela de fortaleza, pues ofrece la oportunidad de aprender a soportar lo adverso y desarrollar una fuerza de voluntad capaz de enfrentar situaciones duras que puedan venir en el futuro, y que de otra manera producirían temor o de plano se rechazarían. Esta fuerza que se adquiere en el sufrimiento es un factor clave para la felicidad porque hace posible llevar a cabo los objetivos que nos trazamos en la vida, de cuya realización depende, en buena medida, la felicidad. En cambio, quien carece de fuerza de voluntad, suele ir de frustración en frustración, acumulando amarguras, porque no logra llevar a cabo lo que se propone.

3) El sufrimiento transforma el corazón

La primordial importancia del amor con relación a la felicidad es algo en cierta manera evidente, ya que no resulta difícil constatar que "las personas que de verdad se aman son las más felices del mundo. Es importante tener en cuenta que la capacidad de amar proviene de haber sido amado previamente — por ejemplo, un niño aprende a amar en la medida en que experimenta el amor de sus padres—, y de aquí deriva la felicidad, porque "la apetencia de ser amado es esencial a la felicidad; cuando alguien nos quiere, nuestra vida se dilata, se abre literalmente a la posibilidad de ser feliz. Sin embargo, para experimentar el amor de los demás no basta con<i> ser amado, </i>sino que es preciso, además, <i>saberse </i>y <i>sentirse amado.</i> Cuando una persona se sabe y se siente confirmada por el amor, nota como un impulso hacia su propia plenitud, pues como señala Pieper, "sólo por la <i>confirmación en el amor</i> que viene de otro consigue el ser humano existir del todo es decir, "cuando el hombre se <i>siente amado </i>su paisaje existencial se le ilumina, y en torno a esta luz empieza a girar su vida. Con esta experiencia, la capacidad de amar se dilata, porque brota un deseo de corresponder al amor recibido. Y al concretar ese deseo, la felicidad se experimenta con especial intensidad, como consecuencia de sentirse amado y de amar. Por ello se puede concluir algo de importancia capital, y es que "la esencia de la felicidad es simple y eterna: consiste en amar y ser amado.

Ahora bien, el auténtico amor a los demás se potencia con el sufrimiento. El dolor aceptado es antídoto del egoísmo y apertura hacia el otro. En cambio, "quien se niega a sufrir no puede amar de verdad, pues el amor implica siempre alguna forma de morir a sí mismo, de sentirse arrancado y, con ello, liberado de sí mismo. Este amor que nace del sufrimiento se manifiesta especialmente en la<i> comprensión </i>de los demás: la persona, al tener más clara conciencia de sus limitaciones, se hace más capaz de ponerse de verdad en el lugar de los otros, para entenderlos desde ellos mismos y aceptarlos como son. Además, la experiencia del dolor le hace más sensible frente al sufrimiento ajeno, que se comprende con mayor profundidad. Quien gana en comprensión, suele ser también más <i>cordial,</i> más <i>amable,</i> más<i> acogedor,</i> cualidades todas de gran importancia para la convivencia humana y para el perfeccionamiento personal, y que colaboran de manera determinante a la felicidad. A la luz de estas consecuencias para el amor, derivadas del sufrimiento, se puede decir con el poeta: "No quiero que te vayas, dolor, / última forma de amor. /Me estoy sintiendo vivir / cuando me dueles".

Los beneficios derivados del sufrimiento, en cada una de estas tres facultades que se señalaron, conducen a la verdadera <i>madurez y plenitud </i>de la persona, porque le abren los ojos a la trascendencia de la vida, a la necesidad de hacer un uso correcto de la libertad y a vivir con sentido de responsabilidad. No es raro constatar que quienes llevaban una vida ligera y superficial, marcada por la mediocridad y el conformismo, han quedado transformados a partir de un suceso doloroso. Han comenzado a preguntarse por la razón de ser de su existencia, se han percatado del tiempo que han perdido hasta ese momento, han concluido que no valía la pena vivir así, y han decidido tomarse en serio el futuro. De ahí que un hecho difícil de sobrellevar, como una enfermedad grave, "puede hacer a la persona más madura, ayudarla a discernir en su vida lo que no es esencial para volverse hacia lo que lo es".

Cuando esta transformación se traduce en afán de dar lo mejor de uno mismo, de poner en juego las capacidades y fortalezas para hacerlas rendir lo más posible, orientadas también al servicio de los demás, la persona se encamina hacia su plenitud y la experiencia de felicidad no se hace esperar.

Valor espiritual del sufrimiento

Ciertamente las razones humanas anteriores permiten dar un sentido al sufrimiento que favorece el camino hacia la felicidad. Sin embargo, es preciso reconocer también que no basta con esas razones para descubrir el sentido último y trascendente del dolor, y resolver de manera definitiva el problema de la felicidad. Es un hecho de experiencia que quien no cree en Dios y en la vida después de la muerte, no logra ser feliz, porque esas ausencias le producen un vacío interior que se traduce en soledad, angustia y amargura. Las aspiraciones de infinitud que experimenta en su corazón no encuentran cauce ni respuesta; el sentido de la vida también queda frustrado ante la amenaza constante de la muerte y la conciencia de la fugacidad de todas las cosas; y el sufrimiento se puede acabar concibiendo como pura negatividad, ante la incapacidad de descubrir en él su valor trascendente, convirtiéndose en un obstáculo insalvable para la felicidad.

Es significativo que la investigación de David G. Myers y Ed Diener sobre la felicidad (citada anteriormente), obtuvo la siguiente conclusión: «Los creyentes con un compromiso espiritual son más felices que los indiferentes, y la felicidad aumenta en paralelo con la práctica religiosa». Este resultado fue confirmado por un estudio de la Organización Gallup, que entrevistó a un significativo sector de personas con el objeto de comparar el nivel de felicidad de aquellas que tenían un «bajo compromiso espiritual» con quienes poseían una «alta espiritualidad». También puede resultar sorprendente la siguiente aseveración de los capellanes de una clínica universitaria:

"Hay gente que lo tiene todo y no es feliz y, sin embargo, no es difícil encontrar enfermos que con una gran alegría dan gracias a Dios por el maravilloso mundo que descubren gracias a su enfermedad".

Todos estos hechos, conocidos por vía experimental, confirman la afirmación de San Agustín: "es feliz el que posee a Dios"; o lo que señalaba Pascal: «nadie es tan feliz como un cristiano auténtico». En todos estos casos, se trata de una felicidad, no sólo compatible con el sufrimiento, sino capaz de convertir el dolor en fuente de felicidad por la relación que la persona guarda con Dios. ¿En qué consiste esta relación?

La respuesta puede sintetizarse en las llamadas virtudes teologales,<i> la fe, la esperanza y la caridad </i>que, según el Catecismo de la Iglesia Católica, "disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad [...]. Son infundidas por Dios en el alma de los fieles para hacerlos capaces de obrar como hijos suyos y merecer la vida eterna". Esto significa que "no estamos destinados a una felicidad cualquiera, porque hemos sido llamados a penetrar en la intimidad divina, a conocer y amar a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo”. Veamos a continuación de qué manera cada una de estas virtudes influye en la felicidad; en qué medida el dolor puede prendarlas y favorecer, así, que la persona sea más feliz; y cómo también estas virtudes convierten el sufrimiento en camino hacia la felicidad.


1 ) La fe

La fe es una virtud por la que creemos en Dios y creemos a Dios. Creer en Dios significa reconocer la existencia de un ser creador, infinitamente bueno y poderoso, en quien podemos confiar y con quien podemos contar en todo momento. Por la fe, el creyente centra su vida en Dios y se esfuerza por conocer y hacer Su voluntad. Ve a Dios como un padre amoroso y experimenta, en consecuencia, la seguridad del hijo que se sabe protegido y acompañado en todo momento. Esto repercute directamente en la felicidad, por la consiguiente tranquilidad y paz interior que se experimenta.

Creer a Dios quiere decir aceptar todo lo que El ha querido revelarnos. Entre otras, aquellas verdades que orientan nuestra existencia hacia la felicidad definitiva, que consistirá en la unión con Dios para siempre en la otra vida, y que señalan también el camino que es preciso recorrer — por ejemplo, el cumplimiento de los mandamientos— para alcanzar esa meta. La fe nos asegura que quien vive de acuerdo con el plan de Dios, conseguirá su felicidad, pero no sólo en la otra vida, sino ya ahora, aunque con las limitaciones propias de quien está en camino. De esta manera, la felicidad en la tierra viene a ser como un preludio de la felicidad definitiva en el cielo. La fe, por tanto, nos proporciona una claridad tal, sobre las verdades últimas de la existencia, que la vida se ve iluminada y llena de sentido, con la consiguiente alegría y felicidad que de ahí derivan.

La experiencia del sufrimiento, afirmábamos, nos pone en contacto con nuestras carencias y permite que nos percatemos de nuestra limitación ontológica. Nos ofrece, en esta misma medida, la posibilidad de descubrir o cobrar conciencia de nuestra <i>dependencia de Dios</i> -Víctor Hugo decía que «para divisar a Dios, el ojo necesita a menudo la lente de las lágrimas»-, lo cual abre a la fe. El dolor ordinariamente echa por tierra las actitudes de autosuficiencia — la soberbia, el amor propio— que dificultan la fe, porque impiden reconocer la necesidad de Dios en la propia vida. De ahí que, por ejemplo, "con mucha frecuencia, la enfermedad empuja a una búsqueda de Dios, un retomo a El". El siguiente testimonio es significativo a este respecto:

"Sólo el crisol de la angustia ha permitido que mi fe se multiplicase y purificase. Incluso, curiosamente, he experimentado esto en sus efectos: Ahora cuando hablo de Cristo la gente cree más en lo que digo, porque ahora sabe muy bien que lo que digo no son tonterías. Muchos santos se han abierto a la fe y han tomado la decisión de orientar su vida hacia Dios, precisamente a raíz de un suceso doloroso; se han transformado y han iniciado el camino que les conduciría a la felicidad plena.

Por otra parte, la fe permite descubrir el sentido del sufrimiento, aun en aquellas situaciones en las que se acude a Dios para que nos resuelva un problema -el dolor físico, la enfermedad- y no recibimos la respuesta esperada. Spaemann lo explica a partir de una experiencia concreta:

"Yo he podido ser testigo en Lourdes de cómo un enfermo quedaba curado, como a veces sucede en Lourdes, de manera incomprensible para la medicina. Pero no fue la curación lo que me produjo la impresión más honda, sino los enfermos que se iban de Lourdes sin haber sido curados. Se hubiera podido suponer que estarían llenos de la más profunda desesperación, pero, ¡ni mucho menos!, ¡todo lo contrario! El mayor milagro de Lourdes es la serenidad de los que la abandonan sin ser curados. ¿Cómo puede suceder esto? Tal realidad está relacionada con el hecho de que para ellos la curación milagrosa de alguno les hace entender que el sufrimiento que padecen no es un fatal destino. Si Dios puede curarme, debe tener un motivo para no hacerlo. Un motivo, es decir ¡un sentido!, y el sentido consuela.


2)La esperanza


La esperanza es la virtud por la que aspiramos a la unión definitiva con Dios en la vida eterna. Incluye poner nuestra confianza en las promesas que El mismo ha hecho y en los medios que ha prometido para alcanzarla. "La virtud de la esperanza corresponde al anhelo de felicidad puesto por Dios en el corazón de todo hombre.

No es difícil comprender, por tanto, la estrecha relación que esta virtud teologal guarda con la felicidad. La esperanza ante el futuro otorga sentido a la vida, genera ilusión y mueve a poner en juego todas las potencialidades para llegar a la meta. Mi felicidad ahora depende de que perciba el futuro positivamente, como posibilidad de ser cada vez más feliz, ya que de lo contrario se producirá dentro de mí una constricción en el ánimo que se convertirá en tristeza ante la expectativa de un futuro confuso o frustrada de antemano. Y para ver el futuro como posibilidad de ser cada vez más feliz, es necesario estar convencido de que algún día podré ser feliz en sentido pleno y definitivo, "porque un hombre se siente feliz en la medida de la esperanza razonable que abrigue de conseguir la verdadera felicidad. Esta convicción sólo es posible si tengo esperanza, si experimento la seguridad de que, viviendo conforme al querer de Dios, al final de mi vida en la tierra llegaré al definitivo encuentro con El, única fuente de felicidad absoluta.

Cuando el dolor aparece en la vida, puede convertirse en obstáculo para la felicidad. Pero puede también provocar que nos preguntemos: si Dios quiere que seamos felices ahora —con los límites propios de la condición humana— y felices en la otra vida, ¿ha concretado la vía para alcanzar esa meta en medio del sufrimiento? La respuesta la encontramos en Jesucristo, que señaló el camino mediante las<i> Bienaventuranzas</i> que enseñó en el Sermón de la Montaña . Baste recordar algunas de ellas recogidas por San Mateo: «bienaventurados los que lloran, porque serán consolados»; «bienaventurados los que tienen <i>hambre y sed de justicia, </i>porque quedarán saciados»; «bienaventurados los que<i> padecen persecución por causa de la justicia, </i>porque suyo es el Reino de los Cielos»; «bienaventurados cuando los injurien, los persigan y, mintiendo, digan contra ustedes todo tipo de maldad por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en el cielo». Por tanto, puede decirse que «las bienaventuranzas son la respuesta de Jesús, de Dios mismo, a la cuestión tan humana acerca de la felicidad, bajo la forma de una serie de promesas y advertencias».De ahí que "las Bienaventuranzas del Evangelio nos harán encontrar, bajo la arena movediza de las alegrías intermitentes y de los placeres engañosos, el camino de nuestra verdadera felicidad”. Su conocimiento será una luz que oriente el rumbo de esa felicidad profunda que todos anhelamos.


3) El amor

La caridad —el amor— es la virtud por la cual amamos a Dios y amamos al prójimo. Acabamos de decir que la capacidad de amar proviene de haber sido amado previamente. Esto es especialmente verdadero en el nivel ontológico y radical, donde el punto de partida está en Dios, como lo advierte Benedicto XVI: "Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor". Por tanto, quien se sabe amado por Dios experimenta "la alegría en Dios que se convierte en su felicidad esencial", y quien corresponde a ese amor, se siente feliz, porque "amar a Dios sobre todas las cosas es además el secreto para conseguir la felicidad incluso ya en esta vida”.

Pero existe un obstáculo al amor de Dios y del prójimo, con consecuencias para nuestra felicidad: <i>el pecado,</i> que consiste en transgredir voluntariamente el orden que Dios ha establecido por nuestro bien, para facilitarnos el camino. El pecado nos aparta de Dios, nos mancha interiormente y merece una pena por la culpa cometida.

Esto explica que el efecto subjetivo de las faltas personales se experimente como un peso en la conciencia en forma de remordimiento, que quita la paz interior. ¿Cómo es posible reparar lo que se ha perdido al pecar? Entre otros medios, el sufrimiento ofrecido a Dios se puede convertir en camino privilegiado para pagar la deuda contraída, para purificar el alma de las manchas que han derivado de esas ofensas a Dios, y para recuperar el bien que se perdió al apartarse de Él. Juan Pablo II explica que el sufrimiento "tiene sentido no sólo porque sirve para pagar el mismo mal objetivo de la transgresión con otro mal, sino ante todo porque crea la posibilidad de reconstruir el bien en el mismo sujeto que sufre. Éste es un aspecto importantísimo del sufrimiento". Dicho con otras palabras, "el alma destrozada por el dolor se libera del fango de la culpa y recobra su antigua belleza y su antiguo vigor". Y no resulta difícil comprobar que el efecto subjetivo de esta reparación es la profunda alegría interior que se experimenta. Por eso, San Josemaría afirmaba:

"Cuando no nos limitamos a tolerar y, en cambio, amamos la contradicción, el dolor físico o moral, y lo ofrecemos a Dios en desagravio por nuestros pecados personales y por los pecados de todos los hombres, entonces os aseguro que esa pena no apesadumbra".

El sufrimiento es, además, un medio privilegiado para demostrar y manifestar el amor. El mejor ejemplo lo encontramos en Jesucristo, que experimentó hasta lo indecible el dolor físico y el dolor moral, especialmente en los momentos de su Pasión , para salvar al hombre. Puede decirse que el misterio del dolor sólo se ilumina y se comprende con hondura desde la cruz de Cristo. Es un misterio de amor. El misterio de un Dios cuyo amor es tan grande que se hace hombre y da su vida por nosotros. Cristo ha sufrido en vez del hombre y por el hombre. Y todo hombre, mediante su propio sufrimiento, puede hacerse participe del sufrimiento redentor de Cristo, que no termina en la cruz, sino en la alegría de la resurrección.

Por tanto, el amor al prójimo se puede manifestar de manera efectiva mediante el sufrimiento: si se ofrece a Dios por los demás, se convierte en una oración de incalculable valor, porque una persona que es capaz de pedir por otra a través de su propio dolor está demostrando un amor generoso como el de Jesucristo; está uniendo su dolor al de Cristo, con el consiguiente beneficio para el prójimo: "Con su Pasión y Muerte, Jesús da un nuevo sentido al sufrimiento, el cual, unido al suyo, puede convertirse en medio de purificación y salvación, para nosotros y para los demás". Si cualquier servicio realizado por el prójimo suele traer consigo un incremento de felicidad en quien lo realiza, cuando la ayuda se dirige a lo más importante de la persona —su relación con Dios— se comprende que la felicidad que deriva de ahí adquiera unas dimensiones especialmente elevadas. Por eso no es de extrañar que San Pablo expresara: "Me alegro de mis padecimientos por ustedes".

Conclusión

Después de estas reflexiones podemos concluir que el sufrimiento —que en sí mismo es un mal — puede convertirse en un bien para la persona, que la conduzca a su plenitud y no sólo no sea un obstáculo para la felicidad, sino que resulte compatible con ella e incluso la potencie. Ciertamente, para esto se requieren muchas condiciones que habrán de ponerse en práctica, según se ha visto, mediante un esfuerzo serio y bien orientado, pero sobre todo con el amor y la confianza puestos en Dios, de quien procede el principal apoyo para que el dolor y el sufrimiento puedan convertirse en fuente de felicidad. Esto último es posible cuando la persona ha centrado su vida en Dios, como lo expresan los siguientes versos de un poeta del siglo pasado:


"No quiero que en mi cantar mi pena se transparente; quiero sufrir y callar, no quiero dar a la gente migajas de mi pesar...
Tú solo, Dios y Señor,
Tú que por amor me hieres;
Tú, que con inmenso amor, pruebas con mayor dolor a las almas que más quieres.
Tú solo lo has de, saber; pues sólo quiero contar mi secreto padecer a quien lo ha de comprender y lo puede consolar.
¡Bendito seas Señor, por tu infinita bondad, porque pones con amor, sobre espinas de dolor, rosas de conformidad!"(172).


Participación en el FORO

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?

Tutores del curso:

P.Alberto Mestre, LC
amestre@legionaries.org

Roxanna Solano
solano@consultores.catholic.net

Estoy a sus órdenes
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Re: Lección 11

Notapor aya1207 » Mar Mar 25, 2014 4:43 am

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?

Vivir conforme al querer de Dios
Saberse protegido y amado en todo momento

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
Aceptando el hecho doloroso
Afrontándolo como un hecho
Esforzándose por sobreponerse
Preguntarse que de positivo tiene ese sufrimiento
Valentía para superarlo

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
Hace mas agudo nuestras percepción de las cosas
Nos permite conocernos mejor
Nos ayuda a reconocer nuestras limitaciones
Nos transforma el corazón
Nos hace mas sensible al sufrimiento ajeno

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?

NO la ausencia de Dios nos produce vacío interior que nos llena de soledad, angustia y amargura .
Los creyentes somos mas felices porque creemos en la vida eterna.
Jesús da sentido de amor al sufrimiento, nos los demuestra en la cruz
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Re: Lección 11

Notapor rocca » Mar Mar 25, 2014 8:14 am

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
Bueno en lo personal lo e hecho a un lado porque comprendo que Dios tiene contol y conocimiento de todo y cuando se vive a voluntad de El es llevadero por mas que duela ya que todo esto es pasajero. Por eso dentro de todo soy feliz

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
1. aparición de un suceso doloroso
2.afrontarlo
3. realizar un esfuerzo para sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna manera.
4.superar el estado de parálisis y pasividad
5. enfrentarse con el hecho doloroso
6.aceptación
7. preguntarse habrá algo positivo en todo esto; qué beneficios pueden derivarse de lo ocurrido; cabe aprovecharlo para conseguir alguna mejora, en uno mismo o en los demás

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
Crecimiento y fortaleza
4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
no,
el de redencion
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Re: Lección 11

Notapor Dulmary » Mar Mar 25, 2014 9:01 am

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
El dolor puede dejar de ser obstáculo cuando a éste se le da un sentido en nuestras vidas y cuando se le ha hallado y ofrecido a Dios es cuando se puede encontrar consuelo, paz y descubrir cosas más profundas que hacen a la persona feliz.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
a) Rechazo, huida o negación del dolor
b) Reconocimiento del hecho doloroso
c) Realizar un esfuerzo para sobreponerse al dolor
d) Resignación
e) Intuición de que algo bueno puede encontrarse en lo sucedido
f) Reconocer y enfrentar el hecho
g) Preguntarse ¿qué hay de positivo en todo este sufrimiento?
h) Aceptar el hecho, incluso hasta llegar a ser "amado"

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
a) Enriquece la inteligencia: el hombre se suele dar cuenta de qué realmente es lo esencial y así lo valora.
b) Perfecciona la voluntad: Se aprende a ser fuerte ante la adversidad no solo presente, sino futuras..
c) Transforma al corazón: Al darse cuenta de sus limitaciones se hace más capaz de ponerse en los zapatos del otro para entenderlos y aceptarlos como son, se vuelve más cordial, más amable y generoso, perfeccionándose así la persona humana.

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
Se ha visto que las personas que no creen en Dios y en la vida después de la muerte suelen tener desesperanza y vacíos en sus vidas, sin encontrarle un sentido. Siendo las personas religiosas y comprometidas las más felices. El sentido que Jesucristo da al dolor se encuentra en las bienaventuranzas, de donde se desprende que quien tiene a Dios nada le falta. De ahí la importancia de aumentar nuestra fe, esperanza y caridad.
Dulmary
 
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Re: Lección 11

Notapor Estefamaga » Mar Mar 25, 2014 10:54 am

LECCIÓN 11:

1. ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
La única forma es encontrándole el sentido al sufrimiento; es decir, entender el porqué de ese sufrimiento, sintiéndonos capaces de afrontarlo, superarlo y encontrando en éste algo bueno.

2. ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
Luego de haber reconocido con realismo el hecho doloroso, de haber salido de un estado de parálisis interior y de afrontar el dolor con voluntad férrea hasta aceptarlo con resignación; por fin, entenderemos que el sufrimiento, aunque, en todo momento mantendrá su negatividad objetiva, es un instrumento de transformación y perfeccionamiento de la persona.

3. ¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
Incita a la reflexión, a pasar de lo trivial a lo substancial, a mirar la vida de otra forma, a enfrentarnos con nosotros mismos, a clarificar nuestras experiencias y convicciones.
Nos hace sentir necesidad de los otros, al desechar nuestra visión de autosuficiencia y al aceptar con humildad nuestras limitaciones; pero además fortalece nuestra voluntad, nos infunde valor para enfrentar sin temor las nuevas oleadas de dolor.
La experiencia del dolor nos hace más sensibles al dolor del prójimo y por ende, perfecciona nuestra capacidad de expresar amor, a través, de gestos y obras.

4. ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
No. Aquél que solo cree en sus propias capacidades y a través de éstas, piensa romper cualquier barrera; está perdido, porque tarde o temprano las fuerzas humanas flaquearán, entonces necesitará de un ser superior, de un ser que le ofrezca un refugio seguro y un motivo para su dolor; porque el motivo consuela, la esperanza hace no dar pie atrás en la lucha y la convicción de la Eternidad, da un sentido a los padecimientos en la tierra.

Jesucristo nos enseñó que el sufrimiento es un medio para llegar al Padre, pero además, con su muerte en cruz, nos confirmó que el sufrimiento es un instrumento de purificación y salvación al ser ofrecido como un regalo de amor, por la expiación de las propias culpas y las del prójimo.
Estefamaga
 
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Re: Lección 11

Notapor Isi » Mar Mar 25, 2014 1:17 pm

1- ¿Cómo puede el dolor dejar de ser obstáculo para la felicidad?
Descubriendo su sentido, comprendiendo su valor para aceptándolo -tras un proceso-, nos dejemos transformar, perfeccionar en nuestras facultades en pos de mejorar como personas y espiritualmente, acercándonos a Dios, a nuestro fin trascendente.

2- ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
Primeramente suele darse una reacción de huída, de rechazo o negación. Si luego superamos dicha reacción y lo reconocemos con realismo será más fácil el proceso sino podremos devenir en una parálisis interior o depresión y bajo ese estado anímico se nos dificultará comprender argumentos. Si hacemos el gran esfuerzo de sobreponernos, aunque en principio sólo sea para sobrevivir -para luego hallar motivaciones de mayor valor-, aunque nuestro corazón esté triste sentiremos que valió la pena y alcanzaremos la resignación. El realismo de enfrentarnos a la situación dolorosa otorga una sensación de dominio que genera paz en nosotros y el conocimiento de la verdad sobre la misma, clarifica nuestra mente y permite intuir la bondad escondida. Así llegaremos a una incipiente aceptación, en la que ya nos haremos preguntas sobre el sentido del dolor para más tarde llegar a la ACEPTACIÓN que constituye un acto de la voluntad que exige valentía y consiste en querer algo que encierra alguna razón para ser querido, a pesar del natural rechazo. Finalmente podremos seguir evolucionando para llegar a AMAR LO ACEPTADO.

3-¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
Sus beneficios son la madurez y plenitud lograda a través del perfeccionamiento de nuestras facultades:
-El enriquecimiento de la inteligencia: el sufrimiento nos invita a ser más profundos, plantearnos jerarquía de valores y reafirmar convicciones, conocernos y eliminar falsas apariencias, a ver el camino con claridad.
-El perfeccionamiento de la voluntad: el dolor nos llama a la aceptación de nuestras debilidades y limitaciones que nos invitan al camino de la humildad y la solidaridad y a fortalecernos.
-La transformación del corazón: porque el auténtico amor se potencia con el sufrimiento, nos abrimos a los demás a través de la comprensión.

4- ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
No, pues las aspiraciones de infinitud de nuestros corazones no encuentran verdadero cauce ni respuesta. El sentido de la vida queda frustrado ante la amenaza de la muerte y la consciencia de la fugacidad de la vida. El sufrimiento se concibe negativamente porque no tiene valor trascendente. Los seres humanos estamos destinados a penetrar en la intimidad divina, es lo que realmente nos hace felices.
Jesucristo nos enseña a partir de su muerte y Crucifixión por nosotros para abrirnos las puertas del Cielo, el verdadero sentido del sufrimiento. las bienaventuranzas son la respuesta de Jesús a la cuestión acerca de la felicidad, que muestran el encauce del sufrimiento.
Isi
 
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Re: Lección 11

Notapor Lucia Garza » Mar Mar 25, 2014 2:05 pm

Participación en el FORO

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
"El dolor, por tanto, en sí no es algo bueno, porque deriva del mal, pero puede ser transformado en un valor importante, si se le encauza adecuadamente, es decir, si se le proporciona un sentido o se descubre que puede tenerlo."Francisco Ugarte Corcuera
Es muy facil decirlo, especialmente cuando las personas no estamos en situaciones o momentos de dificultades o sufrimientos. Pero a la hora de que aparecen estas situaciones o momentos en el que hay mucho dolor (es muy dificil pero...), hay que recordar que si Dios deja que pase es porque podemos sacarle mas provecho, mas bien y mas beneficios, a la persona que padece de ese dolor, y de los que lo acompañan, que el mal (el sufrimiento o dolor) por si solo. Pero hay que descurbrir ese sentido de sufrimiento como lo decia Juan Pablo II, para que ese dolor no sea en vano. Hay que buscarle el lado bueno, y si lo que este causando ese dolor no tiene solucion, pues ofrecerlo a Dios por los demas, por los que no lo conocen o evitan conocerlo para no comprometerse con El.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
Las etapas con varias:
*De rechazo huida o inculso de negacion. No querer aceptar lo que esta sucediendo, lo que puede llevar a un conflicto interno o desesperacion.
*Se reconoce con realismo el hecho doloroso aun que no se le encuentre sentido.
*Se realiza un esfuerzo para sobreponer esa situacion y reaccionar.
*Experimentar que el esfuerzo realizado valio la pena y resignarse.
*Intuir que algo bueno del suceso doloroso puede encontrarse o derivarse.
*Aqui entra la voluntad de aceptar ese dolor y el nivel de aceptacion depende de el reconocer, enfrentar e intuir el bien que pueda salir de ello.
*Buscar lo positivo de ese hecho, los beneficios que se le pueden sacar, el porque y el para del dolor y si es que hay respuesta asumirla.
*Y la aceptacion pero no solo aceptarlo, sino querer ese dolor porque se sabe que hay un mayor beneficio de ese dolor aunque exista un rechazo por naturaleza. Comprender su valor y su sentido.

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
"Dicho con otras palabras, "el amor al dolor no equivale ni a la destrucción de la negatividad del dolor, ni al masoquismo, sino al descubrimiento de un horizonte en el que el dolor, lejos de destruir a la persona, es un instrumento que la transforma y perfecciona (135), la hace “ser más”."Francisco Ugarte Corcuera
El valor humanno del dolor:
A. El sufrimiento enriquece la inteligencia:
El sufrimiento <i>hace pensar, </i>invita a <i>reflexionar,</i>a plantearse la vida de una manera nueva, a preguntarse por la razón última de nuestras experiencias; "hace más aguda nuestra percepción de las cosas: lo trivial, lo insubstancial cede paso a lo que es importante, a lo substancial."Francisco Ugarte Corcuera
EL sufrimiento nos ayuda a saber mas a experimentar cosas para enfentarnos con nosotros mismos y poder sacar el verdadero "yo". Entonces sera mas facil tener una paz interior, y darnos cuenta de que realmente es lo importante, lo relevante en esta vida.
B. El dolor perfecciona la voluntad
"En primer lugar, ayuda a <i>aceptar </i>las propias limitaciones y debilidades, que en el dolor se ponen más de manifiesto. " Francisco Ugarte Corcuera
Nos ayuda a ver a flor de piel que somos personas que solos no podemos en esta vida, que no somos autosuficientes. Nos conduce a la humildad y nos ayuda a concientizar que los demas necesitan de nosotros y que el compartir es necesario para ser feliz.Nos ayuda a soportar cosas y desarrollar fuerza de voluntad.
Y por supuesto hay un valor espiritual del sufrimiento, se trata de convertir el dolor en una manera de estar en comunicacion con Dios, en relacion con Dios.

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
Yo creo que no... se tiene que pensar en que hay una vida despues de esta vida, sino esta vida careceria de sentido por todo lo que implica experimentar. No puedes vivir esta vida sin pensar que hay algo mas, que hay un ser Supremo que esta detras de todo esto, porque si se piensa asi, de entrada tu espiritu ya esta muerto. Y porque las ausencias producen un vacio dificil de soportar solo.
Hay que darle un sentido a la vida atraves de lavirtudes de la fe, esperanza y caridad. "Por la fe, el creyente centra su vida en Dios y se esfuerza por conocer y hacer Su voluntad."Francisco Ugarte Corcuera
Con la fe no nos sentimos solos y estamos acompañando a Jesus y confiar en el, experimentando una paz interior. Y nos permite conocer el sentido del sufrimiento. La esperanza nos da un sentido de que hay algo mas que solo la vida terrena y que Dios nos estara esperando para compartir esa vida con nosotros. Y que podemos experimentar algo de esa felicidad (del Cielo) atraves de las Bienaventuranzas. En la caridad ( Amor a Dios y al projimo) "Entre otros medios, el sufrimiento ofrecido a Dios se puede convertir en camino privilegiado para pagar la deuda contraída, para purificar el alma de las manchas que han derivado de esas ofensas a Dios, y para recuperar el bien que se perdió al apartarse de Él."...."El sufrimiento es, además, un medio privilegiado para demostrar y manifestar el amor. El mejor ejemplo lo encontramos en Jesucristo, que experimentó hasta lo indecible el dolor físico y el dolor moral, especialmente en los momentos de su Pasión , para salvar al hombre. " Francisco Ugarte Corcuera
Yo creo que no hay mejor ejemplo como el de Jesucrito en su Pasion y Muerte, de que aun en el sufrimiento, el hombre puede ser feliz, de que hay un sentido del dolor, de que hay un sentido a la vida, de que hay una Vida despues de la muerte y que nos estara esperando Jesus si lo buscamos si lo amamos y si amamos a los demas. Y que mejor amor se puede expresar al sufrir ofreciendolo a los demas y por los demas.
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Re: Lección 11

Notapor dranita » Mar Mar 25, 2014 3:21 pm

1) ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
Darle la perspectiva a las cosas que nos suceden. El sufrimiento no es castigo, ni somos culpables de todo lo que sucede, ni tenemos el control de todas las cosas que nos ocurren.
El dolor, por tanto, en sí no es algo bueno, porque deriva del mal, pero puede ser transformado en un valor importante, si se le encauza adecuadamente, es decir, si se le proporciona un sentido o se descubre que puede tenerlo. Entonces dejará de ser obstáculo para la felicidad. Más aún, podrá convertirse en recurso que contribuya a la felicidad, como advierte Juan Pablo II: "la alegría deriva del descubrimiento del sentido del sufrimiento".
2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
Rechazo, huida o negación; posteriormente se puede afrontar o llevarnos a la depresión; si existe una motivación, se hará todo lo posible para salir del estado depresivo o de negación. Cuando se logra dominar la situación, puede reanudarse la “vida normal”, tratando de encontrar algún sentido al hecho doloroso. Se acepta el dolor. Exige valentía para superar tanto esa resistencia como el miedo al dolor, de manera que la voluntad quede libre para querer el bien que se encierra en el sufrimiento.
3) ¿Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
descubrir el sentido del sufrimiento, para valorarlo y, en esa medida, aceptarlo -incluso amarlo, en el grado más elevado de la aceptación- , no significa suprimir la conciencia del mal que lo provoca. Dicho con otras palabras, "el amor al dolor no equivale ni a la destrucción de la negatividad del dolor, ni al masoquismo, sino al descubrimiento de un horizonte en el que el dolor, lejos de destruir a la persona, es un instrumento que la transforma y perfecciona
4) ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
No, siempre habrá un vacío, necesitamos una esperanza, fe. La vida estaría incompleta. Jesucristo nos muestra con su testimonio de vida cómo podemos vivir y enfrentar con amor, compasión y confianza en Dios; el dolor
dranita
 
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Re: Lección 11

Notapor YADIRA OROZCO » Mar Mar 25, 2014 6:32 pm

:P Hola queridos compañeros, soy de Costa Rica.

1) ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?

R/ Descubriendo su sentido verdadero,no puede ser un obstáculo, por que tanto el dolor como el sufrimiento forman parte de la vida humana,hay que ir comprendiendo su valor para aceptándolo, es todo un proceso, si nos dejemos transformar y perfeccionar nuestras vidas como personas y sobre todo en la parte espiritual, acercándonos a Dios, más aún podría convertirse en un recurso que contribuye a la felicidad y" así lo dice Juan Pablo II, La alegría deriva del descubrimiento del sentido del sufrimiento",cuando uno ya ha vivido eso lo puede comprender y aun así es bien difícil ese proceso.

2- ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
R/ De rechazo, huida o de negación. No querer aceptar lo que está ocurriendo, lo que puede llevar a un conflicto interno o desesperación.
-Se reconoce el hecho doloroso, aun que no se le encuentre sentido.
-Experimentar el dolor y la pena,
-pensar que algo bueno, del dolor podemos esperar .
-Aquí entra la voluntad de aceptar ese dolor y el nivel de aceptación.
-Buscar lo positivo de ese hecho, los beneficios que esto pueden traer.
-Y la aceptación, pero no solo aceptarlo, sino querer ese dolor lo llevara a algo bueno.

3) ¿Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?

Con otras palabras, el amor al dolor no viene de la negatividad , sino al descubrimiento de un horizonte en el que el dolor, lejos de destruir a la persona, puede ser es un instrumento que la transforma y perfecciona (135), “ser más” humano.

A. El sufrimiento enriquece la inteligencia:
El sufrimiento lo hace pensar, lo invita a la reflexionar, a plantearse la vida de una manera nueva, a preguntarse por la razón última de nuestras experiencias; "hace más aguda nuestra percepción de las cosas: lo trivial, lo insubstancial.
EL sufrimiento nos ayuda a saber más a experimentar ,todas aquellas cosas para enfrentarnos, con nosotros mismos mi propio "yo". Entonces será mas fácil tener una paz interior, y darnos cuenta de que realmente es lo importante, lo relevante en esta vida.

B. El dolor perfecciona la voluntad
- Nos ayuda a aceptar nuestras propias debilidades, que en el dolor se ponen más de manifiesto.
Nos ayuda a ver realmente que no podemos estar solos, que somos personas que necesitamos de la mano de Dios, que no somos autosuficientes. y al aceptar con humildad nuestras limitaciones; pero además fortalece nuestra voluntad, nos infunde valor para enfrentar sin temor las grandes pruebas.
4- ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento

Se ha visto que las personas que no creen en Dios y en la vida, después de la muerte, suelen tener desesperanza y vacíos en sus vidas, para ellos no hay alegría, no hay felicidad viven sin encontrarle ningún sentido a nada, ni a la vida. Por lo contrario, Siendo las personas creyentes y comprometidas con Dios, tenemos la virtud de creer en Él y somos más felices por que confiamos en ese ser creador. El sentido que Jesucristo da al dolor, se encuentra en las bienaventuranzas, de donde se desprende que, quien tiene a Dios, nada le falta. De ahí la importancia de aumentar nuestra fe, esperanza y caridad. Los creyentes somos más felices porque creemos en la vida eterna y al creer esto, no tenemos que sentirnos solos y angustiados. Esto no lo demuestra,
Jesucristo da sentido de amor al sufrimiento, esto nos los demuestro muriendo en la cruz y resucitando.

;) Buenas noches y bendiciones.
YADIRA OROZCO
 
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Re: Lección 11

Notapor Gabyblue » Mar Mar 25, 2014 8:47 pm

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad? Al abrirme a aceptar el dolor, puedo entender mejor el sufrimiento de los hermanos, entonces el dolor es un medio para consolar, al encontrar el para qué sufro, en lugar del por qué; en ese momento el dolor deja de ser un obstáculo para la felicidad.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso? 1.- Rechazo, huída o negación. 2.- Afrontar el dolor 3.- Pasividad y parálisis 4.- Resignación 5.- Dominio ante la situación que genera paz 6.- Encontrar lo positivo en todo esto 7.- Aceptación y 8.- Amar el dolor que nos ayudó a crecer.

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento? 1.- Enriquece la inteligencia. 2.- Perfecciona la voluntad 3.- Transforma el corazón

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento? No se puede ser feliz sin Dios, porque se cae en negativismo, ya que no se poseerán las virtudes teologales: fé, esperanza y caridad.
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Re: Lección 11

Notapor monsalazarp » Mar Mar 25, 2014 9:11 pm

LECCIÓN 10

1) ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
Cuando vemos al dolor de una manera constructiva y vemos en él una posibilidad de crecer en lo humano y en lo espiritual. En lo humano cuando perfecciona nuestras cualidades humanas que son la inteligencia, la voluntad y la afectividad y en lo espiritual al hacernos más humildes y al hacer que nos acerquemos más a Dios y aproximarnos al fin trascendente de nuestra vida.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
La primera reacción es de negación y rechazo, pues no se puede afrontar el problema.
Luego, es necesario un conocimiento realista del sufrimiento, con lo que se tendrán las primeras herramientas para afrontarlo, aunque no sea fácil
En tercer lugar, viene una motivación para salir de la parálisis y del asombro que causa el dolor, ya sea por cansancio de estar en tal situación o por fuentes externas
Luego de conocer verdaderamente el suceso y salir de la parálisis que éste causa, se puede estar en condiciones de entrar a la etapa de resignación, aunque esto no implica necesariamente aceptación.
Después de experimentar la resignación, se puede empezar con la aceptación con ayuda de la voluntad y reconociendo que detrás del sufrimiento puede esconderse algún bien
Cuando inicia el proceso de aceptación, vienen preguntas como si se puede sacar algo positivo del hecho doloroso, o por qué y para qué, lo que da inicio a la búsqueda del sentido del dolor. Cuando hay una respuesta a estas preguntas, estas podrán ser asumidas
Por último, viene la aceptación del sufrimiento, lo que implica un acto de grandísima voluntad, en aceptar algo que naturalmente se rechaza.

3) ¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
El sufrimiento nos beneficia en lo humano cuando nos ayuda a enriquecer nuestra inteligencia, debido a que nos invita a pensar y reflexionar sobre la razón de éste, así como hacer una introspección y conocernos mejor porque el dolor nos enfrenta a nosotros mismos. El sufrimiento también perfecciona la voluntad porque es un acto de voluntad aceptar nuestras carencias y debilidades que se ponen al descubierto cuando atravesamos por un suceso doloroso, además de que perfecciona nuestra fortaleza, pues de sale fortalecido cuando se supera una situación dolorosa. Y por último el sufrimiento transforma el corazón porque nos permite ser compasivos y ponernos en el lugar del otro así como ser más sensible frente al sufrimiento ajeno, como muestra de gran amor.
Es así como, a través del sufrimiento se puede alcanzar verdadera madurez y plenitud, con un proceso de transformación constante que nos puede llevar a potenciar nuestras capacidades y a iniciar el camino de la felicidad.

4) ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
No, porque si no se cree en Dios ni en sus promesas no podemos experimentar la seguridad del hijo que se siente acompañado, sin importar lo que pase. Además sino creemos en la vida después de la muerte, no hay posibilidad de trascender y sin Dios en nuestra vidas no tendremos un soporte efectivo que nos ayude a superar y aprovechar el dolor.
Jesús le da un sentido nuevo al sufrimiento en el momento en que muere en la cruz por nuestros pecados y para redimirnos, al hacer el acto máximo de amor y entrega al prójimo, por esta razón cuando sufrimos y se lo ofrecemos a Dios, estamos también haciendo un gran acto de amor y nos hacemos partícipes del sufrimiento de Cristo, pero también de su resurrección.
Por Monica Liliana Salazar Pelaez
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Re: Lección 11

Notapor maria mayorga » Mar Mar 25, 2014 10:01 pm

1) ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad? Transformándolo de la pasividad a la resignación y a la aceptación.
2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso? La trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de la aparición de un suceso doloroso, suele variar de unas personas a otras. Lo normal es que la primera reacción, cuando el hecho doloroso aparece sin esperarlo, sea de rechazo, de huida o incluso de negación. Si esa primera reacción se supera y se reconoce con realismo el hecho doloroso, se estará en posibilidades de afrontarlo. En algunos casos, la única razón que se comprende es que no se puede permanecer en ese estado de parálisis y pasividad, porque los efectos negativos que se están experimentando resultan perniciosos y que, por tanto, es preciso realizar un esfuerzo para sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna manera. Una vez que el hecho doloroso se ha reconocido y la persona se ha sobrepuesto para superar el estado de parálisis y pasividad. La aceptación en este nivel depende del beneficio subjetivo que se ha experimentado al reconocer y enfrentar el hecho, y de la intuición sobre el posible bien que puede encerrarse en lo sucedido.

3) ¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento? Madurez y plenitud, la búsqueda correcta de la libertad.

4) ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento? No se logra ser feliz, porque esas ausencias le producen un vacío interior que se traduce en soledad, angustia y amargura.
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Re: Lección 11

Notapor sky » Mar Mar 25, 2014 10:58 pm

1)¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
Cuando se le encausa de manera adecuada y se le proporciona un sentido entonces podrá ser un recurso que contribuya a la felicidad.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
La negacion ante el suceso, no afrontarlo o pensar que aquello no es real, sin embargo si se acepta con realismo aunque exista depresión se irá por buen camino porque al mismo tiempo se da cuenta de que no puede permanecer así por mucho tiempo existe una motivación que nos orilla a movernos como el caso de los hijos si es una madre o empleados, reconocimiento de los hechos, tratando de buscar algo bueno en aquello tan malo que sucedió, al final aceptación y sentido al dolor que pasamos.

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
Que transforma y perfecciona a la persona es mas o la hace “ser mas’ nos hace ser mejores personas en cuanto nos acerca más a Dios, transforma nuestra inteligencia, voluntad y afectividad.

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento? No se puede ser feliz sin Dios, a quien ir? Solamente en Dios podremos comprender lo que humanamente no entendemos, sin Dios no tendrá sentido nuestra vida y viviremos desequilibradamente buscando, siempre buscando a quien nos ha amado primero.
Jesucristo da un sentido diferente a nuestra vida ya que nos muestra un ejemplo de amor y obediencia, al mismo tiempo podemos ver claramente el amor que Dios tiene por nosotros, no se ha reservado nada, un amor como ninguno… incluso podemos ver en la misma Maria ejemplos de cómo sobrellevar el dolor y dejarlo todo en manos de Dios, para aquellos que creemos en Dios y esperamos la vida después de la muerte todo cobra sentido porque sabemos que esto no acaba aquí y que solamente nos estamos transformando para la vida futura… el dolor nos pule como personas cuando a pesar de haber pasado por ahí el único sentido es que si Dios lo permite es porque hay un bien mucho mayor mas alla del dolor que se está experimentando y si además al paso del tiempo podemos ofrecer aquel dolor que nos sacudió poco a poco empezaremos a amar como Dios nos ama.
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Re: Lección 11

Notapor MARIAANGELESAMIREZ » Mié Mar 26, 2014 8:46 am

Hola a todos ustedes y muy buenos días:
1 ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
R=El dolor asimilado es un medio para la re-valorización de la persona , para acrecentar su voluntad, su fortaleza, para restablecer su humanidad, y encaminarse a una aceptación de ese dolor que dé a la persona una manera distinta de ver las cosas, y así encaminarse a la felicidad.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?R=
Lo normal es que la primera reacción, cuando el hecho doloroso aparece sin esperarlo, sea de rechazo, de huida o incluso de negación: no reconocerlo, no afrontarlo o pensar que aquello no es real.si esa primera reacción se supera y se reconoce con realismo el hecho doloroso, se estará en posibilidades de afrontarlo.En algunos casos, la única razón que se comprende es que no se puede permanecer en ese estado de parálisis y pasividad, porque los efectos negativos que se están experimentando resultan perniciosos y que, por tanto, es preciso realizar un esfuerzo para sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna manera.Una vez que el hecho doloroso se ha reconocido y la persona se ha sobrepuesto para superar el estado de parálisis y pasividad -aunque el dolor y la tristeza sigan carcomiendo el corazón-, ordinariamente se experimentará que el esfuerzo realizado ha valido la pena. Y esto será suficiente para dar paso a la resignación. Paradójicamente, el realismo de enfrentarse con el hecho doloroso produce una cierta sensación de dominio de la situación que genera paz, por contraste con la inquietud derivada de no querer reconocer lo ocurrido. Todos estos factores favorecen un siguiente paso, de gran importancia, que corresponderá a la voluntad: una incipiente aceptación de algo que inicialmente se rechazaba y de ninguna manera se podía asumir . Una vez que se ha aceptado, aunque sea minimamente, el hecho doloroso, será posible preguntarse: ¿habrá algo positivo en todo esto; qué beneficios pueden derivarse de lo ocurrido; cabe aprovecharlo para conseguir alguna mejora, en uno mismo o en los demás? Son preguntas que apuntan al sentido del dolor: ¿por qué y para qué este sufrimiento? El solo hecho de hacerse la pregunta incluye ya la aceptación de que puede existir una respuesta y de que, si la hay, esa respuesta podrá ser asumida. Aceptar el sufrimiento, último paso del proceso. La aceptación es un acto de la voluntad que consiste en querer algo que encierra alguna razón para ser querido, a pesar de que en sí mismo pueda provocar un natural rechazo. Exige valentía para superar tanto esa resistencia como el miedo al dolor, de manera que la voluntad quede libre para querer el bien que se encierra en el sufrimiento.

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?R=
El sufrimiento enriquece la inteligencia,perfecciona la voluntad y transforma el corazón.


4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimientoR=
Sin Dios la vida es estéril, vacía, no tiene un sentido, así que cuando reconozco que Jesús me ama de tal manera que ha dado su vida por mí, como jamás algún mortal la daría, cuando creo en Dios y sobre todo le creo en lo que me dice y hace por mí, cuando reconozco su bondad y misericordia que a diario derrama sobre todos nosotros, entonces entiendo, plenamente que el sufrimiento en mi vida tiene una razón y a la vez un beneficio personal, entonces lo asumo con amor y entrega y eso me hace estar en paz conmigo mismo y con los demás y como resultado de todo ello me siento feliz, y sobre todo amada por Dios.
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Re: Lección 11

Notapor LicPsiAli » Mié Mar 26, 2014 10:27 am

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
El dolor es un proceso y tiene una finalidad. Cuando se asume y se vive, se ofrece y se tiene conciencia de que producirá un cambio, un efecto que nos dirige adecuadamente hacia el bienestar, para sobreponernos a lo que nos ha sucedido, es una experiencia de crecimiento.
Hace mucho escuché y me quedó muy grabado este pensamiento: “ si quieres que se vaya el dolor que sientes, vívelo! Acepta que estás pasando por una situación que no está bajo tu control, acepta y no pierdas la esperanza que es un aprendizaje y que puedes salir de ello, no lo niegues, no lo rechaces, porque lo más probable es que saldrás fortalecido de la situación”.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso? (respuestas provenientes del texto)
2.1 rechazo, huida o incluso negación
2.2 afrontar el suceso para evitar una parálisis interior, hundimiento o depresión que incapaciten para enfrentar lo ocurrido y buscar alguna salida.
2.3 realizar un esfuerzo para sobreponerse a la situación
2.4 resignarse, que no es todavía aceptación del dolor, sino sometimiento a un destino inevitable, sin identificarse del todo con él.
2.5 enfrentarse al hecho doloroso, lo cual da una sensación de dominio de la situación. Reconocer la verdad sobre la situación clarifica la mente y permite intuir, aunque de manera confusa todavía, que algo bueno puede encontrarse en lo sucedido o derivarse de ello.
2.6 tener voluntad: una incipiente aceptación de algo que inicialmente se rechazaba y de ninguna manera se podía asumir. La aceptación en este nivel depende del beneficio subjetivo que se ha experimentado al reconocer y enfrentar el hecho, y de la intuición sobre el posible bien que puede encerrarse en lo sucedido.
2.7 cuestionarse si todo lo padecido tiene sentido. Esto supone ya una aceptación de que puede existir una respuesta y de que, si la hay, esa respuesta podrá ser asumida.
2.8 aceptar el sufrimiento, último paso del proceso. La aceptación es un acto de la voluntad que consiste en querer algo que encierra alguna razón para ser querido, a pesar de que en sí mismo pueda provocar un natural rechazo. Exige valentía para superar tanto esa resistencia como el miedo al dolor, de manera que la voluntad quede libre para querer el bien que se encierra en el sufrimiento.


3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
"Todo dolor tiene un valor. nos puede transformar y perfeccionar en el nivel antropológico de nuestras principales facultades humanas — inteligencia, voluntad y afectividad—, haciéndonos mejores personas; o espiritualmente, en cuanto nos acerca a Dios y nos aproxima al fin trascendente de nuestra vida.
El sufrimiento enriquece la inteligencia, transforma el corazón y el dolor perfecciona la voluntad. “el dolor aceptado es antídoto del egoísmo y apertura hacia el otro” "

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
El que no cree en Dios y no tiene una relación con Él, qué puede esperar? Conocer a Dios nos permite creer, tener esperanza en el encuentro cara a cara. Se experimenta una paz interior al encontrarnos con Él que anhelamos más y más conocerlo, sentirlo, amarlo. Las virtudes de fe, esperanza y caridad vividas y practicadas nos hacen esperar algo mucho mejor, creer que hay vida después de la muerte y seguir la enseñanzas de Jesús. Jesús con todo lo que padeció nos dejó un gran ejemplo de dolor y cómo por amor salir de ello. Su muerte tuvo un fin muy claro y es la salvación de cada uno, qué mejor regalo de esperanza? Conocerlo, amarlo, saber que su sufrimiento no ha sido en vano. Si el murió por cada uno de nosotros, nosotros podemos morir al dolor por amor. Creo firmemente que se puede ser realmente feliz cuando creemos en Dios y vivimos los valores del Evangelio.
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Re: Lección 11

Notapor lindoro50 » Mié Mar 26, 2014 1:39 pm

1) ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?

El dolor puede ser transformado en un valor importante, si se le encauza adecuadamente, es decir, si se le proporciona un sentido o se descubre que puede tenerlo. Entonces dejará de ser obstáculo para la felicidad. El dolor y la muerte no deben ser obstáculos para la vida, sino dimensiones o fases de ella. Obstáculo para la vida es la actitud de quien se niega a admitir la naturalidad de estos hechos constitutivos de cada dia, intentando huir de ellos como si fuesen totalmente evitables, hasta el punto de convertir tal huida en valor supremo: esta negación de la propia realidad sí que puede llegar a ser causa de deshumanización y de frustración vital.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?

Varía de unas personas a otras, en general, podemos considerar las siguientes etapas:
• Rechazo, huida o incluso negación: no reconocerlo, no afrontarlo o pensar que aquello no es real. Si no se supera esta disposición, es imposible encauzar el problema;
• Reconocer con realismo el hecho doloroso, de esta forma se estará en posibilidades de afrontarlo y eventualmente encauzarlo;
• Realizar un esfuerzo para sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna manera, no se puede permanecer en ese estado de parálisis y pasividad, porque los efectos negativos que se están experimentando resultan perniciosos, es decir, hay que actuar positivamente;
• Experimentación que el esfuerzo realizado ha valido la pena. Una vez que el hecho doloroso se ha reconocido y la persona se ha sobrepuesto para superar el estado de parálisis y pasividad —aunque el dolor y la tristeza sigan carcomiendo el corazón—, esto será suficiente para dar paso a la resignación, que no es aceptación del dolor, sino enfrentar a un destino inevitable, sin identificarse del todo con él;
• Sensación de dominio de la situación que genera paz. El acto de enfrentarse con el hecho doloroso genera la anterior situación en contraste con la inquietud derivada de no querer reconocer lo ocurrido. Ello clarifica la mente, evalúa la situación y permite descifrar, aunque no muy claramente, que algo bueno puede encontrarse en lo sucedido o derivarse de ello (ver la luz al final del túnel);
• La aceptación inevitable de algo que inicialmente se rechazaba y se rehusaba asumir;
• El sentido del dolor. Una vez aceptado el dolor, habremos de preguntarnos: ¿habrá algo positivo en todo esto; qué beneficios pueden derivarse de lo ocurrido; cabe aprovecharlo para conseguir alguna mejora, en uno mismo o en los demás?;
• La aceptación del sufrimiento. Es un acto de la voluntad que consiste en admitir algo que contiene alguna razón para ser aceptado, a pesar de que en sí mismo pueda provocar un natural rechazo. El valor y el mérito del sufrimiento está en relación proporcional con la capacidad de saber aceptarlo, no con disposiciones tristes y exasperadas, sino con actitud positiva, hecho que sucede cuando somos conscientes de que es un factor que incrementa y desarrolla la personalidad, la hace más fuerte y equilibrada, y también más comprensiva del dolor ajeno.

3) ¿Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?

• El sufrimiento enriquece la inteligencia:la persona se hace más profunda, el dolor provoca que defina y clarifique sus propias convicciones, así como la jerarquía de sus valores. Se vive con mayor paz interior;
• El sufrimiento perfecciona la voluntad: La aceptación de las propias carencias es un acto de la voluntad que conduce a la humildad, fundamental para estar centrados en la vida y alcanzar la paz interior. De la disposición humilde deriva frecuentemente la solidaridad con los demás, al reconocer que se les necesita y que ellos requieren de nosotros. El dolor es escuela de fortaleza, pues ofrece la oportunidad de aprender a soportar lo adverso y desarrollar una fuerza de voluntad capaz de enfrentar situaciones duras que puedan venir en el futuro, y que de otra manera producirían temor o de plano se rechazarían;
• El sufrimiento transforma el corazón: La esencia de la felicidad es simple y eterna: consiste en amar y ser amado. Ahora bien, el auténtico amor a los demás se potencia con el sufrimiento. El dolor aceptado es antídoto del egoísmo y apertura hacia el otro. El amor que nace del sufrimiento se manifiesta especialmente en la comprensión de los demás. Además, la experiencia del dolor le hace más sensible frente al sufrimiento ajeno, que se comprende con mayor profundidad. Quien gana en comprensión, suele ser también más cordial, más amable, más acogedor.

4) ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?

No, quien no cree en Dios y en la vida después de la muerte, no logra ser feliz, porque esas ausencias le producen un vacío interior que se traduce en soledad, angustia y amargura. Las aspiraciones de trascendencia que experimenta en su corazón no encuentran cauce ni respuesta; el sentido de la vida también queda frustrado ante la certidumbre de la muerte y la conciencia de la fugacidad de todas las cosas; y el sufrimiento se transforma en negatividad, ante la incapacidad de descubrir en él su valor trascendente, convirtiéndose en un obstáculo insalvable para la felicidad.

El sentido es un misterio de amor. El misterio de un Dios cuyo amor es tan grande que se hace hombre y da su vida por nosotros. Cristo ha sufrido en vez del hombre y por el hombre. Y todo hombre, mediante su propio sufrimiento, puede hacerse participe del sufrimiento redentor de Cristo, que no termina en la cruz, sino en la alegría de la resurrección. Jesús da un nuevo sentido al sufrimiento, el cual, unido al suyo, puede convertirse en medio de purificación y salvación, para nosotros y para los demás.
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Re: Lección 11

Notapor Silviamaria » Mié Mar 26, 2014 4:27 pm

1.- ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
El dolor no es un castigo, hay que darle sentido a ese obstáculo y transformarlo para que nos lleve a la felicidad.

2.- ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
Siempre se rechaza, en algunas ocasiones lleva a la depresión. Hay que buscar la manera de sobreponerse a la situación dolorosa buscando sucesos que nos ubiquen en la vida normal. Reconocer el hecho y con valentía levantarse dejando a un lado el sufrimiento.

3.- ¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
Hay que encontrarle sentido a la vida. No podemos desaparecer el dolor pero si transformarlo y mirar el lado positivo. Fortalece nuestra voluntad y nos hace más sensible al dolor de los demás.

4.- ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
No, nuestras capacidades humanas no son suficientes para lograr la felicidad, necesitamos de Dios, ese ser superior que sufrió para darnos a nosotros la felicidad eterna.
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Re: Lección 11

Notapor LuisManuelCejaFlores » Mié Mar 26, 2014 10:27 pm

1.- ¿Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?

El dolor puede dejar de ser un obstáculo para la felicidad encauzándolo, es decir, proporcionándole o añadiéndole sentido. Darnos cuenta que, en efecto, puede tenerlo por la razón de que se transforma en un Valor, es decir en algo que guarda relación con otra cosa, en este caso, con la felicidad ya que por ser ésta una tarea interior, trasciende lo placentero. Dándonos cuenta que el dolor no es bueno en sí y el sufrimiento es inseparable de la vida humana.

2.- ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de u suceso doloroso?

Lo sintetizo en 5 etapas, aunque como comenta el autor, puede variar dependiendo de la persona, y éstos son: Rechazo, Ira, Regateo, Depresión y Aceptación.

3.- ¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?

Son tantos, múltiples y enriquecedores los beneficios como veremos a continuación:
• Enriquece la Inteligencia.- Nos hace pensar, reflexionar con mayor profundidad, también conocernos mejor y manifestarnos con naturalidad; sin caretas, sin dobles ni hipocresías, reflejando nuestra paz interior.
• Perfecciona la Voluntad.- La experiencia del dolor nos ayuda a aceptar nuestras limitaciones y debilidades propias que en el dolor se ponen de manifiesto, dándonos fortaleza.
• Transforma el Corazón.- Porque el dolor aceptado y asimilado es antídoto del egoísmo y a la vez, confiere apertura hacia los demás; dándonos la capacidad de morir a algo de uno mismo, para liberarnos, a la vez, de nosotros mismos. Además, activa nuestra sensibilidad, haciéndonos más cordiales, amables y acogedores.
En sí, el resultado de la transformación y perfeccionamiento del sufrimiento es “SER MAS”, esto es, evidenciar nuestra madurez y plenitud personal; el uso correcto de nuestra libertad y nuestra forma de vida con sentido de responsabilidad.

4.- ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?

No, no se puede ser realmente feliz por la razón de que dichas ausencias producen un vacío interior que se traduce en soledad, angustia, amargura y en consecuencia, el sufrimiento puede acabar concibiéndose como pura negatividad, convirtiéndose en un obstáculo insalvable para la felicidad por la incapacidad de descubrir en él su valor trascendente.
Jesucristo le da al sufrimiento un sentido triple: de Esperanza, de Fortaleza y de Consuelo. (Cfr. Las Bienaventuranzas) Además, el misterio mismo del dolor se ilumina y se comprende con hondura desde la misma Cruz de Cristo.
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Re: Lección 11

Notapor Lorenaga » Mié Mar 26, 2014 11:31 pm

Lección 11.-
1. Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?

La forma en que el dolor deja de ser un obstáculo para la felicidad es encontrando un sentido a lo que estoy viviendo. Es más sencillo preguntarme ¿para qué? En lugar de ¿por qué? Cuando logre darme cuenta que ese dolor me hace crecer como persona, humana y espiritualmente. Se que decirlo es fácil y no lo será el hacerlo pero si recuerdo que no estoy sola, Dios está conmigo, y quiere que sea feliz, Él me ayudará en el camino a la felicidad.

2. ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
- Rechazo, huida o negación.
- Reconocer con realismo el hecho doloroso.
- Esforzarse por sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna forma.
- Valorar que el esfuerzo realizado hasta ahora, ha valido la pena.
- Empezar a intuir que puede haber de bueno en todo eso.
- Voluntad de aceptar algo que inicialmente se rechazaba, esto dependerá
del beneficio intuido.
- Buscar que hay de positivo en todo esto. Preguntarse para qué?
- Aceptar el hecho con valentía porque se valora el bien que se obtendrá.

3. ¿Qué beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?

- Enriquece la inteligencia, nos hace más profundos, nos hace replantearnos nuestra jerarquía de valores, conocernos mejor, eliminar apariencias, reafirmar convicciones, nos da claridad.
- Perfecciona la voluntad, me ayuda a aceptar mis limitaciones lo que me conduce a la humildad. Incrementa la fortaleza y la volunta.
- Transforma el corazón, aumenta la capacidad de saberme y sentirme amado y esa experiencia me va llevando a ensanchar el corazón hacia los demás.

4. ¿Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la
Muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?

Es muy difícil que pueda ser feliz porque la ausencia de Dios produce un vacío que no es posible llenarlo con nada. Además ese vacío produce soledad, amargura
y angustia.

El misterio del dolor solo se ilumina y comprende desde la cruz de Cristo. Jesús nos enseñó que el sufrimiento debidamente encausado es instrumento de purificación y salvación y por la tanto me lleva de regreso al Padre.
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Re: Lección 11

Notapor mariaines » Jue Mar 27, 2014 6:14 am

1) ¿ Cómo puede el dolor dejar de ser un obstáculo para la felicidad?
Cuando el dolor es asumido en Cristo, cuando uno mis sufrimientos al de Cristo.

2) ¿Cuál es la trayectoria que ordinariamente se sigue a partir de un suceso doloroso?
- Rechazo, huida o negación.
- Reconocer con realismo el hecho doloroso.
- Esforzarse por sobreponerse a la situación y reaccionar de alguna forma.
- Valorar que el esfuerzo realizado hasta ahora, ha valido la pena.
- Empezar a intuir que puede haber de bueno en todo eso.
- Voluntad de aceptar algo que inicialmente se rechazaba, esto dependerá del beneficio intuido.
- Buscar que hay de positivo en todo esto. Preguntarse para qué?
- Aceptar el hecho con valentía porque se valora el bien que se obtendrá.

3) ¿ Que beneficios humanos pueden derivar del sufrimiento?
- El sufrimiento enriquece la inteligencia
- El dolor perfecciona la voluntad
- El sufrimiento transforma el corazón

4) ¿ Se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte? ¿Qué sentido da Jesucristo al sufrimiento?
No se puede ser realmente feliz si no se cree en Dios y en la vida después de la muerte. El sentido del dolor lo enucentro mirando y contemplando a Cristo crucificado.
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