Lección 14

La intención de curso es ofrecer un enfoque que nos ayude a profundizar en el contenido de la felicidad, a descubrir el modo de ser feliz en la vida diaria, y a conectar esa felicidad cotidiana con la felicidad definitiva en la vida futura, se trata de ser feliz mientras se camina, y no solamente al final del trayecto. Este curso nos ayudará a responsabilizarnos de nuestra propia felicidad, que no es una cuestión de suerte; aprenderemos a ser felices en el proceso ordinario de la vida .

El curso consta de 16 lecciones

Fecha de inicio: 4 Febrero
Fecha de término: 22 Abril

Moderadores: Catholic.net, Ana Cecilia Margalef, pedroluisllera, AlbertoMestreLC, Moderadores Animadores

Lección 14

Notapor Catholic.net » Lun Abr 14, 2014 3:58 pm

S. Pinckaers
La virtud es todo menos una costumbre

La idea de virtud ocupa una posición central en la teología moral, y la renovación que esta ciencia experimenta en nuestros días trata de restituirle su importancia, debilitada de hecho, si no en teoría, sí por el lugar demasiado amplio concedido por los moralistas al estudio de los pecados. Se ha podido calificar la teología moral corriente como moral del pecado; se querría que volviese a ser una verdadera moral de las virtudes. Se desearía verla abandonar su aspecto severo de policía encargado de prohibir el acceso a un camino, la realización de una acción, para reflejar la sonrisa tan atractiva del ángel de Reims, que invita a los hombres a entrar gozosamente en el santuario y les indica el camino de las virtudes que conducen a él .
Antes de emprender este trabajo de renovación, conviene preguntarse:

¿Qué es la virtud, qué se entiende por esta palabra?

Sin duda, cualquier moralista nos suministraría una definición en debida forma; pero no se trata, en modo alguno, de esto. Lo que se trata y reclama un examen atento es la impresión global que produce espontáneamente en nosotros la palabra "virtud", esa reacción humana compleja, hecha de idea, de querer, de sentimiento, de recuerdo, que forma su eco en nuestro espíritu y que le da una significación, a veces, bien diferente de lo que expresa su simple definición.

No daremos más que un signo de la utilidad de un examen tal que rebasa las definiciones abstractas. Antiguamente, según el espíritu de los griegos y de los latinos, así como para los teólogos de la Edad Media, las palabras areté, virtus, se alineaban entre las más nobles: los antiguos consideraban, como la más alta distinción, la cualidad y el nombre del hombre virtuoso. La virtud, a sus ojos, era la cosa más digna de alabanza.

Hoy día se ha podido comprobar que "...las palabras virtud, virtuoso, tienden, según se ve, a desaparecer del lenguaje moral contemporáneo. Sólo se emplean ya en expresiones consagradas o bien se les añade una fórmula que recuerda su poca práctica" . ¿Qué ha ocurrido, pues? Una palabra que poseía antiguamente un valor muy elevado conserva tan poco de él en nuestros días que cae en desuso, y, como moneda devaluada, ni siquiera tiene ya suficiente valor a nuestros ojos para mantenerse en uso. Sin embargo, la definición de la virtud ha sobrevivido a los tiempos y ha llegado hasta nosotros sin que haya cambiado ningún término de la misma.

1. La virtud no es una costumbre

No pudiendo abarcar aquí todo el problema de la virtud, nos esforzaremos por "controlar", profundizar y rectificar conforme a la necesidad lo que significa para nosotros su definición.


1.1. La virtud es un habitus. ¿Se puede traducir: una costumbre?

Santo Tomás define la virtud como un habitus operativo bueno. La virtud es, pues, un "habitus" y nos inclinamos a traducir este término escolástico a nuestro idioma por la palabra "costumbre", al parecer, equivalente. Y ya que se mantiene en nuestro idioma el término "hábito", no estamos menos inclinados a concebir el "habitus", y por tanto la virtud, a manera de costumbre, siguiendo la teoría de la adquisición de la virtud por la repetición de los actos. Los actos repetidos dejan en el alma un surco profundo y duradero que se llama "habitus" y que es una especie de costumbre.

La cuestión, así planteada, no es un problema de escuela, destinado a ocupar el ocio de una vana escolástica. Vamos a ver cómo esta cuestión de palabras exige concepciones diferentes de la virtud y, por tanto, de la moral; la respuesta que le damos, o nos conduce a un callejón sin salida o nos permite salir al camino del auténtico concepto de la virtud, según la elevada idea que los antiguos se formaban de ella.

1.2. La virtud parece ser una costumbre

Tomemos el camino más fácil: definamos la virtud como una costumbre. ¿Qué es una costumbre? En el lenguaje corriente , la costumbre es una inclinación a obrar siempre de una manera determinada; se adquiere por la repetición de las mismas acciones y produce después esta misma repetición, pero con una firmeza y una estabilidad propias.

Parece, a primera vista, que la noción de costumbre corresponde a la de "habitus" o "‘έξις" analizada por Aristóteles y adoptada por santo Tomás. Se pueden hallar, grosso modo, en la costumbre las características del habitus:


A. La costumbre es una disposición "difficile mobilis", firme y estable; no podemos librarnos de una costumbre así por las buenas; se ha convertido en una segunda naturaleza, en una inclinación constante a obrar siempre de manera determinada.

B. La costumbre hace obrar con facilidad, y dispensa, incluso, de prestar atención a lo que se hace; se obedece sin esfuerzo a la costumbre; es una cuesta abajo que sólo hace falta seguirla.

C. La costumbre hace obrar con cierta alegría. Se experimenta dificultad en resistir a la inclinación que da la costumbre, se siente alegría obedeciéndola y nos sentimos contrariados, cuando no se la puede seguir y contentos de conformarnos a ella.

1.3. Dificultad: la costumbre crea un automatismo que disminuye la tonalidad moral de la acción

La noción de costumbre adolece, sin embargo, de un grave defecto: contiene la idea de un automatismo de la acción, el cual lleva consigo el debilitamiento, si no la desaparición, de la conciencia refleja y de la decisión voluntaria al principio de la acción. "La palabra costumbre implica ordinariamente el establecimiento de un estado mental de indiferencia e, incluso, la desaparición gradual de la conciencia por el progreso del automatismo" . La costumbre parece ser el modo de automatismo propio del hombre. Una acción hecha por costumbre no lleva consigo esa presencia atenta de la razón, ese compromiso personal de la voluntad libre, que dan todo el precio y el valor humano a nuestro obrar. El automatismo de la costumbre priva precisamente a la acción de lo que le proporciona su dimensión moral: el proceder de una decisión espontánea, de un compromiso libremente consentido.

Si se quiere, pues, definir la virtud por la noción de costumbre, se llega a este resultado paradójico: la virtud se convierte en un factor de automatización de la acción humana y disminuye, por tanto, su tonalidad moral; lejos de contribuir a aumentar el valor humano de la acción, lo aminora en la medida misma en que entra en juego. En tanto que, al parecer de la filosofía antigua y de la teología, la virtud hacía al hombre bueno y a su acción humanamente perfecta, la virtud, definida como costumbre, parece que tiene que hacer al hombre un puro autómata y destruir el valor propio de su actividad.

La repetición de los actos, causa de la virtud moral, parece engendrar también el automatismo
Este inconveniente queda aumentado por la manera como se concibe a menudo la repetición de los actos, que es el modo propio de adquisición de las virtudes naturales y, asimismo, el efecto de la virtud. Si no se tiene cuidado, nos imaginamos esta repetición como una serie de acciones materiales idénticas reproducidas incansablemente. Levantándonos a una hora temprana durante un número suficiente de días, se adquiere la costumbre de levantarse pronto; nos despertamos y nos levantamos maquinalmente a la hora fijada. Se adquiere la costumbre de fumar, fumando a menudo; la de beber, bebiendo regularmente bebidas fuertes, y así sucesivamente.
Puesto que la virtud se define como la inclinación a hacer acciones conformes con la ley moral y a evitar las acciones prohibidas por esta ley, nos imaginamos que seremos hombres virtuosos cuando hayamos creado en nosotros, mediante la repetición de acciones buenas, todas las costumbres, todos los automatismos necesarios para obrar siempre de acuerdo con la ley moral. Apenas si habrá necesidad de reflexionar todavía y dudar acerca de lo que se ha de hacer.

Adquiriendo las virtudes, se estará determinado a hacer prácticamente siempre el bien; se habrán destruido en nosotros las disposiciones contrarias que inclinan al mal. El hombre virtuoso aparece, así, como un ser tan perfectamente regulado, tan profundamente automatizado, tan sólidamente sometido a las directrices de la virtud, que todo problema moral parece haberse desvanecido para él. Su libertad ya no le sirve de nada; en adelante le será inútil.

Podemos preguntarnos si es en este automatismo superior donde reside el ideal de la perfección moral. El hombre virtuoso así concebido ¿no habría reducido más bien al mínimo la intervención de la voluntad libre, la parte del compromiso personal de su acción? Puesto que el valor moral procede de la voluntad iluminada por la razón, según dice santo Tomás, ¿no se habrá convertido el hombre, en el fondo, en un ser amoral?

2. La virtud, poder de creación espiritual

Henos, pues, obligados, para salir de esta dificultad, a revisar nuestra definición de la virtud y a separarla de la noción de costumbre, tal como se la entiende corrientemente.

2.1. La virtud es el poder de producir la acción mejor

Santo Tomás define la virtud como un habitus operativo bueno. ¿Qué quiere decir esto? Según Aristóteles, de quien santo Tomás toma esta noción, el habitus es una disposición constante y firme, que se distingue de la simple disposición, fácilmente variable. El buen humor y el malo son disposiciones. El tener un temperamento optimista inclina a tomarlo todo por el lado bueno, es una disposición constante, una especie de habitus. El habitus operativo, por su parte, es una disposición constante orientada hacia la acción, generadora de acción. Pero el rasgo específico de la virtud es su bondad, es un habitus operativo bueno. Este es también el término de la definición que tiene mayor necesidad de esclarecimiento. "Bueno" no designa simplemente lo que está conforme con la ley moral; toma para santo Tomás un valor mucho más rico, que va a modificar nuestras perspectivas.

La definición aristotélica más general de la virtud (tan amplia que rebasa, incluso, el marco de la acción moral) es la siguiente: "Virtus cuiuslibet rei determinatur in ultimum in id quod res potest" . Se determina la "virtud" de una cosa por el máximum que puede producir. Según los ejemplos de Aristóteles, se fija la "virtud" de un atleta según la mejor actuación que pueda realizar. Si su prestación queda por debajo de este máximo, se dirá que su esfuerzo es inferior a su "virtud". La virtud se presenta como la capacidad, para una potencia de acción, de llevar a cabo el máximo de lo que puede. Tomemos el caso de un corredor pedestre, su virtud propia será una disposición constante, que viene a desarrollar sus aptitudes naturales y a hacerle realizar una carrera perfecta, la más rápida que esté dentro de sus posibilidades. La virtud hará de él un buen corredor, capaz de establecer un record en la carrera. El adjetivo "bueno" recibe aquí su significación plena; quiere decir: perfecto, excelente; califica a la máxima realización de una potencia activa.

¿Qué es, pues, la virtud?

Es una cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede en el plano moral, que da a su razón y a su voluntad juntas el poder de realizar las acciones morales más perfectas y más altas en valor humano. Llegamos así a otra definición aristotélica de virtud, a menudo, invocada por santo Tomás, que hace bueno al que la posee y a su obra. La virtud permite al hombre hacer una obra moral perfecta y le hace perfecto a él mismo.

2.2. La virtud, poder creador, más allá de la pura repetición de actos materiales

Henos bien alejados de la definición de la virtud por el automatismo de la costumbre; pero nos es preciso examinar más de cerca la diferencia de estos dos conceptos, esforzándonos por ver mejor en qué consiste la repetición de los actos, que se admite comúnmente como el medio de adquirir la virtud. Dos afirmaciones se nos imponen: la virtud se adquiere por la repetición de actos que la facilitan después; la virtud es una disposición que permite realizar actos excelentes a una potencia de acción.

Para ayudamos a ver lo que es la virtud moral, usaremos ejemplos concretos de acciones humanas, elegidas en el dominio de la producción por el hombre de obras exteriores. La semejanza de tales acciones con el obrar moral nos permitirá discernir cuál es su verdadera naturaleza.

Emplearemos, evidentemente, "virtud" en un sentido amplio, analógico. Tomemos el ejemplo de un juego. Puesto que la virtud, en un dominio determinado, se manifiesta por el éxito de la acción, ¿cuál será el jugador de ajedrez dotado de "virtud"? ¿Será el que tiene la costumbre de este juego, pero que, desprovisto de imaginación, repite siempre los mismos movimientos de piezas que tan bien ha aprendido, o el jugador que se muestra capaz de inventar golpes nuevos y desconcertantes para un adversario que no tiene la costumbre de verse atacado de esta forma? Indudablemente será el segundo y su superioridad, su "virtud", se muestra en la capacidad de invención.

¿Qué jefe de ejército está dotado de la más elevada "virtud" en el arte militar? ¿Es el viejo general lleno de experiencia que aplica cuidadosamente la táctica probada y clásica en su tiempo, de la que ha adquirido una prolongada costumbre y que no le pide en suma más que repetir siempre las mismas maniobras? ¿No es más bien el joven general audaz que, bien instruido en el arte militar, se muestra, además, capaz de imaginar una estrategia nueva, de improvisar una maniobra inesperada que sorprende al enemigo y le deja sin réplica?

La virtud moral es semejante a estas "virtudes". Su obra no consiste únicamente en la observación escrupulosa de las reglas morales, o en el cumplimiento exacto de las acciones materiales, mandadas por la ley moral que precisa la casuística. La virtud es la cualidad que permite a la razón y a la voluntad del hombre llegar a su máximo de potencia en el plano moral, producir las obras humanamente más perfectas, y por lo mismo conferir al hombre la plenitud del valor que le conviene. Ahora bien, esta perfección no está fijada de antemano; es una creación personal, una especie de invención del que obra. Se puede, pues, definir la virtud humana, como la capacidad de crear obras perfectas en el plano moral. El hombre es así la imagen del Dios creador por su capacidad de producir por sí mismo y de inventar acciones perfectas .

Reflexionemos en la manera como los santos han llevado a cabo sus mejores obras; se verá que son puras creaciones de la virtud. La obra teológica de san Agustín, de santo Tomás de Aquino, la obra mística de san Juan de la Cruz, de santa Teresa de Avila, la obra espiritual de san Benito, de san Francisco de Sales, las obras caritativas de san Vicente de Paúl, de Don Bosco, las fundaciones de las grandes Ordenes, aparecieron en su tiempo como innovaciones a veces audaces.

Estos hombres y mujeres, a los que nada los distinguía de sus contemporáneos, se encontraron ante situaciones a menudo tan comprometidas que muchos desesperarían de su restablecimiento, mientras que otros no percibían ni siquiera sus defectos y peligros. ¿Quién podía prever, en el siglo IV, la repercusión inmensa de la obra de san Agustín? ¿Quién podía adivinar en 1250 lo que sería la Suma Teológica de santo Tomás, su conquista del aristotelismo y el éxito de esta teología que los agustinianos calificaron desdeñosamente de "novella"? ¿Quién habría pensado en el siglo XVI que una mujer reformaría el Carmelo y escribiría una obra mística incomparable? Y, en cuanto a las Hijas de la Caridad, esas religiosas sin clausura, que penetran en los medios más sospechosos, ¿quién habría podido imaginarlas, sino la virtud creadora de un san Vicente de Paúl? Son éstas verdaderas creaciones del genio cristiano, de la virtud cristiana. Sin embargo, estas obras exteriores no son más que el reflejo de la perfección interior que ha producido la virtud en estos hombres y en sus discípulos. Pues la virtud moral es, primeramente, interior; es perfección del hombre, según esta dimensión espiritual que le es propia, y que es preciso llamar interior, aunque sea la fuente de obras exteriores. Pero sólo se puede conocer la actividad de la virtud por lo que se exterioriza, o por una experiencia personal; asimismo, nosotros hemos tenido que recurrir a estas manifestaciones exteriores, para atestiguar acerca de la naturaleza creadora de la virtud moral.

3. La repetición de los actos "interiores", principio de adquisición de la virtud moral

Debemos, pues, concebir la virtud moral como un poder de renovación en el dominio moral. Pero ¿no nos vemos así impulsados hacia el polo opuesto de la tesis clásica, que sostiene que la virtud se adquiere y es producida por la repetición de los actos? Un poder de creación es la capacidad de hacer actos nuevos, jamás realizados, de romper la cadena de los actos ya hechos. ¿No tendremos que separarnos de santo Tomás y abandonar la opinión clásica acerca de la formación de las virtudes adquiridas?

3.1. Dos partes de la acción humana: acto interior y acto exterior

Nada de eso, si se quiere revisar la manera demasiado material como se comprende la repetición de los actos. La virtud se adquiere mediante la repetición de actos buenos. Ahora bien, ¿cómo concibe santo Tomás la acción buena? Distingue en ella, como en todo acto humano, dos niveles, dos partes: el acto "interior" y el acto "exterior". El acto interior procede directamente de la razón práctica y de la voluntad, como el querer, el amor, etc.; el acto exterior es la obra de las demás facultades de las que usa la voluntad, y alcanza el mundo exterior: andar, golpear, hablar, etc.

Tomemos el ejemplo de la virtud de la fortaleza, que hace afrontar el peligro de muerte en una acción bélica. El acto interior de inteligencia tiene por oficio descubrir la justa medida, para imponerse a la acción, según una estimación exacta del peligro y de las fuerzas presentes; necesita una visión cabal. La voluntad, en colaboración con la inteligencia, se impone a la sensibilidad, domina el miedo y su acompañamiento fisiológico; refrena la audacia irreflexiva. El acto interior es el acto de medida por parte de la inteligencia, y de dominio por parte de la voluntad. El acto exterior consiste en la ejecución de la acción por las fuerzas sometidas a la voluntad.

3.2. La virtud se adquiere directamente por la repetición de actos interiores y no sólo de los exteriores

¿Cuál será, pues, la materia de la repetición que engendra la virtud? ¿Se formará mediante la repetición de actos interiores o actos exteriores? Será evidentemente la repetición de actos interiores de dominio inteligente de sí mismo lo que contribuirá directamente a formar la virtud. ¿Cómo se adquiere, en efecto, la virtud de la fortaleza? ¿Estando siempre de parte de los que quieren marchar contra el enemigo y correr al peligro? Pero, a veces, no sería razonable hacerlo, y sería contrario a la verdadera valentía; ésta exige que se sepa abordar vigorosamente al enemigo, cuando sea necesario, contemporizar, cuando no se puede hacer más, y conservar la sangre fría en la derrota para sacar provecho de la misma retirada. La virtud de la fortaleza se adquiere, pues, por actos exteriores contrarios: atacando al enemigo y retrocediendo ante él. No se puede, ciertamente, hablar ya aquí de repetición, puesto que estos actos se oponen. Pero la repetición que da lugar a la virtud está en el interior de estos actos: en el movimiento del alma que impone su dominio a la audacia lo mismo que al miedo y al desaliento, y permite adquirir mediante su repetición la virtud de la fortaleza, que se definirá por el imperio de la inteligencia y de la voluntad sobre la acción humana, sobre todo, ante el peligro de muerte.

Tomemos otro ejemplo. La virtud de la discreción nos inclina a observar una justa medida en el uso de la palabra. Ella exige que callemos con frecuencia; pero no es suficiente, para adquirirla, multiplicar las victorias sobre el deseo que se tenga de hablar; es necesario, además, aprender a hablar cuando conviene y a superar los temores que uno tiene de exponer francamente su opinión. La discreción se opone al mutismo así como a la locuacidad, y aprende tanto a hablar como a callar. Esta virtud no se adquiere, pues, por la repetición de los mismos actos exteriores de dominio de la palabra.

De este modo llegamos a un concepto de repetición de los actos muy diferente al que tenemos sobre la reproducción en serie de las mismas acciones materiales. Esta repetición de los actos interiores es una serie de invenciones, de éxitos de la inteligencia y de la voluntad, pues todo acto de virtud auténtica es una manera de creación y de victoria sobre el campo de batalla de la actividad humana. Saber lo que conviene hacer en las circunstancias concretas y particulares en que uno se encuentra: ¿es necesario hacer frente al adversario? ¿es necesario contemporizar? ¿es necesario ceder terreno en espera de una ocasión propicia? Tener en cuenta también la manera de obrar, pues hay cien maneras de realizar la misma acción material, y es quizás aquí donde mejor se nota la personalidad de un hombre, donde se manifiestan más claramente su valor humano y su virtud.

Asimismo: ¿es necesario hablar o callar? ¿y cómo hay que hablar? El mismo silencio puede recibir múltiples significaciones: está el silencio vacío y el silencio atento; el silencio de aprobación y el silencio de desaprobación; está el silencio de disgusto, el silencio disciplinado y el silencio religioso que ocupa la presencia de Dios. Cada acción que se nos presenta, plantea, pues, un problema y nos obliga a dar una solución, sería una respuesta contraria a la virtud, querer calcar nuestra acción sobre soluciones ya hechas.

Contra lo que ocurre con la repetición de los actos materiales, la repetición de los actos interiores de la razón y de la voluntad no va, pues, en modo alguno, contra el carácter creador e inventivo que hemos reconocido en la virtud.

Lejos de engendrar un automatismo vacío de espíritu, una rutina, compañera de la costumbre, la virtud es un factor de espiritualización del obrar humano, permite a nuestro espíritu penetrar en nuestras facultades sensibles como una savia nueva, da a la conciencia humana, a su facultad de atención, el poder de animar y de dirigir hasta los elementos del hombre más reacios a la empresa de la razón.

Vemos esta diferencia profunda entre la costumbre y la virtud justamente ilustrada en estas líneas escritas por Monseñor Bougaud en su Vie de sainte Jeanne de Chantal: "Durante treinta y un años tuvo la dicha de recibir la Sagrada Comunión todas las mañanas, y jamás dejó de parecerle nuevo este acto sagrado" . Se palpa aquí la diferencia: la repetición de la acción material engendra la costumbre, la rutina y el aburrimiento, que echan a perder el valor espiritual de una acción. Por el contrario, la virtud, sobre todo una gran virtud como la de santa Juana, lejos de debilitarse por la repetición de las mismas acciones, se nutre de ella y hace de ella una especie de renovaciones espirituales. La repetición no engendra ya el aburrimiento, sino la novedad y la alegría del descubrimiento. Esta paradoja es la obra de la virtud auténtica, no es ya un incesante volver a comenzar las mismas acciones materiales, sino una serie sorprendente de victorias de la inteligencia y de la recta voluntad, que suscitan un continuo progreso interior.

3.3. Las tres notas características de la virtud

Nos queda por comprobar esta diferencia de las dos clases de repeticiones de los actos a propósito de las características del habitus y de la virtud mencionadas por santo Tomás.

A. La virtud es una disposición constante, "difficile mobilis"
.La repetición de las victorias de la inteligencia y de la razón sobre las pasiones y sobre las dificultades exteriores engendra en el alma un dominio que nada podrá destruir, si no es un viraje de la voluntad. La costumbre que sólo hace nacer la repetición de actos materiales es de orden en el fondo más corporal que espiritual; es un determinismo psicosomático. Ahora bien, santo Tomás solamente concede una perfecta estabilidad y el nombre de habitus, en el pleno sentido de la palabra, a las disposiciones del alma, porque las disposiciones de orden somático dependen de la inestabilidad relativa de los elementos corporales. La virtud está anclada en el alma; la costumbre puede ser modificada por otras muchas causas distintas de la voluntad, como la enfermedad, un cambio de medio, etc.

B. La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar. Esta cualidad es el efecto de la perfecta ordenación y unificación de los principios interiores de acción del hombre, en la que cada elemento desempeña su papel natural: la razón y la voluntad dirigen y mandan, la sensibilidad se pliega al impulso de ellas, aportándoles su contribución propia, las fuerzas corporales ejecutan con perfección la acción querida. Para que la acción se realice con facilidad, es necesario que toda disensión interna esté apaciguada, que en el organismo humano reine la armonía. Sólo la repetición de los actos interiores puede establecer este orden íntimo y hacer la acción pronta y fácil; la sola repetición de los actos exteriores corre el riesgo, por el contrario, de engendrar en la sensibilidad un automatismo que la razón y la voluntad no lograrán dominar, como ocurre con la costumbre de fumar o de beber, de la que no llega uno a desentenderse. La costumbre causa entonces el desorden en los principios de acción del hombre y hace la acción penosa, aunque la propensión a obrar conforme a la costumbre mantiene la facilidad de hacer el acto exterior.

C. La alegría de obrar. Esta proviene del completo desarrollo de la acción en perfecta conformidad con las disposiciones profundas del que obra, y, al mismo tiempo, proporciona deleite en el obrar. La repetición de la acción perfecta de la inteligencia y de la voluntad produce el gozo humano más íntimo, el más auténtico, porque estas acciones convienen a las facultades propiamente personales del hombre. La sola repetición de los actos exteriores, por el contrario, no puede dar más que una alegría superficial y ficticia, como la satisfacción de una necesidad artificialmente creada por la costumbre, una alegría situada en la zona inferior del hombre. La una es una alegría triunfante, nacida de la creación de una perfección personal; la otra es una alegría pasiva, una simple sensación de placer.

3.4. Cómo la repetición de los actos «exteriores» contribuye a la adquisición de la virtud


La claridad con la que hemos distinguido la repetición de los actos "exteriores" y de los actos "interiores" no debe, sin embargo, hacérnoslos oponer demasiado radicalmente, ni ocultarnos que en realidad estas dos zonas del obrar humano colaboran íntimamente en la elaboración de la acción humana según cierto orden que nos es preciso exponer ahora. Los hemos distinguido con claridad, para desligarnos de una concepción demasiado material del modo de adquisición de la virtud, que corría el riesgo de introducirnos en el callejón sin salida de una automatización en el obrar humano mediante puras costumbres, y de corromper después la idea que nos hacemos de la virtud. El concepto de repetición que es preciso rechazar es sólo el de los actos materiales. Ahora conviene mostrar la unión que debe establecerse entre estas dos clases de repeticiones para producir la virtud. Los actos exteriores son, en efecto, según el pensamiento de santo Tomás, como instrumentos de que disponen los actos interiores, espirituales. El acto humano completo, tal como se efectúa en la realidad, lleva consigo el uno y el otro. No se adquiere la virtud de la templanza o la virtud de la fortaleza por sólo los actos interiores de la inteligencia y de la voluntad, sino por la puesta en movimiento, bajo su protección, de todas las facultades de acción del hombre.

Asimismo, el entrenamiento en la virtud por la repetición de los actos que le son conformes, lleva consigo actos exteriores y hace nacer en las facultades inferiores y en el cuerpo mismo ciertas disposiciones activas, que son reflejos activos que se podrían llamar, en rigor, costumbres, si este término no se prestase a equívocos. El buen soldado está dotado de reflejos ofensivos y defensivos que le hacen manejar sus armas a la perfección. El buen atleta tiene reflejos de acción adquiridos a fuerza de ejercicio y que son los que le proporcionan el valor. El hombre virtuoso, asimismo, ha adquirido una especie de reflejos, hasta en su cuerpo y en su sensibilidad, reacciones espontáneas que le permiten obrar con perfección en el dominio de la virtud moral. Pero no se trata de puros reflejos inconscientes, vacíos de inteligencia y de voluntad, todo lo contrario, los reflejos virtuosos son la obra de esas facultades espirituales que han modelado tan cuidadosamente, que han impregnado tan profundamente la sensibilidad y las mismas facultades corporales, que han hecho de ellas unos perfectos asociados que, espontáneamente, colaboran con ellas en el trabajo de la virtud. Se debería, pues, distinguir las costumbres, los puros reflejos que, de por sí, disminuyen la parte del espíritu en la acción, de los reflejos que permiten a la voluntad y a la conciencia penetrar en la sensibilidad para asociarla a la acción virtuosa.

Añadamos que tales disposiciones en la sensibilidad son la virtud misma, pues, para santo Tomás, las virtudes morales de fortaleza y de templanza tienen por asiento la sensibilidad que ellas logran, al contribuir activamente a la obra de la perfección moral del hombre.

4. La virtud se adquiere mediante la educación[/b]

Hemos empleado hasta el presente, sin controlarla, la expresión "repetición de actos", para designar el modo de adquisición de la virtud natural. Nos es necesario, sin embargo, formular con respecto a ella una crítica que nos conducirá a abandonarla. Notemos primeramente que santo Tomás usa expresiones más amplias. No habla de una "iteratio actuum", pero dice que las virtudes se forman "ex multiplicatis actibus", lo que deja el campo abierto a precisiones ulteriores. Se restringe, pues, el pensamiento de santo Tomás y se le desvía ligeramente al hablar de una "repetición de actos".

Pero vengamos a nuestra crítica. La noción de "repetición" lleva consigo a la vez la idea de un cambio cuantitativo y de una identidad cualitativa. Ahora bien, cuando se dice que una virtud se adquiere mediante actos múltiples, se quiere indicar un progreso de orden cualitativo, que va de un estado imperfecto, de simples disposiciones naturales, al estado perfecto de una facultad dotada de virtud. La expresión "repetición de actos" no puede, en modo alguno, significar este progreso cualitativo, contrario a la idea de comenzar de nuevo que ella implica, y que es, sin embargo, esencial al movimiento generador de la virtud. Al contrario, la idea de repetición corre el riesgo de inducirnos a error y de llevarnos a una desvalorización cualitativa de la acción, a una degradación de la idea de virtud.

Nos parece, pues, que valdría más abandonar la expresión de "repetición de actos" y buscar otro término para designar el modo de adquisición de la virtud. Nos proponemos decir que las virtudes adquiridas se forman por educación; también hay que precisar este término.

Lalande define la educación como un "proceso consistente en que una o varias funciones se desarrollan gradualmente mediante el ejercicio y se perfeccionan". Observa después que "la educación... puede resultar, bien sea de la acción de otro (ésta es la acepción primitiva y la más general), bien sea de la acción del ser mismo que la adquiere. Nos servimos a veces en este último caso de la expresión inglesa ´self-education´".

La educación lleva consigo, pues, una repetición de los actos, y se lleva a cabo mediante el ejercicio. La formación de un soldado o de un atleta, que es una especie de educación, reclama múltiples ejercicios. Un artista, un músico, un pintor, un orador, sólo llegan a la madurez de su talento al término de una educación semejante. Igualmente, la educación en la virtud exige ejercicios repetidos, un entrenamiento continuo. Pero la educación añade a la repetición la idea de un orden progresivo y de una orientación cualitativa que ordena los ejercicios a la adquisición final de la perfección, de la "virtud", en tal dominio particular. La educación, en efecto, lleva consigo una alianza indisoluble entre la inteligencia que guía y la voluntad que obra. No consiste en una ejecución maquinal de las mismas acciones; no es tampoco una pura enseñanza, una ciencia que tendría la acción por objeto, sin ponerse, no obstante, a obrar. Es a la vez un conocimiento que dirige la acción y una acción guiada por el conocimiento; en una palabra, es un método de acción aplicada. Y como puede haber diversos métodos para desarrollar las fuerzas físicas, para formarse en las artes, siendo algunos mejores que otros, asimismo la virtud se adquiere según determinados métodos de acción moral que caracterizan el modo de educación. El mejor método será el que dirija la idea más elevada y más rica de la virtud, el que tenga en cuenta más cuidadosamente las fuerzas y debilidades, las posibilidades del que se educa, el que establezca la relación más justa entre el ideal virtuoso y los datos concretos y particulares de la acción a lo largo del progreso de la virtud.

4.1. Respeto a la personalidad en la educación para la virtud

Notemos, además, que la parte del sujeto educado debe siempre seguir siendo la principal en la educación para la virtud. Lalande observa que la acepción primitiva de la palabra "educación" proviene de la acción de otro. En la educación de la virtud, es preciso, por el contrario, conceder el primer lugar al que se educa. Hemos mostrado que la virtud se adquiere, ante todo, mediante el ejercicio de los actos interiores de la inteligencia y de la voluntad, asegurando su dominio sobre el obrar humano. Ahora bien, estos actos son esencialmente personales. La acción voluntaria, propiamente humana y moral, viene definida por santo Tomás como "procedens a principio intrinseco cum cognitione", o sea, en lenguaje actual, "como procedente de la persona, a la luz de su conocimiento". Tal es la fuente primera de toda educación en la virtud; no hay virtud auténtica que no salga de ahí. El educador se engañaría sobre manera, si se imaginase que puede ponerse en lugar de la personalidad de aquel a quien él educa, e inculcarle a la fuerza la virtud; si se dejase guiar por la idea de aprovecharse de la debilidad acuciante de una personalidad en germen, para hacerle adquirir "costumbres" virtuosas y buenos hábitos, tan bien arraigados que no pudiera jamás verse libre de ellos, no serían ésas verdaderas virtudes, sino simples automatismos, costumbres. Estas pueden ayudar a alcanzar la virtud; pero sólo se hacen ellas virtuosas, cuando son personalmente asumidas. El educador debe darse cuenta de que únicamente puede alcanzar directamente en otro la zona de los actos "exteriores". Ahora bien, la sola repetición de actos no engendra más que el mecanismo de las costumbres, cuando no provoca las reacciones contrarias de una relativa personalidad, en la que el disgusto, respecto a lo que se le quiere imponer, aumenta en la medida misma en que la presión exterior se hace más fuerte y apremiante. A menos que la fuerza de la presión no quiebre la personalidad o la debilite hasta el punto de que no se atreva a manifestarse; pero, en este caso, la educación moral destruye la base del edificio que pretendía construir, hace imposible la adquisición de la verdadera virtud, pues seca la fuente de la que se alimenta.

La tarea del educador se circunscribe, pues, dentro de los límites de una ayuda que favorezca la aparición de la personalidad moral y su desarrollo. El educador, cuya actuación es importante al comienzo de la formación en la virtud, deberá irse retirando poco a poco, hasta que llegue el día en que aquel a quien educa haya adquirido suficiente madurez para tomar las riendas de su propia formación y para abrirse, por sí mismo, un camino hacia la perfección moral. El educador inteligente no temerá ver cómo esta conquista de la autonomía moral rompe los lazos que le unían a su protegido; si su obra ha tenido éxito, las relaciones entre ambos se transformarán naturalmente en relaciones de amistad, en esa forma superior de la amistad que conviene a los hombres adultos y, en adelante, iguales en la vida virtuosa.

4.2. Necesidad de la ayuda de otro y de la disciplina en la educación para la virtud

No obstante, debemos aplicar no un correctivo, sino un complemento a los puntos de vista que acabamos de exponer acerca de la educación en la virtud, respecto al mantenimiento de la personalidad de los demás. En contra de lo que ocurría en otros tiempos, se corre el riesgo de caer hoy día en un exceso de "personalismo". Con el pretexto de respetar la personalidad de los demás, no nos atrevemos a intervenir en su formación moral, sintiendo repugnancia ante toda apariencia de presión y condenando toda disciplina. Movidos por la corriente aparentemente liberal de dejar actuar a la espontaneidad natural, de dar confianza a la personalidad de cada cual, abandonamos a los demás, sobre todo a los jóvenes, a su propio antojo e inexperiencia; se les entrega a los peligros de extravíos, de deformaciones morales y de una vida interior completamente superficial, sometida a los engaños y a los incesantes vaivenes de sentimientos sin profundidad.

Es, sin embargo, un hecho que las más bellas teorías no podrán destruir la necesidad que tenemos de otro, para formarnos en la virtud, sobre todo al comienzo de nuestra vida. La educación en la virtud reclama una disciplina de vida que el principiante es incapaz normalmente de imponerse a sí mismo, porque tiene todavía una visión demasiado estrecha de ella para poderla descubrir y apreciar su utilidad, así como la voluntad demasiado débil para someterse a ella él solo. Es preciso, por consiguiente, que otro le imponga semejante disciplina y le enseñe a obrar bien con la ayuda de órdenes y prohibiciones, de recompensas y castigos, mediante el ejercicio de la autoridad.

Pero esta disciplina debe tener conciencia de no ser más que un medio transitorio en la formación para la virtud y conformarse con la intención primera de la educación: llevar a la madurez la personalidad moral de aquel a quien se dirige. En contra de las apariencias, la autoridad, con su poder disciplinario, no está dada al educador para que imponga su personalidad propia a aquel a quien educa, sino que su objetivo es servir al desarrollo humano de aquellos que le son confiados.

La educación en la virtud es una tarea difícil y compleja. Exige, a la vez, el empleo de la autoridad y un respeto profundo hacia aquellos a quienes se educa, y mucha inteligencia y fineza con una voluntad firme; debe mantenerse lejos del abuso de autoridad que atenta contra la personalidad, la ahoga o la subleva, así como del liberalismo ingenuo que descuida la obligación de proporcionarle la ayuda de la que tiene necesidad. Equilibrio delicado para el que sólo el amor inteligente permite descubrir la fórmula.

[b]5. Conclusión


La virtud no es una costumbre formada por la repetición de actos materiales; no es una forma superior de automatismo psicológico, que tendría en realidad por efecto: debilitar, destruir el valor moral y espiritual del obrar humano. La virtud da al hombre la capacidad de inventar, de crear los mejores actos humanos que sea posible realizar en el plano moral, contrario a la costumbre a la que acompañan la rutina y el aburrimiento, es poder de innovación y de renovación. Se forma mediante la repetición de actos "interiores" o espirituales de la inteligencia y de la voluntad, animando los actos "exteriores" del hombre. O más bien, digamos que la virtud se forma mediante la educación, según un proceso de desarrollo gradual y de perfeccionamiento metódico por el ejercicio. Esta educación es principalmente personal, pero reclama, sobre todo, la ayuda de otro en sus comienzos, ayuda benévola, inteligente y enérgica.



Participación en el FORO

1.¿Es la virtud una costumbre?

2.¿Qué es una virtud?

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?

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Re: Lección 14

Notapor mariaines » Mar Abr 15, 2014 11:46 am

1.¿Es la virtud una costumbre?

Santo Tomás define la virtud como un habitus operativo bueno. La virtud es, pues, un "habitus" y nos inclinamos a traducir este término escolástico a nuestro idioma por la palabra "costumbre", al parecer, equivalente. Y ya que se mantiene en nuestro idioma el término "hábito", no estamos menos inclinados a concebir el "habitus", y por tanto la virtud, a manera de costumbre, siguiendo la teoría de la adquisición de la virtud por la repetición de los actos. Los actos repetidos dejan en el alma un surco profundo y duradero que se llama "habitus" y que es una especie de costumbre.

2.¿Qué es una virtud?
Es una cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede en el plano moral, que da a su razón y a su voluntad juntas el poder de realizar las acciones morales más perfectas y más altas en valor humano. Llegamos así a otra definición aristotélica de virtud, a menudo, invocada por santo Tomás, que hace bueno al que la posee y a su obra. La virtud permite al hombre hacer una obra moral perfecta y le hace perfecto a él mismo.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
La repetición de actos interiores de dominio inteligente de sí mismo lo que contribuirá directamente a formar la virtud.

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
A. La virtud es una disposición constante, "difficile mobilis".
B. La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar.
C. La alegría de obrar.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
La virtud se forma mediante la educación, según un proceso de desarrollo gradual y de perfeccionamiento metódico por el ejercicio. Esta educación es principalmente personal, pero reclama, sobre todo, la ayuda de otro en sus comienzos, ayuda benévola, inteligente y enérgica.
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Re: Lección 14

Notapor Lucia Garza » Mar Abr 15, 2014 3:04 pm

Participación en el FORO

1.¿Es la virtud una costumbre?
Se puede llegar a confundir, pero la virtud no es una costumbre ya que una costumbre son actos repetitivos iguales, y que a la larga pudiera ser que estos actos cada vez fueran mas aburridos, monotonos y hechos de menor calidad. Cosa que en la virtud se fortalecen estos actos a traves de la repeticion y tienen cierta espiritualidad y vida interior. ¨Pero el autor parte de la costumbre para dar una definicion de la virtud, diciendo que los dos se parecen debido a que son actos repetitivos. Santo Tomas decia que se parecia la virtud y la costumbre porque "...la virtud, a manera de costumbre, siguiendo la teoría de la adquisición de la virtud por la repetición de los actos. Los actos repetidos dejan en el alma un surco profundo y duradero que se llama "habitus" y que es una especie de costumbre." S. Pinckaers
Tambien el autor habla de que Aristoteles y Santo Tomas hablablan de que en la costumbre se pueden encontrar caracterisiticas del habitus, diciendo que la costumbre...
a. es una disposicion firme y estable
b. hace obrar con facilidad y sin ni siquiera teniendo necesidad de poner atencion a lo que se hace
c. hace obrar con alegria

2.¿Qué es una virtud?
"Santo Tomás define la virtud como un habitus operativo bueno. ¿Qué quiere decir esto? Según Aristóteles, de quien santo Tomás toma esta noción, el habitus es una disposición constante y firme, que se distingue de la simple disposición, fácilmente variable."S. Pinckaers y que segun Aristoteles " Se determina la "virtud" de una cosa por el máximum que puede producir."S. Pinckaers y llegando a una definicion mas completa por el autor...
"Es una cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede en el plano moral, que da a su razón y a su voluntad juntas el poder de realizar las acciones morales más perfectas y más altas en valor humano. Llegamos así a otra definición aristotélica de virtud, a menudo, invocada por santo Tomás, que hace bueno al que la posee y a su obra. La virtud permite al hombre hacer una obra moral perfecta y le hace perfecto a él mismo."
S. Pinckaers
La virtud son actos repetitivos que al repetir se trata de realizar estos actos con mayor calidad, mayor perfeccion ponendo toda su inteligencia y voluntad tratando de llegar a la perfeccion.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
Segun el autor hablando de algunas obras de santos...
"Sin embargo, estas obras exteriores no son más que el reflejo de la perfección interior que ha producido la virtud en estos hombres y en sus discípulos. Pues la virtud moral es, primeramente, interior; es perfección del hombre, según esta dimensión espiritual que le es propia, y que es preciso llamar interior, aunque sea la fuente de obras exteriores. Pero sólo se puede conocer la actividad de la virtud por lo que se exterioriza, o por una experiencia personal; ..." S. Pinckaers
Entonces podemos decir que entre los actos interiores y la virtud hay muchoa relacion, pues es ahi, en el interior, donde se origina la virtud, donde esta esta voluntad e inteligencia para querer hacer y perfeccionar los actos de una virtud que despues seran exteriorizados con la obra o el acto de la persona visible hacia los demas. El acto interior procede de la razon practica y de la voluntad, y de la inteligencia, y es ahi donde empieza la virtud para poder realizar esos actos repetitivos con mayor calidad y perfeccion humana.
"Tener en cuenta también la manera de obrar, pues hay cien maneras de realizar la misma acción material, y es quizás aquí donde mejor se nota la personalidad de un hombre, donde se manifiestan más claramente su valor humano y su virtud." S. Pinckaers

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
*La virtud es una disposicion contante, "difficile mobilis". Es el estar dispuesto con el alma, con la inteligencia y la voluntad a este dominio de actos repetitivos.
*La virtud produce la prontitud en la accion, la facilidad de obrar. Lo que significa que los que mandan son la voluntad y la razon implusando a realizar estos actos a perfeccionar. Es importante estar en paz y en armonia para realizarse con facilidad.
*La alegria de obrar. Esta alegria proviene del perfeccionamiento del obrar (voluntad e inteligencia), ya que esta perfeccion produce un gozo humano muy personal, intimo y autentico.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
"Nos proponemos decir que las virtudes adquiridas se forman por educación;..."S. Pinckaers
La virtud se adquiere mediante la educacion en la virtud la cual exige de entrenamiento y ejercicios repetitivos constantes con el fin de llegar a un perfeccionamiento y de dominar esa virtud.
"El mejor método será el que dirija la idea más elevada y más rica de la virtud, el que tenga en cuenta más cuidadosamente las fuerzas y debilidades, las posibilidades del que se educa, el que establezca la relación más justa entre el ideal virtuoso y los datos concretos y particulares de la acción a lo largo del progreso de la virtud."S. Pinckaers
Entonces podemos decir que para adquirir una virtud se requiere de ser educado en esa virtud. Y que el que educa la virtud a la otra persona debera de hacerlo tratando de aprovechar sus fortalezas y defectos con el fin de perfeccionarlo sin perder de vista la personalidad de cada quien. Ademas el educador se debera de ir alejando poco a poco del que educa con el fin de que vaya madurando en esa virtud y llegue a dominarla o a perfeccionarla sin que tenga que depender de alguien siempre. Para la educacion en la virtud se requiere del ejercicio de la autoridad, asi como tambien de una disciplina con el fin de ... "llevar a la madurez la personalidad moral de aquel a quien se dirige."S. Pinckaers
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Re: Lección 14

Notapor maria mayorga » Mar Abr 15, 2014 5:15 pm

1. ¿Es la virtud una costumbre? La virtud no es una costumbre. La virtud, a manera de costumbre, sería virtud por la repetición de los actos. Los actos repetidos dejan en el alma un surco profundo y duradero que se llama "habitus" y que es una especie de costumbre. La costumbre es una inclinación a obrar siempre de una manera determinada; se adquiere por la repetición de las mismas acciones y produce después esta misma repetición, pero con una firmeza y una estabilidad propias.

2. ¿Qué es una virtud? Es esa reacción humana compleja, hecha de idea, de querer, de sentimiento, de recuerdo, que forma su eco en nuestro espíritu y que le da una significación diferente de lo que expresa su simple definición.

3. ¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud? El acto interior procede directamente de la razón práctica y de la voluntad, como el querer, el amor, etc.; el acto exterior es la obra de las demás facultades de las que usa la voluntad, y alcanza el mundo exterior: andar, golpear, hablar, etc. La virtud se adquiere mediante la repetición de actos buenos. Entre los actos interiores y la virtud hay mucho relación, pues es ahí, en el interior, donde se origina la virtud, donde esta voluntad e inteligencia para querer hacer y perfeccionar los actos de una virtud que después serán exteriorizados con la obra o el acto de la persona visible hacia los demás.

4. ¿Cuáles son las tres notas características de la virtud? estar dispuesto con el alma, con la inteligencia y la voluntad a este dominio de actos repetitivos, la prontitud en la acción, la facilidad de obrar, de estar en paz y en armonía para realizarse con facilidad y la alegría de obrar que produce un gozo humano personal, intimo y autentico.

5. ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud? La educación en la virtud exige, a la vez, el empleo de la autoridad y un respeto profundo hacia aquellos a quienes se educa, y mucha inteligencia y fineza con una voluntad firme; debe mantenerse lejos del abuso de autoridad que atenta contra la personalidad, la ahoga o la subleva, es equilibrio delicado para el que sólo el amor inteligente permite descubrir la fórmula. Las relaciones entre el educador y el educando se transformarán naturalmente en relación de amistad, que conviene a los hombres adultos y, en adelante, iguales en la vida virtuosa.
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Re: Lección 14

Notapor maria mayorga » Mar Abr 15, 2014 5:15 pm

1. ¿Es la virtud una costumbre? La virtud no es una costumbre. La virtud, a manera de costumbre, sería virtud por la repetición de los actos. Los actos repetidos dejan en el alma un surco profundo y duradero que se llama "habitus" y que es una especie de costumbre. La costumbre es una inclinación a obrar siempre de una manera determinada; se adquiere por la repetición de las mismas acciones y produce después esta misma repetición, pero con una firmeza y una estabilidad propias.

2. ¿Qué es una virtud? Es esa reacción humana compleja, hecha de idea, de querer, de sentimiento, de recuerdo, que forma su eco en nuestro espíritu y que le da una significación diferente de lo que expresa su simple definición.

3. ¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud? El acto interior procede directamente de la razón práctica y de la voluntad, como el querer, el amor, etc.; el acto exterior es la obra de las demás facultades de las que usa la voluntad, y alcanza el mundo exterior: andar, golpear, hablar, etc. La virtud se adquiere mediante la repetición de actos buenos. Entre los actos interiores y la virtud hay mucho relación, pues es ahí, en el interior, donde se origina la virtud, donde esta voluntad e inteligencia para querer hacer y perfeccionar los actos de una virtud que después serán exteriorizados con la obra o el acto de la persona visible hacia los demás.

4. ¿Cuáles son las tres notas características de la virtud? estar dispuesto con el alma, con la inteligencia y la voluntad a este dominio de actos repetitivos, la prontitud en la acción, la facilidad de obrar, de estar en paz y en armonía para realizarse con facilidad y la alegría de obrar que produce un gozo humano personal, intimo y autentico.

5. ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud? La educación en la virtud exige, a la vez, el empleo de la autoridad y un respeto profundo hacia aquellos a quienes se educa, y mucha inteligencia y fineza con una voluntad firme; debe mantenerse lejos del abuso de autoridad que atenta contra la personalidad, la ahoga o la subleva, es equilibrio delicado para el que sólo el amor inteligente permite descubrir la fórmula. Las relaciones entre el educador y el educando se transformarán naturalmente en relación de amistad, que conviene a los hombres adultos y, en adelante, iguales en la vida virtuosa.
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Re: Lección 14

Notapor Gabyblue » Mar Abr 15, 2014 5:46 pm

.¿Es la virtud una costumbre?
Aunque pareciera, no lo es, ya que la virtud requiere también de la capacidad de crear, misma que la costumbre no lo tiene, la virtud se manifiesta al crear una acción buena y la costumbre es un acto repetitivo, automático.
2.¿Qué es una virtud?
Es una cualidad del hombre para potencializar un acto bueno.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud? Los actos interiores son las prácticas del amor y la comunicación con Dios, mismos que se manifestarán en las acciones exteriores, en las decisiones, etc. Y esto hace la diferencia de un acto exterior por sí sólo a cuando va de la mano con un acto interior.

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud? La virtud es una disposición constante, 2.- Tiene una prontitud en la acción (que yo carezco bastante de ella) 3.- Se hace con alegría.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud? La educación lleva al educando a través de actos repetitivos a la perfección de una acción, que si va de la mano con la virtud llevará a potencializar aquello que se ha aprendido.
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Re: Lección 14

Notapor Mary Jo » Mar Abr 15, 2014 6:04 pm

Preguntas:

1. ¿Es la virtud una costumbre?
No, debido a que si fuera una costumbre, se actuaría de manera automática y propiciaría a la rutina y al aburrimiento.

2. ¿Qué es una virtud?
Según Santo Tomas de Aquino la virtud es “el habitus operativo bueno”. Es una cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede en el plano moral, que da a su razón y a su voluntad juntas, el poder de realizar las acciones morales más perfectas y más altas en valor humano. Hace bueno al que la posee y a su obra. La virtud permite al hombre hacer una obra moral perfecta y le hace perfecto a él mismo.

3. ¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
El acto interior procede directamente de la razón práctica y de la voluntad, como el querer, el amor, etc. El acto interior es el acto de medida por parte de la inteligencia, y de dominio por parte de la voluntad. La relación que hay es que la repetición de actos interiores de dominio inteligente de sí mismo es lo que contribuirá directamente a formar la virtud.

4. ¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
a. La virtud es una disposición constante, “difficile mobilis”, ya que viene del alma para que se le pueda llamar así.
b. La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar: la razón y la voluntad dirigen y mandan, la sensibilidad se pliega al impulso de ellas, aportándoles su contribución propia, las fuerzas corporales ejecutan con perfección la acción querida.
c. La alegría de obrar. Proporciona deleite en el obrar. La repetición de la acción perfecta de la inteligencia y de la voluntad produce el gozo humano más íntimo, el más auténtico, porque estas acciones convienen a las facultades propiamente personales del hombre.

5. ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
Las virtudes adquiridas se forman por educación, ejercicios repetidos, un entrenamiento continuo, gradual. Esta educación es principalmente personal, pero reclama, sobre todo, la ayuda de otro en sus comienzos, ayuda benévola, inteligente y enérgica.
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Re: Lección 14

Notapor RosalinaGuadarrama » Mié Abr 16, 2014 12:26 pm

1.¿Es la virtud una costumbre?
No porque una costumbre es la repetición de acciones que se realizan sin esfuerzo sin conciencia son simplemente acciones autómatas como el levantarse todos los días a la misma hora, etc.
2.¿Qué es una virtud?
La virtud es una repetición pero de obras y acciones buenas, actos buenos con una disposición constante y firme orientaba hacia la acción. Es una cualidad que dispone el hombre para realizar las acciones morales más perfectas y va mas allá de simples actos matariles. La virtud es la capacidad de crear obras perfectas en el plano moral.
3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
Las Virtudes son el reflejo exterior de la perfección interior del ser humano, solo podemos nombrar a una persona como virtuosa por sus acciones que realiza pero para llegar a realizarlas tiene que haber desarrollado una dimensión espiritual y morar interna.
4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
a)Una disposición constante, la repetición de victorias de la inteligencia y de la razón sobre las pasiones y sobre dificultades exteriores.
b) Produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar,
c) la alegría de obrar
5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
Las virtudes se forman por medio de la educación, mediante el ejercicio y se perfeccionan mediante un entrenamiento continuo, La educación siempre proviene de la acción de otros
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Re: Lección 14

Notapor mariateresita » Mié Abr 16, 2014 12:51 pm

1) Es la virtud una costumbre?
No, la virtud no es costumbre, viene de "arete", "virtus": los antiguos designaban la mas alta cualidad y distincion a ella, Sto Tomas de Aquino nos dice que es un habito bueno repetido, con un tono moral de actuar.

2) Que es una virtud?
No es una automatizacion, sino un habito bueno hecho por amor, no por costumbre, son asi obras perfectas en el plano moral.

3) Relacion entre actos interiores y virtud.
Las obras externas de santos( santa teresita de liseux, San Juan de la Cruz , etc.,) son reflejo de perfeccion interior, con un continuo progreso interior, por vistorias de la RECTA VOLUNTAD, e Inteligencia.

4) 3 Notas caracteristicas de la virtud.
La virtud es una disposicion constante: "difficile mobilis", la virtud se anvcla en el alma, mientras que la costimbre se modifica por sucesos externos.
La virtud produce prontitud de accion, facilidad de obrar, ( Amor mas que sacrificios, actos virtuosos hechos por amor no duelen)
La virtud da una alegria de obrar triunfante.

5) Relacion entre educacion y virtud.
Hay relacion, por que es una repeticion de actos mediante el ejercicio y aprendizage, por medio de la inteligencia que guia y una voluntad que obra, creando un lazo entre ellos.
La educacion solo se hace virtud no por estricta presion del maestro, ( por que hay varios metodos de ensenanza como personas) sino por la virtud asumida por el alumno libremente.
Con la autonomia moral del alumno como finalidad: el amor inteligente ayuda a la educacion de la virtud, ej: los ejercicos de San Ignacio de loyola.
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Re: Lección 14

Notapor MagdalenaMeyo » Mié Abr 16, 2014 1:27 pm

1.¿Es la virtud una costumbre?
R= No porque la noción de costumbre adolece de un grave defecto: contiene la idea de un automatismo de la acción, el cual lleva consigo el debilitamiento, si no la desaparición, de la conciencia refleja y de la decisión voluntaria al principio de la acción.


2.¿Qué es una virtud?
R=Es lo que permite al hombre hacer una obra moral perfecta y le hace perfecto a él mismo.


3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
R= Es la repetición de los actos interiores que es una serie de invenciones, de éxitos de la inteligencia y de la voluntad, pues todo acto de virtud auténtica es una manera de creación y de victoria sobre el campo de batalla de la actividad humana y las Virtudes son el reflejo exterior de la perfección interior del ser humano.

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
R= La virtud es una disposición constante, la alegría de obrar. y la virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
R= En que la educación lleva consigo una repetición de los actos, y se lleva a cabo mediante el ejercicio. Esta educación es principalmente personal, pero reclama, sobre todo, la ayuda de otro en sus comienzos, ayuda benévola, inteligente y enérgica.
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Re: Lección 14

Notapor chucus » Mié Abr 16, 2014 2:53 pm

1. Es la virtud una costumbre?
La virtud no es una costumbre, pero se le puede traducir como una costumbre.

2. Que es una virtud?[/b

Hay que definir virtud y separarla de la noción de costumbre. De esta manera se puede definir a la virtud como el poder de producir una acción mejor.
Es una cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede en el plano moral, que da a su razón y a su voluntad juntas el poder de relaizar las acciones morales más perfectas y mas altas en valor humano.

[b]3. Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?


El acto interior procede directamente de la razón práctica y de la voluntad. El acto interior es el acto de medida por parte de la inteligencia , y de dominio por parte de la voluntad .
La virtud se adquiere directamente por la repetición de actos interiores de dominio inteligente de sí mismo
La repetición que da lugar a la virtud está en el interior de estos actos: en el movimiento del alma que impone su dominio a la audacia lo mismo que al miedo y al desaliento, y permite adquirir mediante su repetición la virtud de la fortaleza.
Una gran virtud , lejos de debilitarse por la repetición de las mismas acciones, se nutre de ella y hace de ella una especie de renovación espiritual.

4.-¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?

• La virtud es una disposición constante.
La virtud está anclada en el alma, la costumbre puede ser modificada por otras muchas causas distintas de la voluntad.
• La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar. La razón y la voluntad dirigen y mandan..
• La alegría de obrar. La repetición de la acción perfecta de la inteligencia y de la voluntad produce el gozo humano más íntimo, el más auténtico.

5.- ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?

Las virtudes adquiridas se forman por educación.
La educación lleva consigo una repetición de los actos y se lleva acabo mediante el ejercicio. Igualmente la educación en la virtud exige ejercicios repetidos, un entrenamiento continuo. La educación lleva consigo una alianza indisoluble entre la inteligenia que guía y la voluntad que obra.
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Re: Lección 14

Notapor rocca » Mié Abr 16, 2014 6:10 pm

1.¿Es la virtud una costumbre?
no, es un modo de vida que hay que sembrar en el corazon y que fluye con la ayuda de Dios,tenemos que hacernos el proposito de amarle mas y poco a poco van aflorando las virtudes ,costumbre es aprender a vivir de una manera por que la sociedad haci lo dicta o lo impone.

2.¿Qué es una virtud?
Es un don otorgado por Dios,en la medida que le conoces va dandote las virtudes. No todos tenemos las mismas El las otorga segun su criterio y para que se logre su plan de salvacion.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
que tienes que quere y tener voluntad y la virtud tu tienes que tener voluntad de ejercerla,El Padre me puede dotar con una virtud y yo no quiero desarollarla por que me falta voluntad.

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
A. La virtud es una disposición constante
B. La virtud produce la prontitud en la acción
C. La alegría de obrar


5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
La educación lleva consigo, pues, una repetición de los actos, y se lleva a cabo mediante el ejercicio. La educación, en efecto, lleva consigo una alianza indisoluble entre la inteligencia que guía y la voluntad que obra. No consiste en una ejecución maquinal de las mismas acciones; no es tampoco una pura enseñanza, una ciencia que tendría la acción por objeto, sin ponerse, no obstante, a obrar.la virtud tienes que conocer para amar y ahi entra la educacion si tu educas bien y fomentas buenos valores y amor a Dios Padre y Dios hombre las virtudes afloraran mas facilmente.
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Re: Lección 14

Notapor aya1207 » Mié Abr 16, 2014 8:28 pm

1.¿Es la virtud una costumbre?


No, aunque parece una costumbre, es la inclinación a obrar siempre de una misma manera, con alegría, nos hace hacer el bien y nos hace llevar a cabo lo máximo de nosotros mismo.

2.¿Qué es una virtud?

Es una cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede en el plano moral, que da a su razón y a su voluntad junta el poder de realizar las acciones morales más perfectas y más altas en valor humano.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?

Es la repetición de actos interiores de dominio inteligente de sí mismo lo que contribuirá directamente a formar la virtud
El dominio de estos actos son los que forman la virtud

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?

A. La virtud es una disposición constante
B. La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar
C. La alegría de obrar

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?

cuando se dice que una virtud se adquiere mediante actos múltiples, se quiere indicar un progreso de orden cualitativo, que va de un estado imperfecto, de simples disposiciones naturales, al estado perfecto de una facultad dotada de virtud.
La educación en la virtud reclama una disciplina de vida que el principiante es incapaz normalmente de imponerse a sí mismo, porque tiene todavía una visión demasiado estrecha de ella para poderla descubrir y apreciar su utilidad, así como la voluntad demasiado débil para someterse a ella él solo. Es preciso, por consiguiente, que otro le imponga semejante disciplina y le enseñe a obrar bien con la ayuda de órdenes y prohibiciones, de recompensas y castigos, mediante el ejercicio de la autoridad.
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Re: Lección 14

Notapor YADIRA OROZCO » Mié Abr 16, 2014 10:11 pm

;) Hola soy de Costa Rica ¿ como están ?

1.¿Es la virtud una costumbre?

Se pueden confundir , pero la virtud es una actitud o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos , fuerza vigor o valor, si fuese una costumbre seria algo que se repite constantemente con nuestro vivir y no es así, es algo dentro de uno que nos da fuerza y esa misma fuerza hace efectos en uno,y que los demás lo notan , es un modo de saber vivir, que hay que sembrar buenos frutos dentro de nuestro corazón y que todo esto fluye con la ayuda de Dios, nos da el valor de tenemos que hacer el propósito de amar mas a nuestro prójimo y poco a poco va floreciendo las virtudes en nosotros y costumbre es aprender a vivir de una manera por que la sociedad así lo lo impone o lo quiere que sea.

2.¿Qué es una virtud?

Es un don otorgado por Dios, en la medida que te conoce va regalándote grandes virtudes. No todos tenemos esa gran dicha, Él nos las da segun crea necesario, y nos las da para que podamos realizar las cosas perfectas y de mas valor humano , dice Santo Tomas : que la virtud hace bueno al que la posee y a su obra, por que hace al hombre hacer una obra perfecta de él mismo.

3.Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud ?

El acto interior procede directamente de la razón práctica y de la voluntad. El acto interior por parte de la inteligencia , y de dominio por parte de la voluntad .

La virtud se adquiere directamente por la repetición de actos interiores de dominio inteligente de sí mismo
La repetición que da lugar a la virtud está en el interior de estos actos:

En el movimiento del alma que impone su dominio a la audacia lo mismo que al miedo y al desaliento, y permite adquirir mediante su repetición la virtud de la fortaleza.

Una gran virtud , lejos de debilitarse por la repetición de las mismas acciones, se nutre de ella y hace de ella una especie de renovación espiritual.

Conclusión es que la repetición de los actos interiores , de éxitos de la inteligencia y de la voluntad, pues todo acto de virtud auténtica es una manera de victoria como la de los , Santos son reflejo de perfección humana y las Virtudes son el reflejo exterior de la perfección interior de todo ser humano .

4 ¿Cuáles son las tres notas características de la virtud ?

Tres notas características de la virtud.
a-La virtud es una disposición constante b- Tiene una prontitud en la acción c - Se hace con alegría,
dispuesto totalmente con el alma, con la inteligencia y la voluntad, con facilidad a la hora de obrar, estar en paz , en armonía y la alegría el cual nos produce un gozo personal, intimo y autentico.

5- ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud ?

Podemos decir que las virtudes las adquirimos por medio de la educación y formación personal , es todo un proceso de desarrollo gradual . Esta educación es principalmente personal ,necesitamos irla perfeccionando poco a poco con el tiempo
El mejor método será el que tenga la idea más elevada y más rica de la virtud, el que tenga más las fuerzas en lo positivo, que en las debilidades,las cuales debemos de fortalecer, las posibilidades del que se educa y se forma,adquieren un respeto increíble por todos aquellos personas que lo hacen y mucha firmeza para continuar.

:) Buenas Noche y Felices Fiestas de Resurrección.
YADIRA OROZCO
 
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Re: Lección 14

Notapor sky » Mié Abr 16, 2014 11:22 pm

1.¿Es la virtud una costumbre? No, más bien es un habito que se repite constantemente cierto número de días hasta que dejan en el alma un surco profundo.

2.¿Qué es una virtud?
Cualidad activa que dispone al hombre para producir el máximo de lo que puede ser en el plano moral.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
Que primeramente es interior aunque sea fuente de obras exteriores, solo se puede conocer la actividad de la virtud por lo que se exterioriza

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
Disposición constante:
La repetición de las victorias sobre las pasiones y sobre las dificultades exteriores engendra en el alma un dominio que nada puede destruir.
Prontitud en acción:
Solo la repetición de los actos interiores puede establecer este orden íntimo, como tener dominio propio.
Alegría de obrar:
La repetición de la acción perfecta de la inteligencia y de la voluntad produce el gozo humano más íntimo, el más auténtico, porque estas acciones convienen a las facultades propiamente personales del hombre.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
Que la virtud se educa y se enseña mediante disciplina impuesta por otro en un principio sin exagerar en la autoridad, con firmeza y respeto.
sky
 
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Re: Lección 14

Notapor Monica Cadena » Mié Abr 16, 2014 11:37 pm

1. ¿Es la virtud una costumbre?
No, la costumbre es una serie de actos exteriores que pueden crear automatismos, pero que no necesariamente tocan ni perfecciona la inteligencia y la voluntad.

2.¿Qué es una virtud?
“La virtud es la cualidad que permite a la razón y a la voluntad del hombre llegar a su máximo de potencia en el plano moral, producir las obras humanamente más perfectas, y por lo mismo conferir al hombre la plenitud del valor que le conviene”.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
La virtud se adquiere a través de la repetición de actos interiores. El acto interior es el acto de medida por parte de la inteligencia, y de dominio por parte de la voluntad, siendo así que, cada acto de perfección, por así llamarlo, es nuevo y suscita un continuo progreso interior, engendrando en el alma un dominio que anima los actos "exteriores" del hombre.

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
A. La virtud es una disposición constante
B. La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar.
C. La alegría de obrar.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?

La virtud se adquiere mediante la educación, vista esta como método de acción aplicada.
Monica Cadena
 
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Re: Lección 14

Notapor felopero » Jue Abr 17, 2014 5:30 am

LECCIÓN 14
1ª - ¿Es la virtud una costumbre?.- Claro que no.- La virtud es o puede ser, un hábito adquirido porque se repite en la persona como tal, habitualmente a lo largo de su vida.- La virtud para mi engendra satisfacción y alegría, en quien lo vive y practica.- La virtud no es obrar por obrar, tiene un sentido el practicarla, es algo que se desea hacer y vivir, obedece a un modo de vida concreto de la persona.- La costumbre es una forma mecánica de obrar, un automatismo adquirido que sin reparar en las cosas se ejecutan.-
2ª - ¿Qué es la virtud?.- La virtud se define como la inclinación ha hacer obras conforme a la ley moral (S. Pinckaers).- Decía en la pregunta anterior, que esto engendra un hábito, y descansa en la formación cristiana de la persona, según su manera de vivir la Palabra de Dios.- La virtud nos lleva ha hacer siempre el bien en favor de los demás y en propio provecho.- Me parece que está bastante claro lo que es virtud y la costumbre: la virtud, engendra compromiso, deriva responsabilidad, arroja fruto de alegría y deber cumplido.-
3ª - ¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?.- De lógica es, que si no hay acto interior no puede darse acto exterior ninguno.- Por tanto, se entiende que el acto de la virtud tiene que ser concebido, y determinado interiormente primero, y después llevado a la practica mediante obra concreta.- La determinación del acto interior da como resultado la realización del acto exterior.-
4ª - ¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?.- a) La virtud es una disposición constante, "difficile mobilis".- La virtud está anclada en el alma, es un obrar responsablemente serio, tiene fundamento, aunque puede ser modificado por causas ajenas a la voluntad.- b) La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar.- Si se tiene el hábito de ser virtuoso, las obras se realizan con facilidad porque la disposición interior está abierta a la acción; La razón y la voluntad dirigen y mandan y en consecuencia se ejecuta el acto virtual.- c) La alegría de obrar.- La virtud descansa en el acto interior, sin este sería una simple repetición de actos sin sentido ni fundamento.- No se podría experimentar ningún tipo de gozo, alegría y bien.-
5ª - ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?.- La educación lleva consigo una repetición de actos.- Todo acto engendrado interiormente y deseado, lleva a la repetición de obras buenas y mediante las mismas la persona se adiestra y educa convenientemente.- La virtud sino se entrena, si no se llega adquirir el hábito, la persona no será nunca virtuosa.- La educación, en efecto, lleva consigo una alianza indisoluble entre la inteligencia que guía y la voluntad que obra.-
felopero
 
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Re: Lección 14

Notapor Dulmary » Jue Abr 17, 2014 8:50 am

1.¿Es la virtud una costumbre?
No, ya que aunque comparten el ser un hábito, la costumbre hace que los actos sean automatizados, sin tomar conciencia de lo que se está realizando y su importancia, en tanto que en el caso de la virtud son actos reflexivos que proceden del interior de la persona y hacen que esta se supere y mejore.

2.¿Qué es una virtud?
Son los hábitos conscientes y que se realizan de manera progresiva hacia un bien mayor. Inician en el interior de la persona y permiten que esta progrese hacia una plenitud, siendo hasta entonces que estaremos hablando de una persona virtuosa.
3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
Los hábitos que son reflexionados, que son creativos no son hechos por la persona mecánicamente, sino parten del interior y al ser conscientes, esto hace que la persona cada vez se vaya perfeccionando y siendo mejor cada día y no por mera costumbre de repetición de los actos, sino por ese espíritu que te empuja a ser mejor, a ser virtuoso.
4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
Las tres notas de la virtud es que hace que tengas una predisposición constante, que hace que quieras tener una prontitud en el actuar por el bien, es decir una facilidad en el obrar y esto conlleva a la alegría que trae consigo estos actos, pues se disfrutan, ya que te hacen cada vez mejor persona.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
La educación es progresiva al igual que la virtud, tiende hacia el mejoramiento y autonomía. La primera virtud se puede decir que se da en el hogar, donde nuestros padres son los primeros en enseñarnos los hábitos como la constancia, el esfuerzo, la solidaridad, etc. Y de que tanto lo hayamos interiorizado nosotros así como practicado, de eso depende si estamos en el camino a ser virtuosos en los aspectos trabajados. De ahí la importancia de las primeras enseñanzas en casa y las proporcionadas por la iglesia y la escuela para este proceso.
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Re: Lección 14

Notapor JIvan187 » Jue Abr 17, 2014 1:36 pm

1.¿Es la virtud una costumbre?

La virtud no es una costumbre, esta lejos de ser apreciada como tal. Puesto que la costumbre es la repeticion de los actos tal cual son, no aceptando cambio alguno en la forma como se realizan, es decir, la costumbre es una estructura de actos realizados por determinada persona que han establecido la forma como se deben realizar ciertos actos, y que no acepta cambio alguno, estableciendo su formato, y es como sacar reproducciones de un formato. mientras que la virtud es un cambio constante de actitudes y formas de actuar, conviertiendo en una cualidad de perfeccion de los actos de los hombres, en realizar con todo lo que el puede hacer en el plano de lo moral.

2.¿Qué es una virtud?

Es una cualidad que permite al hombre realizar en lo moral su perfeccion en su maximo esplendor de sus actividades o actos, es decir, lo maximo de lo que puede hacer, atraves de la repeticion de conductas o actos provenientes del interior y en consecuencia modifican la conducta y comportamiento exterior.

3.¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?

de los actos interiores nace la virtud, a traves de las repeticiones de actos buenos, que constituyen una renovacion constante en cada actuar de nuestra vida, y esta repeticion modifica los actos exteriores que utlizan la voluntad del ser humano y por ende estableciendo un principio fundamental para conseguir la virtud.

4.¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?

+ La virtud es una disposición constante, "difficile mobilis".
+ La virtud produce la prontitud en la acción, la facilidad de obrar.
+ La alegría de obrar.

5.¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?

La educacion es una forma en la cual, las funciones se desarrollan por la repeticion constante y se perfeccionan a tal punto que se puede formar o adquir una forma de actuar, a traves del ejercicio que lleva practica constante o bien ejercicio. y uno de los efectos de la educacion es que lleva consigo una alianza entre la inteligencia que guia y la voluntad que obra. No consiste en una ejecución maquinal de las mismas acciones; no es tampoco una pura enseñanza, una ciencia que tendría la acción por objeto, sin ponerse, no obstante, a obrar. Es a la vez un conocimiento que dirige la acción y una acción guiada por el conocimiento; en una palabra, es un método de acción aplicada. Este perfecionanmiento se le conoce como virtud en dominio total particular. es decir, el dominio en lo particulara en la vida de una persona, que se convierte en virtud.
JIvan187
 
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Re: Lección 14

Notapor MirianG » Jue Abr 17, 2014 2:59 pm

Lección 14
La virtud es todo menos una costumbre

1. ¿Es la virtud una costumbre?
No porque por buena que sea la costumbre, automatiza al hombre dejando a un lado su razón, su voluntad y libertad. La costumbre es la repetición de acciones que determinan al hombre a obedecer y repetir actos externos sin interiorizarlos.

2. ¿Qué es una virtud?
Es la cualidad que dispone al hombre para dar lo máximo que es capaz en el plano moral, juegan la razón y la voluntad para hacer acciones morales más perfectas y altas, implica capacidad de invención que le conducen a la perfección interior y profunda.

3. ¿Cuál es la relación entre los actos interiores y la virtud?
La virtud se forma con la repetición de actos interiores que evitan la rutina de la costumbre. Esta repetición llevan al hombre a una renovación interior, al descubrimiento y a la audacia de lanzar metas muy altas venciendo barreras y obstáculos, que le otorgan felicidad plena; ejemplo la vida de los santos que nos han dejado un gran legado.
4. ¿Cuáles son las tres notas características de la virtud?
La disposición constante impresa en el alma, la prontitud en la acción, es decir la disponibilidad para obrar el bien y la alegría de obrar que es un gozo interior y profundo al degustar lo que se hace.

5. ¿Cuál es la relación entre la educación y la virtud?
La virtud sigue un proceso mediante la educación, que respeta a la persona, no evade, sino que sin despersonalizar, inculca con disciplina hasta llevar al educando a una madurez moral.
MirianG
 
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