3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembre

En este curso, haremos un viaje en el tiempo para situarnos en los orígenes del monacato cristiano. Conoceremos las distintas órdenes monásticas, a sus fundadores, sus monasterios, su arte, cultura, forma de vida y su importancia para la civilización a través de la historia hasta la actualidad.

Fecha de inicio:
11 de agosto de 2014

Fecha final:
27 de octubre de 2014

Responsable: Hini Llaguno

Moderadores: Catholic.net, Ignacio S, hini, Betancourt, PEPITA GARCIA 2, rosita forero, J Julio Villarreal M, AMunozF, Moderadores Animadores

Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor Al+100cia » Lun Dic 15, 2014 12:31 am

JMJ!!!

Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto
y al calor de la Madre
caminemos este tiempo...
con María esperemos
al Niño, con alegría.



Es este tiempo de entusiasta espera, me regocijo con ustedes caminantes, profundizando, en clima de oración, algo más sobre un lema dominico ...

Santo Tomás de Aquino resumió en algunas palabras la intuición de Santo Domingo: “Contemplari et contemplata aliis tradere” (Contemplar y llevar a los demás lo contemplado).

La predicación dominicana incluye varios aspectos:

• Es una predicación itinerante
Santo Domingo predicaba en todo lugar, en las calles, en las iglesias, en los albergues, en los caminos… por ello, nuestra predicación no ha de estar atada a un lugar en particular. El anuncio al estilo dominicano necesita una gran libertad y capacidad de movilidad. Cada uno de nosotros puede ser predicador en cualquier lugar, en nuestras casas, universidades, lugares de trabajo, parroquias, asociaciones, etc.

• Es una predicación de vocación universal
Apasionados por el Evangelio busquemos anunciarlo a todos sin distinción de personas y por todos los medios a nuestra disposición.

Es una predicación basada en la palabra pero también en el ejemplo (Verbo et exemplo)
“Los hombres de hoy tienen más necesidad de personas ejemplares (testigos) que de maestros”, escribía el papa Pablo VI. ..Intentemos poner siempre en práctica aquello que anunciamos. El ejemplo que damos es lo primero que los demás ven y es lo que dejamos en la gente con la que nos encontramos.

• Es una predicación compasiva
Domingo lloraba cuando pensaba que había algunos que solamente contaban con las propuestas de los cátaros para calmar su sed de verdad y soñaba con los miles de personas que no habían recibido el anuncio de Buena Nueva. Su amor y compasión por esas almas lo empujaron a tomar el camino de la predicación y conducirlas a descubrir el verdadero rostro de Cristo. ..Para Domingo no había ninguna necesidad, ya fuera espiritual, moral o material, indiferente. Sus biógrafos nos dicen que, contrariado por la miseria de los habitantes de la ciudad de Palencia, vendió sus libros, aún cuando le eran indispensables para estudiar, y donó el dinero recibido a los pobres y su ejemplo movió a los demás clérigos de la ciudad a hacer lo mismo.
Como él, nosotros deseemos ponernos al servicio de nuestros hermanos, con principal atención a los más débiles y a los que más sufren entre nosotros... nuestra predicación se ha de vincular con la justicia y la paz.

Predicación que descansa sobre tres pilares: la vida fraterna, la oración, el estudio.

La vida fraterna:
Para Santo Domingo, la vida fraterna es la primera de todas las predicaciones y es la fuente de la misma predicación: los primeros conventos se llamaban “casas de predicación”... En tanto que cristianos bautizados nos sabemos hijos e hijas de la Iglesia, llamados a ser, donde quiera que estemos, miembros de un solo y mismo cuerpo.

La vida de oración:
Santo Domingo oraba sin cesar. Jordán de Sajonia, uno de sus biógrafos, narra que “pasaba los días y las noches incansablemente en la oración”. Mientras más grande era el contacto con la gente, más urgente se hacía el diálogo con Dios y mientras más profundo era el diálogo con Dios, más se intensificaba su contacto con la gente. Es en la oración donde encontramos la fuerza para partir a la misión. La oración es la condición necesaria para nuestra transformación interior. Busquemos en nuestra vida cotidiana dar el primer lugar a Cristo.
En medio de nuestras múltiples actividades y ocupaciones deseemos dedicar un tiempo para Dios, intentemos hacer silencio para dejarnos trabajar interiormente por Él...compartamos el tiempo de oración, en particular con la celebración de la Eucaristía. Nos confiemos a la protección de la Madre de Dios, en particular a través del rezo y meditación del rosario.

El estudio:
Las Constituciones de 1220 afirman que el estudio nos hace “capaces de ser útiles al alma del prójimo”...Amorosos de la Palabra de Dios, busquemos dejarnos transformar por ella. Juntar meditación y estudio, personalmente y en grupo -una formación intelectual y espiritual que nos permita profundizar nuestros conocimientos...

http://idymop.org/es/index.php?option=com_content&view=article&id=70&Itemid=53

Oh mi Dios y mi Todo!!!
Al+100cia
 
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor iCristinai » Lun Dic 15, 2014 5:26 pm

6. Herejía albingense

Inocencio III consideraba que los herejes, por ser una amenaza interna a la cristiandad, eran peores que los musulmanes. En sus propias palabras:

"Los enemigos de la fe cristiana y de la Iglesia, los herejes, son, pues, por lo mismo, los mortales enemigos de la Cristiandad, como los paganos, como los moros. Es más, peores que ellos, ya que éstos son enemigos externos, mientras que los herejes viven en medio del «pueblo cristiano», tanto más peligrosos cuanto más difícilmente se escapa el lobo disfrazado de oveja y más a mansalva comete éste estragos en el redil."

Inocencio III, cita de A. Oliver, «Táctica de propaganda y motivos literarios en las cartas antiheréticas de Inocencio III», Regnum Dei (1956), Collectanea Theatina, XII, Roma, 1957, pp. 22-23. Apud Alvira (2000:744)


La expedición militar de 1209 de la cruzada albigense, conocida como campaña relámpago, fue el episodio bélico con el que se inició la participación de cruzados de la Francia septentrional convocados por la predicación de la guerra santa del papa Inocencio III, contra los cátaros. Fue acaudillada por el legado papal Arnaldo Amalrico hasta la conquista de los territorios de los Trencavel en agosto de ese año, cuando Simón de Montfort aceptó ser señor de las posesiones de Ramón Roger de Trencavel y pasó a liderar militarmente el ejército cruzado. Entre sus hechos de armas destaca la masacre de Béziers, que se produjo tras acceder los cruzados al interior de esta plaza fuerte, que contaba con unos diez mil habitantes, y matar a gran parte de su población. Posteriormente, el abad de Císter Arnaldo encaminó a sus tropas a Carcasona, que tras el impacto de la matanza de Béziers capituló en poco tiempo, su vizconde fue hecho prisionero en una torre de esta ciudad fortificada y murió el 10 de noviembre de ese año.

http://es.wiki2.org/wiki/Campa%C3%B1a_r ... _albigense

La cruzada albigense (denominación derivada de Albi, ciudad situada en el suroeste de Francia), también conocida como cruzada cátara o cruzada contra los cátaros, fue un conflicto armado que tuvo lugar entre los años 1209 y 1244, por iniciativa del papa Inocencio III con el apoyo de la dinastía de los Capetos (reyes de Francia en la época), con el fin de reducir por la fuerza el catarismo, un movimiento religioso calificado como herejía por la Iglesia católica y asentado desde el siglo XII en los territorios feudales del Languedoc, favoreciendo la expansión hacia el sur de las posesiones de la monarquía capetana y sus vasallos.

La guerra, que se desarrolló en varias fases, se inició con el enfrentamiento entre los ejércitos de cruzados súbditos del rey Felipe Augusto de Francia con las fuerzas de los condes de Tolosa y vasallos, provocando la intervención de la Corona de Aragón que culminó en la batalla de Muret. En una segunda etapa, en la que inicialmente los tolosanos alcanzaron ciertos éxitos, la intervención de Luis VIII decidió la sumisión del Condado certificada por el Tratado de París. En una prolongada fase final, las operaciones militares y las actividades de la recién creada Inquisición se centraron en la supresión de los focos de resistencia cátara, que, desprovistos de sus apoyos políticos, terminaron por ser reducidos. La guerra destacó por episodios de gran violencia, provocó la decadencia del movimiento religioso cátaro, el ocaso de la hasta entonces floreciente cultura languedociana y la conformación de un nuevo espacio geopolítico en Europa occidental.

http://es.wikipedia.org/wiki/Cruzada_albigense

El catarismo es la doctrina de los cátaros (o albigenses), un movimiento religioso de carácter gnóstico que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando arraigar hacia el siglo XII1 entre los habitantes del Mediodía francés, especialmente en el Languedoc, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos de la corona de Aragón.

Con influencias del maniqueísmo en sus etapas pauliciana y bogomila, el catarismo afirmaba una dualidad creadora (Dios y Satanás) y predicaba la salvación mediante el ascetismo y el estricto rechazo del mundo material, percibido por los cátaros como obra demoníaca.

En respuesta, la Iglesia Católica consideró sus doctrinas heréticas. Tras una tentativa misionera, y frente a su creciente influencia y extensión, la Iglesia terminó por invocar el apoyo de la corona de Francia, para lograr su erradicación violenta a partir de 1209 mediante la Cruzada albigense. A finales del siglo XIII el movimiento, debilitado, entró en la clandestinidad y se extinguió poco a poco.

http://es.wikipedia.org/wiki/Catarismo

Paz y bien,
Cristina
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor iCristinai » Lun Dic 15, 2014 5:48 pm

Conventos dominicos

Alemania: El Monasterio de Schlehdorf (en alemán, Kloster Schlehdorf) es una abadía de la Orden Tercera Dominica: Hermanas Misioneras Dominicas, que ocuparon el lugar desde 1904 para dedicarse a las obras de misión en la ciudad surafricana de King William's Town. El sitio, en principio, fue un antiguo monasterio benedictino que dio origen al pueblo de Schlehdorf, junto al lago Kochel (Baviera), y perteneció al antiguo Obispado de Frisinga. Ahora, junto con territorio de los municipios de Schlehdorf, Ohlstadt y Großweil, la abadía pertenece a la Archidiócesis de Múnich y Frisinga, formando un exclave rodeado por la Diócesis de Augsburgo.


Su historia se remonta al siglo octavo: Supuestamente, el Monasterio de Schlehdorf fue fundado en el año 740 por monjes provenientes de la Abadía de Benediktbeuern, bajo la advocación de San Dionisio, Papa. Entre 769 y 772, por consejo del obispo de Frisinga (desde 764) Arbeo de Frisinga, se trasladaron al Monasterio de Schlehdorf los ocupantes del abandonado Monasterio de Scharnitz, bajo su primer abad Atto de Frisinga, que llevó a Schlehdorf las reliquias de San Tertulino Mártir.1 Atto fue, más tarde, el sucesor en el Obispado de Frisinga (783-811) del obispo Arbeo y el monasterio orbitó desde entonces y hasta ahora en la diócesis de Frisinga y después en la de Múnich-Frisinga, su sucesora.

Desde el año 772 el monasterio de Schlehdorf fue dedicado a San Dionisio, Papa y a San Tertulín, Mártir. Durante las invasiones húngaras del siglo X (batalla de Lechfeld, 955) este antiguo monasterio fue destruido. Posiblemente en sus restos en el siglo XI vivió una comunidad espiritual de clérigos no regulares (sin regla monacal alguna).


En España:
Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid‎

Antiguo convento de Santo Domingo de La Guardia de Jaén

Convento de Espíritu Santo de Jerez de la Frontera
Convento de Madre de Dios (Sanlúcar de Barrameda)
Real Convento de Nuestra Señora de la Candelaria
Convento de Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo (Cádiz)
Convento de Santa Catalina de Siena (San Cristóbal de La Laguna)
Convento de Santa María la Real de las Dueñas
Convento de Santo Domingo (Balaguer)
Convento de Santo Domingo (El Puerto de Santa María)
Convento de Santo Domingo (Gerona)
Convento de Santo Domingo (Ocaña)
Convento de Santo Domingo (Orihuela)
Convento de Santo Domingo (Talavera de la Reina)
Convento de Santo Domingo (Valencia)
Convento de Santo Domingo (Zaragoza)
Convento de Santo Domingo de Bonaval
Convento del Sancti Spiritus (Toro)
Convento dominico de Caleruega

Real Monasterio de Santo Domingo de Caleruega
Convento de las Dueñas (Salamanca)

Iglesia conventual de San Pablo (Valladolid)
Iglesia de San Ildefonso (Zaragoza)
Iglesia de Santo Domingo (Oviedo)

Monasterio de la Inmaculada Concepción (Loeches)
Monasterio de la Madre de Dios (Olmedo)
Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad (Casalarreina)
Monasterio de San Juan Bautista (Corias)
Monasterio de Santo Domingo el Real (Toledo)

Iglesia monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña

Convento de San Pablo (Burgos)

Real Monasterio de Santo Tomás (Ávila)
Real Santuario de Montesclaros

Convento de San Esteban (Salamanca)
Convento de la Santa Cruz (Villaescusa de Haro)
Real Convento de Santo Domingo


En otors paises del mundo:
Catedral de San Marcos (Tuxtla Gutiérrez)
Convento de los Jacobinos (calle Saint-Honoré)
Convento de Nuestra Señora de la Consolación (Gotor)
Convento de Santo Domingo (Bogotá)
Convento de Santo Domingo (Buenos Aires)
Convento de Santo Domingo (Cartagena)
Convento de Santo Domingo (Cuzco)
Convento del Santo Ecce Homo (Colombia)

Exconvento de San Pablo (Oaxaca)
Iglesia de Santo Domingo (Ciudad de México)

Iglesia y Convento de los Dominicos
La Iglesia y Convento de los Dominicos, es una de las edificaciones católicas más antiguas del Continente Americano, y la primera del Nuevo Mundo y en Santo Domingo República Dominicana. Hoy día forma parte del conjunto de la Zona Colonial, como Patrimonio de la Humanidad. La Iglesia y el Convento de los Dominicos, es una de las edificaciones más antigua del Continente Americano. Su construcción se inicia con la llegada de la Orden de los Dominicos a Santo Domingo, alrededor de 1510. Dentro de la Iglesia se encuentra la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, la cual fue construida en 1649. en esta capilla era adorada la Vírgen del Rosario, la cual es la patrona de los dominicos. La bóveda de la capilla está decorada con los doce Signo zodiacal alrededor del sol, por ese este lugar se le llama como Capilla del Zodíaco. Además en la bóveda hay otros personajes como los Dioses olímpicos que representan las cuatros estaciones. Esta capilla es una de las tres bóvedas con representaciones astrológicas que existen en la actualidad en el mundo, junto a la Capilla de Salamanca y Río Seco.La Iglesia y Convento de los Dominicos se encuentra ubicado en la Calle Padre Billini, de la Zona Colonial, de la ciudad de Santo Domingo de Guzmán, República Dominicana.

Para 1517, el convento fue habitado por los frailes, aunque aún no estaba terminado. En 1530 la iglesia estaba en etapa de culminación, y entre los años 1531-1532, se da su inauguración oficial, con la presencia de los frailes Pedro de Córdoba, Reginaldo de Montesinos, Bartolomé de las Casas y Antonio de Montesinos, este último, fue quien dijo el famoso Sermón de Adviento en 1511, y quien reprendiera a la corte de Diego Colón, por el maltrato a los indios, iniciándose así el llamado Derecho de Gentes, el cual se convirtió en una de las controversia principales del Siglo XVI, generando así la primera polémica del Nuevo Mundo.


Monasterio de Batalha: El Convento de Santa Maria da Vitória (también conocido como Monasterio de Batalha) se sitúa en Batalha, Portugal, y fue mandado edificar por el rey Juan I como agradecimiento del auxilio divino y celebración de la victoria en la Batalla de Aljubarrota. Es uno de los mejores y más originales ejemplos de la arquitectura gótica tardía en Portugal, mezclado con el estilo manuelino. Se sorprende al espectador con su profusión de frontones, capiteles, pináculos y contrafuertes. Se ha convertido en un símbolo de orgullo nacional. El monasterio fue construido para agradecer a la Virgen María la victoria de las tropas de Portugal sobre las de Castilla en la batalla de Aljubarrota en 1385, cumpliendo la promesa del rey Juan I de Portugal. La batalla puso final a la crisis de 1383-1385. El monasterio tardó dos siglos en ser construido, empezándose en 1386 y terminándose en 1517, durante el reinado de casi siete reyes. Requirió los esfuerzos de casi quince arquitectos (Mestre das Obras da Batalha), pero para siete de ellos el título no fue nada más que un honor otorgado temporalmente.

Monasterios en las faldas del Popocatépetl: Los Primeros monasterios del siglo XVI en las faldas del Popocatépetl son catorce monasterios del siglo XVI que fueron construidos por los agustinos, los franciscanos y los dominicos para evangelizar las zonas al sur y al este del Popocatépetl un volcán en el centro de México. Estos monasterios fueron reconocidos por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1994, debido a que sirvieron de modelo para los demás monasterios e iglesias de la Nueva España, así como para los esfuerzos de evangelización en la Nueva España y algunos puntos más allá en América Latina.

Todos responden a un modelo arquitectónico que se extendió rápidamente sobre toda la región, contienen ciertos elementos básicos comunes y fueron construidos en una secuencia cronológica regular. Comenzaron con los muros del atrio, la capilla abierta y las capillas posas. A continuación siguió la nave del templo y los edificios auxiliares. Durante este proceso, el atrio formaba parte fundamental en el proceso de convertir a los nativos, que estaban acostumbrados a que las ceremonias religiosas tuvieran lugar al aire libre. Finalmente fueron agregados otros elementos , tales como las torres, las capillas laterales y, en algunos casos, un segundo patio o segundos pisos para los monasterios.

Museo Nacional de San Marcos: El Museo San Marco (Museo de San Marcos), que tiene su sede en la parte monumental de un antiguo convento dominico, se encuentra en la Piazza di San Marco de Florencia (Italia), cerca de la Galería de la Academia.
El museo expone obras de Fra Angelico, Jacopo Vignali, Domenico Ghirlandaio, Fra Bartolomeo, Plautilla Nelli, Fra' Paolino y otros. Las antiguas celdas monacales de la planta superior, que se despliegan a través de tres pasillos, están decoradas con un célebre ciclo de frescos representando escenas de La vida de Cristo de Fra Angelico y sus ayudantes.

Santa Maria delle Grazie (Santa María de las Gracias) es una iglesia y convento de la Orden de los Hermanos Predicadores en Milán, Italia. El refectorio del convento está decorado con la célebre pintura mural La última cena, obra maestra de Leonardo da Vinci. En 1980, el conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La iglesia conventual tiene la consideración de basílica menor desde el 22 de junio de 1993.


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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor iCristinai » Lun Dic 15, 2014 5:57 pm

Conventos dominicos (continuación)

En Venezuela
La Plaza El Venezolano antigua Plaza de San Jacinto es uno de los espacios públicos más antiguos de Caracas. Está rodeada por la Casa Natal del Libertador Simón Bolívar, el Museo Bolivariano y otras edificaciones de la época de la colonia española en Venezuela.

La historia de esta plaza caraqueña se inicia 1595 cuando los Dominicos establecen el convento de San Jacinto, desde ese año existía la plaza como parte del convento. En 1610 los dominicos piden al cabildo y se les otorga los dos (2) solares adicionales al este de la cuadra, en Dr. Paul y el Chorro para más espacio del convento. Durante todo el s. XVII y XVIII este convento fue casa de letras y formación humanista dentro de los rígidos preceptos de la Iglesia. Se dictaban clases de Gramática, Latín, filosofía escolástica y Oratoria. De su templo salía en procesión el Nazareno de San Jacinto, verdadero precursor del Nazareno de San Pablo, que lo sustituyó posteriormente.

En 1802 se inaugura el Reloj de Sol construido en mármol por idea de Alejandro Humboldt, en 1809 el ayuntamiento local decide convertir el área en un mercado pero pocos años, después en 1812 queda destruido casi por completo la antigua edificación del Convento de San Jacinto quedando en pie solamente la torreta -hasta nuestros días-, en ese sismo Simón Bolívar exclamó "Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca...", ya que en ese época se libraba la guerra de independencia de Venezuela que era desacreditada por las autoridades eclesiáticas de Caracas.


Casa natal de Bolívar y Museo Bolivariano, vista oeste de la plaza.
Para 1828 el ayuntamiento transforma parte del terreno en su sede y otra en una cárcel pública local. En 1846 es apresado Antonio Leocadio Guzmán en la cárcel ubicada en la plaza, años después cuando su hijo Antonio Guzmán Blanco asume el poder decide develar una estatua en honor a su padre todavía en vida en 1882 renombrando la plaza como El Venezolano, pero más tarde el 25 de octubre de 1889 es derribada poco después que Antonio Guzmán Blanco sale del país. El 24 de julio de 1893 por orden del presidente Joaquín Crespo es colocada nuevamente la estatua de Antonio Leocadio Guzmán.

El 17 de octubre de 1977 es declarada Monumento Histórico Nacional,1 pero al pasar de los años a finales de la década de los ochenta es tomada por la economía informal o buhonería afectando la imagen de la plaza, luego desde 2005 es recuperada por la Alcaldía del Municipio Libertador.

Con motivo de la celebración del bicentenario de la declaración de Independencia de Venezuela, fue colocado un monumento de 47 metros de altura con una base de 2,40 metros de ancho que simboliza el proceso iniciado el 19 de abril de 1810. La estructura está hecha de acero con una policromía en negro y rojo, que es iluminada en las noches.


Los dominicos y las dominicas han prestado un importante servicio en la iglesia Trujillana, Por eso damos gracias al Señor tanto por los dominicos como por las dominicas que ahora dirigen la Casa Hogar Corazón de María en Trujillo donde, además de los destacados servicios que prestan a la ciudadanía y la diócesis, también atienden a Monseñor Vicente Hernández Peña y residen los presbíteros Antonio Ramón Morello y Fidel Hidalgo.

La presencia de los dominicos en estas tierras no es nueva. Siendo una de las principales órdenes que misionaron en Venezuela durante la época colonial, en la ciudad de Trujillo fundaron (año 1598) el convento de Nuestra Señora de la Candelaria. “Por esas mismas fechas llegan a la ciudad las religiosas de vida contemplativa y edifican el convento de clausura dominicana denominado “Regina Angelorum”. En este monasterio recibe sepultura uno de los más famosos obispos que ha tenido Venezuela, Fray Antonio González Acuña, el gran promotor de la canonización de Santa Rosa de Lima”.

En el siglo pasado destaca la llegada de los dominicos de la provincia de Nuestra Señora del Rosario de Colombia (1951) para hacerse cargo de las zonas misionales de Apure, Barinas, y varias parroquias en los Estados Táchira, Trujillo, Mérida y Zulia. Recordemos que, después de largas décadas de expulsión de las órdenes religiosas y prohibición de entrada al clero extranjero en el país, apenas en el siglo XX pudieron regresar las órdenes religiosas que hoy están en Venezuela.

Los Padres Dominicos llegaron a Trujillo y se hicieron cargo del colegio Francisco de Vitoria así como de las comunidades parroquiales de San Jacinto, Las Araujas, La Vega y Tres Esquinas. Pero uno de los hijos de Santo Domingo marcaria profunda huella en miles de trujillanos; hablamos del padre Juan Francisco Hernández, religioso que dedicó alma, vida y corazón a expandir y cuidar el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en nuestra Diócesis, a la par que atendía con ardor apostólico su querida parroquia de San Jacinto. En la casa parroquial de San Jacinto se establecieron los Padres Dominicos quienes luego de 52 años de servicio a la Diócesis entregaron la parroquia de San Jacinto el 31 de agosto del año 2007, siendo el último párroco el R. P. Antonio Fernández O. P.


Casa Corazón de María

Las HH. Dominicas de la Congregación de Sta. Rosa dirigen la Casa Corazón de María. En aquel sitio funcionaba el antiguo Hospital de Trujillo donde llegaron las hermanas en 1917. La casa se sitúa al lado de la iglesia Chiquinquirá de Trujillo (Calle Ricaurte con Av. Bolívar, frente a la Plaza Sucre) Las HH. Dominicas tienen actualmente allí un centro de actividades apostólicas y de promoción humana.

La Congregación de Hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima, fue fundada en Mérida, el 05 de julio de 1900 por la Madre Georgina Febres Cordero Troconis y Madre Julia Picón Febres, para el servicio de evangelización de los pobres. A partir de 1924 forman parte de la Familia Dominicana fundada por Santo Domingo de Guzmán en el siglo XIII, para la Contemplación y Predicación; enriqueciendo así su carisma fundacional. La Congregación continuó expandiéndose y entre otras obras en 1917 se encargaron en Trujillo del “Centro Médico Asistencial Alejandro Próspero Reverent” el cual compartía sede en la esquina de la plaza Sucre y en Mesa de Gallardo, siendo la fundadora Sor Dominga Mendoza. En el año 1938 fundaron en Boconó el Colegio Nuestra Señora de Fátima que sería cedido luego a las Hermanas Dominicas de Granada (España). El 22 de enero de1962 el Gobernador de Trujillo hizo entrega del lugar para la edificación de la Casa Hogar que allí funciona, entre la Congregación y los vecinos trujillanos hicieron posible la construcción que hoy presta importantes servicios.

Por otra parte, entre los trabajos apostólicos que las Hermanas Dominicas han prestado en Trujillo destacan también la atención como vicarias de Torococo (1983 a 1991) y Cuicas.

Actualmente están en nuestra Diócesis, con residencia en la Casa Hogar, las siguientes hermanas: Sor Cecilia Velasco Prieto (Superiora) Sor María Soledad (Vicaria), Sor María Rosario Montero y Sor Herminia Carmona.


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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor iCristinai » Lun Dic 15, 2014 9:27 pm

3. Solamente conozco, en vivo y en directo, a un predicador de la Orden de Santo Domingo. Hasta que lo escuché predicar entendí lo que ésto significa y la importancia de la Orden de los Predicadores en el mundo actual. Entendí también lo que significa esta frase que tomo de la catequesis del Papa emérito: "Sus hijos realizarían también los demás sueños de santo Domingo: la misión ad gentes, es decir, a aquellos que aún no conocían a Jesús, y la misión a quienes vivían en las ciudades, sobre todo las universitarias, donde las nuevas tendencias intelectuales eran un desafío para la fe de los cultos". ¿Qué les dice esta frase? ¿Le encontráis alguna relación con lo que también predica el Papa Francisco en sus catequesis? ¿Qué quiere decir "la fe de los cultos"? ¿Cuál es la importancia de la misión ad gentes actualmente?

En primer lugar esta frase me hace conectarme con este texto:
Relación entre fe y cultura es vital para la evangelización, afirma el Papa


VATICANO, 3 Jul. 03 / 02:12 pm (ACI).- Al recibir esta mañana a 19 obispos de las provincias eclesiásticas de India, el Papa Juan Pablo II pidió una “actividad misionera renovada” y afirmó que “la comprensión acertada de la relación entre cultura y fe cristiana es vital". El Santo Padre recordó a los prelados que “en el subcontinente indio os confrontáis con culturas ricas de tradiciones religiosas y filosóficas”; pero que sin embargo, “cualquier teología de la misión que excluya la llamada a una conversión radical a Cristo y niegue la transformación cultural que necesariamente entraña, tergiversa la realidad de nuestra fe, que es siempre un comienzo nuevo en la vida del Único que es el Camino, la Verdad y la Vida'”.

“A este respecto –­­agregó el Papa–, reafirmamos que el diálogo interreligioso no sustituye a la 'missio ad gentes' sino que forma parte de ella. Del mismo modo hay que tener en cuenta que las explicaciones relativistas del pluralismo religioso que afirman que la fe cristiana no tiene un valor diferente al de cualquier otra creencia, de hecho vacían al cristianismo de su esencia cristológica: la fe separada de nuestro Señor Jesús, como único salvador, no es ni fe cristiana ni teológica”.
“Cuando el relativismo lleva al sincretismo se tergiversa aún más nuestra fe: una 'construcción espiritual' artificial que manipula y en consecuencia distorsiona la naturaleza esencial, objetiva y de revelación del cristianismo”, agregó el Santo Padre.

Refiriéndose a la Iglesia en India, Juan Pablo II resaltó que entre los datos positivos se encuentran los numerosos bautismos de adultos, a pesar de los obstáculos, el gran número de católicos que van a Misa los domingos, el aumento de los laicos que participan en la liturgia y otros signos de “crecimiento y madurez” en las diócesis: la entrega de los sacerdotes, religiosos y catequistas.

“Entre los retos que la Iglesia debe afrontar –afirmó el Papa–, se encuentra la necesidad de un aprecio más profundo del Sacramento de la Reconciliación” y “un programa global de preparación al matrimonio para cuantos quieren recibir este sacramento”.

Finalmente, el Pontífice recordó que los obispos deben “garantizar que la administración de los ‘bienes necesarios para todos’ no se empañe nunca con la tentación del materialismo o el favoritismo, sino que se lleve a cabo con sensatez en respuesta a las necesidades de los pobres espirituales o materiales”.


https://www.aciprensa.com/noticias/rela ... papa-1114/

En segundo lugar, me trae a la reflexion este texto:

DIRECTORIO FRANCISCANO Documentos Eclesiásticos PARA UNA PASTORAL DE LA CULTURA (23-V-99) Consejo Pontificio para la Cultura


Parte I
FE Y CULTURA: LÍNEAS DE ORIENTACIÓN

2. La Iglesia, mensajera de Cristo, Redentor del hombre, ha adquirido en nuestro tiempo una nueva conciencia de la dimensión cultural de la persona y de las comunidades humanas. El concilio Vaticano II, en particular la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo y el Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia, los Sínodos de los obispos sobre la evangelización en el mundo moderno y sobre la catequesis en nuestro tiempo, recapitulados por las exhortaciones apostólicas Evangelii nuntiandi de Pablo VI y Catechesi tradendae de Juan Pablo II, proponen a este respecto un rico magisterio, concretado por las sucesivas asambleas especiales del Sínodo de los obispos por continentes y las exhortaciones apostólicas post-sinodales del Santo Padre. La inculturación de la fe ha sido objeto de una reflexión en profundidad por parte de la Comisión bíblica pontificia (4) y de la Comisión teológica internacional (5). El Sínodo extraordinario de 1985, con ocasión del vigésimo aniversario de la conclusión del concilio Vaticano II, citado por Juan Pablo II en la encíclica Redemptoris missio, la presenta como «una íntima transformación de los auténticos valores culturales mediante su integración en el cristianismo y la radicación del cristianismo en las diversas culturas humanas» (n. 52). El papa Juan Pablo II, en numerosas intervenciones en el curso de sus viajes apostólicos, así como las Conferencias generales del Episcopado latinoamericano en Puebla y Santo Domingo (6), han actualizado y desarrollado esta dimensión nueva de la pastoral de la Iglesia en nuestro tiempo, para llegar a los hombres en su cultura.

http://www.franciscanos.org/docecle/cultura2.html

Esta expresado en ambos el gran significado de lo que implica estar inmerso en la cultura de Fe, así los pueblos van de la mano, en una comprensión que se manifiesta en un modo de comportamiento uniforme frente e la realidad que se vive, la realidad impuesta por la FE. Pueblos grandes y pequeños se unen en la cultura de la Fe. Esa es la misión mayor de la evangelización. Lograr ese comportamiento uniforme de grandes y pequeños. En esa medida avanzamos hacia la paz verdadera. La Paz de Dios, la Paz con Dios.

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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor Monike Stephany » Mar Dic 16, 2014 4:50 pm

INFORMACIÓN SOBRE EL BEATO ALANO:

Fray Alano de la Roca, también conocido como Alano de Rupe,1 Alanus de Rupe, o por su nombre en francés, Alain de La Roche,2 (Sizun, c. 1428 – Zwolle, 1475) fue un dominico bretón, considerado el primer gran difusor del uso devocional del Santo Rosario, denominado entonces Psalterio de la Virgen.
Nació en torno a 1428 en Bretaña, e ingresó en la Orden de Predicadores a los 22 años. Fue conocido popularmente por ciertas apariciones y visiones y como predicador del Rosario y su espiritualidad. Fomentó el asociacionismo de seglares en torno al Rosario, fundando cofradías donde imponía el rezo diario de 150 avemarías.Murió -ya venerado como beato- el 8 de septiembre de 1475 en Zwolle, precisamente el día en que fue erigida por el Papa la primera cofradía del Rosario, en Colonia, fundada por Jacobo Sprenger. Allí fue sepultado y en su honor se levantó un mausoleo.

Misión, individuo y comunidad - Contemplata aliis tradere

Fr. Jesús Espeja Pardo O.P.
El carisma dominicano, donde se armonizan las exigencias de ser uno mismo y de la vida comunitaria, sólo prospera en el talante contemplativo. Que no significa evasión a un mundo imaginario sino abrir los ojos para, penetrando la capa superficial, mirar a las personas y a los acontecimientos desde Dios-amor como único centro. En otras palabras, ir tejiendo la existencia en actitud teologal para que, iluminados por la verdad de Dios revelada en Jesucristo, descubramos también la verdad de nosotros mismos, la verdad del otro y la verdad del mundo. Eso quiere decir contemplación con los ojos abiertos. Según sus biógrafos, Domingo en su predicación itinerante siempre “hablaba de Dios o con Dios”. En la comunidad dominicana cada uno se ve despojado de sus máscaras y mentiras, descubre su propia verdad; y esa vida comunitaria no es auténtica si el otro no es aceptado como imagen de Dios, que nos lo entrega como hermano. Cuando falta ese talante contemplativo, el individualismo feroz destruye la comunidad dominicana que, cuando más, queda en una sociedad de seguros mutuos. En cambio cuando la vida en común se inspira y apoya en ese talante contemplativo, dicen nuestras Constituciones: “somos testimonio de la reconciliación universal en Cristo predicada con nuestra Palabra”. Ese clima que nos permite ir creciendo en la verdad comunitariamente, lo transmitimos en nuestra predicación. Es el significado que originariamente tuvo el lema “contemplata aliis tradere”.( fuente página www.dominicos.org).

HEREJÍA ALBIGENSE

Famosa secta herética de los siglos XII y XIII, que se extendió por el sury centro de Francia en la ciudad de Albi, de la cual tomó su nombre. Considerada en cierto sentido como un rebrote del maniqueísmo, la herejía se extendió con rapidez por Europa, ganando seguidores por todos lados, quienes tomaron nombres diversos, como el de cátaros. Al
igual que los maniqueos, creían en un dualismo entre el principio del bien y el principio del mal, y entre el espíritu y la materia, originándose éstos en aquéllos respectivamente. Sostenían además que Cristo fue en verdad un ángel, y que su muerte y resurrección tenían un sentido meramente alegórico. En consecuencia, consideraban que la Iglesia
Católica, con su realidad terrena y la difusión de la fe en la Encarnación de Cristo, era una herramienta de corrupción.
Algunos albigenses practicaban una ascesis excesivamente rigurosa, que llegaba a la muerte por inanición y al llamado suicidio de liberación. Estos eran llamados "perfectos", mientras que los seguidores regulares de la secta eran llamados "creyentes". Muchos de los "creyentes" ayudaban a los "perfectos" en su camino a la tierra del espíritu asesinándolos. No
obstante estos extremos, el movimiento llego a convertirse en una verdadera fuerza política bajo la protección de Pedro II de Aragón y de Raimundo VI de Toulousse. La Iglesia condenó la herejía en varios sínodos y concilios. El Papa
Inocencio II envió misioneros a los albigenses, incluyendo a los cistercienses, y a Santo Domingo como su principal vocero. Estos esfuerzos probaron ser inútiles y desembocaron en reacciones violentas por parte de los albigenses, hasta llegar incluso al asesinato del legado Npapal Pedro de Castelnau. Esta situación desembocó en una auténtica
guerra. Con la Batalla de Muret en 1213, en la que Pedro de Aragón fue derrotado por Simon de Montfort, se señaló el comienzo del rápido final de la secta, también conocida como "cátara" -del griego kataros (=
puro)-.

PRESENCIA DOMINICOS EN EL MUNDO

Actualmente los frailes dominicos hacen presencia en 50 países del mundo algunos de ellos como España, Italia, Francia, presencia misionera en India y algunos países de Africa; en América está en Mexico, Perú, Estados Unidos, Brasil, Ecuador y aquí en mi país Colombia se encuentran en las ciudades de Bogotá, Cali, Bucaramanga, Villavicencio, Tunja y Chiquinquirá (que se encuentran en el departamento de Boyacá) tienen una gran Universidad , UNIVERSIDAD SANTO TOMÁS en varias ciudades del país, además de los conventos, parroquias y el Santuario de Nuestra Señora de Chiquinquirá en Chiquinquirá (Boyacá).

:D ;) UN ABRAZO A TODOS, Y MUCHAS BENDICIONES EN JESÚS NIÑO PARA ESTA NAVIDAD, QUE VAYAMOS A BELÉN A VER LO QUE EL NOS MANIFIESTA EN SU AMOR INFINITO Y COMO LOS PASTORES ESTEMOS A SUS PIES DANDO GLORIA A DIOS, esta es una gran fiesta para nosotras Hermanas Bethlemitas, es nuestra espiritualidad: El Misterio de Belén.
Monike Stephany
 
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor juaman2003 » Mié Dic 17, 2014 1:47 am

Herejia Albingense
El catarismo es frecuentemente clasificado como una religión de carácter gnóstico y maniqueísta, especialmente inspirada en el movimiento de los bogomilos que surgieron en el siglo X en los Balcanes y con influencias litúrgicas del cristianismo primitivo.
El catarismo tuvo un fuerte auge durante los siglos XII y XIII en Europa Occidental donde llegaron a ser conocidos también como albigenses, en alusión a la ciudad de Albi donde residían algunas de las mayores comunidades cátaras, junto con otras establecidas en el norte de Italia, en el reino de Aragón y condado de Barcelona, aunque su enclave principal se encontraba en la región del Languedoc, en el sur de la actual Francia. Se implantó principalmente en los burgos, poblaciones complejas en las que coexistían los señores, caballeros, burgueses y gente del pueblo; pueblos y ciudades con talleres, artesanos y comercio. En 1178 Henri de Marcy, legado del papa, calificó las poblaciones de implantación cátara con el apodo en latín de sedes Satanae, sedes de Satán.
Doctrina
El catarismo se basaba en una interpretación dualista del Nuevo Testamento (rechazaban el Antiguo por ser una crónica de la creación del mundo material por el falso Dios, también denominado Demiurgo). De este modo defendían la existencia de dos principios supremos: el Bien y el Mal, siendo el primero el creador de los espíritus y el segundo el de la materia.
Para ellos el mundo era una plasmación de esta dualidad en la que vagaban las almas (espíritus puros creados por el Dios bueno) envueltas en sus cuerpos (materia creada por el Dios malo). Rechazaban el concepto del Infierno, siendo el equivalente a éste el propio mundo en el cual las almas debían purificarse a través de sucesivas reencarnaciones hasta alcanzar un grado de autoconocimiento que les llevaría a la visión de la divinidad escapando del mundo material al paraíso inmaterial.
Para llegar a este estado predicaban una vida ascética y contemplativa. A los que la seguían se les denominaba «Perfectos» y se les consideraba una especie de herederos o continuadores de las prácticas de los apóstoles teniendo el poder de absolver de los pecados a través de la ceremonia del consolamentum, único sacramento en la religión cátara.
Posición de la Iglesia católica
La doctrina cátara chocaba radicalmente con la predicada por la Iglesia Romana. Entre otras cosas:
1. Negaba la existencia de un único Dios al afirmar la dualidad de las cosas (existencia de un Dios malo).
2. Negaba el dogma de la Trinidad, rechazando el concepto del espíritu santo y afirmando que Jesús no era el hijo de Dios encarnado sino una aparición que mostraba el camino a la perfección.
3. Planteaba un concepto del mundo y la Creación diferente (para los católicos el mundo y el hombre son buenos pues son creados por Dios y el pecado viene de la corrupción del hombre en el pecado original).
4. Propugnaba la salvación a través del conocimiento en vez de a través de la fe en Dios.
Además, el modo de vida ascético predicado y practicado por los Perfectos contrastaba con la corrupción y el lujo ampliamente extendidos en la Iglesia católica, representando una amenaza para la supervivencia de las diócesis católicas en un medio rural empobrecido y cansado de diezmos eclesiásticos.
También rechazaban los juramentos, por ser ataduras al mundo material, lo que atacaba a su vez la propia disposición de la sociedad feudal europea, donde dado el analfabetismo reinante casi todas las transacciones comerciales y compromisos de fidelidad se basaban en juramentos.
Por todo ello la Iglesia Romana con el papa Celestino III trató de contrarrestar el auge del catarismo mediante una política misionera, multiplicando las fundaciones cistercienses y enviando a predicadores de relevancia como Bernardo de Claraval en el siglo XII.
Ya a finales de dicho siglo, Celestino III fue sucedido por Inocencio III, que por su origen familiar era un gran señor feudal. Creía en la virtud de las armas cuando estaban guiadas por Dios; también era un jurista, formación que había recibido en París y Bolonia. Comprendió que el catarismo había surgido por una carencia de la Iglesia; había pocos clérigos católicos bien instruidos, pocas abadías y obispos; muchos de estos últimos no visitaban sus diócesis más que para recoger impuestos.
El 1 de abril de 1198 escribió a sus arzobispos instándoles a castigar a los herejes cátaros. En 1199 equiparó la herejía al crimen de lesa majestad; en lo sucesivo, los herejes obstinados serían proscritos y sus bienes confiscados. Esta disposición se extendió a Occitania en julio del año 1200. Instituyó legados y les otorgó plenos poderes: derecho de excomunión, de pronunciar interdicto, de hacerse obedecer por los prelados y, en caso necesario, de sustituirlos por hombres más decididos. Su principal misión consistía en reformar el clero local y combatir la herejía.
Las misiones

Domingo de Guzmán.
En otoño de 1203, Inocencio III designó como legados a dos hermanos cistercienses de la Abadía de Fontfroide, Raoul de Fontfroide y Pierre de Castelnau, un jurista de la orden del Císter que se conducía con la intransigencia de un juez seguro de la ley que aplicaba. En diciembre se dirigieron a Toulouse donde hicieron jurar al conde que se extirparía la herejía. En febrero de 1204 tuvo lugar una reunión en Béziers presidida por el rey Pedro II de Aragón. El rey se había reconocido vasallo de la Santa Sede pero, en contra de lo que pedían los legados, manifestó que no estaba dispuesto a hacer uso de la espada contra sus vasallos occidentales, sino todo lo contrario.
Unos meses más tarde Arnaud Amaury, abad de Cîteaux, se incorporó a la delegación, pero aún con el refuerzo de Arnaud Amaury, los legados no obtenían logros. Su presentación no era la más adecuada para alcanzar el éxito que pretendían: recorrían el país en lujosos coches de caballos acompañados de todo un cortejo de servidores. Es lógico el efecto adverso que causaron cuando precisamente el lujo y la suntuosidad era lo que más reprochaba el pueblo occitano a la iglesia romana. En mayo de 1206 los abades decidieron regresar a sus respectivas abadías. En el camino de regreso hicieron una parada en Montpellier y allí coincidieron con dos castellanos que regresaban de Roma. Eran Diego de Acebes, obispo de Osma, y su viceprior, Domingo de Guzmán, posterior fundador de la Orden Dominica. Este encuentro fue decisivo. Los legados plantearon sus dificultades: cuando predicaban se les objetaba el comportamiento detestable de los clérigos, pero si se dedicaban a reformar a los clérigos, tendrían que renunciar a la predicación. Los castellanos plantearon la solución: dejar de lado la reforma de los clérigos y dedicarse exclusivamente a la predicación pero, para que esta fuera eficaz, era preciso que cumpliera una condición imperativa: la pobreza, es decir, viajar con humildad, ir a pie, sin dinero, en parejas de dos en dos, imitando las costumbres de los Perfectos cátaros y que antiguamente habían utilizado los apóstoles.3
Poco a poco, los métodos de Diego de Acebes y Domingo de Guzmán lograban sus efectos, convirtiendo a creyentes cátaros e incluso a algunos Perfectos. Diego regresó a Osma y Domingo de Guzmán eligió entonces como compañero a Guillem Claret, clérigo de Pamiers, con el que se instaló en Fanjeaux, el centro mismo de la región, donde convirtió a un grupo de Perfectas y mujeres creyentes cátaras, a las que instaló en el Monasterio de Prouilhe, cerca de Fanjeaux, convirtiéndose en un centro educativo y hospitalario de muchachas, a semejanza de las «Casas de las Perfectas».

Los logros de Domingo de Guzmán ponían de manifiesto la eficacia de sus métodos, pero se trataba de una predicación larga y difícil que exigía modestia y paciencia, Domingo de Guzmán parecía adaptado a esta situación pero no así los cistercienses que esperaban una conversión en masa y entusiasta y, en lugar de ello, tenían que ir de población en población enfrentándose a los contra predicadores cátaros que en ocasiones conocían el Evangelio mejor que sus propios clérigos. Para ellos, la campaña de 1207 era un fracaso.
En este clima, con la herejía en pleno auge y la creciente humillación de la Iglesia Romana ante la pasividad y connivencia de los señores occitanos, sólo faltaba una chispa que sirviera de argumento a Inocencio III para tomar las armas. Ésta se produjo en la primavera de 1208 con el asesinato en Saint-Gilles del legado papal Pedro de Castelnou (atribuido según las crónicas a una orden del conde tolosano Raimundo VI). El papa pronunció un anatema contra el conde tolosano y declaró sus tierras «entregadas como presa». Esto equivalía a una llamada directa a Felipe II Augusto, rey de Francia, así como a todos los condes, barones y caballeros de su reino para acudir a la Cruzada.

Desarrollo de la Cruzada
El desarrollo de esta Guerra Santa o cruzada es con frecuencia relatado por la historiografía en tres fases diferenciadas:
Una primera etapa, a partir de 1209 y que destacó por episodios de gran violencia como el de la matanza de Béziers, enfrentó a las fuerzas reunidas por señores vasallos de los Capetos provenientes principalmente de Isla de Francia y del Norte, comandadas por Simón de Montfort, con parte de la nobleza tolosana encabezada por el conde Ramón VI de Tolosa y la familia Trencavel que, siendo aliados y vasallos del rey de Aragón Pedro II el Católico, invocaron a la participación directa en el conflicto del monarca aragonés, que resultó derrotado y muerto en el curso de la Batalla de Muret en 1213.
En una segunda fase la muerte de Simón de Montfort en el sitio a Toulouse tras el retorno del conde Raimundo VII de Tolosa y la consolidación de la resistencia occitana apoyada por el conde de Foix y fuerzas aragonesas, decidieron la intervención militar de Luis VIII de Francia a partir de 1226 con el apoyo del papa Honorio III que culminó con el Tratado de Meaux-París de 1229, en el que se pactó la integración del territorio occitano en la corona francesa.
En una tercera y última etapa los abusos de la Inquisición provocaron numerosas revueltas y sublevaciones urbanas y decidió una última tentativa de Raimundo VII a la que tuvo que renunciar a pesar del apoyo de la corona inglesa y de los condes de Lusignan, terminando con la toma de las últimas fortalezas de Montsegur y de Queribus en el 1244.
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor marce685 » Jue Dic 18, 2014 10:07 am

Buen día, una vez más para realizar mi aporte... y aquí sobre la Orden de Predicadores en Colombia mi país

La Orden de Predicadores (Ordo Predicatorum) conocidos popularmente como dominicos y Orden dominicana, es una Orden mendicante fundada por Santo Domingo de Guzmán en Toulouse, Francia. Su hábito es blanco con una túnica, escapulario, capucha y una capa de color negro. Utilizan como logo más conocido, la cruz de calatrava pintados con los colores de la Orden. El lema de la Orden es Laudare, Benedicere, Predicare (alabar, bendecir, y predicar).
Una etimología apócrifa atribuye el nombre de la Orden a “dominicanis canis”, es decir, “perros guardianes del Señor” pero en realidad se deriva del nombre de su fundador Santo Domingo.
QUE HACEMOS?
Nuestro carisma de predicadores nos lleva a anunciar el Evangelio de muchas maneras, en distintos lugares y a diversas personas.
Los friales dominicos estamos presentes en universidades, parroquias, lugares de misión, medios de comunicación, colegios, santuarios, obras de carácter social.
QUIENES SOMOS?
acerdotes y religiosos dedicados a la predicación y a la enseñanza, fundados en el siglo XIII en Francia por Santo Domingo de Guzmán.

El nombre original de nuestra comunidad es “Orden de Predicadores” por la sigla que nos identifica es O.P Hoy conformamos una gran familia religiosa extendida por más de ochenta países y conformada por frailes, hermanas, laicos y monjas contemplativas viviendo bajo el carisma de Santo Domingo.
EN DONDE ESTAMOS?
Los Frailes Dominicos hacemos presencia en 50 países. Estamos en todos los continentes.

Entre esos países se encuentra:
España
Francia
Italia
Hungría
Alemania
Inglaterra
Polonia
República Checa
Azerbaiyán
Portugal
Holanda
Irlanda
México
Perú
Ecuador
Chile
China
Bélgica
Argentina
Estados Unidos
Malta
Canadá
Colombia
Venezuela
Bolivia
Austria
Nueva Zelanda
Brasil
Suiza
Bélgica
Vietnam
Filipinas
Pakistán
Costa Rica
Nigeria
India
Sudáfrica
Congo
Lituania
Letonia
Estonia
Rusia
Ucrania
Puerto Rico
Eslovaquia
Occidente Africano
Varios países de Centro América

HISTORIA DEN SANTO ROSARIO

NUESTRA SEÑORA DEL SANTO ROSARIO
Su fiesta fue instituida por el Papa san Pío V el 7 de Octubre, aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la Batalla naval de Lepanto (1571), atribuida a la Madre de Dios, invocada por la oración del rosario. La celebración de este día es una invitación para todos a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.

Historia del Rosario
Desde el principio de la Iglesia, los cristianos rezan los salmos como lo hacen los judíos.
Mas tarde, en muchos de los monasterios se rezan los 150 salmos cada día. Los laicos devotos no podían rezar tanto pero querían según sus posibilidades imitar a los monjes. Ya en el siglo IX había en Irlanda la costumbre de hacer nudos en un cordel para contar, en vez de los salmos, las Ave Marias. Los misioneros de Irlanda mas tarde propagaron la costumbre en Europa y hubieron varios desarrollos con el tiempo.

Santo Domingo busca las ovejas perdidas

La Madre de Dios, en persona, le enseñó a Sto. Domingo a rezar el rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.

Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente, Jesús no es Dios.

También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la fe, que trataron de convertirlos, pero sin mucho éxito. También habían factores políticos envueltos.

Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos, los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada.

La Virgen acude en ayuda de Santo Domingo de Guzmán

La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.

Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito por que muchos albingenses volvieron a la fe católica.

Lamentablemente la situación entre albingences y cristianos estaba además vinculada con la política, lo cual hizo que la cosa llegase a la guerra. Simón de Montfort, el dirigente del ejército cristiano y a la vez amigo de Domingo, hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario. Lo rezaron con gran devoción antes de su batalla más importante en Muret. De Montfort consideró que su victoria había sido un verdadero milagro y el resultado del rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a Nuestra Señora del Rosario.

Las promesas de la Virgen a los que recen el rosario

Un creciente número de hombres se unió a la obra apostólica de Domingo y, con la aprobación del Santo Padre, Domingo formó la Orden de Predicadores (mas conocidos como Dominicos). Con gran celo predicaban, enseñaban y los frutos de conversión crecían. A medida que la orden crecía, se extendieron a diferentes países como misioneros para la gloria de Dios y de la Virgen.

El rosario se mantuvo como la oración predilecta durante casi dos siglos. Cuando la devoción empezó a disminuir, la Virgen se apareció a Alano de la Rupe y le dijo que reviviera dicha devoción. La Virgen le dijo también que se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por medio del rosario y reiteró las promesas dadas a Sto. Domingo referentes al rosario.

Promesas de Nuestra Señora, Reina del Rosario, tomadas de los escritos del Beato Alano:

1. Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías.
4. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.
5. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
6. El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna.
7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
8. Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.
9. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.
10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.
11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.
14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria.

La Virgen del Rosario: ¡Vencedora de las batallas!

Europa y con ella toda la cristiandad estaba en grave peligro de extinción. Sabemos, por las promesas de Jesucristo, que eso no puede ocurrir pero, humanamente, no había solución para la amenaza del Islam. Los Musulmanes se proponían hacer desaparecer, a punta de espada, el cristianismo. Ya habían tomado Tierra Santa, Constantinopla, Grecia, Albania, África del Norte y España. En esas extensas regiones el cristianismo era perseguido, y muchos mártires derramaron su sangre, muchas diócesis desaparecieron completamente. Después de 700 años de lucha por la reconquista, España y Portugal pudieron librarse del dominio musulmán. Esa lucha comenzó a los pies de la Virgen de Covadonga y culminó con la conquista de Granada, cuando los reyes católicos, Fernando e Isabel, pudieron definitivamente expulsar a los moros de la península en el 1492. ¡La importancia de esta victoria es incalculable ya que en ese mismo año ocurre el descubrimiento de América y la fe se comienza a propagar en el nuevo continente!

La batalla de Lepanto >>>
En la época del Papa Pío V (1566 - 1572), los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente. El Papa pidió ayuda pero se le hizo poco caso. El 17 de septiembre de 1569 pidió que se rezase el Santo Rosario. Por fin en 1571 se estableció una liga para la defensa de Europa. El 7 de octubre de 1571se encontraron las flotas cristianas y musulmanas en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto. La flota cristiana, compuesta de soldados de los Estados Papales, de Venecia, Génova y España y comandada por Don Juan de Austria, entró en batalla contra un enemigo muy superior en tamaño. Se jugaba el todo por el todo. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el santo rosario con devoción. La batalla de Lepanto duró hasta altas horas de la tarde pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos.

En Roma, el Papa se hallaba recitando el rosario en tanto se había logrado la decisiva y milagrosa victoria para los cristianos. El poder de los turcos en el mar se había disuelto para siempre. El Papa salió de su capilla y, guiado por una inspiración, anunció con mucha calma que la Santísima Virgen había otorgado la victoria. Semanas mas tarde llegó el mensaje de la victoria de parte de Don Juan, quién. desde un principio, le atribuyó el triunfo de su flota a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario. Agradecido con Nuestra Madre, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanía de la Santísima Virgen el título de "Auxilio de los Cristianos". Más adelante, el Papa Gregorio III cambió la fiesta a la Nuestra Señora del Rosario.

Los turcos seguían siendo poderosos en tierra y, en el siglo siguiente, invadieron a Europa desde el Este y, después de tomar enormes territorios, sitiaron a Viena, capital de Austria. Una vez mas, las tropas enemigas eran muy superiores. Si conquistaban la ciudad toda Europa se hacia muy vulnerable. El emperador puso su esperanza en Nuestra Señora del Rosario. Hubo gran lucha y derramamiento de sangre y la ciudad parecía perdida. El alivio llegó el día de la fiesta del Santo Nombre de María, 12 de septiembre, de 1683, cuando el rey de Polonia, conduciendo un ejército de rescate, derrotó a los turcos.

La batalla de Temesvar
El Príncipe Eugenio de Saboya derrotó en Temesvar (en la Rumania moderna) a un ejercito turco dos veces mas grande que el suyo, el 5 de agosto de 1716, que en aquel entonces era la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves. El Papa Clemente XI atribuyó esta victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.

Excelencia del Rosario

A lo largo de los siglos los Papas han fomentado la pía devoción del rezo del rosario y le han otorgado indulgencias.

Dijo Nuestro Señor: "Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt 18:20). El rosario en familia es algo maravilloso. Es un modo práctico de fortalecer la unidad de la vida familiar. Es una oración al alcance de todos. Los Papas, especialmente los más recientes, han hecho gran énfasis sobre la importancia del rosario en familia.

El Papa dominico, San Pío V (1566 - 1572) dio el encargo a su congregación de propagar el santo rosario. Muchos Papas han sido grandes devotos del rosario y lo han propagado con profunda convicción y confianza.

Su Santidad León XIII escribió doce encíclicas referentes al rosario. Insistió en el rezo del rosario en familia, consagró el mes de octubre al rosario e insertó el título de "Reina del Santísimo Rosario" en la Letanía de la Virgen. Por todo esto mereció el título de "El Papa del Rosario"

Todos los Papas del siglo XX han sido muy devotos del Santo Rosario.

Su Santidad Juan Pablo II nos insiste en el rezo del Santo Rosario. Recen en familia, en grupos. Recen en privado. Inviten a todos a rezar. No tengan miedo de compartir la fe. Nada mas importante. El mundo está en crisis. Nuestras fuerzas humanas no son suficientes. La victoria vendrá una vez mas por la Virgen María. Es la victoria de su Hijo, el Señor Rey del Universo: Jesucristo.

Un gran apóstol del rosario en familia es el Padre Patrick Peyton, quién llevó a cabo los primeros planes para que se hiciera una cruzada a nivel mundial del rosario en familia en el Holy Cross College, Washington D.C., en enero de 1942. Hizo esta cruzada en acción de gracias a María Santísima por la restauración de su salud. De una forma maravillosa la cruzada se propagó por todo el mundo con el lema: "La familia que reza unida, permanece unida".

Recomendado por la Virgen en diversas apariciones
A la Virgen María le encanta el rosario. Es la oración de los sencillos y de los grandes. Es tan simple, que está al alcance de todos; se puede rezar en cualquier parte y a cualquier hora. El rosario honra a Dios y a la Santísima Virgen de un modo especial. La Virgen llevaba un rosario en la mano cuando se le apareció a Bernardita en Lourdes. Cuando se les apareció a los tres pastorcitos en Fátima, también tenía un rosario. Fue en Fátima donde ella misma se identificó con el título de "La Señora del Rosario".

2. BEATO ALANO DE LA ROCHE
El Beato Alano de la Roche nació en 1428 en Bretaña, muy joven entró en el convento dominico de Dinan. A los 31 años, en 1459 se lo nombró profesor en Santiago de París en donde había completado sus estudios de teología y filosofía, pero se hizo cargo del puesto recién en 1461, pues en 1460 fue enviado a Lille para convertir los conventos a la observancia regular, y en gran parte se debe a sus esfuerzos, la adhesión de los conventos dominicanos de Lille y de París al la Congregación Reformada Holandesa (1464).
Además de París, enseñó en Lille, (1464), Gand (1468), y Rostock en donde fue maestro de teología en1473.

En 1475 escribe la Apología del Salterio, que dedicó al Obispo de Cluny Ferrico.

Alano de la Roche murió en Zwolle, Holanda, el 8 de septiembre de 1475.

Ya el 25 de mayo de 1476 el Capítulo dominico holandés de Haarlem, ordenó recopilar los escritos de Alano, que son muchísimos, y que fueron publicados en 1498 en Estocolmo, y en los años subsiguientes, fueron traducidos y publicados en distintas lenguas.

El Beato Alano fue un apóstolde la difusión del Rosario, oración mariana a la que él prefería llamar "Salterio de la Virgen".

Para difundir la devoción a la Santísima Virgen, fundó la Cofradía del Salterio de la Virgen, con estatutos especiales. La primera cofradía fue fundada en 1470 en Douai, y después, gracias a sus herederos espirituales Sprenger, van Sneck y Michele François, este Movimento de piedad mariana se difundió por todo el mundo.


3. LA MISIÓN AD GENTES DINAMISMO DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Eloy Bueno de la FuenteΘ
La Nueva Evangelización ha pasado a ocupar cada vez con mayor fuerza el centro del escenario eclesial. Ya durante el pontificado de Juan Pablo II, tras unos tanteos iniciales, acabó convirtiéndose en el horizonte de su ministerio y de sus actividades a nivel mundial, especialmente en la celebración de sínodos continentales. Benedicto XVI ha asumido con convicción esta perspectiva, especialmente mediante la creación de un Nuevo Dicasterio dedicado a este proyecto, al que se dedicará también la XIII Asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos.

El concepto sin embargo está lejos de haber logrado una clarificación aceptada de modo unánime, como veremos después. La situación es equiparable a los preparativos del Sínodo de los obispos de 1974 dedicado a la evangelización del mundo contemporáneo. Entre las diversas concepciones de la evangelización la reflexión sinodal fue ofreciendo criterios y perspectivas que serían recogidas y sistematizadas por Pablo VI en la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi, considerada con razón como uno de los más influyentes documentos pontificios del período postconciliar. Con su texto armónico y equilibrado contribuyó el papa de modo decisivo a que la evangelización pasara al corazón de la Iglesia: la Iglesia existe para evangelizar.

Es de esperar y de desear que la reflexión en marcha sobre la Nueva Evangelización conduzca a desarrollos semejantes, si bien dando un paso más: hacer ver y experimentar que la Iglesia se encuentra en el corazón de la evangelización, que brota de la fuerza del Evangelio que se hace palabra y vida. Para ello se requiere, como iremos viendo, profundizaciones, precisiones y clarificaciones. A ello deben contribuir Semanas y Jornadas como la que estamos celebrando. Y precisamente desde nuestro punto de vista se han de aportar a la Nueva Evangelización contribuciones y enriquecimientos necesarios. El sentido de la misión ad gentes (lo que la Iglesia ha ido viviendo y realizando bajo esta expresión) debe aparecer con toda nitidez como dimensión y aliento de la Nueva Evangelización. La dialéctica entre ambos términos debe evitar la generalidad y la vaguedad y a la vez salvaguardar la universalidad de la misión cristiana. El riesgo de la generalidad no es irreal, como lo indica la pregunta que se hacía Mons. P.M. Carré, secretario especial para el sínodo próximo: si todo es Nueva Evangelización ¿qué aporta de particular? 1Por esa tendencia genérica y omniabarcante en los ambientes misioneros existe el miedo o la sospecha de que la Nueva Evangelización deje en la penumbra la urgencia y la peculiaridad de la misión ad gentes. No es un temor infundado. Ciertamente se repite con abundancia que la Nueva Evangelización pretende revitalizar el espíritu misionero en la Iglesia. Pero ello, como lo muestran otros momentos de la historia reciente, no es garantía de que quede clara la especificidad de la misión ad gentes.

No se debe plantear una alternativa entre Nueva Evangelización y misión ad gentes, sino de evitar que los acentos desequilibren la mutua relación. En la presentación del Instrumentum Laboris Mons. N. Eterovic dice: “El renovado dinamismo de las comunidades cristianas dará un nuevo impulso también a la actividad misionera (missio ad gentes), urgente hoy más que nunca, considerando el alto número de personas que no conocen a Jesucristo, no sólo en tierras lejanas sino también en los países de antigua evangelización”. No se puede negar esta afirmación. Pero hay que afirmar con la misma fuerza: la actividad misionera revitalizará el dinamismo misionero de las comunidades cristianas. Pensemos por ejemplo en la relación entre el ministerio de Pablo y la vida de sus iglesias: era el ímpetu del apóstol, en su pasión por el Evangelio, donde bebían y respiraban el fervor de su testimonio en cada lugar, que iba acompañado por su colaboración en las iniciativas de Pablo.

Para salir al encuentro de estas necesidades en nuestra exposición presentaremos lo que consideramos que son el origen y las raíces de la Nueva Evangelización, así como su desarrollo en orden a captar su motivación genuina (al menos desde nuestro punto de vista) y el riesgo de que pueda oscurecer la misión ad gentes. Entonces podremos comprender asimismo las incertidumbres que suscita en algunos sectores y las dificultades para que penetre con fuerza en la conciencia eclesial general. Después mencionaremos las “aperturas misionológicas” que existen en los planteamientos habituales sobre la Nueva Evangelización. Finalizaremos con algunos criterios o pautas para esos desarrollos, a fin de que la misión ad gentes se alimente de la Nueva Evangelización y esta reciba de aquella horizonte y dinamismo. En definitiva se trata de que la vida cristiana y eclesial experimenten con gozo la novedad del Evangelio que se comunica allí donde no estaba presente (lo cual implica siempre una salida y un rebasamiento de fronteras, lo que no suele ser habitual en la vida cotidiana de las iglesias concretas).

1. Una Nueva Evangelización: hay un foso entre fe y cultura

El lenguaje sobre la Nueva Evangelización surge frecuentemente sobre el trasfondo de una sociedad y de una cultura secularizada, especialmente en el mundo occidental, en los contextos de antigua cristiandad. Esta parece la gran preocupación y es asimismo la razón por la que la perspectiva misionera parece difuminada. Esta impresión sólo podrá ser superada desde la conciencia de este presupuesto y de estos riesgos. Una mirada a la historia del término permite iluminar nuestra afirmación.

Ya en la década de los treinta usa la expresión V. Bettencourt, presidente de la Unión Católica de la Francia rural. Constatando que ya había en el país “tierras de misión”, sugiere la creación de un “Seminario de Misiones interiores” con el fin de formar sacerdotes especializados “en el apostolado de conquista y una obra rural de la propagación de la fe para permitir una nueva evangelización de las zonas rurales abandonadas y paganizadas” 2. Ya en 1924 M. Callon había denunciado el “abismo terrible que se abre cada día más entre la Iglesia y las masas”, y dos años después presenta un informe sobre “Francia país de misión” 3. Es digno de observar el recurso a la terminología misionera: hacen falta misiones interiores junto a las misiones extranjeras, se precisa también una obra de propagación de la fe en los contextos rurales franceses, hay que anunciar el Evangelio en el mundo pagano (que se percibe también en Francia). Todo ello permitirá una nueva evangelización en regiones ya evangelizadas. El detonante, la motivación, es la separación o la distancia entre, de un lado, la fe y el cristianismo, y de otro las muchedumbres, es decir, la cultura que envuelve la sociedad.

Dentro de la nueva sensibilidad histórica se convirtió en símbolo y en punto de referencia la obra que aún durante la segunda guerra mundial publicaron Godin y Daniel, consiliarios de la JOC, con la provocadora pregunta Francia ¿país de misión? En contacto con ambientes obreros y juveniles pusieron de relieve la existencia de amplias regiones y sectores de la población en las que reinaba un paganismo a la espera del anuncio del Evangelio. La terminología misionera acompañó el generoso despertar de múltiples iniciativas y proyectos pastorales. La catequesis, la parroquia, la predicación… estaban llamadas a contribuir a la superación del foso que se iba abriendo entre la Iglesia y la cultura que generaba la sociedad. Comenzaba a hablarse también de evangelización, si bien este término (a diferencia de “misión”) encontró una más lenta acogida debido a que el término había sido usado mayoritariamente en el ámbito protestante. Estos planteamientos acontecían en un contexto cristiano, en el que se iba afirmando un mundo –denominado “moderno”- que reivindicaba su autonomía y mostraba sus distancias respecto al cristianismo o a la tutela eclesial.

El Vaticano II asume y acoge estas preocupaciones, reconoce los grandes cambios operados en la humanidad, e intenta una renovación que haga posible un nuevo Pentecostés. Su búsqueda de aggiornamento tiene una profunda motivación pastoral, evangelizadora y misionera: imitando la acción del mismo Dios que en su revelación sale al encuentro de los hombres “como amigos” (DV 2) la Iglesia desea ofrecer a los contemporáneos un anuncio y un mensaje que –en expresión de Mons. Volk tenga “sabor a Evangelio 4”. La Iglesia en Concilio, como observa con perspicacia Congar, había constatado la existencia de “los otros” 5, como presencia que rompía la presunta unidad de una sociedad cristiana. La distancia sólo podría ser superada si desde el seno de la vida eclesial se conseguía ofrecer la experiencia real del Evangelio. Un horizonte nuevo se desplegaba ante el futuro de la Iglesia.

A ese nuevo horizonte responde la perspectiva teológica del Concilio: la Iglesia es el sacramento de un designio salvífico que brota de la Trinidad y que sitúa a la Iglesia en el dinamismo de las misiones del Hijo y del Espíritu. El capítulo primero tanto de Lumen Gentium como de Ad Gentes establece la misión como categoría clave de la Iglesia y como criterio desde el que valorar toda su actividad. Gracias a estas coordenadas las misiones dejaron de ser un añadido suplementario a la vida de la Iglesia para aparecer como una modalidad concreta del ejercicio de la misión única y universal que debe ser asumida por todos los cristianos y comunidades eclesiales. También aparece en 31 ocasiones el término evangelización, pero con un significado amplio e impreciso. Más allá de los vocablos empleados la evangelización y la misión quedan entroncadas en el corazón mismo del ser y de la vida de la Iglesia.

En AG 6 se encuentra una observación que, como veremos, va a ser mencionada y recordada en los planteamientos actuales de la Nueva Evangelización. AG 6 trata de explicar cómo la misión de la Iglesia “es única e idéntica en todas partes y bajo cualquier condición, aunque no se ejerza del mismo modo según las circunstancias”; las diferencias no proceden de la naturaleza íntima de su misión sino de las condiciones en las que se ejerce. Hay situaciones y grados diversos, por ejemplo lugares en los que la Iglesia no está presente y el Evangelio no ha sido aún predicado. Es lo que se suele denominar –indica el mismo texto conciliar- “misiones”, que habitualmente se encuentran en territorios lejanos. Ese tipo de actividad misionera refleja el dinamismo de la misión única que brota de la Trinidad.

A continuación se encuentran las palabras que nos interesa destacar: “Además, los grupos en los que vive la Iglesia, con frecuencia y por diferentes causas, cambian totalmente, de modo que pueden surgir condiciones completamente nuevas. Entonces la Iglesia debe examinar si estas situaciones requieren de nuevo su acción misionera”. En la redacción de esta parte de AG participó activamente el teólogo J. Ratzinger, que retomará estas ideas en su invitación a la Nueva Evangelización.

El cambio de condiciones y de circunstancias puede acentuar el “foso” del que hemos arrancado en nuestra exposición. Y ello reclama a la Iglesia, como dice AG, “su acción misionera”. Es lo que más tarde llevará a hablar de “nueva evangelización”. Conviene no olvidar que la hipótesis planteada por AG se refiere a lugares de tradición e impregnación cristiana. La evolución de las condiciones socio-culturales se ha producido de un modo más acelerado y más amplio de lo que se hubiera podido pensar. Mons. Matagrin, participante en el Vaticano II como obispo auxiliar de Lyon, expresaba el año 2000 este cambio: “He ido tomando conciencia de que el Concilio estaba describiendo un mundo en el momento mismo en que se estaba transformando en algo distinto…si se compara con todo lo que iba a venir después en el mundo occidental” 6. El año 2011 el cardenal Poupard señalaba que el mundo en el que habitan las nuevas generaciones iría evolucionando a un modo y a un ritmo “que los Padres del Concilio no sólo no conocían sino que no podían ni siquiera imaginar” .7 No se trata por tanto de un cambio homogéneo en una cultura que, como organismo vivo, se desarrolla progresivamente, sino más bien de un cambio de mundo, de una convulsión, que permite por ejemplo hablar de “los jóvenes” como de ámbito de misión ad gentes precisamente porque son los protagonistas de una cultura dominante.

La importancia de la cultura en la evangelización fue puesta de relieve por Pablo VI en Evangelii Nuntiandi de modo contundente: “La ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo”. Evangelizar no es un barniz superficial o decorativo (n. 20), sino que aspira a “transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad” (n. 19). El dinamismo evangelizador aspira por tanto a transformar la cultura. Ahora bien, la experiencia se hace dramática cuando una cultura (y por tanto una sociedad) va rechazando la savia cristiana de la que se había venido nutriendo.

2. Juan Pablo II: Nueva Evangelización y misión ad gentes

Este es el trasfondo sobre el que se puede entender la aparición más reciente de la necesidad de una Nueva Evangelización en las intervenciones de Juan Pablo II. Antes de su propuesta directa conviene mencionar dos momentos en los que aparece de modo no reflejo.

La tercera Asamblea del CELAM celebrada en 1979 en Puebla, con presencia del mismo papa, intenta precisar la dimensión universal de la evangelización. Entre las nuevas urgencias menciona, aludiendo precisamente a AG 6, las transformaciones socio-culturales propias de nuestra época: la inmigración, las grandes ciudades, los sectores sociales que se alejan de la fe… (n. 366); a ello añade grupos que viven en situaciones especialmente difíciles, como estudiantes, soldados, trabajadores, jóvenes, medios de comunicación social (n. 367). Son los destinatarios y protagonistas de lo que se dará en llamar en aquel continente “cultura dominante” o “cultura adveniente”, es decir, la irrupción de una cultura que se afirma y se organiza al margen de los estímulos de la fe.

El mismo año en su visita a Nowa Huta Juan Pablo II aludió a una segunda evangelización en otra circunstancia, distinta pero dentro de la misma lógica. Se encontraba en un barrio cercano a Cracovia, planificado por el régimen comunista en torno a un centro industrial con el intento de establecer una ciudad sin símbolos cristianos. Una ideología atea irrumpía (“adveniente”) con la pretensión de desplazar la creencia tradicional. En aquellas nuevas condiciones hacía falta un esfuerzo suplementario para hacer presente la realidad cristiana.

La Nueva Evangelización adquiere características de proyecto en el discurso que pronunció Juan Pablo II ante la XIX Asamblea Ordinaria del CELAM en Haití en 1983. La mirada estaba dirigida a la conmemoración del quinto centenario de la evangelización desde el país en el que se había iniciado la primera evangelización: “La conmemoración del medio milenio de evangelización tendrá su significación plena si es un compromiso vuestro como obispos, junto con vuestro presbiterio y fieles; compromiso no de re-evangelización, pero sí de una evangelización nueva. Nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión”. La “nueva” se encuentra en relación por tanto a la “primera” (que no debe ser cuestionada en su eficacia, por lo que se excluye expresamente que se trate de una “re-evangelización”), y ha de tener lugar por tanto en el seno de pueblos que siguen siendo profundamente religiosos.

El año siguiente en Santo Domingo el papa retoma el tema también ante los obispos latinoamericanos. “El próximo centenario del descubrimiento y de la primera evangelización nos convoca, pues, a una nueva evangelización de América Latina, que despliega con más vigor –como la de los orígenes- un potencial de santidad, un gran impulso misionero, una vasta creatividad catequética, una manifestación fecunda de colegialidad y de comunión, un combate evangélico de dignificación del hombre, para generar, desde el seno de América Latina, un gran futuro de esperanza. Este tiene un nombre: la civilización del amor”. En estas palabras se expresa con claridad el objetivo de una evangelización que se haga cultura capaz de impregnar y sustentar una civilización, pues en caso contrario no habría alcanzado su cima y consumación.

A partir de entonces se hace recurrente: ya en 1985 lo lanza a los obispos europeos de cara a evangelizar la “Europa secularizada”, pero en realidad se abre a “toda la Iglesia, a un nivel cósmico”, para iniciar “una nueva evangelización misionera, según el impulso que le ha sido otorgado, ad intra y ad extra, por las consignas del Vaticano II. El acento recae sobre el drama de la cultura que se des-cristianiza, como indica en Christifideles laici, publicado a raíz del Sínodo de 1987 dedicado a los laicos, cuya misión se debe desarrollar en las situaciones económicas, sociales, políticas y culturales, que presentan dificultades más graves de las previstas por el Vaticano II (n. 3), especialmente porque la indiferencia, el ateísmo, el secularismo, la descristianización, amenazan con desterrar la fe de los momentos más significativos de la existencia humana (n. 34); en tales circunstancias la nueva evangelización es para la Iglesia “entrar en una nueva etapa histórica de su dinamismo misionero” (n. 35).

La “apertura cósmica” a la que hacía referencia el papa se concretó en su mirada mundial a través de los diversos sínodos continentales. Estos sínodos, reconoce expresamente Ecclesia in Asia 2, han tenido como vínculo el tema común de la Nueva Evangelización. La variedad de temas que engloba indica que abarca la actividad entera de la Iglesia y ha de ser llevada a cabo con la participación de todos y en la comunión de todas las iglesias. Es constante la mirada al Vaticano II pero para avanzar hacia el futuro, teniendo en cuenta los contextos diversos a fin de que la fe se haga cultura y transforme las realidades sociales. En la base y raíz se encuentra el “nuevo ardor”, que brota de un encuentro vivo con el Señor Resucitado.

La amplitud de significado de la Nueva Evangelización podía resultar tan absorbente que difuminara el sentido de la misión ad gentes. El mismo Juan Pablo II, consciente del peligro, reivindica su carácter específico en Redemptoris Missio. Precisamente porque se ha producido un trastocamiento de situaciones que relativiza el valor de las clasificaciones tradicionales y porque está surgiendo una civilización mundial que provoca que la misión de la Iglesia se encuentra todavía en sus comienzos es por lo que hay que reconocer la existencia de situaciones y condiciones variadas; justamente por ello resulta más necesario mantener el aliento de la misión ad gentes.

Las diferencias dentro de la misión de la Iglesia no son intrínsecas a la misión misma sino que dependen de las diversas circunstancias en las que se desarrolla (se mantiene la lógica de AG 6). Hay que reconocer tres situaciones:

a.- la actividad misionera dirigida a pueblos, grupos humanos y contextos socio-culturales en los que Cristo no es conocido o faltan comunidades cristianas suficientemente maduras; es en sentido propio la misión ad gentes;

b.- hay comunidades cristianas con estructuras eclesiales adecuadas y sólidas, que irradian el testimonio del Evangelio; en ellas se desarrolla la actividad o atención pastoral de la Iglesia;

c.- hay una situación intermedia, especialmente en los países de antigua cristiandad, pero a veces también en las iglesias más jóvenes, donde grupos enteros de bautizados han perdido el sentido vivo de la fe; en este caso es necesaria una nueva evangelización o re-evangelización (n. 33).

No es fácil, señala el texto, definir los confines, y tampoco se puede establecer una frontera clara entre ellas. No obstante hay que mantener viva la solicitud por el anuncio y por la fundación de nuevas iglesias en los pueblos y grupos humanos donde no existen, “porque esta es la tarea primordial de la Iglesia, que ha sido enviada a todos los pueblos, hasta los confines de la tierra. Sin la misión ad gentes, la misma dimensión misionera de la Iglesia estaría privada de su significado fundamental y de su actuación ejemplar”. Las mismas iglesias de antigua evangelización están invitadas a conjugar las dos dimensiones: “ante la dramática tarea de la nueva evangelización comprenden mejor que no pueden ser misioneras respecto a los no cristianos de otros países o continentes si antes no se preocupan seriamente de los no cristianos en su propia casa. La misión ad intra es signo creíble y estímulo para la misión ad extra, y viceversa” (n. 34).

La experiencia dramática de un cambio histórico para las iglesias debe convertirse por tanto en posibilidad, en ocasión de redescubrir la fuerza del Evangelio y el gozo de evangelizar. Esta es la gran encrucijada del momento presente para nuestras iglesias. Esa encrucijada sólo se podrá afrontar con convicción si se descubre que el horizonte y el aliento de la misión ad gentes es horizonte y aliento de la Nueva Evangelización.

3. La Nueva Evangelización en el pontificado de Benedicto XVI

El papa Benedicto XVI ha otorgado a la Nueva Evangelización un protagonismo innegable, como lo prueba la constitución de un nuevo organismo vaticano y la convocatoria de un Sínodo de los obispos dedicado a tal cuestión. Ello resulta llamativo por el hecho de que en sus publicaciones como teólogo y cardenal no había sido objeto de su atención. Sin embargo una consideración atenta de su pensamiento permite descubrir la conexión que existe entre una trayectoria teológica y su proyecto pastoral en torno a la Nueva Evangelización.

En diciembre del año 2000, en el marco del jubileo de los catequistas, el cardenal Ratzinger pronunció una conferencia sobre “La nueva evangelización”. La mayor parte de su intervención se centró en los grandes núcleos del misterio cristiano, que han sido y serán siempre el corazón de la misión y de la evangelización. Nos interesa sobre todo señalar algunos aspectos que sitúan ese “contenido permanente” como “tema de una nueva evangelización”:

a.- La Iglesia no ha dejado nunca de evangelizar (con el anuncio de la Palabra, con la celebración de la liturgia y de los sacramentos, con el compromiso por la justicia y la caridad), lo cual ha aportado luz y vida a muchos hombres; sin embargo (y aquí está el punto a destacar) asistimos a un proceso progresivo de descristianización y de pérdida de valores humanos esenciales: gran parte de nuestros contemporáneos no encuentra en el Evangelio una respuesta convincente a la pregunta sobre el sentido de la vida y del comportamiento humano.

b.- Es la razón por la que “buscamos, además de la evangelización permanente, que nunca se ha interrumpido y que nunca debe serlo, una nueva evangelización, capaz de hacerse entender de este mundo que no encuentra el acceso a la evangelización ‘clásica’”.

c.- Evangelizar significa “enseñar el arte de vivir”, el modo de llegar a ser realmente hombre y de organizar la vida social. Jesús muestra el camino de la vida y de la felicidad, más aún, se presenta Él como el camino que permite al hombre salir de su pobreza más profunda: la incapacidad de experimentar la alegría, el malestar de la vida considerada absurda y contradictoria; la incapacidad de experimentar la alegría supone y produce la incapacidad de amar, y es origen de los vicios que devastan la vida de los individuos y del mundo.

d.- Es la razón por la que se requiere una nueva evangelización, pues sin el arte de vivir no funcionan el resto de los aspectos de la existencia. Ahora bien, todo ello no puede ser objeto de la ciencia, sino comunicado por quien tiene la vida, que es el Evangelio en persona.

e.- Como todos tienen necesidad del Evangelio, el Evangelio está destinado a todos, no solamente a un círculo determinado, lo cual nos obliga a buscar vías nuevas para llevar el Evangelio a todos.

f.- Esta dinámica de una nueva evangelización no puede reducirse por tanto a la búsqueda de métodos más refinados, para atraer a todos en seguida; debe liberarse de la tentación de la impaciencia, de encontrar un éxito inmediato, de buscar el número… El método de Dios, el que corresponde al Reino de Dios, ha de ser el criterio de la evangelización: el grano de mostaza 8
marce685
 
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor marce685 » Jue Dic 18, 2014 10:15 am

Frente a la evangelización “clásica”, por tanto, la Nueva Evangelización tiene como trasfondo la sociedad descristianizada y sus expresiones en la vida individual y colectiva. La evangelización que hoy se requiere (“nueva”) es la que permite experimentar la alegría del Evangelio (la fe) como asa de una vida plenamente humana. La alegría, según J. Ratzinger, pertenece al núcleo de la fe, de la experiencia cristiana, y por ello es plenamente humanizadora. Sólo desde la raíz del encuentro personal con el Señor Resucitado será posible la fe (es la fuente del ardor del que hablaba Juan Pablo II). Esta experiencia está destinada a todos los seres humanos, por lo que tiene una apertura universal. Sólo desde este presupuesto se puede hablar de métodos o de planificaciones.

El motu proprio por el que se constituye el nuevo Dicasterio, Ubicumque et semper, arranca del deber de anunciar el Evangelio en todas partes, por lo que la misión evangelizadora de la Iglesia expresa la naturaleza de la Iglesia. Esa misión ha adoptado formas siempre nuevas según lugares, situaciones y momentos históricos. En nuestra época es especialmente relevante el fenómeno del alejamiento de la fe “en sociedades y culturas que desde hace siglos estaban impregnadas del Evangelio”. El Concilio Vaticano II incluyó por ello entre sus temas centrales la cuestión de la relación entre la Iglesia y el mundo contemporáneo, línea que siguieron Pablo VI (de quien se cita Evangelii Nuntiandi) y Juan Pablo II (de quien cita Christifideles laici 34).

Benedicto XVI se hace cargo de la misma preocupación y por ello pretende que la Iglesia “se presente al mundo contemporáneo con un impulso misionero capaz de promover una nueva evangelización”, la cual “se refiere sobre todo a las Iglesias de antigua fundación”; en estas las situaciones son diversas, pero “no es difícil percatarse de que lo que necesitan todas las Iglesias que viven en territorios tradicionalmente cristianos es un renovado impulso misionero, expresión de una nueva y generosa apertura al don de la gracia”. De la experiencia de fe ha de brotar un impulso misionero en las iglesias de antigua fundación con la mirada puesta en la humanidad entera.

A los participantes en la primera asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización les desarrolló esta línea de fuerza (30.5.2011). Se remonta al Vaticano II, concretamente a AG 6. Como hemos indicado, el objetivo fundamental del Vaticano II fue entablar un diálogo cordial con el mundo moderno, pero a la vez hemos indicado que aquel mundo estaba abriéndose a desarrollos impredecibles. Observa sin embargo Benedicto XVI que los obispos vieron de modo premonitorio el horizonte de los cambios culturales, pues en AG 6 se habla de situaciones nuevas que pueden surgir en grupos humanos en cuyo seno existe la Iglesia, pero que no han sido completamente transformados.

Los cambios culturales han creado situaciones imprevistas para los creyentes: antes la cultura se configuraba a la sombra de la fe, pero actualmente se ha producido una fragmentación tal que no hay una referencia unificante, no hay una sensibilidad general cristiana que unifique la experiencia común.

Se requiere por tanto una renovada atención pastoral para anunciar el Evangelio: es necesario ofrecer una respuesta específica a un momento de crisis de la vida cristiana, “particularmente sensible en numerosos países de antigua tradición cristiana”. “Decir que en este momento de la historia la Iglesia está llamada a realizar una nueva evangelización significa intensificar la acción misionera para responder plenamente al mandato del Señor”. Ante las sospechas que proceden de la modernidad o de la insensibilidad del hombre contemporáneo hay que mostrar un estilo de vida que sea creíble y que muestre que se trata de algo vivo y global, capaz de integrar todo lo que hay de bueno en la modernidad.

Las reflexiones de Mons. R. Fisichella, responsable del nuevo organismo, recogen estas indicaciones del papa, con la misma referencia a AG 6, que exige una “forma renovada con la que la Iglesia está llamada por su misma naturaleza a la evangelización” 9. Aún dentro de la diversidad de situaciones, en todas las iglesias se necesita “un renovado impulso misionero” 10, que debe encontrar su raíz en el bautismo 11 y en Pentecostés 12. Desde este punto de vista se puede decir que la Nueva Evangelización “se dirige en primer lugar a los cristianos” 13. Aunque piensa y se refiere fundamentalmente a los países occidentales, aquejados de secularización y descristianización, advierte contra el peligro de que los análisis aparezcan excesivamente desequilibrados por una visión europeísta de la realidad 14.

La próxima asamblea del Sínodo de los obispos está dedicada a “La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. Los Lineamenta plantean el tema clave de la traditio Evangelii en una doble dirección: respecto a las nuevas generaciones (por lo que da gran importancia a la catequesis y a la educación) y a aquellos que se encuentran fuera del ambiente cristiano (por eso adquiere relieve el “atrio de los gentiles” y el aspecto kerygmático del primer anuncio). Este doble registro dificulta una definición precisa de Nueva Evangelización así como su relación con la misión ad gentes. No obstante hay algunos elementos que merecen ser reseñados.

La presentación, a cargo de Incola Eterovic, secretario general del sínodo de los obispos, comienza enmarcando el texto en el mandato misionero de Mt 28,19-20. Sitúa el sentido de la Nueva Evangelización respecto a la evangelización y la misión ad gentes: la evangelización abarca “la actividad eclesial en su totalidad” y la misión ad gentes “a las personas y a los pueblos que todavía no conocen el Evangelio (con alusión a la inflexión introducida por la globalización, si bien la concreta más que en el hecho de la inmigración); frente a ellas “la nueva evangelización es más bien dirigida a aquellos que se han alejado de la Iglesia en los países de antigua cristiandad” (si bien el fenómeno se produce también en los países donde el Evangelio ha sido anunciado recientemente pero no ha sido suficientemente acogida hasta transformar la vida personal, familiar y social). El texto reconoce que adolece de “un significado no siempre claro y estable” (n. 5). Su motivación de fondo es sin embargo clara: pretende despertar energías con vistas a un nuevo fervor misionero, el coraje para transitar nuevos senderos abiertos por la situación en la que la Iglesia está llamada a anunciar actualmente el Evangelio. Esa nueva situación está determinada por los escenarios que despliega la cultura del momento: la secularización y la difuminación de la experiencia de transcendencia, la globalización y el multiculturalismo, los medios de comunicación social que promueven la seducción de lo efímero y lo inmediato, la economía y la política, la investigación científica y tecnológica…

Se trata del fenómeno que venimos señalando desde el principio: el “foso” se hace más patente por la fuerza de esos dinamismos sociales y culturales que se sienten seguros y autosuficientes prescindiendo del Evangelio y de toda referencia a la transcendencia. Era la misma constatación que movió a Juan Pablo II en Redemptoris Missio y que le llevó a conjugar y articular el trastocamiento de conceptos con la primacía de la misión ad gentes. Es el equilibrio que debe ser conquistado permanentemente.

No obstante la interpelación decisiva de los Lineamenta (que se repiten en el Instrumentum Laboris), y en ello radica su fuerza y su originalidad, se dirige a los cristianos y a las comunidades eclesiales. La atención no debe centrarse en las estrategias y ni siquiera en los destinatarios, sino que debe plantearse “como una pregunta que se refiere al sujeto encargado de esta operación espiritual”, “es una pregunta de la Iglesia sobre sí misma…, cuestiona a toda la Iglesia en su ser y en su vivir”. De modo aún más directo: “El problema de la infecundidad de la evangelización hoy…es un problema eclesiológico, que se refiere a la capacidad o a la incapacidad de la Iglesia de configurarse como real comunidad, como verdadera fraternidad, como un cuerpo y no como una máquina o una empresa” (n. 2). “Nueva evangelización es sinónimo de renovación espiritual de la vida de fe de las Iglesias locales” (n. 5).

Es el punto en el que se despliega la lógica constatada en Benedicto XVI: la raíz debe encontrarse en la alegría de la experiencia cristiana, pues con actitud de desánimo no es posible una auténtica evangelización (n. 5 y 25); es entonces cuando el bautizado puede protagonizar una nueva acción misionera (n. 24, que cita Novo Millennio Ineunte n. 40); es entonces cuando se pueden encontrar “nuevas expresiones para ser Iglesia dentro de los contextos sociales y culturales actuales”, pues “las figuras tradicionales y establecidas –que por convención son indicadas con las expresiones “países de cristiandad” y “tierras de misión”- junto con su claridad conceptual muestran sus límites” (n. 9); así se puede salir en actitud de diálogo a los “patios de los gentiles” haciendo brillar el aspecto kerygmático del anuncio y del testimonio (n. 19).

Mons. P. M. Carré, en su conferencia sobre “Les enjeux de la Nouvelle Évangelisation”, resalta la secularización como contexto que reclama este nuevo esfuerzo eclesial, si bien los “escenarios” indicados por los Lineamenta, a la vez que son obstáculos para la transmisión de la fe, abren el campo a una nueva evangelización. Reconoce la necesidad de una clarificación conceptual para evitar confusionismos o su transformación en mero slogan; por su parte propone esta definición: “la capacidad, por parte de la Iglesia, de vivir de modo renovado su propia experiencia comunitaria de fe y de realizar el anuncio en los nuevos contextos culturales que se han constituido recientemente” 15.

4. Las incertidumbres en torno al concepto y a su dimensión misionera

Desde los inicios de su lanzamiento por Juan Pablo II fueron dos los motivos fundamentales de reticencia o de resistencia: por un lado, la sospecha de que se trataba de un nuevo intento de “conquista” de la sociedad con el fin de restaurar un sueño nostálgico e imposible; por otro lado, la presunción de que implícitamente se estaba desvalorizando la primera evangelización o la pastoral ordinaria de la Iglesia. Tales hipótesis han perdido fuerza con el paso del tiempo: no sólo el pluralismo ideológico se ha ido acentuando (por lo que la posibilidad de recuperar la unidad anterior resultaba inviable) sino que se han decantado las actitudes cristianas de una auténtica evangelización, que no puede responder más que a la lógica del Reino; igualmente se ha evitado hablar de re-evangelización para insistir en que se trata de buscar la forma mediante la que el mismo Evangelio de siempre se anuncia con nuevo entusiasmo, con nuevos lenguajes comprensibles en una situación cultural diferente 16. También, por lo que hemos visto, una adecuada comprensión de la Nueva Evangelización es compatible con el reconocimiento del papel originario e irrenunciable de la misión ad gentes.

Ante la creación de un nuevo organismo vaticano y la convocatoria de un sínodo sobre el tema la reflexión se ha acentuado, debido a que el proyecto alcanzaba un nuevo nivel. Por ello resulta especialmente urgente y necesario precisar su sentido y su relación con la misión ad gentes.

La ubicación institucional del nuevo organismo encierra implicaciones que deben ser puestas de manifiesto, porque determina su funcionamiento y su comprensión por parte de la opinión pública. A nuestro juicio, si se trata de un proyecto evangelizador a nivel global, debería haberse articulado de modo más directo con la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. En su forma actual parece encontrarse ante un dilema de difícil solución: o bien se configuran como dos dinamismos paralelos en el caso de que se insista en que la Nueva Evangelización ha de realizarse en todos los continentes o bien queda destinada a países no dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, de hecho los países occidentales (sobre todo europeos). Tal vez hubiera sido el momento de replantear la evangelización a nivel mundial, precisamente porque las circunstancias han cambiado, teniendo en cuenta las motivaciones genuinas y necesarias de la Nueva Evangelización. De este modo hubiera resultado más fácil ayudar al conjunto del pueblo cristiano, y a sus miembros más comprometidos, a captar el sentido de la misión a nivel global, debido a que esos “escenarios” de que hablan los Lineamenta no deben ser contemplados simplemente desde la evolución de los países en proceso de secularización.

Es claro el intento de despertar el fervor misionero que brota de la experiencia genuina de la fe, y es uno de los objetivos más loables del proyecto. No obstante se puede plantear la misma duda que surgió cuando la terminología misionera impregnó la vida eclesial: si todo es misión y si “la misión está aquí”, puede concluirse que nada es misión o que resulta secundario el “envío” o la “salida” que ha caracterizado la especificidad de la misión ad gentes. El aliento misionero debe brotar, ciertamente, del núcleo de la fe, pero esa misionariedad debe concretarse en modalidades diversas, entre las cuales ha de verse como paradigmática la consagración de por vida a la misión ad gentes. Sin embargo al hablar de “nueva evangelización” se está suponiendo la existencia de una evangelización anterior, respecto a la cual pierde fuerza lo que es “primero” e “inaugural”.

El Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) ha realizado una consulta entre sus miembros acerca de la Nueva Evangelización, de la cual se ha hecho público un resumen 17, que resulta ilustrativo de la recepción y de las cuestiones pendientes. Concuerdan las distintas respuestas en decir que “la nueva evangelización es simplemente la actualización en nuestros países, en el momento actual, de la vocación misionera de la Iglesia, que forma parte de su misma naturaleza”, con referencia expresa a Evangelii Nuntiandi 14 (la Iglesia existe para evangelizar, evangelizar es la gracia y la vocación de la Iglesia, su identidad más profunda).

No obstante esta opinión compartida, la Conferencia Episcopal eslovena resume un sentimiento compartido al solicitar una definición adecuada y utilizable de la Nueva Evangelización. La motivación puede quedar avalada por algunas de las observaciones enviadas:

a.- La falta de una clara definición representa un freno, porque dificulta su recepción por los fieles; estos se encuentran desanimados y confusos, y no captan el sentido de una Nueva Evangelización cuando en muy escasa medida han asumido el sentido de la responsabilidad evangelizadora.

b.- La confusión se percibe en la fluidez de los destinatarios a quienes se dirige: para unos son los alejados de la fe, para otros las familias, para otros los jóvenes…de modo que puede acabar identificándose con la acción pastoral general.

c.- La Conferencia Episcopal portuguesa señala: “sería una contradicción hacer una evangelización antigua”, es decir, o la evangelización es nueva o deja de ser evangelización, por lo que el adjetivo “nueva” sería una redundancia. Por eso la Conferencia Episcopal alemana habla de “(nueva) evangelización” para poner de relieve el sustantivo.

d.- La novedad puede quedar desvirtuada a medida que pasa el tiempo, pues pierde su capacidad de interpelación; ya han pasado más de treinta años desde que Juan Pablo II lo usó en Nowa Huta, y las circunstancias de secularización se han convertido en habituales y cotidianas, en algo que ya no es novedoso; tal vez conviniera hablar de “evangelización continua” más que de “nueva evangelización”, y en este sentido acentuar más la permanente renovación de la evangelización en función de las circunstancias (pues la novedad pertenece intrínsecamente a la evangelización).

En las respuestas no se encuentran referencias expresas a la misión ad gentes, salvo dos alusiones que tienen una “apertura misionera”: a) la constatación de que la misión ad gentes no es algo que se realice en poblaciones lejanas, sino que también ha de producirse en los propios países europeos; en este contexto se piensa sobre todo en los inmigrantes no cristianos; b) se señala el paralelismo con la Iglesia de Hechos de los Apóstoles, que vivía en una “cultura extranjera” y que por ello realizó el esfuerzo de salir del cenáculo a Pentecostés.

5. Aperturas misioneras de la Nueva Evangelización

A la luz de lo visto podemos señalar cuatro coordenadas que enmarcan la Nueva Evangelización y que constituyen asimismo puntos de referencia de la misión ad gentes:

a.- Es muy frecuente la mención de Mt 28,19-20 y Mc 16,15-16 como horizonte de apertura de los documentos sobre la Nueva Evangelización. Así sucede con la presentación de los Lineamenta del próximo Sínodo de los obispos y en Ubicumque et semper. También lo encontramos en la Nota Doctrinal Acerca de algunos aspectos de la evangelización publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe el 3 de diciembre de 2007, que comienza precisando la distinción entre evangelización y nueva evangelización. También se encuentra en un lugar clave en el motu proprio Porta Fidei para recordar que el año de la fe debe recordar que el Señor “nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra” (n. 7). De este modo la universalidad de la misión de la Iglesia (en la que se integra la Nueva Evangelización) queda claramente afirmada.

b.- Ese es por tanto el horizonte que se abre desde la experiencia originaria de la fe o de la experiencia cristiana. El “ardor misionero”, el aliento del espíritu misionero, no puede alimentarse más que desde las raíces de la fe. Por eso es tan constante la llamada a la conversión de los miembros de la Iglesia para acceder a un auténtico encuentro con el Señor. De este modo se superan los obstáculos que proceden del interior de la fe y de la vida misma de la Iglesia. En este sentido tiene importancia fundamental recordar que la Nueva Evangelización tiene como destinatarias a las comunidades eclesiales, pues la infecundidad de la acción pastoral radica en el des-aliento de muchos cristianos. En Porta Fidei el papa recuerda la expresión de san Pablo: “El amor de Cristo nos apremia” (2Cor 5,14), pues “es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar” (e inmediatamente sigue la referencia a Mt 28,19 que mencionábamos anteriormente). Esta expresión paulina constituyó el eje del movimiento misionero del siglo XIX que tantos frutos aportó en el campo de la misión ad gentes.

c.- Las iglesias concretas están redescubriendo su experiencia actual a la luz de la experiencia de las comunidades neotestamentarias: porque también se encuentran en una “cultura extranjera” es por lo que se dan cuenta del dinamismo entre el cenáculo y Pentecostés. El acontecimiento de Pentecostés es valorado por ello como invitación e interpelación, no sólo como modelo, sino como actualidad que debe ser protagonizada también en el momento presente. Una de las Conferencias Episcopales, en la encuesta ya mencionada, decía que la Iglesia “llega a ser realmente ella misma cuando, empujada por el Espíritu Santo el día de Pentecostés, sale del cenáculo”. Sin el aliento y la mirada de Pentecostés las iglesias se sitúan en actitud de cenáculo aun cuando vivan en situación de cristiandad.

d.- La referencia a Ad Gentes 6 significa una revaloración del Decreto Ad Gentes, y por ello un modo nuevo de hacerlo actual y experiencia para las iglesias de vieja cristiandad (también aparece la referencia en el Instrumentum Laboris 12). La interpelación no procede simplemente de los capítulos finales, que desarrollan la organización y la cooperación misionera. Aunque no se hayan sacado todavía todas las consecuencias, la mención a AG 6 es un paso importante para entrar en la lógica del dinamismo misionero, en el punto preciso en el que la misión única se modula y se precisa en virtud de las circunstancias.

Sobre todo los dos últimos puntos, presupuesto de los dos primeros, puede ayudarnos a comprender el paso que lleva a situar a la Iglesia en el corazón de la evangelización, experimentándola desde el dinamismo de la misión y, de modo más concreto, del acto misionero en virtud del cual surge la Iglesia allí donde previamente no existía. Sólo desde este presupuesto la Nueva Evangelización y la misión ad gentes se encuentran, se complementan y se enriquecen. Es el camino que debe ser recorrido a partir de las cuatro coordenadas que hemos identificado. El punto de partida lo puede ofrecer el mismo texto de AG 6, pero situándolo en la lógica de Ad Gentes.

En esta dirección se han dado algunos pasos significativos. Un ejemplo lo ofrece el symposium organizado por el Instituto W. Kasper sobre El desafío de la nueva evangelización. Impulsos para la revitalización de la fe 18. Resulta significativa la presencia de la misión ad gentes porque, como reconocen los participantes, la categoría “misión” no tiene buen cartel en algunos ambientes eclesiales por su vinculación con el colonialismo y la intolerancia. A pesar de ello se había invertido la perspectiva también en el contexto alemán, como había resumido con claridad F. Kamphaus: el cristianismo sólo existe porque existe la misión; de lo contrario no se habría ido más allá del judaísmo 19. En esta afirmación se puede notar un punto decisivo: la misión no se entiende de modo genérico: hay que salir, es decir, cruzar una orilla, para nacer de nuevo más allá del judaísmo, en otra cultura, en otra sociedad. Ese “momento mágico” de nacer en lo desconocido indica algo más que el anuncio a los de fuera, algo más que atraer a quienes se alejan de la fe. Es por ello criterio irrenunciable para valorar si la evangelización realmente vive en el horizonte de Mt 28,19 y si se deja llevar por la urgencia del amor de Cristo.

Del citado symposium vamos a destacar las intervenciones de los cardenales W. Kasper y K. Koch: aparte de su relevancia eclesial, son importantes porque fijan su atención en el punto central para nuestro tema. Ambos acentúan que la Nueva Evangelización y el compromiso misionero deben partir del interior de la Iglesia y de cada uno de los cristianos desde una experiencia personal de fe, pues el interés desequilibrado en las estructuras de la Iglesia acabaría en una horizontalización que dificultaría la percepción de Dios como una realidad viva 20. Sólo podremos salir al exterior seguros de nosotros mismos, observa G. Augustin, si encontramos y experimentamos a Dios en la Iglesia 21.

W. Kasper reconoce con claridad que, a diferencia de lo que ocurría en otros contextos misioneros, no es posible distinguir con tanta nitidez entre el primer anuncio y la nueva evangelización de los bautizados 22. En el Congreso europeo de obispos y responsables de las Conferencias Episcopales para la catequesis en Europa afirmaba con claridad que Europa se había convertido en tierra de misión. Y para evitar una comprensión genérica de la misionariedad de la Iglesia, en el symposium que comentamos recoge la clasificación de RMi 33, para evitar que se confundan la Nueva Evangelización y la misión ad gentes 23. Esta referencia resulta iluminadora, dado que no es habitual en la literatura sobre la Nueva Evangelización. De este modo la peculiaridad de la misión ad gentes queda salvaguardada aunque se piense para Europa.

El cardenal Koch advierte que en cada generación es necesario volver a aprender desde su raíz la fe en la Iglesia. Y esta radicalidad es explicada con nitidez: las Iglesias históricas tienen que ir aprendiendo lo que las Iglesias libres (descritas como “Iglesias de misión”) hicieron hace ya mucho tiempo 24. Se ha roto la idea constantiniana de vinculación Iglesia-sociedad (se ha agrandado la “separación” de la que arrancábamos en nuestra exposición), dentro de la cual se desarrollaron (en Alemania) la Iglesia Católica y las Iglesias mayoritarias de la Reforma; ahora bien, dentro del ámbito de la Reforma hubo algunas Iglesias que se negaron a vincularse a las estructuras políticas, y por ello eligieron nacer y configurarse desde la libertad y desde la opción personal, en el fondo desde la dinámica misionera. Todo ello implica, podemos decir, un modo de ser cristiano y de ser Iglesia que debe ser aprendido por los miembros de las “Iglesias históricas”: de este modo la experiencia de misión se hace más viva y directa, de tal modo que se ve la Iglesia concreta viviendo desde y para la misión, en el seno del dinamismo misionero más genuino.

Este dinamismo es el presentado por la estructura de Ad Gentes, especialmente en los primeros cuatro capítulos, que son los que deben ser asumidos por todas las iglesias, también (y sobre todo) las iglesias occidentales para verse naciendo de la misión. Es el correctivo adecuado para que el recurso –ya presentado- a AG 6 no sea simplemente una excusa para centrar la Nueva Evangelización en los países occidentales secularizados. Vamos a indicar cuatro puntos fundamentales que corresponden a cada uno de los capítulos del Decreto misionero.

1.- La fe, la vida eclesial y su misión deben ser planteadas más directamente en clave trinitaria y no simplemente cristológica: el encuentro personal con el Señor resucitado y vivo no debe desvincularse del seguimiento concreto de Jesús en su servicio al Reino de Dios, que condensa y sintetiza el proyecto trinitario que ha dado origen a la historia de la revelación y de la salvación. De este modo la fe se hace concreta en cuanto implica la disponibilidad al seguimiento de Jesús. Pero además se pondría de relieve una doble perspectiva:

a.- el designio salvífico trinitario se despliega en un horizonte universal en amplitud y en intensidad, se refiere a todos los seres humanos y a todas las dimensiones de la realidad; por ello el creyente debe alcanzar la misma anchura de la “mirada” del Dios creador y de su acción en todas las criaturas; de este modo obliga a comprometerse con la realidad desde lo que está llamada a ser, desde la armonía y la felicidad de su consumación definitiva; todo “lo que falta” hasta ese objetivo se levanta como una interpelación para la misión y el compromiso;

b.- la acción de Dios es trinitaria porque desde el amor fontal del Padre se originan las misiones del Hijo y del Espíritu; desde ese envío Dios aparece como “misionero”, de modo que el Hijo y el Espíritu son enviados de cara a la realización del designio salvífico; la misión de la Iglesia, de cada iglesia y de cada creyente, debe verse dentro de esa lógica, como servicio al cumplimiento de una misión que los antecede; la Iglesia, desde este punto de vista, es llamada a la existencia por la misión y para la misión, que es por definición universal.

2.- El capítulo segundo relata la estructura de la “obra misionera”, y es la que debe convertirse en el paradigma de la pastoral de toda de la Iglesia así como de la vida cristiana; permite comprender el “momento mágico” al que aludíamos anteriormente, el paso que permite entender porqué surge la Iglesia allí donde no existía. Ese acontecimiento ha inaugurado la existencia también de las iglesias de vieja cristiandad, y debe ser recordado y celebrado como un memorial, para que toda comunidad cristiana agradezca su existencia a una acción misionera inaugural y fundacional.

Inicialmente se hace presente el testimonio de vida de los cristianos en un ambiente ignorante u hostil, un testimonio que se despliega en las diversas actividades de la vida cotidiana. El testimonio va acompañado por el anuncio, por la predicación del Evangelio, que es lo que explica y da nombre a las razones que han suscitado y sostenido el testimonio. Del testimonio y del anuncio brota espontáneamente la invitación y la convocatoria, que desemboca en la iniciación cristiana y en la celebración eucarística. En virtud de este dinamismo se comprende desde lo concreto que la Iglesia queda situada efectivamente en el corazón de la misión.

3.-El desarrollo de la comunidad cristiana va dando origen a “iglesias jóvenes”, insertadas en su contexto, viviendo de la savia de las culturas nativas. Cada iglesia concreta (llámese particular o local) representa a la Iglesia universal y reconoce desde su origen que también ella ha sido enviada a aquellos que sin creer en Cristo viven con ella en el mismo territorio. La iglesia concreta, que nació de la misión, vive para la misión entre aquellos que no creen (o que han dejado de creer); esta diferencia es “posterior” a la identidad de la iglesia que vive en la lógica de la misión.

Las nuevas iglesias quedan así incorporadas a la “comunión de iglesias” (única ocasión del Vaticano II en que se usa esta expresión), que por tanto asumen todas ellas la evangelización del mundo entero. La catolicidad de la Iglesia debe verse y vivirse también en el dinamismo misionero, que gracias a ellas se hace presente en todos los rincones del mundo. Resulta llamativo que este aspecto no esté presente en las reflexiones sobre la Nueva Evangelización, con lo que se empobrece la vida eclesial. La misión universal no puede reducirse al intercambio de bienes y de dones entre las iglesias, pero tampoco puede ni entenderse ni realizarse sin ella. En un mundo globalizado adquiere todo su relieve la existencia de una Iglesia mundial, que se descubre así viviendo en el seno de una misión real y concretamente universal.

4.- Porque hay fronteras y porque hay implicación de las iglesias es por lo que resulta necesaria la figura carismática y eclesial del misionero, como lo señala el capítulo cuarto. El misionero desde este punto de vista encarna una tarea que corresponde a toda la Iglesia: sintiéndose llamado y enviado, está dispuesto a perseverar toda la vida. Sin esa realidad carismática la Iglesia carecería de una de sus figuras peculiares (como el santo, el profeta y el místico). Y como se trata de un carisma esencial ha de haber personas que consagran toda su vida a esa tarea de ir cruzando orillas y fronteras.

6. La animación misionera al servicio de una pastoral misionera

A la luz de lo visto la Nueva Evangelización adquiere más sentido y más fuerza en el marco de la misión ad gentes en toda su amplitud y especificidad. Así se cumplen dos criterios señalados en Redemptoris Missio: la misión ad gentes es paradigma del aliento misionero de la Iglesia; la misión ad intra y la misión ad extra se exigen y se potencian.

La nueva situación de la Iglesia ofrece la ocasión para que la animación misionera desempeñe un papel fundamental. Como observa J. L. Monees 25, el primer desafío interior a la Iglesia, el más evidente, es poner en marcha una verdadera “pastoral misionera” para ayudar a los fieles a asumir estos tiempos difíciles como una ocasión de profundización en la propia fe y a sentirse responsables del anuncio del Evangelio.

La “pastoral misionera” exige que la animación misionera no se centre de modo unilateral en la ayuda a enviados a lugares lejanos, sino que esa ayuda y ese apoyo sean vistos como participación propia en una tarea de alcance universal que es tarea compartida. Lo que normalmente se entiende como cooperación misionera debe evitar toda “distancia” entre lo que realizan unos y lo que realizan otros, ya que es siempre la misión única asumida desde modalidades distintas.

El apoyo a los misioneros, que es un ejercicio de comunión intereclesial, debe servir para compartir con todas las iglesias el anuncio del Evangelio y el desarrollo de la vida eclesial en el seno del mundo globalizado y plural. La mirada realista al mundo global y complejo ayudará a que todas las iglesias compartan la común experiencia de vivir de la misión y para la misión.

En las actuales circunstancias históricas, dentro de la actitud de diálogo y de colaboración, debe tenerse en cuenta la salvaguarda de la originalidad de la fe cristiana en un escenario en el que existen otras religiones juntamente con la increencia y el paganismo. De este modo no sólo se experimentará el gozo de la fe, como sentido para la propia vida, sino que se acentuará el deseo del anuncio, desde la convicción de que se ofrece una clave para la configuración de la vida social y de los valores que la sostienen. Así como se ha podido decir con razón que el cristiano del futuro será misionero o no lo será, del mismo modo podemos decir que el cristiano del futuro o vivirá este fervor misionero o abandonará la fe paulatinamente. La fe se fortalece dándola porque la fe es un don recibido para comunicarlo.

La animación misionera, al servicio de una pastoral misionera, ha de ser consciente de su necesaria inserción en el entramado de la pastoral ordinaria y de conjunto. Representa un ministerio tan importante como el de catequista o el de voluntario de Cáritas: debe hacer presente el milagro de una comunidad que nace de la aceptación de la Palabra anunciada y abierta a su proclamación en todas las direcciones, hasta los confines de la tierra. Y en este servicio debe recordar proféticamente a las iglesias las barreras o fronteras que debe ir saltando y rebasando.

La figura del misionero ad vitam y ad gentes debe ser presentada como una realización también paradigmática de la vida cristiana y como modelo de realización humana. Todas las modalidades de servicio misionero deben ser valoradas y potenciadas, pero sin que ello relativice esa vocación específica: en ella se condensa no sólo la consagración a los otros, especialmente a los más necesitados, sino también la comunión entre las iglesias y el aliento más genuino de la revelación cristiana, y en definitiva del sentido más radical y apasionante de la misión. Si, como hemos visto, la Iglesia nace del corazón de una misión de alcance universal, el misionero ad vitam y ad gentes encarna la pasión por la misión, mostrando en su testimonio que merece la pena la consagración de la propia vida como manantial de felicidad y de personalización.

De este modo se contribuirá a que se haga realidad el dinamismo que hemos indicado: la evangelización pasa al corazón de la Iglesia para que la Iglesia misma se vea surgiendo del dinamismo de la misión, de esa misión que arranca del amor fontal del Padre y que se despliega en el tiempo a través de las misiones del Hijo y del Espíritu, con la pretensión de alcanzar a la humanidad entera en todas las dimensiones de su existencia.

4. CONTEMPLATA ALIIS TRADERE
Contemplata aliis tradere is a Latin phrase which translates into English as "to give to others the fruit of contemplation." Drawn from the writings of St. Thomas Aquinas, the phrase is often used to express the distinct Dominican view of vocation, and for that reason, it has become a motto of the Dominican Order.[1]
Contents [hide]
1 Thomas Aquinas's text
2 Dominican spirituality
3 References
4 External links
Thomas Aquinas's text[edit]
In his Summa Theologica, begun in 1265 approximately fifty years after St. Dominic founded the Dominican Order, Thomas Aquinas wrote: Vita contemplativa simpliciter est melior quam activa quae occupatur circa corporales actus, sed vita activa secundum quam aliquis praedicando et docendo contemplata aliis tradit, est perfectior quam vita quae solum contemplatur, quia talis vita praesupponit abundantiam contemplationis. Et ideo Christus talem vitam elegit (Summa Theologica, II, II, 188, 6). (Translation: "the contemplative life is, absolutely speaking, more perfect than the active life, because the latter is taken up with bodily actions: yet that form of active life in which a man, by preaching and teaching, delivers to others the fruits of his contemplation, is more perfect than the life that stops at contemplation, because such a life is built on an abundance of contemplation, and consequently such was the life chosen by Christ.").[2]
Dominican spirituality[edit]
The phrase of Saint Thomas came to express the heart of the vocation and spirituality of the Dominicans. It is a core motto of the order. Since the foundation of the Order in (1216) by Saint Dominic and under his direct inspiration, the Preachers dedicated themselves to the meditation and study Scripture, while having the explicit goal of entering the apostolic ministry. They combine contemplative life and apostolic ministry.

Este lema corresponde a la afrimaci´n de Santo Tomás Aquino sobre la vida religiosa llamada "mixta" ya que su misma raíz o modo de ser consiste a la vez en la contemplación y en la actividad apostólica.

5. Herejía Albigense

Albigenses
Famosa secta herética de los siglos XII y XIII, que se extendió por el sur
y centro de Francia en la ciudad de Albi, de la cual tomó su nombre.

Considerada en cierto sentido como un rebrote del maniqueísmo, la
herejía se extendió con rapidez por Europa, ganando seguidores por
todos lados, quienes tomaron nombres diversos, como el de cátaros. Al
igual que los maniqueos, creían en un dualismo entre el principio del bien
y el principio del mal, y entre el espíritu y la materia, originándose éstos
en aquéllos respectivamente. Sostenían además que Cristo fue en
verdad un ángel, y que su muerte y resurrección tenían un sentido
meramente alegórico. En consecuencia, consideraban que la Iglesia
Católica, con su realidad terrena y la difusión de la fe en la Encarnación
de Cristo, era una herramienta de corrupción.

Algunos albigenses practicaban una ascesis excesivamente rigurosa, que
llegaba a la muerte por inanición y al llamado suicidio de liberación. Estos
eran llamados "perfectos", mientras que los seguidores regulares de la
secta eran llamados "creyentes". Muchos de los "creyentes" ayudaban a
los "perfectos" en su camino a la tierra del espíritu asesinándolos. No
obstante estos extremos, el movimiento llego a convertirse en una
verdadera fuerza política bajo la protección de Pedro II de Aragón y de
Raimundo VI de Toulousse.

La Iglesia condenó la herejía en varios sínodos y concilios. El Papa
Inocencio II envió misioneros a los albigenses, incluyendo a los
cistercienses, y a Santo Domingo como su principal vocero. Estos
esfuerzos probaron ser inútiles y desembocaron en reacciones violentas
por parte de los albigenses, hasta llegar incluso al asesinato del legado
papal Pedro de Castelnau. Esta situación desembocó en una auténtica
guerra.

Con la Batalla de Muret en 1213, en la que Pedro de Aragón fue
derrotado por Simon de Montfort, se señaló el comienzo del rápido final
de la secta, también conocida como "cátara" -del griego kataros (=
puro)-.

Los datos fueron tomados de:

http://www.aciprensa.com/Catecismo/herejia.htm
marce685
 
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Jue Dic 18, 2014 2:05 pm

Ex Convento y Templo de Santo Domingo en el Estado de Oaxaca, México

Ex Convento de Santo Domingo.- ImagenImagen

Los primeros Frailes Dominicos llegaron a Oaxaca, a finales de 1528 y en 1551, el Ayuntamiento de la Antequera de Oaxaca cedió a la Orden Dominica un total de 24 terrenos para la construcción de un Convento en la ciudad, ubicados en las inmediaciones del Cerro del Fortín.

A partir de 1555 se inicia la construcción de este conjunto arquitectónico monumental realizado por la Orden de los Dominicos; y se concluye hasta la segunda mitad del Siglo XVIII.

La Orden Dominica debía de concluir las obras en un plazo no mayor de 20 años, en 1572 la construcción no había avanzado y el ayuntamiento prorrogó el plazo por 30 años más, a cambio de que los Dominicos apoyaran el financiamiento de las obras de abastecimiento de agua potable para la ciudad, aunque la Orden no contaba con recursos financieros suficientes.

En el Siglo XVI crearon una nueva Provincia separada de la de México y que de ahí en adelante rigió los destinos de los Padres Dominicos en Oaxaca. Continuaron fundando Conventos en las diferentes regiones de Oaxaca, incluyendo el dedicado al fundador de su Orden.

Santo Domingo es un complejo arquitectónico que abarca el templo propiamente dicho y que actualmente sigue prestando servicios religiosos para la comunidad católica de la ciudad de Oaxaca.

En el año 1608 el Conjunto Conventual de Santo Domingo fue inaugurado, aun sin concluir. En el año de 1724, se concluye cuando se realiza la última modificación al dar comienzo la construcción de la Capilla del Rosario.

Durante más de dos siglos habitaron los religiosos el Convento de Santo Domingo de Guzmán de Antequera, Oaxaca y en ese tiempo lo agrandaron y lo enriquecieron como sede de la Provincia y residencia del Padre Provincial.

El Templo de Santo Domingo de Guzmán es de estilo arquitectónico barroco novohispano.

Un portal da acceso a la portería y al claustro de dos plantas que mira hacia un patio donde existe una monumental fuente.

El patio y su fuente.- Imagen

Grandes y espaciosas salas y corredores decorados con pinturas en sus muros adornan el interior del Convento, lleno de espacios abiertos circundados por altas arcadas y entre estos espacios esta la antigua huerta hoy convertida en el Jardín Etnobotánico.

Desde lo alto del templo se puede observar la ciudad, que ostenta la fachada cuya composición, distribución y decoración fueron el modelo a partir del Siglo XVII en la construcción religiosa en Oaxaca.

Más de un siglo tuvo que transcurrir para que el interior del templo comenzara a lucir la decoración que los tiempos barrocos impusieron en la ciudad colonial de Antequera. Y el lenguaje artístico de esos tiempos está también inscrito en la fachada de la Capilla de la Virgen del Rosario, donde ella misma observa a Santo Domingo auto flagelándose.

En el interior del Templo de Santo Domingo, resguarda importantes obras de arte que se conservan como vestigio cultural de tres siglos del Virreinato en Oaxaca; y se aprecia la calidad de los retablos en oro.

Interior del Templo.-
Imagen...Imagen

En la bóveda de la iglesia se puede observar en alto relieve estucado el "Árbol de Jessé" o "Árbol de la Vida" manifestación churrigueresca y mestiza de un encanto inimaginable. Figuras de vid y sus racimos de uvas se convierten en figuras humanas; se fusionan el Árbol de la Vida de los cultos prehispánicos con el Árbol Genealógico de la Orden Dominica, dando como resultado un exquisito panorama artístico sin precedentes.

Entre 1956 y 1959 se realizaron labores de restauración en el retablo principal del templo y el de la Capilla del Rosario, que fueron destruidos en el Siglo XIX. Posteriormente, los terrenos del claustro central y el patio de servicios fueron cedidos a la Universidad Autónoma de Oaxaca.

En 1972 se instauró dentro del conjunto conventual el Museo Regional de Oaxaca que se inauguró el 19 de diciembre de ese año; con más de 10,000 años que alberga en la actualidad 14 salas de exhibición permanente y 13 salas de exposición temporal, todo en un panorama arqueológico, etnológico, religioso e histórico de la cultura de Oaxaca, una importante colección museística integrada por objetos históricos del estado; cabe destacar que en la Sala XIV está dedicada a Santo Domingo: Historia y Hallazgos de los Siglos XVI – XX; en la que se encuentran las tareas de investigación y evangelización de los Dominicos en Oaxaca las representan facsimilares del historial y geográfica descripción de Fray Francisco de Burgoa. El arte en lengua zapoteca de Fray Juan de Córdoba y el vocabulario en lengua mixteca. La Orden enseñó a los indígenas las técnicas del hilado y la fabricación mecánica de telas, la manufactura de cerámicas vidriadas, hoy todavía en uso. En la sala se presentan aspectos de la vida de los Frailes, incluyendo objetos de uso doméstico, y se muestran los trabajos realizados durante la reciente restauración del Ex Convento. Se exhiben algunos de los hallazgos realizados durante el proceso de investigación arqueológica, y se ilustran los distintos momentos y procesos de restauración del inmueble. En 1998 se le cambió su nombre a “Museo de las Culturas de Oaxaca”, a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

En el Ex Convento se encuentra también el Jardín Botánico de Oaxaca, integrado por especies vegetales nativas del estado; la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa y la Hemeroteca Pública de Oaxaca Néstor Sánchez

El Jardín Etnobotánico.-
Imagen

Plazoleta de Santo Domingo.- Imagen

Templo de Santo Domingo de Guzmán desde el Ex Convento.-
Imagen

Para acceder al Ex Convento como al templo, es necesario atravesar una pequeña plazoleta que es utilizada como escenario de algunas fiestas populares y otros entretenimientos. La plaza de Santo Domingo se localiza a medio kilómetro de la plaza principal de la ciudad, con la que se conecta a través del Corredor Turístico Macedonio Alcalá, que es una calle empedrada muy popular entre los turistas que visitan Oaxaca de Juárez. Como anécdota, es que cuando el sol se está ocultando, se ilumina toda la iglesia, y realmente se puede apreciar toda la arquitectura.

Con la creación del Centro Cultural Santo Domingo, el Convento ha recuperado el aspecto majestuoso bajo el que fue originalmente concebido y de este hecho se ha beneficiado también el Templo, que hoy vuelve el complejo arquitectónico a lucir una grandeza.

El Templo de Santo Domingo de Guzmán fue el centro de evangelización más importante de Oaxaca; testigo histórico de importantes sucesos que marcaron el futuro del Estado.

Con su fachada y su espléndida ornamentación interior como la Capilla del Rosario, tapizada en oro; o su techo con medallones, es sin duda una de las más bellas muestras del barroco en México; por lo que en 1993, por decreto federal se entregó por completo el inmueble que fue destinado para fines culturales. El Templo de Santo Domingo de Guzmán se encuentra en el corazón de la Ciudad de Oaxaca y hace parte del conjunto declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

La Iglesia de Santo Domingo es una pieza de arte y fue construida a gran escala con paredes en algunos lugares hasta de 10 metros de ancho. Por 200 años, los mejores escultores y artistas fueron empleados en la construcción de Santo Domingo.

La entrada a la Iglesia de Santo Domingo esta a la derecha, y la entrada al Centro Cultural Oaxaca a la izquierda.

En Oaxaca, Santo Domingo es algo que tiene uno que ver y admirar. La iglesia y el museo tomaran varias horas para explorarlas.

En 1979 San Juan Pablo II.-
Imagen -.visito Oaxaca y fue declaro junto con todo el Centro Histórico de Oaxaca, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Fuentes: © http://www.ViveOaxaca.org. Turismo Oaxaca. Wikipedia. Travel by Mexico
"No anteponer nada al amor de Dios"

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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor ma_allegretti » Jue Dic 18, 2014 4:53 pm

CONVENTO SANTA CATALINA DE SIENA

Fundado en el año 1745, Santa Catalina de Siena fue el primer monasterio para mujeres de la ciudad de Buenos Aires. El edificio es uno de los mejores exponentes de la arquitectura de la época colonial que subsisten en Buenos Aires y, tanto la iglesia como el monasterio, han sido declarados Monumento Histórico Nacional. A través del tiempo, se ha preservado como un oasis de oración y contemplación. Estuvo habitado por las Monjas de la Segunda Orden Dominicana hasta 1974, cuando la congregación decidió mudarse a San Justo y donó los edificios al Arzobispado de Buenos Aires. Desde 2001, funciona como Centro de Atención Espiritual con la misión de atender las necesidades espirituales de las personas que trabajan en el microcentro porteño.

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La fundación
A principios del siglo XVIII, el presbítero Doctor Dionisio de Torres Briceño propuso al Rey Felipe V la edificación de un monasterio para mujeres en la ciudad de Buenos Aires. Las gestiones ante el rey de España fueron fructíferas y el permiso le fue otorgado a través de la Real Cédula del 27 de octubre de 1717, con la expresa restricción de que en ningún caso el número de religiosas pasase de cuarenta.
Fundada en el año 1580, la ciudad de Buenos Aires no contaba con ningún convento de religiosas, a diferencia de otras ciudades de la América española como Córdoba, Santiago de Chile, Lima y Chuquisaca.
El lugar elegido por Torres Briceño para emplazar el monasterio fue en un predio frente al Hospital del Rey, en las esquina de las actuales calles México y Defensa. En 1727, tras adquirir varios solares, se dio inicio a las obras de construcción.
Los planos fueron trazados por el Hno. Andrés Bianchi, famoso arquitecto italiano perteneciente a la Compañía de Jesús. Este religioso junto el Hno. Juan Bautista Prímoli, también jesuita, diseñaron algunos de los principales edificios y templos de las ciudades de Buenos Aires y Córdoba, como el Cabildo, el Colegio y la Iglesia San Ignacio, la Iglesia del Pilar, la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, la Iglesia de San Francisco y Capilla San Roque y la Catedral de Córdoba.
Al poco tiempo de iniciada la construcción, las obras fueron paralizadas a raíz del fallecimiento de su fundador el 24 de abril de 1729. El Dr. Torres Briceño donó todos sus bienes al monasterio.
La edificación se paralizó por varios años, quedando en suspenso hasta el gobierno del brigadier Miguel de Salcedo, quien en 1737 llama a licitación para continuar la obra. La construcción fue adjudicada al capitán Juan de Narbona, constructor del convento de Recoletos.
Narbona solicitó al gobernador el cambio de ubicación ya que consideraba que el monasterio se encontraba en la parte baja de la ciudad, que las paredes existentes eran débiles para resistir otra carga y que la superficie era escasa. Propone asimismo un nuevo terreno de una manzana completa, llamada “la Manzana del Campanero”, en el barrio del Retiro. Se encontraba a siete cuadras de la Plaza Mayor, en la calle de la Catedral y tenía las ventajas de ser un barrio más seguro, en mayor altura con mejor vista al río y algo desviado del bullicio y comercio de las calles principales.
Luego de escuchar las divergentes opiniones del Cabildo secular y del Cabildo eclesiástico -el primero se oponía al cambio mientras el segundo era partidario del traslado-, el gobernador aprobó el 25 de septiembre de 1737 la propuesta de Narbona de abandonar lo edificado y adquirir el nuevo predio. Ese mismo año, se compra el nuevo terreno, propiedad de la familia Cueli, manzana hoy limitada por las calles San Martín, Viamonte, Reconquista y Córdoba.
El capitán Juan de Narbona comenzó de inmediato la construcción del nuevo monasterio en la Manzana del Campanero, basándose en los planos originales trazados por el Hno. Bianchi e incorporando algunas modificaciones.

La Iglesia
El frente original del templo presentaba características típicas del estilo de Bianchi: composición dividida en dos niveles, orden monumental, un ancho basamento, vanos superpuestos enmarcados por cuatro pilastras, todo coronado por un frontón partido. Posteriores reformas modificaron el aspecto de la fachada y el interior del templo.
Con escala correspondiente a una capilla de convento, la iglesia tiene planta de cruz latina, con una nave central con tres capillas laterales de cada lado de escasa profundidad, nártex y un crucero poco profundo y sin ábside. La nave está cubierta por bóveda de cañón corrido con lunetas para las ventanas, y una cúpula con linterna cubre la zona del crucero.
A la izquierda del presbiterio, comunicado por una abertura de medio punto con una gran reja del siglo XVIII, se encuentra el Coro bajo. Es un amplio salón rectangular, abovedado en cañón corrido con lunetas. El espacio existente entre el coro bajo y el presbiterio está decorado con unos antiguos azulejos portugueses del siglo XVIII, que representan imágenes de santos, y el perímetro del salón con cerámicos azules y blancos franceses del siglo XIX.
El coro alto, ubicado sobre el nártex, consta de galerías perimetrales que se comunican con la iglesia a través de pequeños óculos, que permitían a las monjas participar de las ceremonias religiosas sin ser vistas. Una gran reja de madera tallada del siglo XVIII adorna el vano del Coro alto.
El retablo mayor, ca. 1776, es de madera tallada, dorada y policromada, con una altura máxima de 12 mts. y un ancho de 8,45 mts. Su autor fue don Isidro Lorea, tallista español, responsable también de los altares mayores de la Catedral y de San Ignacio. Su estilo es una síntesis del barroco, el rococó y el neoclásico.

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En 1910 se modificó el interior del templo, se agregaron ocho vitraux y se ubicó la imagen de Santa Catalina de Siena en la fachada. Luego en 1964, la orden dominicana emprendió la restauración procurando devolverle la apariencia del siglo XVIII.
La iglesia fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942.

El Monasterio
El edificio fue construido íntegramente de ladrillo y cal. Está compuesto por dos plantas dominadas por dos imponentes claustros, uno alto y otro bajo, con el correspondiente número de celdas para albergar cuarenta monjas conventuales. La circulación se desarrolla en torno a un patio central.
La planta baja está formada por varias celdas y corredores con techos abovedados. En la planta alta, además de las celdas, se encuentra una pequeña habitación de planta cuadrada, cubierta con una cúpula con linterna, que se comunica visualmente con el presbiterio de la iglesia. Según algunos historiadores, era conocida como la capilla del noviciado.
Entre los trabajos adicionales realizados por el capitán Juan de Narbona -según escribe Andrés Millé- figuran dos pasillos laterales a la iglesia que parten del coro alto, utilizados por las religiosas para observar la misa sin ser vistas. En los pasillos del claustro de la planta alta se encuentran dos cruces moldeadas en el revoque de la pared, detalle característico del constructor. Asimismo, son de su autoría las seis capillas laterales, cinco confesionarios y varias celdas.
Según un informe del licenciado Albarden en 1770, el monasterio se encontraba en muy buenas condiciones, sus celdas altas y bajas, la iglesia, sacristía y coros “muy limpios y hermosos”. Tenía un total de treinta y seis celdas, de las cuales una era el refectorio, otras tres servían de despensa y a continuación una como cocina para la Comunidad, dos servían de noviciado, otras dos como sala de labor, dos de guardarropa y otra como cocina para enfermas. Al ser utilizadas tantas habitaciones para dichos servicios, no había suficientes para dormitorios y las monjas se repartían de a dos y tres por celda.
Originalmente, el ingreso al monasterio estaba ubicado sobre la actual calle San Martín. En el año 1875 se clausuró esa puerta y se edificó la portería en la calle Viamonte, acercándola más a la sacristía para mayor comodidad de la Comunidad y los capellanes.

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El monasterio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1975.

La inauguración
Cinco religiosas del Monasterio de Santa Catalina de Siena de la ciudad de Córdoba fueron elegidas Madres fundadoras del convento de Buenos Aires. Las monjas tardaron alrededor de quince días en hacer el trayecto, llegando a Buenos Aires el 25 de mayo de 1745. Debido a que el monasterio aún no estaba terminado, se alojaron provisoriamente en una casa preparada especialmente, con su pequeña clausura y capilla. Allí permanecieron varios meses hasta la solemne inauguración el 21 de diciembre del mismo año.
Ese día, las Madres fundadoras y las cinco postulantes que entraron en esos meses, fueron conducidas en carruajes hasta la Catedral de Buenos Aires donde comenzaron los actos, con la presencia del Gobernador maestre de campo don José de Andonaegui. De allí salieron a pie en procesión hacia el monasterio, acompañadas por los miembros de los dos Cabildos, eclesiástico y secular, y las Ordenes Religiosas de la ciudad, franciscanos, dominicos, jesuitas y mercedarios. El Obispo Fray José de Peralta llevaba personalmente el Santísimo Sacramento descubierto. El pueblo de Buenos Aires estaba de fiesta, las campanas del nuevo monasterio se unían a las de la Catedral y demás templos, las calles estaban adornadas, y las ventanas vestidas con estandartes y tapices. La ciudad permaneció iluminada tres noches en señal de regocijo público. En el monasterio, las fiestas religiosas duraron tres días.

Vida en el Monasterio
Las Monjas Catalinas que habitaron el monasterio hasta el año 1974, pertenecen a lo que se denomina la Segunda Orden Dominicana, siendo la Primera Orden la de los Padres Dominicos o Frailes Predicadores. Esta Orden fue fundada por Santo Domingo de Guzmán a principios del siglo XIII. Dedicadas a la vida contemplativa, su ideal es tender a la perfección por medio de la oración y la penitencia.
La clausura de las monjas era absoluta. La Misa Conventual y la Comunión diaria constituían el centro de la vida espiritual del monasterio, regida por la profesión de los votos de pobreza, castidad y obediencia.
De acuerdo con el designio de su fundador, el Presbítero Dr. Dionisio de Torres Briceño, las religiosas de Santa Catalina se caracterizaban por su austeridad. Debían llevar el rostro cubierto con un velo; un vestuario y calzado completamente modestos; y tenían prohibido usar alhajas, relojes, abanicos, rosarios curiosos, y cualquier otro elemento que desmereciera la santa pobreza y desapego con lo material. Asimismo, las celdas debían estar equipadas con lo indispensable.
Como parte de su vida cotidiana, además de dedicarse a la oración, las monjas realizaban diversos trabajos como la encuadernación de libros, restauración de obras de arte, confección de ornamentos religiosos, y sobre todo, bordados y costura. También se dedicaban a la literatura, a la poesía y a la música. Aún se conservan composiciones poéticas de Sor Cayetana del Santísimo Sacramento, y muchas religiosas formaron parte del coro del convento, cantando en las misas solemnes. Otras monjas se desempeñaron como organistas.
Los capellanes también cumplieron un rol importante en la obra del monasterio. La capellanía de Santa Catalina fue siempre la más importante de las ejercidas en Buenos Aires por miembros del clero secular. Fue desempeñada por muchos sacerdotes que después pasaron a ejercer curatos o fueron promovidos a dignidades más elevadas.
Desde que abrió sus puertas al culto divino, la Iglesia Santa Catalina de Siena se convirtió muy pronto en un foco de atracción para los creyentes. Las celebraciones religiosas se distinguieron por su recogimiento, y su púlpito fue siempre frecuentado por los más ilustres oradores sagrados de Buenos Aires, en particular por los de la Orden Dominicana.

Velo blanco y velo negro
La comunidad de las dominicas estaba dividida según su status socioeconómico, su compromiso religioso y sus aptitudes personales. Las monjas se distinguían entre las de velo negro —que formaban parte del coro, cumplían el Oficio Divino y asistían a la misa conventual— y las de velo blanco, de menor rango.
No eran monjas quienes tomaban “hábito de tercera” o donadas. Además, el monasterio cobijaba a viudas sin ingresos y a mujeres pertenecientes a las castas raciales. En el tercer escalón estaban las mujeres que entraban sólo para el servicio. Y en el último se hallaban las esclavas, quienes ingresaban por compra o donación.

Barrio del Retiro o de las Catalinas
El Monasterio Santa Catalina de Siena creció en el Barrio del Retiro y el barrio con él. El barrio le debe su nombre a la Compañía de Inglaterra “Mar del Sur”, asiento del Mercado de Esclavos, quien lo denominó así porque la Real Cédula que autorizaba su establecimiento estaba dictada en Madrid en el Palacio del Buen Retiro.
A partir del establecimiento del monasterio, también comenzó a ser conocido como el “Barrio de las Catalinas”.
Hasta principios del siglo XIX, se conformaba principalmente por casas-quintas de prestigiosas familias de Buenos Aires. En 1874, el barrio recibió un fuerte impulso comercial con la instalación de la gran empresa “Muelle de las Catalinas” en los terrenos ubicados entre Paraguay y Viamonte, donde se construyó un muelle con líneas férreas y grandes depósitos. Luego, en 1889 se levantó frente al monasterio el famoso edificio del “Bon Marché”, que posteriormente fue adquirido por el ferrocarril del Pacífico y hoy está ocupado por el centro comercial Galerías Pacífico.
Asimismo, el Barrio de las Catalinas adquirió una importancia social extraordinaria después de la caída de Rosas, cuando se radicaron en la zona las principales familias de Buenos Aires que antes vivían al sur de la Plaza Mayor, en el barrio del Convento de Santo Domingo.

El monasterio, protagonista de nuestra historia
Santa Catalina se encuentra ligada a importantes acontecimientos de la historia argentina.
En 1755 las Monjas Catalinas bordaron el Real Estandarte de la Villa de Luján, a pedido del protector del monasterio, don Juan de Lezica y Torrezuri, gran benefactor de la Villa de Luján y por largos años su Alférez Real. Los estandartes simbólicos representaban a la persona del Rey de España y de las Indias, y la ceremonia de sacarlo a la calle durante actos de gran pompa, constituía un homenaje que significaba sumisión y obediencia a la metrópoli.
Asimismo, junto con las Monjas Capuchinas confeccionaron 4.000 escapularios con la imagen de Nuestra Señora de La Merced para los jefes y soldados del ejército del Norte, liderado por el general Manuel Belgrano, en la época de la Independencia.
A fines del siglo XVIII, Santa Catalina era el lugar elegido por la cofradía de plateros, dedicados al arte de la platería, para celebrar la festividad de su Santo Patrono, San Eloy. Este Santo, nacido en Chatellat, Francia hacia el 587, fue uno de los más bellos ornamentos de la iglesia. La conmemoración se realizaba todos los 1º de diciembre y consistía en una misa cantada con sermón y asistencia de los artesanos.
Ni siquiera el monasterio de Santa Catalina se salvó de las Invasiones Inglesas. Una espléndida y conmovedora carta que la priora sor Teresa de la Santísima Trinidad envió al arzobispo de Charcas relata el espanto de las 70 religiosas durante la mañana del 5 de julio de 1807:
“Ilustrísimo señor — Cada día se nos hace más palpable la favorecedora mano del Señor de las Misericordias. La muy apreciable carta que la gran caridad de V. S. I. ha dirigido a estas inútiles hijas, es no solo una enhorabuena por los inefables favores, con que nuestro divino Hacedor nos ha preservado en las borrascas, que descargando á nuestro rededor nos amenazaban; sino también un beneficio nuevo, con que su divina Majestad se ha dignado agraciarnos.
“Luego que leí la carta de V. S. I. junté a mis monjas, y la hice leer en claras e inteligibles voces en comunidad. Yo no puedo explicar los afectos de gozo y gratitud con que se recibió su lectura por estas sus humildes hijas, que sin admirar lo inspirado de la obra, alababan al autor de toda bondad. Si ella fue un recuerdo de los pasados sucesos, que nos hizo repetir las debidas gracias por la misericordia, con que nuestro muy amado Jesús nos miró en ellos; fue un motivo que nos las hizo dar nuevas por los nuevos favores que con la carta recibimos. Las letras de V. S. I. quedarán indelebles en la cordial gratitud de esta comunidad, y el convento de monjas dominicas de Buenos Aires jamás olvidará el consuelo espiritual y favor temporal con que la caridad de V. S. I. se ha dignado socorrerle en tiempo tan oportuno.
“Sea Dios alabado en justicia y misericordia: él hizo que por conjunto de improvisos sucesos se viese sobre nuestras cabezas el azote con que su divina justicia quiso castigar nuestros defectos, poniéndonos en las manos de unos enemigos inicuos, pésimos y prevaricadores; y entregándonos al poder más injusto que hay en la tierra: pero jamás nos desamparo. No permitió se descargase el golpe: no separó de nosotros su misericordia; y obró en estas sus más indignas siervas, su bondad y mansedumbre.
“A la común tribulación que nos cercaba en los primeros días del ultimo julio, por ver tan próximo al formidable ejército inglés, que ya se había posesionado de las inmediaciones de esta ciudad, y amenazaba el fatal exterminio de sus habitantes, se agregó la particular para nosotros de sentir el 5 por la mañana cerca de nuestro convento todo el horroroso estrépito de la guerra; de oír los hachazos con que despedazaban las puertas del templo; de percibir ya en este la vocería irreligiosa de los impíos; de estremecemos con los tremendas golpes que descargaban en las cerraduras de nuestro comulgatorio, único antemural que defendía la clausura, de la inundación de aquellos lobos; y finalmente la de vemos cercadas de estos impíos, que entraron de tropel en la puerta de nuestro alojamiento donde estábamos unidas las setenta religiosas que componemos esta comunidad, inclusas las doce claustrales sirvientas.
“Allí los recibimos de rodillas en un profundo silencio: acabábamos de prepararnos para la muerte que creíamos cierta con la recepción de la sacra augusta eucaristía, y así es que estábamos cubiertas con los mantos de comulgar. Unas nos apuntaban con sus fusiles; otros nos asestaban con las bayonetas; y otros nos amenazaban con sus espadas, sin que por esto rompiese ninguna el silencio, ni mudase la posición.
“La muerte era lo que menos temíamos: la considerábamos decretada por nuestro amable Salvador y la esperábamos gustosísimas ofreciendo nuestras vidas por el triunfo de nuestras armas y salud de este pueblo fiel, que en aquel instante se veía en el mayor apuro; y, aunque nos considerábamos pequeña víctima para aplacar la justicia de nuestro divino esposo, le pedíamos con confianza se dignase aceptar el sacrificio, y que su infinita misericordia le diese por bastante para suspender el castigo que amenazaba á toda esta ciudad. Yo no puedo ponderar a V. S. I. la interior satisfacción con que miraba la uniforme resignación de estas sus humildes hijas en Jesucristo, y mis amadas hermanas. Dios, Dios solo pudo darnos tanta fortaleza; él estaba con nosotras. Su infinita misericordia sea para siempre alabada, porque nos cubrió con su mano derecha, y nos defendió con su santo brazo.
“Sí, mi venerado prelado y amado padre en Jesucristo: aquella legión de devoradores lobos que en los contornas de la ciudad no habían omitido exceso; aquellos (que atropellando los derechos ejercitaron su saña, sin perdonar sexo, estado ni edad; aquellos mismos (que se habían entregado a todo género de atrocidad, aun en medio de las armas de los nuestros, son los que entraron en nuestro aprisco, los que nos amenazaron con las suyas, y pudieron impunemente ofendernos: pero no lo hicieron. Su furor se desvaneció como el humo: sin tocarnos nos dejaron en la positura que nos hallaron, y como huyendo sin que nadie los persiguiese, se internaron en lo demás del convento.”
Encerradas en una celda a oscuras y sin otro alimento que "…el Santísimo Cuerpo de nuestro amabilísimo Redentor Jesucristo en la comunión del día anterior…", las religiosas no fueron agredidas físicamente por los soldados. El convento sufrió un destrozo importante: la puerta fue rota a hachazos, ropas, camas y muebles fueron robados, rotos, o utilizados para los enfermos. El templo fue profanado; rompieron imágenes, robaron adornos y los pocos vasos sagrados que no se habían enterrado.

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Una puerta histórica… Por un acto de la imaginación deberíamos trasladarnos a la mañana del domingo 5 de julio de 1807. Desde el altar de la Iglesia de Santa Catalina de Siena, del siglo XVIII, en la esquina de Viamonte y San Martín, podríamos ver a unos soldados ingleses golpeando esta puerta hasta hacerla ceder, para después ingresar a un recinto en el que las monjas del convento contiguo a la iglesia se ocultan, asustadas. A los soldados invasores los envolvía el halo de herejes, impíos, amigos de los desmanes y la crueldad. Pero como una pequeña placa sobre la puerta lo recuerda, no hubo que lamentar ningún daño. En ese día, los soldados de la segunda invasión inglesa a la ciudad de Buenos Aires serían derrotados y obligados a rendirse.
Tras la rendición de los ingleses el 7 de julio, Santa Catalina, como la mayoría de los conventos y varias casas de familia, se convirtió en un hospital improvisado para asistir a los heridos de ambos bandos.
Durante la reforma eclesiástica impulsada por el Ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia, en 1821, se suprimieron algunas órdenes religiosas y sus bienes pasaron al Estado. Además, se prescribieron rígidas normas para ingresar a la vida conventual, pero el monasterio de las Catalinas no formó parte de esta reforma y fue respetado.
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor thelmigu2014 » Sab Dic 20, 2014 3:40 pm

Buenas tardes a todos los peregrinos:
Aprovecho este intermedio en el tema de los dominicos, para desearles a todos: UNA FELIZ NAVIDAD, LLENA DE PAZ Y DE AMOR, QUE EL NIÑO JESÚS NAZCA EN EL CORAZÓN DE TODOS.
Un abrazo fraterno y mis mejores deseos por un año 2015 de prosperidad y de mucha Paz y bendiciones del Señor.

Espero que lleguen bien estas fotografías de Belén, la Iglesia en el campo de los Pastores (Beit Fajur) y la gruta de la Natividad y los reyes magos:

[img]http://i.picasion.com/pic79/dd664889ec8875a93f8d8a11ef2e9af8.gif[/http]
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor thelmigu2014 » Sab Dic 20, 2014 3:41 pm

Lo siento, el tamaño me falló de las fotos.
Ya veré qué hacer. Hasta luego.
thelmigu2014
 
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Sab Dic 20, 2014 7:23 pm

San Raimundo de Peñafort

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San Raimundo de Peñafort, fue Fraile Dominico, que nació en Peñafort, cerca de Barcelona, España, en 1175. A los 20 años ya era profesor de filosofía en un colegio de Barcelona. En 1222 ingresó a la Comunidad de Padres Dominicos cuando apenas hacía ocho meses que había muerto San Domingo de Guzmán, el fundador de esa Comunidad. A los 30 años era profesor en la famosa Universidad de Bolonia, Italia, donde se había doctorado.

Solicito a sus superiores que le ayudaran hacer penitencia realizando los oficios más duros y humillantes para redimir sus pecados, especialmente su orgullo; los superiores le pusieron por oficio y tarea el dedicarse a coleccionar las respuestas que los sabios antiguos de la Iglesia daban a ciertas preguntas difíciles de los fieles, lo cual llamó "Casos de conciencia" y compuso entonces su famoso libro llamado "Summa" o resumen de respuestas difíciles en la confesión.

San Raimundo obtuvo de Dios la "eficacia de la palabra", que su predicación lograra conmover a los oyentes y convertirlos; recorriendo ciudades y campos de Aragón, Castilla y Cataluña y los que lo acompañaban decían que parecía casi imposible que un predicador lograra tantas transformaciones con sus sermones.

Junto con San Pedro Nolasco, San Raimundo fundó la Comunidad de los Padres Mercedarios, dedicada a rescatar a los cristianos secuestrados por los mahometanos o turcos.

En 1230 el Papa Gregorio IX llamó a San Raimundo a Roma y lo nombró su confesor, además de otros cargos.
Una de las penitencias que San Raimundo le puso al Sumo Pontífice fue que atendiera siempre muy bien las peticiones que le hicieran los pobres.

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El Papa le encomendó que recogiera y publicara todos los decretos que habían dado los Pontífices y los Concilios.

Después de 3 años de trabajo publicó su libro: "Decretales", el cual han tenido que consultar después por varios siglos todos los que quieren saber que ordenaron o qué prohibieron los Pontífices y Concilios de la antigüedad.

El Pontífice lo nombró obispo, pero poco después el santo obtuvo que el Papa le aceptara la renuncia. Los religiosos de su Comunidad lo eligieron Superior General, pero a los dos años renunció, ya que se consideraba apto para predicar y escribir, pero no para mandar.

Los últimos 33 años de su vida los dedicó a convertir cristianos pecadores y a obtener que muchos musulmanes se pasaran al cristianismo. En una carta a su superior en 1256 le informa que ya ha logrado que 10,000 mahometanos se vuelvan cristianos.

A los 70 años, regreso al Convento de Santa Catalina de Barcelona, Imagen a retirarse del mundo, dedicándose a la oración, a la enseñanza y al estudio.

Antes de cumplir los 100 años, en 1275 falleció en Barcelona, en cuya Catedral yacen sus restos mortales. Dos reyes asistieron a su sepelio y en su sepulcro se obraron maravillosos milagros.

San Raimundo es considerado como el autor del Derecho Canónico.- Imagen

Fue canonizado en 1601 por S. S. Clemente VIII.- Su festividad se celebra el 7 enero.

Fuentes: EWTN. ORA ET LABORA.
"No anteponer nada al amor de Dios"

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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Dom Dic 21, 2014 1:15 pm

Herejía Albigense

La famosa secta herética de los Siglos XII y XIII, se extendió por el sur y centro de Francia en la ciudad de Albi, y de allí tomó su nombre de “albigense”

Imagen***Imagen

El maniqueísmo es una religión dualista fundada por Manes en el Siglo III; y se funda en la existencia de dos principios eternos y absolutos: el del bien, la luz, y el del mal, las tinieblas, cuya constante lucha constituye la historia. Es una doctrina basada en dos principios absolutos opuestos entre sí.

Como resultado del maniqueísmo, la herejía se extendió con rapidez por Europa, ganando seguidores por todos lados, quienes tomaron nombres diversos, como el de los cátaros, los maniqueos, que creían en un dualismo entre el principio del bien y el principio del mal, y entre el espíritu y la materia, originándose éstos en aquéllos respectivamente. Sostenían además que Cristo fue en verdad un ángel, y que su muerte y resurrección tenían un sentido alegórico. Consideraban que la Iglesia Católica, con su realidad terrena y la difusión de la fe en la Encarnación de Cristo, era una herramienta de corrupción.

Los albigenses practicaban una ascesis excesivamente rigurosa, que llegaba a la muerte por inanición y al llamado suicidio de liberación, eran llamados "perfectos", y los seguidores regulares de la secta eran los "creyentes", que ayudaban a los "perfectos" en su camino a la tierra del espíritu asesinándolos; cabe destacar que no todos los albigenses lo practicaban.

Este movimiento llego a convertirse en una fuerza política bajo la protección de Pedro II de Aragón y de Raimundo VI de Toulousse.

Pedro II de Aragón.-
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Raimundo VI de Toulousse.- Imagen

La Iglesia condenó la herejía en varios sínodos y concilios.

El Papa Inocencio II.-
envió misioneros a los albigenses, incluyendo a los Cistercienses, y a Santo Domingo de Guzmán como su principal vocero; aunque fueron estos esfuerzos inútiles, convirtiéndose en reacciones violentas por los albigenses, hasta llegar al asesinato del legado Papal Pedro de Castelnau.- Imagen -.desencadenándose en una auténtica guerra.

En el año 1212 con la Batalla de Muret.- Pedro de Aragón fue derrotado por Simón de Montfort, con lo que dio fin a la secta, también conocida como "cátara" -del griego kataros = puro.

El albigenismo no fue una herejía cristiana, sino una religión extra-cristiana. La autoridad eclesiástica, después de que la persuasión hubo fracasado, adoptó una dirección de severa represión, que condujo a veces a lamentables excesos. Simón de Montfort tuvo al principio buenas intenciones, después utilizó el pretexto de la religión para usurpar el territorio de los condes de Toulouse. La pena de muerte fue, realmente, infligida demasiado libremente a los albigenses, pero debe recordarse que el código penal de la época era considerablemente más riguroso y que los excesos fueron a veces provocados. Raimundo VI y su sucesor, Raimundo VII, estaban siempre dispuestos, cuando estaban en apuros, a prometer, pero nunca a enmendarse seriamente.

S. S. Inocencio III.- Imagen estaba justificado al decir que los albigenses eran “peores que los sarracenos”; y aconsejó moderación y desaprobó la egoísta política adoptada por Simón de Montfort.

Lo que la Iglesia combatía eran principios que conducían directamente no sólo a la ruina del cristianismo, sino a la propia extinción de la raza humana.

Los datos fueron tomados de: http://www.aciprensa.com/Catecismo/herejia.htm. Oficio Divino. Eciclopedia Católica on line.
"No anteponer nada al amor de Dios"

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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor ClauBA » Lun Dic 22, 2014 2:57 am

Historia del Rosario
Desde el principio de la Iglesia, los cristianos rezan los salmos como lo hacen los judíos.
Mas tarde, en muchos de los monasterios se rezan los 150 salmos cada día. Los laicos devotos no podían rezar tanto pero querían según sus posibilidades imitar a los monjes. Ya en el siglo IX había en Irlanda la costumbre de hacer nudos en un cordel para contar, en vez de los salmos, las Ave Marias. Los misioneros de Irlanda mas tarde propagaron la costumbre en Europa y hubieron varios desarrollos con el tiempo.

Santo Domingo busca las ovejas perdidas

La Madre de Dios, en persona, le enseñó a Sto. Domingo a rezar el rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.

Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente, Jesús no es Dios.

También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la fe, que trataron de convertirlos, pero sin mucho éxito. También habían factores políticos envueltos.

Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos, los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada.

La Virgen acude en ayuda de Santo Domingo de Guzmán

La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.

Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito por que muchos albingenses volvieron a la fe católica.

Lamentablemente la situación entre albingences y cristianos estaba además vinculada con la política, lo cual hizo que la cosa llegase a la guerra. Simón de Montfort, el dirigente del ejército cristiano y a la vez amigo de Domingo, hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario. Lo rezaron con gran devoción antes de su batalla más importante en Muret. De Montfort consideró que su victoria había sido un verdadero milagro y el resultado del rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a Nuestra Señora del Rosario.

Las promesas de la Virgen a los que recen el rosario

Un creciente número de hombres se unió a la obra apostólica de Domingo y, con la aprobación del Santo Padre, Domingo formó la Orden de Predicadores (mas conocidos como Dominicos). Con gran celo predicaban, enseñaban y los frutos de conversión crecían. A medida que la orden crecía, se extendieron a diferentes países como misioneros para la gloria de Dios y de la Virgen.

El rosario se mantuvo como la oración predilecta durante casi dos siglos. Cuando la devoción empezó a disminuir, la Virgen se apareció a Alano de la Rupe y le dijo que reviviera dicha devoción. La Virgen le dijo también que se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por medio del rosario y reiteró las promesas dadas a Sto. Domingo referentes al rosario.

Promesas de Nuestra Señora, Reina del Rosario, tomadas de los escritos del Beato Alano:

1. Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías.
4. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.
5. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
6. El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna.
7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
8. Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.
9. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.
10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.
11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.
14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria.

La Virgen del Rosario: ¡Vencedora de las batallas!

Europa y con ella toda la cristiandad estaba en grave peligro de extinción. Sabemos, por las promesas de Jesucristo, que eso no puede ocurrir pero, humanamente, no había solución para la amenaza del Islam. Los Musulmanes se proponían hacer desaparecer, a punta de espada, el cristianismo. Ya habían tomado Tierra Santa, Constantinopla, Grecia, Albania, África del Norte y España. En esas extensas regiones el cristianismo era perseguido, y muchos mártires derramaron su sangre, muchas diócesis desaparecieron completamente. Después de 700 años de lucha por la reconquista, España y Portugal pudieron librarse del dominio musulmán. Esa lucha comenzó a los pies de la Virgen de Covadonga y culminó con la conquista de Granada, cuando los reyes católicos, Fernando e Isabel, pudieron definitivamente expulsar a los moros de la península en el 1492. ¡La importancia de esta victoria es incalculable ya que en ese mismo año ocurre el descubrimiento de América y la fe se comienza a propagar en el nuevo continente!

La batalla de Lepanto >>>
En la época del Papa Pío V (1566 - 1572), los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente. El Papa pidió ayuda pero se le hizo poco caso. El 17 de septiembre de 1569 pidió que se rezase el Santo Rosario. Por fin en 1571 se estableció una liga para la defensa de Europa. El 7 de octubre de 1571se encontraron las flotas cristianas y musulmanas en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto. La flota cristiana, compuesta de soldados de los Estados Papales, de Venecia, Génova y España y comandada por Don Juan de Austria, entró en batalla contra un enemigo muy superior en tamaño. Se jugaba el todo por el todo. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el santo rosario con devoción. La batalla de Lepanto duró hasta altas horas de la tarde pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos.

En Roma, el Papa se hallaba recitando el rosario en tanto se había logrado la decisiva y milagrosa victoria para los cristianos. El poder de los turcos en el mar se había disuelto para siempre. El Papa salió de su capilla y, guiado por una inspiración, anunció con mucha calma que la Santísima Virgen había otorgado la victoria. Semanas mas tarde llegó el mensaje de la victoria de parte de Don Juan, quién. desde un principio, le atribuyó el triunfo de su flota a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario. Agradecido con Nuestra Madre, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanía de la Santísima Virgen el título de "Auxilio de los Cristianos". Más adelante, el Papa Gregorio III cambió la fiesta a la Nuestra Señora del Rosario.

Los turcos seguían siendo poderosos en tierra y, en el siglo siguiente, invadieron a Europa desde el Este y, después de tomar enormes territorios, sitiaron a Viena, capital de Austria. Una vez mas, las tropas enemigas eran muy superiores. Si conquistaban la ciudad toda Europa se hacia muy vulnerable. El emperador puso su esperanza en Nuestra Señora del Rosario. Hubo gran lucha y derramamiento de sangre y la ciudad parecía perdida. El alivio llegó el día de la fiesta del Santo Nombre de María, 12 de septiembre, de 1683, cuando el rey de Polonia, conduciendo un ejército de rescate, derrotó a los turcos.

La batalla de Temesvar
El Príncipe Eugenio de Saboya derrotó en Temesvar (en la Rumania moderna) a un ejercito turco dos veces mas grande que el suyo, el 5 de agosto de 1716, que en aquel entonces era la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves. El Papa Clemente XI atribuyó esta victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.

Excelencia del Rosario

A lo largo de los siglos los Papas han fomentado la pía devoción del rezo del rosario y le han otorgado indulgencias.

Dijo Nuestro Señor: "Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt 18:20). El rosario en familia es algo maravilloso. Es un modo práctico de fortalecer la unidad de la vida familiar. Es una oración al alcance de todos. Los Papas, especialmente los más recientes, han hecho gran énfasis sobre la importancia del rosario en familia.

El Papa dominico, San Pío V (1566 - 1572) dio el encargo a su congregación de propagar el santo rosario. Muchos Papas han sido grandes devotos del rosario y lo han propagado con profunda convicción y confianza.

Su Santidad León XIII escribió doce encíclicas referentes al rosario. Insistió en el rezo del rosario en familia, consagró el mes de octubre al rosario e insertó el título de "Reina del Santísimo Rosario" en la Letanía de la Virgen. Por todo esto mereció el título de "El Papa del Rosario"

Todos los Papas del siglo XX han sido muy devotos del Santo Rosario.

Su Santidad Juan Pablo II nos insiste en el rezo del Santo Rosario. Recen en familia, en grupos. Recen en privado. Inviten a todos a rezar. No tengan miedo de compartir la fe. Nada mas importante. El mundo está en crisis. Nuestras fuerzas humanas no son suficientes. La victoria vendrá una vez mas por la Virgen María. Es la victoria de su Hijo, el Señor Rey del Universo: Jesucristo.

Un gran apóstol del rosario en familia es el Padre Patrick Peyton, quién llevó a cabo los primeros planes para que se hiciera una cruzada a nivel mundial del rosario en familia en el Holy Cross College, Washington D.C., en enero de 1942. Hizo esta cruzada en acción de gracias a María Santísima por la restauración de su salud. De una forma maravillosa la cruzada se propagó por todo el mundo con el lema: "La familia que reza unida, permanece unida".

Recomendado por la Virgen en diversas apariciones
A la Virgen María le encanta el rosario. Es la oración de los sencillos y de los grandes. Es tan simple, que está al alcance de todos; se puede rezar en cualquier parte y a cualquier hora. El rosario honra a Dios y a la Santísima Virgen de un modo especial. La Virgen llevaba un rosario en la mano cuando se le apareció a Bernardita en Lourdes. Cuando se les apareció a los tres pastorcitos en Fátima, también tenía un rosario. Fue en Fátima donde ella misma se identificó con el título de "La Señora del Rosario".
fuente: http://www.corazones.org/maria/rosario_historia.htm
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor Marieliux » Jue Ene 08, 2015 1:44 am

¡Felicidades queridos hermanos! Que Dios los bendiga este año 2015. Estuve fuera de casa y no pude entrar al foro pero espero ponerme al corriente. Elegí el tema de las gracias regaladas a Santo Domingo.

Historia del Rosario

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Desde el principio de la Iglesia, los cristianos rezan los salmos como lo hacen los judíos. Más tarde, en muchos de los monasterios se rezan los 150 salmos cada día. Los laicos devotos no podían rezar tanto pero querían según sus posibilidades imitar a los monjes. Ya en el siglo IX había en Irlanda la costumbre de hacer nudos en un cordel para contar, en vez de los salmos, las Ave Marías. Los misioneros de Irlanda propagaron la costumbre en Europa y hubieron varios desarrollos con el tiempo.

El Rosario compuesto fundamental y sustancialmente por la oración de Jesucristo (Padrenuestro), la salutación angélica (Avemaría) y la meditación de los misterios de Jesús y de María, constituye sin duda, la primera plegaria y la primera devoción de los creyentes. Desde los tiempos de los apóstoles y discípulos, ha estado en uso siglo tras siglo, hasta nuestros días.

Sin embargo, el Santo Rosario en la forma y método de que hoy nos servimos en su recitación solo fue inspirado a la Iglesia en 1214 por la Santísima Virgen que lo dio a Santo Domingo para convertir a los herejes albigenses y a los pecadores ocurrió de la forma siguiente según lo cuenta el Beato Alano de la Rupe en su famoso libro intitulado De Dignitate Psalterii (De la dignidad del Salterio de María):

Viendo Santo Domingo que los crímenes de los hombres obstaculizaban la conversión de los albigenses, entró en un bosque próximo a Tolosa y permaneció allí tres días y tres noches dedicado a la penitencia, a la oración continua, sin cesar de gemir llorar y mortificar su cuerpo con disciplinas para calmar la cólera divina, hasta que cayó medio muerto. La Santísima Virgen se le apareció en compañía de tres princesas celestiales y le dijo: "¿Sabes, querido Domingo de que arma se ha valido la Santísima Trinidad para reformar el mundo?"
¡Oh Señora, tú lo sabes mejor que yo, respondió el; porque después de Jesucristo, Tu Hijo, Tú fuiste el principal instrumento de nuestra salvación!
Pues sabe añadió Ella, que la principal pieza de batalla ha sido el salterio angélico (El Rosario), que es el fundamento del Nuevo Testamento. Por ello, si quieres ganar para Dios esos corazones endurecidos predica mi salterio.

Levantose el santo muy consolado. Inflamado de celo por la salvación de aquellas gentes, entro en la catedral. Al momento repicaron las campanas para reunir a los habitantes, gracias a la intervención de los ángeles. Al comenzar el su predicación, se desencadeno una terrible tormenta, tembló la tierra, se oscureció el sol, truenos y relámpagos repetidos hicieron temblar y palidecer a los oyentes. El terror de estos aumento cuando vieron que una imagen de la Santísima Virgen expuesta en un lugar prominente, levantaba por tres veces los brazos al cielo para pedir a Dios venganza contra ellos si no se convertían y recurrían a la protección de la Santa Madre de Dios.
Quería el cielo con estos prodigios promover esta nueva devoción del Santo Rosario y hacer que se la conociera más.
Gracias a la oración de Santo Domingo, se calmó finalmente la tormenta. Prosiguió el su predicación, explicando con tanto fervor y entusiasmo la excelencia del Santo Rosario, que casi todos los habitantes de Tolosa lo aceptaron, renunciaron a sus errores. En poco tiempo se experimentó un gran cambio de vida y de costumbres en la ciudad.



Santo Domingo busca las ovejas perdidas
La Madre de Dios, en persona, le enseñó a Santo Domingo a rezar el rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa contra los enemigos de la Fe.
Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente, Jesús no es Dios.
También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la fe, que trataron de convertirlos., pero sin mucho éxito.
Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos, los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada.

La Virgen acude en ayuda de Santo Domingo de Guzmán
La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.
Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito porque muchos albingenses volvieron a la fe católica. Lamentablemente la situación entre albingences y cristianos estaba además vinculada con la política, lo cual hizo que la cosa llegase a la guerra. Simón de Montfort, el dirigente del ejército cristiano y a la vez amigo de Domingo, hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario. Lo rezaron con gran devoción antes de su batalla más importante en Muret. De Montfort consideró que su victoria había sido un verdadero milagro y el resultado del rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a Nuestra Señora del Rosario.

LAS QUINCE PROMESAS DE LA VIRGEN MARÍAA QUIENES RECEN EL ROSARIO

1.- El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2.- Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3.- El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.
4.- El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo al amor por Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!.
5.- El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.
6.- El que con devoción rezare mi Rosario, considerando misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá muerte desgraciada; se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracias, si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.
7.- Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin auxilios de la Iglesia.
8.- Quiero que todos los devotos de mi Rosario tenga en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.
9.- Libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.
10.- Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.
11.- Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12.- Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13.- Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.
14.- Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15.- La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.

1. La tradición atribuye al beato Alan de la Roche (1428 aprox. - 1475) de la orden de los dominicos el origen de estas promesas hechas por la virgen María. Es mérito suyo el haber restablecido la devoción al santo rosario enseñada por Santo Domingo apenas un siglo antes y olvidada tras su muerte.

BEATO ALANO DE LA ROCHE
Fraile dominico

8 de septiembre


............................................Imagen


El Beato Alano de la Roche (o Alanus de Rupe o Alano de la Roca), nació en 1428 en Bretaña, muy joven entró en el convento dominico de Dinan. A los 31 años, en 1459 se lo nombró profesor en Santiago de París en donde había completado sus estudios de teología y filosofía, pero se hizo cargo del puesto recién en 1461, pues en 1460 fue enviado a Lille para convertir los conventos a la observancia regular, y en gran parte se debe a sus esfuerzos, la adhesión de los conventos dominicanos de Lille y de París al la Congregación Reformada Holandesa (1464). Además de París, enseñó en Lille, (1464), Gand (1468), y Rostock en donde fue maestro de teología en1473. En 1475 escribe la Apología del Salterio, que dedicó al Obispo de Cluny Ferrico.

Alano de la Roche murió en Zwolle, Holanda, el 8 de septiembre de 1475.El 25 de mayo de 1476 se ordenó recopilar los escritos de Alano, que son muchísimos, y que fueron publicados en 1498 en Estocolmo, y en los años subsiguientes, fueron traducidos y publicados en distintas lenguas. El Beato Alano fue un apóstol de la difusión del Rosario, Oración Mariana a la que él prefería llamar "Salterio de la Virgen".

Para difundir la devoción a la Santísima Virgen, fundó la Cofradía del Salterio de la Virgen, con estatutos especiales. La primera cofradía fue fundada en 1470 en Douai, y después, gracias a sus herederos espirituales Sprenger, van Sneck y Michele François, este movimento de piedad Mariana se difundió por todo el mundo.
Bendiciones
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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Lun Abr 20, 2015 6:48 pm

Santa Inés de Montepulciano

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Ines Segni, hoy Santa Inés de Montepulciano, nació en Gracciano Vecchio, cerca de Montepulciano, Italia, Segni, el 28 de enero de 1268, fue una Abadesa de la Orden de Santo Domingo, beatificada en 1608 y canonizada en 1726.

Inés Segni nació el 28 de enero de 1268 en Gracciano, cerca de Montepulciano. Desde pequeña daba muestras de santidad, ya que se dice que alrededor de su lecho solían aparecerse enigmáticas luces.

A los 9 años niña entró y fue confiada a las Religiosas de Montepulciano, llamadas Hermanas de Saco, porque su hábito de tela burda. La pobreza era la norma de vida y Santa Inés cumplía con gran celo con sus obligaciones monásticas y con el ejercicio de la Regla. En el año 1283, entra a una nueva Comunidad, en Procena cerca de Orvieto, a los 15 años. Su sabiduría, sus grandes cualidades espirituales hicieron que rápidamente fuera nombrada Madre Abadesa de ese Monasterio.

En 1306 regresa a Montepulciano para fundar allí un Convento a las afueras de la ciudad, construye un oratorio consagrado a la Santísima Virgen María, el cual es agrandado en 1311. Recolecta dinero de ricos y pobres de la región y llega a ser priora del convento de dominicas que funda.

Santa Inés permanece en el Monasterio el resto de sus días, donde muere a los 49 años, el 20 de abril de 1317. Su cuerpo reposa en el convento de las Dominicas de Montepulciano.

Fue muy popular desde su muerte y devota suya Santa Catalina de Siena y fue canonizada por el Papa Benedicto XIII el 10 de diciembre de 1726.

Su cuerpo se encuentra en Montepulciano, en la Iglesia de su nombre, en una urna del altar mayor y su fiesta se celebra el 20 de abril.

Se observa iconográficamente con: 3 piedras, un cordero, y los aditamentos de abadesa.

Fuentes: Santoral Virtual. Wikipedia
"No anteponer nada al amor de Dios"

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Re: 3. Orden de Predicadores o Frailes Dominicos. 8 diciembr

Notapor rosita forero » Jue Abr 23, 2015 12:47 am

...


Santo Domingo de Guzmán

“La fuerza de la Palabra y el ardor de la Contemplación”




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Es sin duda el “Gran Místico” que suscitó el Espíritu Santo a la Iglesia, para que el Evangelio echara a andar con fuerza y coherencia en una hora en la que la fuerza de la espada, del prestigio y de las pompas eclesiales ahogaban el más noble y auténtico espíritu evangélico, ignorando el mensaje liberador del Evangelio, su austeridad y su sello de “bienaventuranza” tal y como los había predicado y vivido Jesús de Nazaret.


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Su genial intuición fue la de saber conjugar la vida contemplativa-orante, enriquecida con el estudio de la Verdad Sagrada, con la predicación del nombre de Jesucristo, desde la pobreza (en mendicancia y austeridad) y la autenticidad de vida. Por eso, puso a la obra de la predicación, el sólido fundamento de la vida contemplativa

Predicar desde la pobreza

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“Con los pies descalzos salgamos a predicar”. De este modo persuadía a sus acompañantes de la importancia de predicar desde la pobreza, en contraposición a la pompa .Había que cambiar la idea de “conquista” por la fuerza a la de la convicción por la autenticidad.

San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán

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En uno de los viajes de Domingo a Roma, se encontró por casualidad con Francisco de Asís, que había llegado a la Ciudad Eterna con el fin de obtener la aprobación de su obra. Sin conocerse uno al otro, se dirigieron la palabra y se abrazaron, mientras Domingo decía: “Somos compañeros y criados de un mismo Señor; tratamos los mismos negocios; nuestras intenciones son las mismas; caminemos como si fuésemos uno sólo, y no habrá fuerza infernal que nos desbarate”.


La Virgen Maria entrega el Rosario a Santo Domingo


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La Virgen María, se apareció a Santo Domingo y le entregó el Santo Rosario, como oración ideada por la Divina Sabiduría y por el Divino Amor, para los hijos de Dios: que estos, por la recitación pausada de las Ave Marías, de los Padre Nuestros de los Glorias, y contemplando los admirables misterios de la vida del Hombre-Dios Jesucristo y de la Madre de Dios, permitieran, al Espíritu Santo , por intermedio de la Virgen modelar sus corazones, a imagen y semejanza de los Corazones de Jesús y de María, para que siendo una imagen viva del Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María, los cristianos sean “luz del mundo y sal de la tierra”, vivan en el amor de Dios y sean así merecedores del Reino de los cielos.

Ninguna otra oración, de ninguna otra religión, puede conceder tantas gracias, tantos dones, tantas maravillas, en tan poco tiempo.

.fuente
http://www.fatima.pe/articulo-221-santo ... -de-guzman
http://www.dominicos.org/manresa/castel ... guzman.htm


.
rosita forero
 
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