3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Aula virtual para comentar y discutir los temas semanales del Diplomado de Formación en Liturgia. Todos los miembros de la Iglesia debemos de tener una participación más consciente y fructuosa en la liturgia para lograr una vida cristiana más plena.

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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor patricia77 » Mar Ene 19, 2016 6:22 am

¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
Llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”, porque requiere y presupone de la fe para creer todo lo que se nos dice de ella. Se nos dice que es Cristo quien celebra la Eucaristía, y vemos a un hombre subir las gradas del altar, y oímos una voz humana, y vemos un rostro humano y unas facciones humanas. Se nos dice que asistimos al Calvario, al Viernes Santo, y vemos unas paredes frías, unos bancos o sillas. Se nos dice que Dios está real y sacramentalmente ahí presente, bajo las especies del pan y vino, y nuestros ojos no ven nada, sólo oímos una voz humana, a veces entrecortada por sollozos o por algún ruido de niños.
¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.
¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?
La esperanza se está perdiendo porque el hombre dejó de luchar. simplemente no presta atención a su vida espiritual porque los continuos ataques tan sutiles del enemigo lo ha convencido que no hay con quien pelear y duda de si hay algo porque luchar. Esperar que? Luchar, contra quien? la acedia lo está tomando antes de que se entere que existe siquiera.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor henryjpmatos » Mar Ene 19, 2016 7:51 am

Para ti, ¿qué es la humildad? ¿Cómo se hace presente en la eucaristía?
La Humildad
Es la cualidad que poseen algunas personas que conocen sus propias limitaciones y debilidades y actuan de acuerdo a tal conocimiento. La humildad es la sabiduría de lo que somos. Es decir, es la sabiduría de aceptar el propio nivel evolutivo.
Podría decirse que la humildad es la ausencia de soberbia. Es una característica propia de los sujetos modestos, que no se sienten más importantes o mejores que los demás, independientemente de cuán lejos hayan llegado en la vida.
La humildad no debe confundirse con la humillación, que es el acto de denigrar o de hacer experimentar en otro o en uno mismo una avergonzante sensación, y que es algo totalmente diferente.
¿Cómo se hace presente en la Eucaristía?
San Agustín llama a este sacramento: el misterio de la humildad del Señor; y no le falta razón. El Señor mismo nos exhorta a imitar este sublime y maravilloso ejemplo: “Aprendan de mi que soy manzo y humilde de corazón” (Mt. 11, 29). “Si no basta este sacramento – nos dice el mismo Santo – para curar la soberbia de los hombres, no habrá remedio alguno que la pueda sanar. ¿Cómo puedes tú, hombre necio, ensoberbecerte, cuando el hombre Dios se ha humillado, hasta tal punto por ti, para confundir tu soberbia?”.
No faltará quien crea que esta portentosa humildad exista en la eucaristía, considerada como sacrificio actual, mas no como sacramento, es decir, mas no como se comunica a nosotros. Pero permanece en la eucaristía el sacramento, que es un efecto del sacrificio, y en el sacramento, reside Jesucristo, como estuvo en el sacrificio actual, mientras se conservan íntegramente las especies sensibles de la sagrada hostia; de donde se deduce que en el sacramento eucarístico permanecen en los dos sentidos expresados, la cualidad de victima sacrificada y el estado de profundísima humildad delante de Dios.
Es indudable que la humildad de Jesús resplandece tanto en el sacramento eucarístico como en su pasión y muerte. En la cruz, se le otorgaron al atribulado Señor las comunes operaciones de la vida, tanto las intelectuales como las sensitivas. Sin embargo, en el sacramento ¿puede si quiera erjercitar tales acciones? No; porque en el sacramento esta bajo la forma de una materia inanimada, de suerte que por su natural virtud, no puede vegetar, ni moverse. De esto se infiere, que en el Sacramento Eucarístico, Jesús se encuentra en un estado de humildad material o físico mucho mayor que en la cruz. Aunque en su poder divino y espiritual no sea reducido; todo lo contrario, la obra redentora de Cristo acrecienta nuestra unión con Él; conserva, acrecienta y renueva la vida de gracia recibida en el Bautismo; nos separa del pecado; fortalece la caridad que, en la vida cotidiana, tiende a debilitarse; nos preserva de futuros pecados mortales; los que reciben la Eucaristía, Cristo los une en un solo cuerpo: la Iglesia (CIC, 1391 – 1396).
Por tanto, si en la más ínfima parte del pan eucarístico, se encuentra Jesús en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad – como de hecho es – entonces, la humildad de Jesús en la Eucaristía se encuentra íntimamente ligada al misterio de la Transustanciación: pan y vino de apariencia humilde, que esconde a todo Dios; el misterio mas grande y sublime, superior a la creación misma del Universo, superior incluso al misterio de la Encarnación de Dios, aunque, obviamente unidas de la mano. Que maravilla, el Señor, se hace grande entre los grandes en las pequeñas partículas de una materia inerte ¿Qué otro Dios se deleita de tal forma? Primero se rebaja a nuestra débil condición humana, luego, cumpliendo la voluntad del Padre muere de una forma ignominiosa en una cruz; y al final, después de su gloriosa resurrección y admirable ascensión al Padre, se queda entre nosotros en un minúsculo pan como alimento de salvación, defensa de alma y cuerpo y remedio saludable.

¿Por qué la Eucaristía es fuente de alegría?
La eucaristía es fuente de alegría porque festeja la Alianza que hizo Jesús con nosotros, porque es imagen del banquete celestial, porque da sentido a nuestros dolores ofrecidos al Señor. "Vuestra tristeza se convertirá en alegría” (Jn. 16, 20).
Es una alegría que se abre a los demás, para compartir con ellos un gozo superior a los demás.
"¿No tienes dinero? ¿No tienes nada para regalar? ¡Qué importa! No olvides que puedes ofrecer tu alegría, que puedes regalar esa paz que el mundo no puede dar en tu lugar. Tus reservas de alegría deberían ser inagotables”.
…La Eucaristía alimenta en los creyentes de toda época esa alegría profunda, que hace un todo con el amor y con la paz, y que tiene origen en la comunión con Dios y con los hermanos.
…En la última Cena, lavando los pies a sus discípulos, Jesús nos dejó el mandamiento del amor: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros» (Jn 13,34). Pero dado que esto es posible sólo permaneciendo unidos a Él, como sarmientos a la vid (Jn 15,1-8), eligió quedarse Él mismo entre nosotros en la Eucaristía para que nosotros podamos permanecer en Él. Cuando, por lo tanto, nos alimentamos con fe de su Cuerpo y de su Sangre, su amor pasa a nosotros y nos hace capaces a nuestra vez de dar la vida por los hermanos (1 Jn 3,16). De aquí brota la alegría cristiana, la alegría del amor. (Benedicto XVI, 18/03/2007)

¿Cuál es la virtud más grande de las almas y por qué? Y esta virtud, ¿qué relación tiene con la Eucaristía?
La generosidad es la virtud de las almas grandes, que encuentran la satisfacción y la alegría en el dar más que en el recibir. La persona generosa sabe dar ayuda material con cariño y comprensión, y no busca a cambio que la quieran, la comprendan y la ayuden. Da y se olvida que ha dado.
El dar ensancha el corazón y lo hace más joven, con mayor capacidad de amar. Cuanto más damos, más nos enriquecemos interiormente.
Generoso es Dios que nos ofrece este banquete de la eucaristía y nos sirve, no cualquier alimento, sino el mejor alimento: su propio Hijo.
En la eucaristía Dios es supremamente generoso porque no se reserva nada para si; nos recibe a todos arrepentidos y con el alma necesitada; nos ofrece su palabra en cada celebración litúrgica; considera fruto de nuestro trabajo, lo que en realidad Él mismo nos lo ha dado; Él mismo ennoblece y diviniza esos frutos, convirtiéndolos en el Cuerpo y la Sangre de su Hijo Jesucristo; nos envía el Espíritu Santo para que realice ese milagro portentoso; acoge y recibe todas nuestras intenciones, sin pedir pago ni recompensa; nos ofrece su paz, sin nosotros merecerla; se ofrece en la Comunión a los pobres y ricos, cultos e ignorantes, pequeños, jóvenes, adultos y ancianos. Y se ofrece a todos en el Sagrario como fuente de gracia; va al lecho de ese enfermo como viático o como Comunión, para consolarlo y fortalecerlo; está día y noche en el Sagrario, velando, cuidándonos, sin importarle nuestra indiferencia, nuestras disposiciones, nuestra falta de amor; se reparte y se comparte en esos trozos de Hostia y podemos partirlo para que alcance a cuántos vienen a comulgar; es todo el símbolo de darse sin medida, sin cuenta, y en cada trozo está todo Él entero; no se reserva nada en la eucaristía; en todas partes, latitudes, continentes, países, ciudades, pueblos, villas donde se esté celebrando una misa, Él, omnipotente, se da a todos y todo Él. ¿Puede haber alguien más generoso que Dios? No, no lo puede haber; sin embargo Él no quiere reservarse, por su misma generosidad, para sí solo esa grandeza. Él quiere compartirla con nosotros sus hijos.
A la Eucaristía llevamos toda nuestra vida, con sus luces y sombras, para entregársela toda a Él. Le llevamos todo nuestro tiempo, nuestro cansancio, nuestro amor, nuestros cinco panes y dos pescados, como el niño del evangelio. Es poco, pero es lo que somos y tenemos. Vamos con espíritu generoso, para atender las lecturas, con reverencia, docilidad, obediencia y respeto. En el momento del ofertorio colocamos en la patena y el cáliz, todas nuestras ilusiones, sueños, alegrías, problemas, tristezas. En el momento de la colecta se nos ofrece una oportunidad para ser generosos. En el momento de la paz se nos ofrece una oportunidad para saludar a quien tal vez está a nuestro lado y hace tiempo que no saludamos. Salimos con las manos llenas para repartir estos dones de la eucaristía. En fin, la Eucaristía es el sacramento de la máxima generosidad de Dios, que nos llama e invita a nuestra generosidad con Él y con el prójimo. Jesús eucaristía, abre nuestro corazón a la generosidad.

¿Por qué el perdón se relaciona con la Eucaristía?
Hay un texto olvidado del Concilio de Trento que afirma que el sacrificio eucarístico concede el perdón de todos los pecados “por grandes que sean”. De hecho, en el momento central de la Eucaristía la Iglesia recuerda que en la Cruz, Cristo derramó su sangre “por todos los hombres para el perdón de los pecados”. Cristo no entrega su vida para premiar a los justos, sino para salvar a los pecadores. Y a lo largo de toda la celebración se repiten palabras y gestos que nos recuerdan que la Eucaristía es centro y fuente de toda reconciliación. El inicio de la celebración es un rito penitencial: “yo confieso que he pecado mucho”, y viene luego la absolución: “Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados”. Esta fórmula eucarística es la que luego se repite en el sacramento de la penitencia. La penitencia prolonga la eucaristía, la aplica, la repite, y no a la inversa.
La reconciliación y la penitencia hay que situarlas en el contexto de la eucaristía, o sea, en el contexto de una vida que se entrega por amor, sin reservarse nada. Es la iniciativa de Dios, su amor incondicional, expresado en la eucaristía, lo que explica el perdón y lo hace posible. De este modo el sacramento de la reconciliación o penitencia se convierte en signo y continuación de algo previamente dado en la eucaristía: la amistad de Dios con el hombre, una amistad incondicional, porque tiene su razón primera y única en el amor de Dios, que nos amó cuando éramos pecadores.
Desde esta perspectiva podríamos distinguir entre reconciliación y penitencia. La reconciliación se da en la Eucaristía. Su razón está en el amor gratuito e incondicional de Dios. La penitencia es el signo que se le pide al hombre para expresar la acogida de esta reconciliación y se manifiesta en el sacramento de la penitencia. Un amor no acogido no alcanza su objetivo. Un perdón otorgado y no acogido frustra su pretensión. En la eucaristía Dios nos ofrece su amor. Gratis. Pero lo gratuito exige un contradón de reconocimiento, al menos una sonrisa, una palabra de gratitud, un gesto de acogida. El amor es gratis, pero pide ser acogido. El perdón pide la penitencia, una expresión de dolor por parte del que ha ofendido y ha sido perdonado gratuitamente.

Referencia: http://nihilobstat.dominicos.org/articu ... os-pecados
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor Mayitac » Mar Ene 19, 2016 10:48 am

1. ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe"?

Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Solo quien tiene fe podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla solemnemente.

2.- ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?

Porque es el gesto más sublime que nos dejó Jesús aquí en la tierra. Se llama por antonomasia el "Sacramento del Amor". Dios no da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la Eucaristía.

3.- ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

Porque los hombres han cometido dos grandes errores contra la esperanza:
a) Presunción: esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado.
b) Desaliento y Desesperación: pensar que jamás podrán enmendarse y dudan de su salvación.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor LEYDI SILVANA » Mar Ene 19, 2016 1:03 pm

Para ti, ¿qué es la humildad?
La humildad es no vanagloriase de lo que somos o tenemos pues no nos pertenece procede de Dios lo que somo y debemos devolverlo a el mediante el servicio a los demás, por que sirviendo ponemos lo que somos y asi damos gloria a Dios por lo que tenemos.

¿Cómo se hace presente en la eucaristía?

se hace presente en la eucaristía en el pan que se transforma en su cuerpo, el pan que representa el alimento de los pobres se coloca allí en su inmensidad de Dios solo por amor se hace igual a nosotros para hacer visible el rostro de amor y misericordia del Padre.

¿Por qué la Eucaristía es fuente de alegría?

por es un banquete, ya que es nuestro alimento de Dios y nos ayuda a estar felices, ademas festejamos la alegría de la alianza de Jesús con los hombres como anticipo de del banquete celestial.

¿Cuál es la virtud más grande de las almas y por qué?

es la virtud de la caridad porque ahi ellas encuentran mas satisfacción en dar que en recibir, el compartir alegra el corazón y lo hace mas joven .

Y esta virtud, ¿qué relación tiene con la Eucaristía?

es la mayor muestra de entrega que donación que pudo hacer nuestro Señor primero el Padre dar a su único hijo como propiciación de nuestros pecados , y de Jesucristo que dio su vida en una cruz por el Hombre se dio de una sola vez y para siempre y esta con nosotros en la eucaristía al partir el pan y el vino.


¿Por qué el perdón se relaciona con la Eucaristía?

la eucaristía es el propiciatorio, es decir pedir perdón por nuestros pecados. La misa es el sacrificio de Jesús que se inmola por nosotros y así nos logra la remisión de nuestros pecados y las penas debidas por los pecados, concediéndonos la gracia de la penitencia, de acuerdo al grado de disposición de cada uno. Es Sangre derramada para remisión de los pecados, es Cuerpo entregado para saldar la deuda que teníamos.
LEYDI SILVANA
 
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor ramona2015 » Mar Ene 19, 2016 4:49 pm

Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe"?
Porque sólo el que tiene fe puede vivir y disfrutar la Eucaristía, sólo con fe obtendremos los frutos que Jesús nos quiere dar.

Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
El amor es entrega y donación y en la Eucaristía Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza en los hombres?
Por la presunción, consiste en esperar de Dios todo sin poner nada de nuestra parte, como también por soberbia presumimos de nuestrs propias fuerza.
Por desaliento y desesperación, vencidos en la lucha o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman y se desesperan.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor yamilet jaramillo » Mar Ene 19, 2016 10:29 pm

¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
Sólo con la fe y desde la fe, comulgando obtendremos los frutos que Él nos quiere dar.

¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
En la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?
Acusa de la presunción, el desaliento y la desesperación.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor maribel1974 » Mar Ene 19, 2016 10:42 pm

1.- Porque llamamos la Eucaristia misterio de Fe? RTA// Porque la Eucaristia requiere y presupone la fe. Jesus siempre exigio la fe en la Eucaristia, solo con la fe y desde la fe comulgando obtendremos los frutos que el nos quiere dar.

2.- Porque la Eucaristia es un acto de Amor? RTA// Es el gesto de amor mas sublime que nos dejo jesus en la tierra, a la Eucaristia se le ha llamado el sacramento del Amor por antonomasia. El amor es entrega y donacion y en la Eucaristia Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

3.- Porque se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres? RTA// Se ha perdido porque ha sido atacada por dos enemigos que son la Presuncion y el Desaliento y desesperacion.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor Aletse_23 » Mié Ene 20, 2016 1:23 am

1.¿Por qué llamamos a la Eucaristía “Misterio de Fe”?
Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. La Eucaristía es un misterio de fe; y solo quien tiene fe podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla. La Eucaristía es un Pan que se ofrece, una Sangre que se derrama y limpia, una Presencia que conforta y consuela. Y esto fue Cristo durante su vida aquí, en la tierra, y hoy, en la Eucaristía, en cada Sagrario; y mañana en el cielo.
Jesús siempre exigió la fe en la eucaristía. Sólo con la fe y desde la fe, comulgando obtendremos los frutos que Él nos quiere dar. Si no, sólo recibimos un trozo de pan, pero sin ningún fruto. La Eucaristía requiere un impulso de fe siempre renovado. Hay que dar un gran salto, de lo visible a lo invisible. Esto se da en cada sacramento. Ese salto es la fe. Es necesario renovar nuestra fe cada vez que vivamos la Eucaristía.

2.¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
La Eucaristía es un acto de amor porque es el gesto de amor más sublime que nos dejó Jesús aquí en la tierra. A la Eucaristía se la ha llamado “el Sacramento del amor” por antonomasia.
Así como una madre alimenta a su propio hijo con su misma vida, de su mismo cuerpo y con su misma sangre, así también Dios nos alimenta con el cuerpo y la sangre de su mismo Hijo Jesucristo, para que tengamos vida de Dios, y la tengamos en abundancia. Y así como esa madre no se ahorra nada al amamantar a su hijo, así también Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la Eucaristía. El amor es entrega y donación, y en la Eucaristía Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.
Durante la Eucaristía nos introduce a la intimidad de la consagración, donde se realiza la suprema locura de amor: manda su Espíritu para transformar ese pan y es vino en el Cuerpo y Sangre de su Hijo. Y se queda ahí para nosotros real y sacramentalmente, bajo las especies del pan y del vino.

3.¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?
Porque centramos nuestros actos en función de nuestros propios intereses y dejamos a Dios de lado olvidando que es Él quien nos da las fuerzas; lo cual hace que la esperanza sea atacada por dos grandes enemigos:
a)La presunción: que consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado.
b)El desaliento y la desesperación: que hacen que nos desanimemos y pensemos que jamás podremos enmendarnos y perdamos la esperanza de lograr la salvación.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor CAR2013 » Mié Ene 20, 2016 3:41 pm

¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
Porque requiere y presupone la Fe. Requiere un impulso de Fe siempre renovado. Hay que dar un gran salto, de lo visible a lo invisible. Es la confianza dependencia y obediencia que le tenemos. Esto se da en cada Sacramento, ese salto es la FE.
¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
Dios nos alimenta con el cuerpo y sangre de su mismo hijo Jesucristo para que tengamos vida de Dios y la tengamos en abundancia. Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, sangre, alma y divinidad de su Hijo en la Eucaristía, Dios de entrega y se dona completamente a nosotros.
¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

La virtud de la esperanza se a perdido entre los hombres a causa de dos enemigos:
- PRESUNCIÓN: Consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mencionado, no cumplimos sus Mandamientos.

-DESALIENTO Y DESESPERACIÓN: Caemos en las tentaciones y a veces en nuestra lucha aumenta nuestros escrúpulos, nos desanimamos y pensamos que nunca podremos enmendarnos y caemos en la desesperación y decimos "Yo ya no Puedo" dejando de creer en que Dios es nuestra fuerza.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor betedom123 » Mié Ene 20, 2016 10:50 pm

RESPUESTA 1 :Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.
RESPUESTA 2 :¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

Fuimos invitados al banquete: "Vengan, está todo preparado. El Rey ha mandado matar el mejor cordero que tenía. Vengan y entren”. Cuando a uno lo invitan a una boda, a una fiesta, a un banquete, es por un gesto de amor.

Ya en el banquete, formamos una comunidad, una familia, donde reina un clima de cordialidad, de acogida. No estamos aislados, ni en compartimentos estancos. Nos vemos, nos saludamos, nos deseamos la paz. ¡Es el gesto del amor fraterno!

El gesto de limpiarnos y purificarnos antes de comenzar el banquete, con el acto penitencial: "Yo confieso”, pone de manifiesto que el Señor lava nuestra alma y nuestro corazón, como a los suyos les lavó los pies. ¡Qué amor delicado!

Después, en la liturgia de la Palabra, Dios nos explica su Palabra. Se da su tiempo de charla amena, seria, provechosa y enriquecedora. ¡Qué amor atento!

Más tarde, en el momento de la presentación de las ofrendas, Dios nos acepta lo poco que nosotros hemos traído al banquete: ese trozo de pan y esas gotitas de vino y ese poco de agua. El resto lo pone Él. ¡Que amor generoso!

Nos introduce a la intimidad de la consagración, donde se realiza la suprema locura de amor: manda su Espíritu para transformar ese pan y ese vino en el Cuerpo y Sangre de su Hijo. Y se queda ahí para nosotros real y sacramentalmente, bajo las especies del pan y del vino. ¡Pero es Él! ¡Qué amor omnipotente, qué amor humilde!

No tiene reparos en quedarse reducido a esas simples dimensiones. Y baja para todos, en todos los lugares y continentes, en todas las estaciones. Independientemente de que se le espere o no, que se le anhele o no, que se le vaya a corresponder o no. El amor no se mide, no calcula. El amor se da, se ofrece.

Y, finalmente, en el momento de la Comunión se hospeda en nuestra alma y se hace uno con nosotros. No es Él quien se transforma en nosotros; sino nosotros en Él. ¡Qué misterio de amor! ¡Qué diálogos de amor podemos entablar con Él!
RESPUESTA 3 :Esta esperanza es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación: Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”. 

La esperanza es una de las características de la Iglesia, como pueblo de Dios que camina hacia la Jerusalén celestial. Todo el Antiguo Testamento está centrado en la espera del Mesías. Vivían en continua espera. ¡Cuántas frases podríamos entresacar de la Biblia! "Dichoso el que confía en el Señor, y cuya esperanza es el Señor...Dios mío confío en Ti...No dejes confundida mi esperanza...Tú eres mi esperanza, Tú eres mi refugio, en tu Palabra espero...No quedará frustrada la esperanza del necesitado...Mi alma espera en el Señor, como el centinela la aurora”.

También el Nuevo Testamento es un mensaje de esperanza. Cristo mismo es nuestra esperanza. Él es la garantía plena para alcanzar los bienes prometidos. La promesa que Él nos hizo fue ésta "quien me coma vivirá para siempre, tendrá la Vida Eterna”.

¿Cómo unir esperanza y Eucaristía?

La eucaristía es un adelanto de esos bienes del cielo, que poseeremos después de esta vida, pues la Eucaristía es el Pan bajado del cielo. No esperó a nuestra ansia, Él bajó. No esperó a nuestro deseo, Él bajó a satisfacerlo ya. Es verdad que en el cielo quedaremos saciados completamente.

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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor Celiajasso » Mié Ene 20, 2016 11:05 pm

1.- ¿Por qué llamamos a la Eucaristía “Misterio de Fe”?
Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Sí, la eucaristía es un misterio de fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.

2.- ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros. Fuimos invitados al banquete: “Vengan, está todo preparado. El Rey ha mandado matar el mejor cordero que tenía. Vengan y entren”. Cuando a uno lo invitan a una boda, a una fiesta, a un banquete, es por un gesto de amor.

3.- ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?
Por la presuncion, desaliento y desesperacion
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor alexh_xxi » Jue Ene 21, 2016 4:57 am

1. ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.

2. ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
Porque es el gesto de amor más sublime que nos dejó Jesús aquí en la Tierra. Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la eucaristía.

¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

3. ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

Porque es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación:
Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:11 am

Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?[/i][/b]
Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe que es necesaria para vivirla y disfrutarla como Cristo nos enseñó cuando la instituyo en la última cena, sólo quien tiene fe podrá entrar en la tercera dimensión y ver el sacrificio de Cristo en este gran acto de amor.

¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
La eucaristía es un acto de amor, pues Dios, nos dio el cuerpo, la sangre, la vida de su hijo; Jesucristo, por antonomasia es el sacramento del amor. En la Eucaristía Dios se dona y entrega completamente a nosotros.
El amor se da, se ofrece no se mide y calcula.

¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

Actualmente vivimos en una sociedad de la cual se han perdido muchos valores morales, esto lo vemos diariamente, hay asesinatos, robos, mucha tristeza, etc, esto ocasiona que nuestras vidas personales e vean inundadas de estas situaciones y crean un desanimo ya que no podemos solucionar estos problemas, llegamos a creer que nadie nos ayuda y nos rendimos a estas situaciones, de las cuales ya no queremos salir.
La esperanza se pierde pues pensamos que nunca podremos llegar a la desesperación que Dios nos prometió.[/quote]
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:11 am

1 ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
[/b]Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.

2. ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
Porque es el gesto de amor más sublime que nos dejó Jesús aquí en la Tierra. Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la eucaristía.

¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

3. ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

Porque es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación:
Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”.
[/quote]
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:12 am

1. ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
[/b]Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.

2. ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?
Porque es el gesto de amor más sublime que nos dejó Jesús aquí en la Tierra. Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la eucaristía.

¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

3. ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

Porque es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación:
Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:12 am

1. ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
[/b]Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.

2. ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?[/b]
Porque es el gesto de amor más sublime que nos dejó Jesús aquí en la Tierra. Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la eucaristía.

¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

3. ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?[/b]
Porque es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación:
Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”.
[/quote]
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:13 am

1. ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe”?
[/b]Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.

]2. ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?[/b]
Porque es el gesto de amor más sublime que nos dejó Jesús aquí en la Tierra. Dios no se ahorra nada y nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la eucaristía.

¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

3. ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

Porque es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación:
Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”.
[/quote]
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:14 am

1 :Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe. Y sólo quien tiene fe, podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.
2 :¡El amor es entrega y donación! Y en la Eucaristía, Dios se entrega y se dona completamente a nosotros.

¡Cuántos gestos de amor nos demuestra Cristo en la eucaristía!

Fuimos invitados al banquete: "Vengan, está todo preparado. El Rey ha mandado matar el mejor cordero que tenía. Vengan y entren”. Cuando a uno lo invitan a una boda, a una fiesta, a un banquete, es por un gesto de amor.

Ya en el banquete, formamos una comunidad, una familia, donde reina un clima de cordialidad, de acogida. No estamos aislados, ni en compartimentos estancos. Nos vemos, nos saludamos, nos deseamos la paz. ¡Es el gesto del amor fraterno!

El gesto de limpiarnos y purificarnos antes de comenzar el banquete, con el acto penitencial: "Yo confieso”, pone de manifiesto que el Señor lava nuestra alma y nuestro corazón, como a los suyos les lavó los pies. ¡Qué amor delicado!

Después, en la liturgia de la Palabra, Dios nos explica su Palabra. Se da su tiempo de charla amena, seria, provechosa y enriquecedora. ¡Qué amor atento!

Más tarde, en el momento de la presentación de las ofrendas, Dios nos acepta lo poco que nosotros hemos traído al banquete: ese trozo de pan y esas gotitas de vino y ese poco de agua. El resto lo pone Él. ¡Que amor generoso!

Nos introduce a la intimidad de la consagración, donde se realiza la suprema locura de amor: manda su Espíritu para transformar ese pan y ese vino en el Cuerpo y Sangre de su Hijo. Y se queda ahí para nosotros real y sacramentalmente, bajo las especies del pan y del vino. ¡Pero es Él! ¡Qué amor omnipotente, qué amor humilde!

No tiene reparos en quedarse reducido a esas simples dimensiones. Y baja para todos, en todos los lugares y continentes, en todas las estaciones. Independientemente de que se le espere o no, que se le anhele o no, que se le vaya a corresponder o no. El amor no se mide, no calcula. El amor se da, se ofrece.

Y, finalmente, en el momento de la Comunión se hospeda en nuestra alma y se hace uno con nosotros. No es Él quien se transforma en nosotros; sino nosotros en Él. ¡Qué misterio de amor! ¡Qué diálogos de amor podemos entablar con Él!
RESPUESTA 3 :Esta esperanza es atacada por dos enemigos:

Presunción: consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias necesarias para llegar a Él sin poner de nuestra parte los medios que nos ha mandado. Se dice "Dios es demasiado bueno para condenarme” y descuidamos el cumplimiento de los Mandamientos. Olvidamos que además de bueno, es serio, justo y santo. Presumimos también de nuestras propias fuerzas, por soberbia, y nos ponemos en medio de los peligros y ocasiones de pecado. Sí, el Señor nos promete la victoria, pero con la condición de que hemos de velar y orar y poner todos los medios de nuestra parte.


Desaliento y desesperación: Harto tentados y a veces vencidos en la lucha, o atormentados por los escrúpulos, algunos se desaniman, y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. "Yo ya no puedo”. 

La esperanza es una de las características de la Iglesia, como pueblo de Dios que camina hacia la Jerusalén celestial. Todo el Antiguo Testamento está centrado en la espera del Mesías. Vivían en continua espera. ¡Cuántas frases podríamos entresacar de la Biblia! "Dichoso el que confía en el Señor, y cuya esperanza es el Señor...Dios mío confío en Ti...No dejes confundida mi esperanza...Tú eres mi esperanza, Tú eres mi refugio, en tu Palabra espero...No quedará frustrada la esperanza del necesitado...Mi alma espera en el Señor, como el centinela la aurora”.

También el Nuevo Testamento es un mensaje de esperanza. Cristo mismo es nuestra esperanza. Él es la garantía plena para alcanzar los bienes prometidos. La promesa que Él nos hizo fue ésta "quien me coma vivirá para siempre, tendrá la Vida Eterna”.

¿Cómo unir esperanza y Eucaristía?

La eucaristía es un adelanto de esos bienes del cielo, que poseeremos después de esta vida, pues la Eucaristía es el Pan bajado del cielo. No esperó a nuestra ansia, Él bajó. No esperó a nuestro deseo, Él bajó a satisfacerlo ya. Es verdad que en el cielo quedaremos saciados completamente.
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:14 am

Para ti, ¿qué es la humildad? ¿Cómo se hace presente en la eucaristía?[/b]
Es la cualidad que poseen algunas personas que conocen sus propias limitaciones y debilidades y actuan de acuerdo a tal conocimiento. La humildad es la sabiduría de lo que somos. Es decir, es la sabiduría de aceptar el propio nivel evolutivo.
Podría decirse que la humildad es la ausencia de soberbia. Es una característica propia de los sujetos modestos, que no se sienten más importantes o mejores que los demás, independientemente de cuán lejos hayan llegado en la vida.
La humildad no debe confundirse con la humillación, que es el acto de denigrar o de hacer experimentar en otro o en uno mismo una avergonzante sensación, y que es algo totalmente diferente.
[b]¿Cómo se hace presente en la Eucaristía?

San Agustín llama a este sacramento: el misterio de la humildad del Señor; y no le falta razón. El Señor mismo nos exhorta a imitar este sublime y maravilloso ejemplo: “Aprendan de mi que soy manzo y humilde de corazón” (Mt. 11, 29). “Si no basta este sacramento – nos dice el mismo Santo – para curar la soberbia de los hombres, no habrá remedio alguno que la pueda sanar. ¿Cómo puedes tú, hombre necio, ensoberbecerte, cuando el hombre Dios se ha humillado, hasta tal punto por ti, para confundir tu soberbia?”.
No faltará quien crea que esta portentosa humildad exista en la eucaristía, considerada como sacrificio actual, mas no como sacramento, es decir, mas no como se comunica a nosotros. Pero permanece en la eucaristía el sacramento, que es un efecto del sacrificio, y en el sacramento, reside Jesucristo, como estuvo en el sacrificio actual, mientras se conservan íntegramente las especies sensibles de la sagrada hostia; de donde se deduce que en el sacramento eucarístico permanecen en los dos sentidos expresados, la cualidad de victima sacrificada y el estado de profundísima humildad delante de Dios.
Es indudable que la humildad de Jesús resplandece tanto en el sacramento eucarístico como en su pasión y muerte. En la cruz, se le otorgaron al atribulado Señor las comunes operaciones de la vida, tanto las intelectuales como las sensitivas. Sin embargo, en el sacramento ¿puede si quiera erjercitar tales acciones? No; porque en el sacramento esta bajo la forma de una materia inanimada, de suerte que por su natural virtud, no puede vegetar, ni moverse. De esto se infiere, que en el Sacramento Eucarístico, Jesús se encuentra en un estado de humildad material o físico mucho mayor que en la cruz. Aunque en su poder divino y espiritual no sea reducido; todo lo contrario, la obra redentora de Cristo acrecienta nuestra unión con Él; conserva, acrecienta y renueva la vida de gracia recibida en el Bautismo; nos separa del pecado; fortalece la caridad que, en la vida cotidiana, tiende a debilitarse; nos preserva de futuros pecados mortales; los que reciben la Eucaristía, Cristo los une en un solo cuerpo: la Iglesia (CIC, 1391 – 1396).
Por tanto, si en la más ínfima parte del pan eucarístico, se encuentra Jesús en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad – como de hecho es – entonces, la humildad de Jesús en la Eucaristía se encuentra íntimamente ligada al misterio de la Transustanciación: pan y vino de apariencia humilde, que esconde a todo Dios; el misterio mas grande y sublime, superior a la creación misma del Universo, superior incluso al misterio de la Encarnación de Dios, aunque, obviamente unidas de la mano. Que maravilla, el Señor, se hace grande entre los grandes en las pequeñas partículas de una materia inerte ¿Qué otro Dios se deleita de tal forma? Primero se rebaja a nuestra débil condición humana, luego, cumpliendo la voluntad del Padre muere de una forma ignominiosa en una cruz; y al final, después de su gloriosa resurrección y admirable ascensión al Padre, se queda entre nosotros en un minúsculo pan como alimento de salvación, defensa de alma y cuerpo y remedio saludable.

¿Por qué la Eucaristía es fuente de alegría?
La eucaristía es fuente de alegría porque festeja la Alianza que hizo Jesús con nosotros, porque es imagen del banquete celestial, porque da sentido a nuestros dolores ofrecidos al Señor. "Vuestra tristeza se convertirá en alegría” (Jn. 16, 20).
Es una alegría que se abre a los demás, para compartir con ellos un gozo superior a los demás.
"¿No tienes dinero? ¿No tienes nada para regalar? ¡Qué importa! No olvides que puedes ofrecer tu alegría, que puedes regalar esa paz que el mundo no puede dar en tu lugar. Tus reservas de alegría deberían ser inagotables”.
…La Eucaristía alimenta en los creyentes de toda época esa alegría profunda, que hace un todo con el amor y con la paz, y que tiene origen en la comunión con Dios y con los hermanos.
…En la última Cena, lavando los pies a sus discípulos, Jesús nos dejó el mandamiento del amor: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros» (Jn 13,34). Pero dado que esto es posible sólo permaneciendo unidos a Él, como sarmientos a la vid (Jn 15,1-8), eligió quedarse Él mismo entre nosotros en la Eucaristía para que nosotros podamos permanecer en Él. Cuando, por lo tanto, nos alimentamos con fe de su Cuerpo y de su Sangre, su amor pasa a nosotros y nos hace capaces a nuestra vez de dar la vida por los hermanos (1 Jn 3,16). De aquí brota la alegría cristiana, la alegría del amor. (Benedicto XVI, 18/03/2007)

¿Cuál es la virtud más grande de las almas y por qué? Y esta virtud, ¿qué relación tiene con la Eucaristía?
La generosidad es la virtud de las almas grandes, que encuentran la satisfacción y la alegría en el dar más que en el recibir. La persona generosa sabe dar ayuda material con cariño y comprensión, y no busca a cambio que la quieran, la comprendan y la ayuden. Da y se olvida que ha dado.
El dar ensancha el corazón y lo hace más joven, con mayor capacidad de amar. Cuanto más damos, más nos enriquecemos interiormente.
Generoso es Dios que nos ofrece este banquete de la eucaristía y nos sirve, no cualquier alimento, sino el mejor alimento: su propio Hijo.
En la eucaristía Dios es supremamente generoso porque no se reserva nada para si; nos recibe a todos arrepentidos y con el alma necesitada; nos ofrece su palabra en cada celebración litúrgica; considera fruto de nuestro trabajo, lo que en realidad Él mismo nos lo ha dado; Él mismo ennoblece y diviniza esos frutos, convirtiéndolos en el Cuerpo y la Sangre de su Hijo Jesucristo; nos envía el Espíritu Santo para que realice ese milagro portentoso; acoge y recibe todas nuestras intenciones, sin pedir pago ni recompensa; nos ofrece su paz, sin nosotros merecerla; se ofrece en la Comunión a los pobres y ricos, cultos e ignorantes, pequeños, jóvenes, adultos y ancianos. Y se ofrece a todos en el Sagrario como fuente de gracia; va al lecho de ese enfermo como viático o como Comunión, para consolarlo y fortalecerlo; está día y noche en el Sagrario, velando, cuidándonos, sin importarle nuestra indiferencia, nuestras disposiciones, nuestra falta de amor; se reparte y se comparte en esos trozos de Hostia y podemos partirlo para que alcance a cuántos vienen a comulgar; es todo el símbolo de darse sin medida, sin cuenta, y en cada trozo está todo Él entero; no se reserva nada en la eucaristía; en todas partes, latitudes, continentes, países, ciudades, pueblos, villas donde se esté celebrando una misa, Él, omnipotente, se da a todos y todo Él. ¿Puede haber alguien más generoso que Dios? No, no lo puede haber; sin embargo Él no quiere reservarse, por su misma generosidad, para sí solo esa grandeza. Él quiere compartirla con nosotros sus hijos.
A la Eucaristía llevamos toda nuestra vida, con sus luces y sombras, para entregársela toda a Él. Le llevamos todo nuestro tiempo, nuestro cansancio, nuestro amor, nuestros cinco panes y dos pescados, como el niño del evangelio. Es poco, pero es lo que somos y tenemos. Vamos con espíritu generoso, para atender las lecturas, con reverencia, docilidad, obediencia y respeto. En el momento del ofertorio colocamos en la patena y el cáliz, todas nuestras ilusiones, sueños, alegrías, problemas, tristezas. En el momento de la colecta se nos ofrece una oportunidad para ser generosos. En el momento de la paz se nos ofrece una oportunidad para saludar a quien tal vez está a nuestro lado y hace tiempo que no saludamos. Salimos con las manos llenas para repartir estos dones de la eucaristía. En fin, la Eucaristía es el sacramento de la máxima generosidad de Dios, que nos llama e invita a nuestra generosidad con Él y con el prójimo. Jesús eucaristía, abre nuestro corazón a la generosidad.

¿Por qué el perdón se relaciona con la Eucaristía?
Hay un texto olvidado del Concilio de Trento que afirma que el sacrificio eucarístico concede el perdón de todos los pecados “por grandes que sean”. De hecho, en el momento central de la Eucaristía la Iglesia recuerda que en la Cruz, Cristo derramó su sangre “por todos los hombres para el perdón de los pecados”. Cristo no entrega su vida para premiar a los justos, sino para salvar a los pecadores. Y a lo largo de toda la celebración se repiten palabras y gestos que nos recuerdan que la Eucaristía es centro y fuente de toda reconciliación. El inicio de la celebración es un rito penitencial: “yo confieso que he pecado mucho”, y viene luego la absolución: “Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados”. Esta fórmula eucarística es la que luego se repite en el sacramento de la penitencia. La penitencia prolonga la eucaristía, la aplica, la repite, y no a la inversa.
La reconciliación y la penitencia hay que situarlas en el contexto de la eucaristía, o sea, en el contexto de una vida que se entrega por amor, sin reservarse nada. Es la iniciativa de Dios, su amor incondicional, expresado en la eucaristía, lo que explica el perdón y lo hace posible. De este modo el sacramento de la reconciliación o penitencia se convierte en signo y continuación de algo previamente dado en la eucaristía: la amistad de Dios con el hombre, una amistad incondicional, porque tiene su razón primera y única en el amor de Dios, que nos amó cuando éramos pecadores.
Desde esta perspectiva podríamos distinguir entre reconciliación y penitencia. La reconciliación se da en la Eucaristía. Su razón está en el amor gratuito e incondicional de Dios. La penitencia es el signo que se le pide al hombre para expresar la acogida de esta reconciliación y se manifiesta en el sacramento de la penitencia. Un amor no acogido no alcanza su objetivo. Un perdón otorgado y no acogido frustra su pretensión. En la eucaristía Dios nos ofrece su amor. Gratis. Pero lo gratuito exige un contradón de reconocimiento, al menos una sonrisa, una palabra de gratitud, un gesto de acogida. El amor es gratis, pero pide ser acogido. El perdón pide la penitencia, una expresión de dolor por parte del que ha ofendido y ha sido perdonado gratuitamente.

Referencia: http://nihilobstat.dominicos.org/articu ... os-pecados[/quote]
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Re: 3.2 Eucaristía Fuente de Virtudes

Notapor cristian2631 » Jue Ene 21, 2016 8:15 am

1. ¿Por qué llamamos a la Eucaristía "Misterio de Fe"?[/b]

Porque la Eucaristía requiere y presupone la fe, y solo quien tiene fe podrá entrar en esa tercera dimensión que se requiere para vivirla y disfrutarla.
Jesús primero hizo la promesa en el templo de Cafarnaúm, y después en Jerusalén, en el Cenáculo, la institución de la Eucaristía, haciendo realidad la gran promesa.
"Yo soy el Pan vivo; quien me come vivirá. El pan que yo le daré es mi carne, para la vida del mundo", fue la gran promesa.


2. ¿Por qué la Eucaristía es un acto de amor?

La Eucaristía es un gesto de amor, el gesto más sublime que nos dejó Jesús aquí en la Tierra. A la Eucaristía se la ha llamado "el Sacramento del amor" por autonomasia. Dios nos da todo: cuerpo, alma, sangre y divinidad de su Hijo en la Eucaristía.


3. ¿Por qué se ha perdido la virtud de la esperanza entre los hombres?

La esperanza causa en nosotros el deseo del cielo y la posesión de Dios. El deseo comunica al alma el ansia, el impulso, el ardor necesario para aspirar a ese bien deseado y sostiene las energías hasta que alcancemos lo que deseamos. La seguridad del triunfo multiplica nuestras fuerzas, y ésta certeza es la esperanza.
Le esperanza es atacada por dos enemigos:
Presunción: que consiste en esperar de Dios el cielo y todas las gracias para llegar a él sin poner los medios que nos ha mandado.
Desaliento y desesperación: los tentados y posibles vencidos en la lucha, o atormentados por escrúpulos, algunos se desalientan y piensan que jamás podrán enmendarse y comienzan a desesperar de su salvación. La esperanza es la garantía plena para alcanzar los bienes prometidos.[/color][/quote]
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