Tema 4: La Tumba del Apóstol

Conocer la importancia de la figura de Santiago el Mayor en la cultura occidental, el papel fundamental que desempeñó en la expansión del cristianismo y el culto jacobeo desde el siglo I hasta la actualidad

Fecha de inicio del curso: 1 de octubre de 2012

Fecha de finalización del curso: 21 de enero de 2013

Periodicidad de envió de las lecciones: semanal

Moderadores: Catholic.net, Ignacio S, hini, ultreio, Moderadores Animadores

Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor ayga127 » Dom Oct 21, 2012 9:11 pm

Bula Regis Aeterni


Desde el 25 de julio de 1122 cada vez que el día de Santiago cae en domingo se celebra, en la ciudad del Apóstol, año santo y jubilar. Así lo dispuso el Papa de entonces, Calixto II. Medio siglo después, el Papa Alejandro III, en 1179, mediante la Bula "Regis aeterni", le confirió carácter de perpetuidad a esta gracia jubilar. Desde entonces, el año jubilar compostelano se repite en secuencias de 11, 6, 5 y 6 años y vuelta a comenzar. Cada siglo hay catorce años jubilares. 2004 es año santo, el 118 año jubilar compostelano de la historia y el primero del tercer milenio. Los últimos años jubilares compostelanos fueron en 1976, 1982, 1993 y 1999, y los próximos serán en los años 2010 y 2021.

Las escencias del año santo compostelano

La veneración de las reliquias del Apóstol Santiago centra toda la historia y tradición jacobea. La esencia del año santo compostelano es, pues, la veneración de la tumba del primer Apóstol que bebió el cáliz del Señor Jesús.

A partir de esta creencia, avalada científicamente tras los estudios y hallazgos arqueológicos en la tumba del Apóstol a finales del siglo pasado y la correspondiente Bula del Papa León XIII "Deus omnipotens" de 1894, los "caminos" de Santiago pasan por la búsqueda, por el esfuerzo, por la reconciliación, por la gran "perdonanza", tal y como recoge la tradición jacobea.

El camino de Santiago se convertirá así en símbolo y metáfora de la condición cristiana y humana. La búsqueda del perdón de Dios por los pecados cometidos y la necesidad de la reconciliación configuran también la entraña del Jacobeo, que está lucrado por la Iglesia con indulgencia plenaria.

La tradición jacobea se inserta plenamente en la clave de las grandes peregrinaciones de la Edad Media -Roma, Jerusalén y Santiago se convertirán en los tres grandes y hasta competitivos focos de peregrinaciones- y en el entonces preponderante culto a las reliquias. En tiempos todavía de milenarios y de una visión teocéntrica de la realidad, esta tradición surgirá también como camino de penitencia y conversión.

Es "año de la gran perdonanza, del perdón de los pecados y de las penas de los pecados, año de la reconciliación entre los adversarios, año de múltiples conversiones y de penitencia sacramental y extrasacramental".

Ganar el Jubileo

Para ganar el jubileo compostelano se necesitan cuatro requisitos: visitar la catedral y la tumba del Apóstol; rezar por las intenciones del Papa; y ,quince días antes o después de la peregrinación a la catedral, confesarse y comulgar. A estos cuatro requisitos, bueno sería añadir, fiel al espíritu de la tradición de la Iglesia, otro: una obra de caridad.

De este modo, el año santo será ocasión privilegiada para la gran "perdonanza" y para la conversión, que los peregrinos del Medievo, simbolizaban entrando a la catedral compostelana por la puerta del perdón y saliendo, una vez cumplidos los citados requisitos, por la puerta de la gloria.


El Jubileo compostelano, con su indulgencia plenaria y demás prerrogativas, antecederá en más de un siglo al Jubileo romano de los años santos -cada 25 años-, instituidos en el año 1300 por el Papa Bonifacio VIII.

El más masivo año santo compostelano de la historia

El final del Medievo, el barroco y el final del siglo XX han sido y están siendo los grandes momentos de la peregrinación y popularidad jacobeas. La actual repercusión mediática, social y cultural del llamado Xacobeo es extraordinaria y hasta excesiva.

Así, cuando el próximo 31 de diciembre se cierre la puerta santa, la puerta del perdón de la Catedral compostelana, cerca de seis millones de personas habrán peregrinado a Santiago de Compostela. De ellos, más de 150.000 habrán sido propiamente peregrinos, es decir, habrán recorrido, al menos, cien kilómetros a pie o a caballo, o doscientos en bicicleta.

Por lo que se respecta a grupos de peregrinos formalmente constituidos como tales o peregrinaciones varias, en junio de este año jubilar hubo 655 peregrinaciones organizadas, de las 428 procedían de instituciones eclesiales.

En los últimos años santos, acudieron a Santiago 183 peregrinaciones en 1948, 470 en 1954, 387 en 1965, 602 en 1971 y 2.483 en 1993. En 1999 hubo 5.557 peregrinaciones organizadas.

En 1993, fueron 99.436 los peregrinos reconocidos como tal por la Oficina compostelana del peregrino y más de seis millones las personas que viajaron hasta la capital gallega. Seis años más tarde, en el último Jubileo el número de peregrinos en sentido estricto ascendió a 154.613. Todo parece indicar que en 2004 se superará de nuevo esta última cifra.

En el último Jubileo, en 1999, la motivación religiosa alcanzó el 74,39% del total; el 23,52% peregrinó por una motivación religiosa-cultural; y el 2,07% por un motivo exclusivamente cultural. En cuanto al medio utilizado, el peregrino a pie fue el más numeroso, con un 82,80%; en bicicleta llegó el 15,55%; a caballo el 0,92%, y por mar el 0,72%.

Sin duda la ruta preferente ha sido siempre el ya tradicional camino francés, por el que llegaron a Compostela, en el año 1999 el 80,64% de los peregrinos. El camino portugués fue la opción tomada por el 7,92%; seguido del Camino del Norte, con un 6,01%; la Ruta de la Plata, con el 2,70%; y el Camino Inglés, con un 1,81%.

En lo referido al desglose por meses, cabe destacar el desbordamiento de peregrinos en los meses de verano, especialmente, por este orden, agosto y julio, donde las cifras se aproximan al 30% del total. Los estudiantes son el grupo más numeroso, configurando el 38,07%, seguidos de los empleados, con un 13,00%; y los profesionales liberales, con el 10,63%.

El número de peregrinos españoles en el Jubileo de 1999 ascendió a 136.198 de los 154.613. En cuanto a los peregrinos extranjeros los más numerosos fueron los europeos, con 13.910, de 37 países diferentes. De América llegaron 4.160, de 22 nacionalidades. De África llegaron 44 peregrinos de 17 países diferentes; por última Oceanía aportó 130 peregrinos, de 2 países diferentes.

Peregrinos y viajeros

Aquellos que recorren, al menos, cien kilómetros a pie o doscientos en bicicleta o a caballo serán considerados propiamente como peregrinos y recibirán la "compostela", el pergamino acreditativo. Treinta y un mil peregrinos caminaron hasta Santiago en 1998; casi cien mil, en 1993, el último año santo.

El 80% de los peregrinos a pie o caballo o en bicicleta confiesan que su motivación es fundamentalmente religiosa. El 18% dice hacer el camino por motivos religioso-culturales y el 2%, por razones tan sólo culturales o turísticas.

Los caminos de Santiago, con su universalismo, son también, en cualquier caso, caminos de cultura, de historia y tradición y al final del camino, la experiencia demuestra que el peregrino se encuentra interiormente más renovado y purificado.

La práctica totalidad de los municipios y parroquias de Galicia peregrinan en los años santos hasta Santiago. Empresas, instituciones varias y hasta variopintas, parroquias, cofradías, movimientos, comunidades, congregaciones, hermandades, colegios, asociaciones y particulares sin fin de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia tienen o han tenido su peregrinación y su encuentro jubilar en Santiago, a la vera de la tumba del Apóstol, en compromiso de renovación de nuestras raíces cristianas.

Peregrinos ilustres

En el pasado Año Santo Compostelano 1999, el domingo, día 18 de julio, el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, acudía a la Catedral compostelana como peregrino tras recorrer a pie 25 kilómetros. Era hasta ahora uno de los últimos peregrinos más afamados e ilustres.

El Cid, Raimundo Lulio, Francisco de Asís, Brígida de Suecia, Domingo de Guzmán, Fernán González, el rey Jaime el Conquistador, Vicente Ferrer, los Reyes Católicos, Juan de Austria, Felipe II, Giuseppe Angelo Roncalli, antes de ser el Papa Juan XXIII, el actual Papa Juan Pablo II, en dos multitudinarias y emblemáticas ocasiones -en noviembre de 1982 y en agosto de 1989- forman parte de este elenco de ilustres y hasta santos peregrinos... Y es que, como ya escribiera Dante en el final del Medievo, "peregrinos sólo los de Santiago".

Los dos viajes del Papa Juan Pablo II a Santiago de Compostela, y de una manera muy particular, su visita en agosto de 1989 en el marco de la Jornada mundial de la juventud, que atrajo a cerca de medio millón de jóvenes de todo el mundo, han sido, sin duda, uno de los factores que más han contribuido al actual momento de pujanza -hasta desborda- de las peregrinaciones jacobeas. En el emblemático Monte del Gozo, a cinco kilómetros de la Catedral compostelana, un hermoso monumento recuerda al Papa Juan Pablo II peregrino jacobeo.
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ayga127
 
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor licha mera » Mar Oct 23, 2012 12:22 am

Hoy hemos celebrado el día de la memoria del Beato Juan Pablo II.
Oración del Papa ante la tumba del apostol

Heme aquí, de nuevo, junto a tu sepulcro
al que me acerco hoy,
peregrino de todos los caminos del mundo,
para honrar tu memoria e implorar tu protección.

Vengo de la Roma luminosa y perenne,
hasta ti que te hiciste romero tras las huellas de Cristo
y trajiste su nombre y su voz
hasta este confín del universo.

Vengo de la cercanía de Pedro,
y, como Sucesor suyo, te traigo,
a ti que eres con él columna de la Iglesia,
el abrazo fraterno que viene de los siglos
y el canto que resuena firme y apostólico en la catolicidad.

Viene conmigo, Señor Santiago, una inmensa riada juvenil
nacida en las fuentes de todos los países de la tierra.
Aquí la tienes, unida y remansada ahora en tu presencia,
ansiosa de refrescar su fe en el ejemplo vibrante de tu vida.

Venimos hasta estos benditos umbrales en animosa peregrinación.
Venimos inmersos en este copioso tropel
que desde la entraña de los siglos
ha venido trayendo a las gentes hasta esta Compostela
donde tú eres peregrino y hospedero, apóstol y patrón.

Y venimos hoy a tu vera porque vamos juntos de camino.
Caminamos hacia el final de un milenio
que queremos sellar con el sello de Cristo.
Caminamos, más allá, hacia el arranque de un milenio nuevo
que queremos abrir en el nombre de Dios.

Señor Santiago,
necesitamos para nuestra peregrinación
de tu ardor y de tu intrepidez.
Por eso, venimos a pedírtelos
hasta este “finisterrae” de tus andanzas apostólicas.

Enséñanos, Apóstol y amigo del Señor,
el CAMINO que conduce hacia Él.
Ábrenos, predicador de las Españas,
a la VERDAD que aprendiste de los labios del Maestro.
Danos, testigo del Evangelio,
la fuerza de amar siempre la VIDA.

Ponte tú, Patrón de los peregrinos,
al frente de nuestra peregrinación cristiana y juvenil.
Y que así como los pueblos caminaron antaño hasta ti,
peregrines tú con nosotros al encuentro de todos los pueblos.

Contigo, Santiago Apóstol y Peregrino,
queremos enseñar a las gentes de Europa y del mundo
que Cristo es –hoy y siempre–
el CAMINO, la VERDAD y la VIDA.

-.-

ORACIÓN DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II
ANTE LA TUMBA DEL APÓSTOL SANTIAGO
Sábado 19 de agosto de 1989



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licha mera
 
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Mar Oct 23, 2012 8:21 pm

La Orden de Cluny

La Orden religiosa de San Benito, pertenece a la Iglesia Católica Romana, dedicada a la contemplación, fundada por Benito de Nursia, que sigue la Regla dictada por éste a principios del Siglo VI para la Abadía de Montecassino. San Benito contribuyó a la evangelización cristiana de Europa, y es patrón de Europa. La Orden está extendida por todo el mundo, con monasterios masculinos y femeninos.

Siguiendo su ejemplo e inspiración, diversos fundadores de órdenes religiosas han basado la normativa de sus monasterios en la Regla dejada por San Benito, cuyo principio fundamental es "Ora et labora = Oración y Trabajo."

La Orden Benedictina ha sufrido numerosas reformas, debido a la eventual decadencia de la disciplina en el interior de los monasterios. La primera reforma importante fue por Odón de Cluny en el Siglo X; llamada cluniacense que proveniente de Cluny, Francia donde se fundó el primer monasterio de esta reforma, en el que Odón fue el segundo abad. Llegó a tener un gran influjo, en la Edad Media prácticamente todos los monasterios benedictinos estaban bajo el dominio de Cluny.

San Odón de Cluny, nacido en 878 o 879 en el Maine y murio el 18 de noviembre de 942, santo de la Iglesia Católica Romana, era un religioso francés de la Edad Media, que llegó a ser en 920 el tercer abad de Aurillac y de 926 a 942 el segundo abad de Cluny donde sucedió a Bernón. Promulgó varias reformas en el sistema de Monasterios de Cluny en Italia y Francia.
Imagen
Monjes cluniacienses, arriba a la izquierda y monjes cistercienses, abajo a la derecha.

El Abad de Cluny fue el sucesor de Bernón que en su testamento decidió que es el se hiciera cargo de la Orden de Cluny, como segundo abad de Cluny, toma posesión a su muerte en 926 o 927. La abadía entonces sólo tenía 12 monjes, pequeñas propiedades y estaba todavía construyéndose. Es probable que el autor del acta fundacional de Cluny, expedido en Bourges, anterior a su llegada a la abadía fuese Odón ya que se le conocía su conocimiento y competencia en el derecho canónico y está firmado por Oddo Levita, Clérigo Odón.

En 931 consigue por privilegio del Papa Juan XI, que la Abadía de Cluny tenga la misma inmunidad que la Abadía de Saint-Géraud d'Aurillac. Encargado de la orden que depende directamente de la Santa Sede le es permitido dirigir y unir todos los monasterios que le quieran confiar los abades laicos y acoger en Cluny a monjes benedictinos pertenecientes a comunidades todavía no reformadas. El mayor número de monasterios reformados, sin embargo, se mantuvo independiente y se convirtieron en varios centros de reforma. Actuó fundamentalmente en la reforma de monasterios en Aquitania, Francia, e Italia. Entre 936 y 942 visitó Italia en varias ocasiones, como consejeros de los Pontífices: León VII y Esteban VIII. Fundó en Roma el monasterio de Nuestra Señora en el Aventino y reformó varios conventos, el de Subiaco y Monte Cassino. Fue encomendado en varias ocasiones a importantes misiones políticas; como lograr la paz entre Hugo de Arlés y Alberic II de Espoleto.

Odón se convirtió en el gran reformador de Cluny, que se convirtió en el modelo de vida monástica durante más de un siglo y fue ejemplode piedad en la vida cotidiana en Europa.

Construye una iglesia Saint-Pierre-le-Vieux, dedicada a San Pedro; una biblioteca, en la Abadía, una escuela y consigue el derecho a acuñar moneda.

Su reputación de santidad atrae a numerosos monjes a la abadía y ermitaños en los alrededores. Es llamado para reformar otros monasterios, entre los que se encuentran San Pablo Extramuros en Roma y San Agustín en Pavía.
De la misma forma que Bernón lo había escogido para sucederle, Odón nombra como su sucesor a Aimar de Cluny.
San Odón es el primero que reúne manuscritos en la biblioteca de Cluny trayendo libros provenientes de San Martín de Tours.

Entre sus escritos se encuentran:

• Collationes=Conferencias, tres libros de ensayos de moral sobre las virtudes y los males de su tiempo y sus remedios y su meditación espiritual, teniendo como modelo una obra del monje y teólogo Juan Casiano. Fueron muy estimadas en la Edad Media.
• Occupatio, un largo poema épico sobre la Redención.
• De vita sancti Gerardi, sobre la vida de San Gerardo de Aurillac que lo presenta como un guerrero que lucha únicamente por la paz, rehúye derramar sangre, va a misa regularmente y es un modelo de humildad, sobriedad y otras virtudes. La vida de Gerardo, militar y de santidad, es una de las primeras descripciones de un santo escritas en lenguaje accesible para el gran público en la literatura medieval.
• Epítomes, resúmenes de otras obras religiosas.
• Sermones, donde insiste en la autoridad de la jerarquía eclesiástica y en la castidad.
• Translatio, una historia del traslado del cuerpo de san Martín de Tours en Borgoña, ceremonia importante en la época.


Escribió varias obras en las que fue el primero en nombrar las notas musicales con letras: A para la, B para el si, utilización que se ha mantenido en los países germánicos y anglosajones, y clasifica las melodías y sonidos.
Se le atribuye a Odón , Eiusdem Oddonis, año 900, la primera referencia escrita del organistrum acerca de su construcción: Quomodo organistrum construatur , cómo construir un organistrum. Se describe cómo ubicar las teclas a lo largo del mástil para lograr una escala musical completa. El Diálogo sobre la música y, a veces, la Musica Enchiriadis, ambas obras dedicadas a la teoría de la música. Como compositor su producción musical incluye doce antífonas corales en honor a San Martín de Tours.

Como se comenta nace la Orden de Clony con la abadía de Cluny. El 11 de septiembre de 910 D.C. surge, dentro de la Iglesia Católica, la voluntad de reformar las órdenes monásticas. Esta restauración se produjo tomando como base la Regla de Benito de Nursia, un reglamento que rige la vida de los monjes detallando cómo debe ser su vida. Esta regla alcanza un importante desarrollo gracias a la intervención de San Benito de Aniane, pero está limitada por las tradiciones propias de las abadías, y por la rutina de su aplicación. En este proceso, la Abadía de Cluny decide imponerse agrupando un gran número de conventos y convirtiéndose en la orden más importante de la Edad Media, con monasterios por toda Europa.

Guillermo I, duque de Aquitania, donó la villa de Cluny al papado para que fundara en ella un monasterio con doce monjes. El monasterio se situó en Mâconnais, en Saona y Loira. La donación hecha por Guillermo I no es gratuita, pretende obtener la protección y la garantía de la Santa Sede dado que su poder era muy escaso. Guillermo el Piadoso intentó evitar su control por los laicos. En la Carta de fundación de la abadía se establece la libre elección del abad por parte de los monjes, un punto de suma importancia en la orden benedictina. La Carta condena gravemente a los que transgredan este artículo. La donación de Cluny no es la única. En esta época, numerosos dominios son legados al papado, como Vézelay. El prestigio de los pontífices del Siglo X es relevante. La reforma monástica es apoyada por el Monasterio de San Martín d’Autun y el de Fleury-sur-Loire. En el 914, se funda el monasterio de Brogne convirtiéndose en un centro de gran influencia junto con su fundador Gérard.

Guillermo el Piadoso nombró al abad Bernón, hombre importante de la reforma, como abad de Baume. Bernón estableció la observancia de la regla de Benito de Nursia, reformada por Benito de Aniane, respetando, no obstante, las directrices de los monasterios. Bernon murió en 926 tras una vida dedicada a la expansión de la regla por numerosos monasterios.

Le sucedió el abad Odón. Era compañero de viaje de Bernón y también de su compañera Isabel del Arco, próximo a las concepciones de su predecesor. San Odón viajó de convento en convento para enseñar la reforma. Algunos se negaron a admitirle como abad, adoptando al de Cluny. La influencia de Cluny va aumentando, pero carece de organización. El monasterio obtiene el derecho de acuñar moneda, se abren escuelas y una biblioteca. A la muerte de Odón, en 942, el prestigio de Cluny es ya muy importante. Le sucede Aimar, prosiguiendo su obra, pero en 948 queda ciego y nombra como coadjutor a Mayolo, que acaba dirigiendo Cluny desde 954 hasta 994. Proveniente de una rica e importante familia de señores de Válenosle, Mayolo utiliza toda la experiencia adquirida para gestionar y administrar la gran pujanza de Cluny.

La Regla Clunisienne o Cluniacense, es adoptada por otros monasterios, que forman, junto con Cluny, un verdadero imperio monástico de prioratos autónomos pero sometidos al gobierno común del abad de Cluny. El debilitamiento de la reforma en Alemania y la Lorena, fortalecieron la situación de Cluny durante el monaquismo. La orden se apoyaba en la alta aristocracia, el emperador, el rey de Borgoña, los condes y los obispos. Se fundan nuevos monasterios cluniacienses, y se reconvierten otros al aceptar la disciplina cluniacense. La Orden de Cluny está presente en el Jura, el Delfinado, la Provenza, el valle del Ródano, el sur de Borgoña, y el Borbonesado. Mantiene una treintena de conventos muy dinámicos.

Tras la gran expansión realizada en el Siglo X, la Orden continuó desarrollándose durante el Siglo XI y la primera mitad del Siglo XII, ganando en organización al aplicar unos reglamentos muy precisos.

En 994, Odilón es nombrado abad de Cluny y dirige el monasterio durante 55 años. Hijo de los señores de Mercoeur, mantiene relaciones con los personajes más ilustres de su tiempo y aprovecha las oportunidades que se le ofrecen a la Orden. Pero en una época marcada por el desmoronamiento de las estructuras carolingias y el desmantelamiento laico, no puede contar con la protección de la alta aristocracia y se alía con los señores, la fuerza preponderante en el año mil. Trata de apaciguar la violencia de éstos, apoyándose en la Tregua de Dios. Ayuda a los caballeros y recurre a los servicios espirituales de sus monjes para que favorezcan a sus familias, y se encarga de afirmar la vocación (a veces forzada) de los jóvenes hidalgos. La política de Cluny a favor de la asociación y creación de grandes conventos, disminuye, en tanto que los pequeños van creciendo. Sin embargo siguen controlados, bien por el propio Odilón, bien por la mediación de los grandes abades. Cuando muere Odilón, se cuenta con 70 conventos, y Cluny se asocia con pujantes abadías, que mantienen, en ocasiones, su autonomía.

En 1049 Hugo de Semur es nombrado abad. Siguiendo las directrices de Odilón, continúa ampliando el poder de Cluny. Es un borgoñón procedente de Semur-en-Brionnais. Posee una gran elocuencia y un gran sentido político. Concluye la integración con el Feudalismo que acaba de nacer. Pequeños conventos van creándose todavía. El principio hierático va flexibilizándose hacia 1075, cuando Cluny acepta en la orden abadías de otras órdenes, diferentes a la benedictina, como Vézelay, que se hallan dispuestas a ingresar en la Orden sin tener que renunciar a su rango para convertirse en prioratos. Durante su abadiato se incorporaron a Cluny grandes abadías, como las de Moissac (Sur-Oeste), Lézat (Ariège), Figeac (Quercy). La Orden se extendió por España, Italia e Inglaterra, contando con 10.000 monjes.

El abad Hugo tuvo una importantísima intervención en la Querella de las Investiduras que enfrentó al papado con el emperador germánico.

En 1109, tras un mandato de pocas semanas, Pons de Melgueil es nombrado nuevo abad. Un meridional hábil pero muy intransigente. Intervino activamente al final de la Querella de las Investiduras, y prosiguió con la idea de engrandecer la Orden. A tal fin, inicia la construcción de Cluny III, una abadía gigantesca que acabaría con todas las donaciones y compromisos adquiridos provenientes del Reino de León y Castilla. Empiezan las primeras dificultades económicas de la Orden que generan una protesta contra el abad. Las críticas se hacen patentes mediante la inclinación hacia otra orden monástica llamada Cisterciense, fundada en 1098.

En el Siglo XII, la Orden de Cluny, cuenta con dos mil prioratos, algunos de ellos considerados como los más grandes monasterios de la época: La Charité-sur-Loire, Souviny, Saint-Martin-des-Champs, cercano a París. Si la mayoría de los monasterios pasan a ser simples prioratos, un reducido número de ellos, conserva, sin embargo, su rango de abadía, aceptando, no obstante, la disciplina común y la autoridad del abad de Cluny.

Directamente sometida a la Santa Sede, Cluny es, en el Siglo XI, el instrumento más eficaz en la consecución de la paz y en la reforma gregoriana. Muchos Papas y legados pontificios procedían de Cluny. La red de Cluny difunde los principios de la reforma contra los vicios de la Iglesia ligada a los estados feudales del mundo laico: simonía, nicolaísmo. Acusada por su enriquecimiento y un poder temporal excesivo, la orden de Cluny pierde su influencia espiritual a finales del siglo XI y principios del siglo XII, cuando eclosionan nuevas órdenes inspiradas en un idealismo de pobreza y austeridad: Cister, Prémontrés, la Chartreuse, Camaldoli.

San Bernardo sostiene una áspera disputa con Pedro el Venerable defendiendo el ideal cisterciense frente a los ideales de Cluny, uno de los principales focos de la vida intelectual y artística de Occidente.

Odón escribe la Historia Sagrada en verso y elabora una moral práctica. Los sermones de Odilón serán durante mucho tiempo modelos de una elocuencia elegante y concisa. Abbón de Fleury definió los equilibrios del poder político. Pedro el Venerable indujo a los cristianos a conocer el Corán y recurrir con frecuencia a las traducciones del árabe. Cluny fue el origen de muchos teólogos, moralistas, poetas e historiadores.

La arquitectura es otra muestra de la pujanza y el poder de Cluny. A una iglesia contemporánea de la fundación le sucede la abadía de Bernón, después las de Aymard y Maïeul, llamado San Pedro el Viejo, cuyo plano característico, el coro y sus colaterales es, más o menos, reproducido en casi todas las iglesias monásticas. El mismo se encuentra en San Pedro el Viejo, en Borgoña, Alemania y Suiza.

De la Orden de San Benito Abad, no solamente se funda la Orden de Cluny, tambien nacen: los monjes Cistercienses, Casinense, Inglesa, Hungara, Suiza, Austriaca, Silverina, Olandesa, Olivetana, Solesmense... todas con el reglamento monastico.
"No anteponer nada al amor de Dios"

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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor 16769 » Mié Oct 24, 2012 5:23 pm

Buen Día. Aquí dejo la tarea a la lección No.4. Gracias.

LUTERO

Martín Lutero (10 de noviembre de 1483 – 18 de febrero de 1546), nacido en Eisleben, Sacro Imperio Romano Germánico (actual Alemania) como Martin Luder,1 después cambiado a Martin Luther, como es conocido en alemán, fue un teólogo, fraile católico agustino y reformador religioso alemán, en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante. Inauguró la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo e influyó en las demás tradiciones protestantes. Su exhortación para que la Iglesia regresara a las enseñanzas originales de las Antiguas Iglesias Orientales (o Iglesias Ortodoxas Orientales) y la Biblia impulsó la transformación del cristianismo y provocó la Contrarreforma, como se conoce a la reacción de la Iglesia Católica Romana frente a la Reforma protestante. Sus contribuciones a la civilización occidental fueron más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora el 13 de junio de 1525 inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.


La Casa de Lutero, donde vivió entre los 14 y 17 años mientras asistía a una escuela privada en Eisenach.
Hijo de Hans y Margarette Lutero, Martín nació el 10 de noviembre de 1483 en Eisleben (Alemania) y fue bautizado el día que se celebraba la festividad de San Martín de Tours. En 1484 su familia se trasladó a Mansfeld, donde su padre dirigía varias minas de cobre. Habiéndose criado en un medio campesino, Hans Lutero ansiaba que su hijo llegara a ser funcionario civil para darle más honores a la familia. Con este fin, envió al joven Martín a varias escuelas en Mansfeld, Magdeburgo y Eisenach.
Lutero surgió del seno de la pobreza. Sus primeros años transcurrieron en el humilde hogar de un aldeano de Alemania, que con su oficio de minero ganara los medios necesarios para educar al niño. Quería que ese hijo fuese abogado. El padre de Lutero era hombre de robusta y activa inteligencia y de gran fuerza de carácter, honrado, resuelto y franco. Era fiel a las convicciones que le señalaban su deber, sin cuidarse de las consecuencias. Su propio sentido común le hacía mirar con desconfianza el sistema monástico. Le disgustó mucho ver que Lutero, sin su consentimiento, entrara en un monasterio, y pasaron dos años antes que el padre se reconciliara con el hijo, y aún así no cambió de opinión.
Los padres de Lutero velaban con gran esmero por la educación y el gobierno de sus hijos. Procuraban instruirlos en el conocimiento de Dios y en la práctica de las virtudes cristianas. Muchas veces oía el hijo las oraciones que su padre dirigía al Cielo para pedir que Martín tuviera siempre presente el nombre del Señor y contribuyese un día a propagar la verdad. Los padres no desperdiciaban los medios que su trabajo podía proporcionarles, para dedicarse a la cultura moral e intelectual. Hacían esfuerzos sinceros y perseverantes para preparar a sus hijos para una vida piadosa y útil. Siendo siempre firmes y fieles en sus propósitos y obrando a impulsos de su sólido carácter, eran a veces demasiado severos; pero el reformador mismo, si bien reconoció que se habían equivocado en algunos respectos, no dejó de encontrar en su disciplina más cosas dignas de aprobación que de censura.
En la escuela a la cual le enviaran en su tierna edad, Lutero fue tratado con aspereza y hasta con dureza. Tanta era la pobreza de sus padres que al salir de su casa para la escuela de un pueblo cercano, se vio obligado por algún tiempo a ganar su sustento cantando de puerta en puerta y padeciendo hambre con mucha frecuencia. Mas a pesar de tantos motivos de desaliento, Lutero siguió resueltamente adelante, puesta la vista en un dechado elevado de moral y de cultura intelectual que le cautivaba el alma. Tenía sed de saber, y el carácter serio y práctico de su genio le hacía desear lo sólido y provechoso más bien que lo vistoso y superficial.
En 1501, a los 18 años, Lutero ingresó en la Universidad de Erfurt, donde tocaba el laúd y recibió el apodo de El filósofo.
Cuando a la edad de dieciocho años ingresó en la universidad de Erfurt, su situación era más favorable y se le ofrecían perspectivas más brillantes que las que había tenido en años anteriores. Sus padres podían entonces mantenerle más desahogadamente merced a la pequeña hacienda que habían logrado con su laboriosidad y sus economías. Y la influencia de amigos juiciosos había borrado un tanto el sedimento de tristeza que dejara en su carácter su primera educación. Se dedicó a estudiar los mejores autores, atesorando con diligencia sus maduras reflexiones y haciendo suyo el tesoro de conocimientos de los sabios. Aún bajo la dura disciplina de sus primeros maestros, dio señales de distinción; y ahora, rodeado de influencias más favorables, vio desarrollarse rápidamente su talento. Por su buena memoria, su activa imaginación, sus sólidas facultades de raciocinio y su incansable consagración al estudio vino a quedar pronto al frente de sus condiscípulos. La disciplina intelectual maduró su entendimiento y la actividad mental despertó una aguda percepción que le preparó convenientemente para los conflictos de la vida.
Lutero recibió el grado de bachiller en 1502 y una maestría en 1505, como el segundo de 17 candidatos.2 Siguiendo los deseos de su padre, se inscribió en la Facultad de Derecho de esta universidad. Pero todo cambió durante una tormenta eléctrica en 1505. Un rayo cayó cerca de él mientras se encontraba de regreso de una visita a la casa de sus padres. Aterrorizado, gritó: «¡Ayuda Santa Ana! ¡Me haré monje!». Salió con vida y abandonó la carrera de Derecho, vendió sus libros con excepción de los de Virgilio y entró en el monasterio agustino de Erfurt el 17 de julio de 1505.3
Su vida monástica y académica


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El joven Lutero se dedicó por completo a la vida del monasterio, empeñándose en realizar buenas obras con el fin de complacer a Dios y servir a otros mediante la oración por sus almas.Su vida se complicó cuando se dedicó con mucha intensidad al ayuno, a las flagelaciones, a largas horas en oración, al peregrinaje y a la confesión constante. Cuanto más intentaba agradar a Dios, más se daba cuenta de sus pecados.4
Johann von Staupitz, el superior de Lutero, concluyó que el joven necesitaba más trabajo para distraerse de su excesiva reflexión, y ordenó al monje que comenzara una carrera académica.
Un sincero deseo de librarse del pecado y de reconciliarse con Dios le indujo al fin a entrar en un claustro para consagrarse a la vida monástica. Allí se le obligó a desempeñar los trabajos más humillantes y a pedir limosnas de casa en casa. Se hallaba en la edad en que más se apetecen el aprecio y el respeto de todos, y por consiguiente aquellas viles ocupaciones le mortificaban y ofendían sus sentimientos naturales; pero todo lo sobrellevaba con paciencia, creyendo que lo necesitaba por causa de sus pecados.
Dedicaba al estudio todo el tiempo que le dejaban libre sus ocupaciones de cada día y aún robaba al sueño y a sus escasas comidas el tiempo que hubiera tenido que darles. Sobre todo se deleitaba en el estudio de la Palabra de Dios. Había encontrado una Biblia encadenada en el muro del convento, y allá iba con frecuencia a escudriñarla. A medida que se iba convenciendo más y más de su condición de pecador, procuraba por medio de sus obras obtener perdón y paz. Observaba una vida llena de mortificaciones, procurando dominar por medio de ayunos y vigilias y de castigos corporales sus inclinaciones naturales, de las cuales la vida monástica no le había librado. No rehuía sacrificio alguno con tal de llegar a poseer un corazón limpio que mereciese la aprobación de Dios. "Verdaderamente -decía él más tarde- yo fui un fraile piadoso y seguí con mayor severidad de la que puedo expresar las reglas de mi orden. . . . Si algún fraile hubiera podido entrar en el cielo por sus obras monacales, no hay duda que yo hubiera entrado. Si hubiera durado mucho tiempo aquella rigidez, me hubiera hecho morir a fuerza de austeridades." A consecuencia de esta dolorosa disciplina perdió sus fuerzas y sufrió convulsiones y desmayos de los que jamás pudo reponerse enteramente. Pero a pesar de todos sus esfuerzos, su alma agobiada no hallaba alivio, y al fin fue casi arrastrado a la desesperación.
Cuando Lutero creía que todo estaba perdido, Dios le deparó un amigo que le ayudó. El piadoso Staupitz le expuso la Palabra de Dios y le indujo a apartar la mirada de sí mismo, a dejar de contemplar un castigo venidero infinito por haber violado la ley de Dios, y a acudir a Jesús, el Salvador que le perdonaba sus pecados. "En lugar de martirizarte por tus faltas, échate en los brazos del Redentor. Confía en él, en la justicia de su vida, en la expiación de su muerte. . . . Escucha al Hijo de Dios, que se hizo hombre para asegurarte el favor divino." "¡Ama a quien primero te amó!"-
En 1507 Lutero fue ordenado sacerdote, y en 1508 comenzó a enseñar Teología en la Universidad de Wittenberg. Lutero recibió su grado de bachiller en Estudios Bíblicos el 9 de marzo de 1508.
Las palabras de su amigo hicieron honda impresión en el ánimo de Lutero. Fue ordenado sacerdote y se le llamó del claustro a una cátedra de la universidad de Wittenberg. Allí se dedicó al estudio de las Santas Escrituras en las lenguas originales. Comenzó a dar conferencias sobre la Biblia, y de este modo, el libro de los Salmos, los Evangelios y las epístolas fueron abiertos al entendimiento de multitudes de oyentes que escuchaban aquellas enseñanzas con verdadero deleite. Staupitz, su amigo y superior, le instaba a que ocupara el púlpito y predicase la Palabra de Dios. Lutero vacilaba, sintiéndose indigno de hablar al pueblo en lugar de Cristo. Sólo después de larga lucha consigo mismo se rindió a las súplicas de sus amigos. Era ya poderoso en las Sagradas Escrituras. Dos años después realizó una visita a Roma, que lejos de redituarle espiritualmente, le causó una gran decepción al percatarse del estado vano y mundano en el cual había caído la curia romana.
Emprendió el viaje a pie, hospedándose en los conventos que hallaba en su camino. En uno de ellos, en Italia, quedó maravillado de la magnificencia, la riqueza y el lujo que se presentaron a su vista. Dotados de bienes propios de príncipes, vivían los monjes en espléndidas mansiones, se ataviaban con los trajes más ricos y preciosos y se regalaban en suntuosa mesa. Consideró Lutero todo aquello que tanto contrastaba con la vida de abnegación y de privaciones que el llevaba, y se quedó perplejo.
Finalmente vislumbró en lontananza la ciudad de las siete colinas. Con profunda emoción, cayó de rodillas y, levantando las manos hacia el cielo, exclamó: "¡Salve Roma santa!". Entró en la ciudad, visitó las iglesias, prestó oídos a las maravillosas narraciones de los sacerdotes y de los monjes y cumplió con todas las ceremonias de ordenanza. Por todas partes veía escenas que le llenaban de extrañeza y horror. Notó que había iniquidad entre todas las clases del clero. Oyó a los sacerdotes contar chistes indecentes y se escandalizó de la espantosa profanación de que hacían gala los prelados aún en el acto de decir misa. Al mezclarse con los monjes y con el pueblo descubrió en ellos una vida de disipación y lascivia. Doquiera volviera la cara, tropezaba con libertinaje y corrupción en vez de santidad. "Sin verlo -escribió él, -no se podría creer que en Roma se cometan pecados y acciones infames; y por lo mismo acostumbran decir: Si hay un infierno, no puede estar en otra parte que debajo de Roma; y de este abismo salen todos los pecados.

Después de su regreso de Roma, recibió Lutero en la universidad de Wittenberg el grado de doctor en teología. Tenía pues mayor libertad que antes para consagrarse a las Santas Escrituras, que tanto amaba. Había formulado el voto solemne de estudiar cuidadosamente y de predicar con toda fidelidad y por toda la vida la Palabra de Dios, y no los dichos ni las doctrinas de los papas. Ya no sería en lo sucesivo un mero monje, o profesor, sino el heraldo autorizado de la Biblia. Conflicto de los Siglos pág 135, Elena G. de White.
El 21 de octubre de 1512 fue "recibido en el Senado de la Facultad de Teología", dándole el título de Doctor en Biblia. En 1515 fue nombrado vicario de su orden, quedando bajo su cargo once monasterios.
Durante esta época estudió el griego y el hebreo para profundizar en el significado y los matices de las palabras utilizadas en las Escrituras, conocimientos que luego utilizaría para la traducción de la Biblia judía .

Las ansias de obtener grados académicos llevaron a Martín Lutero a estudiar las Escrituras en profundidad. Influido por la vocación humanista de ir ad fontes («a las fuentes»), se sumergió en el estudio de la Biblia y de la Iglesia primitiva. Debido a esto, términos como la penitencia y la probidad tomaron un nuevo significado para Lutero, convencido ahora de que la Iglesia había perdido la visión de varias verdades centrales que el cristianismo enseñaba en las Escrituras, siendo una de las más importantes de ellas la doctrina de la justificación sólo por la fe. Lutero empezó a enseñar que la salvación es un regalo exclusivamente de Dios, dado por la gracia a través de Cristo y recibido solamente por la fe.
Más tarde, Lutero definió y reintrodujo el principio de la distinción propia entre la Ley de Moisés y los Evangelios que reforzaban su teología de la gracia. Como consecuencia, Lutero creía que su principio de interpretación era un punto inicial esencial en el estudio de las Escrituras. Notó que la falta de claridad al distinguir la Ley Mosaica de los Evangelios era la causa de la incorrecta comprensión del Evangelio de Jesús en la Iglesia de su época, institución a la que responsabilizaba de haber creado y fomentado muchos errores teológicos fundamentales.

Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero sirvió como predicador y confesor en la iglesia de Santa María de la ciudad. También predicaba habitualmente en la iglesia del palacio, llamada también "de todos los santos", debido a que tenía una colección de reliquias donde había sido establecida una fundación por Federico III de Sajonia. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos de ofrecer indulgencias a los feligreses.
Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier persona podía comprar una indulgencia, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio. El fraile dominico Johann Tetzel había sido reclutado para viajar por los territorios episcopales de Alberto de Brandeburgo (arzobispo de Maguncia) vendiendo indulgencias. Con el dinero obtenido por dicho medio, se esperaba financiar la edificación de la basílica de San Pedro en Roma, Italia, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.
Lutero vio este tráfico de indulgencias no solo como un abuso de poder, sino como una mentira, que, no teniendo base en las Escrituras, podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la mentira de las indulgencias, dejando de lado la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. Pero su enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de octubre de 1517 fueron clavadas las 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del Papa para conceder indulgencias.
Las 95 tesis de Martín Lutero8 fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda Alemania y, pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de la Historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución más sencilla y amplia de cualquier documento.


Después de hacer caso omiso a Lutero diciendo que era un "borracho alemán quien escribió las tesis" y afirmando que "cuando esté sobrio, cambiará de parecer", el Papa León X ordenó en 1518 al profesor dominico de teología Silvestre Mazzolini investigar el tema. Éste denunció que Lutero se oponía de manera implícita a la autoridad del Sumo Pontífice, al mostrar desacuerdo con una de sus bulas, por lo que declaró a Lutero hereje y escribió una refutación académica de sus tesis. En ella mantuvo la autoridad papal sobre la Iglesia y condenó cada "desviación" como una apostasía. Lutero replicó de igual manera y se desarrolló una controversia.
Mientras tanto, Lutero tomó parte en la convención agustina en Heidelberg, donde presentó una tesis sobre la esclavitud del hombre al pecado y la gracia divina. En el curso de la controversia por las indulgencias, el debate se elevó hasta el punto de dudar del poder absoluto y de la autoridad del Papa, debido a que las doctrinas de "Tesorería de la Iglesia" y la "Tesorería de los Méritos", que servían para reforzar la doctrina y práctica de las indulgencias, se basaban en la bula Unigenitus (1343) del Papa Clemente VI. En vista de su oposición a esa doctrina, Lutero fue calificado de hereje, y el Papa, decidido a suprimir sus puntos de vista, ordenó llamarlo a Roma, viaje que no se realizó por problemas políticos.
Lutero, que antes profesaba obediencia implícita a la Iglesia, negaba ahora abiertamente la autoridad papal y apelaba a que se efectuara un concilio. También declaraba que el papado no formaba parte de la inmutable esencia de la Iglesia original.
Deseando mantenerse en términos amistosos con el protector de Lutero, Federico el Sabio, el Papa realizó un intento final de alcanzar una solución pacífica al conflicto. Una conferencia con el chambelán papal Karl von Miltitz en Altenburgo, en enero de 1519, llevó a Lutero a decidir guardar silencio en tanto así lo hicieran sus oponentes, escribir una humilde carta al Papa y componer un tratado demostrando sus respetos a la Iglesia católica. La carta escrita nunca fue enviada, debido a que no contenía retractación alguna. En el tratado que compuso más tarde, Lutero negó cualquier efecto de las indulgencias en el Purgatorio.
Cuando Johann Eck retó a Carlstadt, un colega de Lutero, a un debate en Leipzig, Lutero se unió a este debate (27 de junio–18 de julio de 1519), en el curso del cual negó el derecho divino del solio papal y la autoridad de poseer el "poder de las llaves", que según él había sido otorgado a la Iglesia (como congregación de fe). Negó que la pertenencia a la Iglesia católica occidental bajo la autoridad del Papa fuera necesaria para la salvación, manteniendo la validez de la Iglesia Ortodoxa de Oriente. Después del debate, Johann Eck aseguró que había forzado a Lutero a admitir la similitud de su propia doctrina con la de Jan Hus, quien había sido quemado en la hoguera.


Martín Lutero.
De esta forma, no había esperanzas de paz. Los escritos de Lutero circulaban ampliamente por Francia, Inglaterra e Italia en 1519, y los estudiantes se dirigían a Wittenberg para escuchar a Lutero, quien publicaba ahora sus comentarios sobre la Epístola a los gálatas y su Operationes in Psalmos (Trabajo en los Salmos).
Las controversias generadas por sus escritos llevaron a Lutero a desarrollar sus doctrinas más a fondo, y su "Sermón en el Sacramento Bendecido del Verdadero y Santo Cuerpo de Cristo, y sus Hermandades" extendió el significado de la eucaristía para el perdón de los pecados y el fortalecimiento de la fe en aquellos quienes la reciben, apoyando además a que se realizara un concilio para restituir la comunión.
El concepto luterano de "iglesia" fue desarrollado en su Von dem Papsttum zu Rom (En el Papado de Roma), una respuesta al ataque del franciscano Augustín von Alveld en Leipzig (junio de 1520); mientras que su Sermon von guten Werken (Sermón de Buenas Obras), publicado en la primavera de 1520, era contrario a la doctrina católica de las buenas obras y obras de supererogación (aquellas efectuadas por encima de los términos de la simple obligación), mantenía que las obras del creyente son verdaderamente buenas en cualquier llamado secular (o vocación) ordenado por Dios.
Los tratados de 1520
La Nobleza Alemana
La controversia en Leipzig (1519) hizo que Lutero tomara contacto con los humanistas, particularmente Melanchthon, Reuchlin y Erasmo de Rotterdam, y que mantuviera relaciones con el caballero Ulrich von Hutten, quien a su vez influyó al caballero Franz von Sickingen. Von Sickingen y Silvestre de Schauenburg querían mantener a Lutero bajo su protección, invitándolo a su fortaleza en la eventualidad de que no se sintiera seguro en Sajonia a causa de la proscripción papal.
Bajo estas circunstancias de crisis y confrontando a los nobles alemanes, Lutero redactó A la Nobleza Cristiana de la Nación Alemana (agosto de 1520), donde encomendó al laicado, como un sacerdote espiritual, la reforma requerida por Dios pero abandonada por el Papa y el clero. Por primera vez, Lutero se refirió públicamente al Papa como el Anticristo.10 Las reformas que Lutero proponía no sólo se referían a cuestiones doctrinales, sino también a abusos eclesiásticos: la disminución del número de cardenales y demandas de la corte papal; la abolición de los ingresos del Papa; el reconocimiento del gobierno secular; la renuncia del papado al poder temporal; la abolición de los interdictos y abusos relacionados con la excomunión; la abolición del peregrinaje dañino; la eliminación del excesivo número de días santos; la supresión de los conventos de monjas, de la mendicidad y de la suntuosidad; la reforma de las universidades; la abrogación del celibato del clero; la reunificación con los bohemios y una reforma general de la moral pública.
El Cautiverio Babilónico
Lutero escribió polémicas doctrinales en el Preludio en el Cautiverio Babilónico de la Iglesia, especialmente con respecto a los sacramentos.
En lo que se refiere a la eucaristía, apoyaba que se devolviera el cáliz al laicado; en la llamada cuestión del dogma de la transustanciación, afirmaba la presencia real del cuerpo y la sangre de Cristo en la eucaristía, pero rechazaba la enseñanza de que la eucaristía era el sacrificio ofrecido a Dios.
Con respecto al bautismo, enseñó que traía la justificación sólo si se combinaba con la fe salvadora en el receptor. Sin embargo, mantenía el principio de la salvación incluso para aquellos que más tarde cayeran y se reivindicasen.
Sobre la penitencia, afirmó que su esencia consiste en las palabras de la promesa de exculpación recibidas por la fe. Para él, sólo estos tres sacramentos podían ser considerados como tales, debido a su institución divina y a la promesa divina de salvación conectada con ellos. Estrictamente hablando, sólo el bautismo y la eucaristía son sacramentos, dado que sólo ellos tienen un "signo visible divinamente instituido": el agua en el bautismo y el pan y el vino en la eucaristía. Lutero negó en su documento que la confirmación, el matrimonio, la ordenación sacerdotal y la extrema unción fueran sacramentos.

La excomunión de Lutero
El Papa advirtió a Martín Lutero el 15 de junio de 1520, con la bula papal Exsurge Domine, de que se arriesgaba a la excomunión, a menos que en un plazo de sesenta días repudiara 41 puntos de su doctrina seleccionados de sus escritos. En octubre de 1520 Lutero envió su escrito En la Libertad de un Cristiano al Papa, añadiendo la frase significativa: "Yo no me someto a leyes al interpretar la palabra de Dios". Mientras tanto, se había rumoreado en agosto que Eck había llegado a Meissen con una prohibición papal, la cual se pronunció realmente el 21 de septiembre. Este último esfuerzo de Lutero por la paz fue seguido el 12 de diciembre por la quema de la bula, la cual tomaba efecto en un plazo de 120 días, y el decreto papal en Wittenberg, defendiéndose en su Warum des Papstes und seiner Jünger Bücher verbrannt sind y su Assertio omnium articulorum. El Papa León X excomulgó a Lutero el 3 de enero de 1521 mediante la bula Decet Romanum Pontificem.
La ejecución de la prohibición, sin embargo, fue evitada por la relación del Papa con Federico III de Sajonia y por el nuevo emperador Carlos V quien, viendo la actitud papal hacia él y la posición de la Dieta, encontró contraindicado apoyar las medidas contra Lutero. Este fue a Worms diciendo que "Iría allí aunque hubiese tantos demonios como tejas en los tejados".

Lutero fue llamado a renunciar o reafirmar su doctrina y le fue otorgado un salvoconducto para garantizar su seguridad.
Lutero se presentó ante la Dieta el 16 de abril. Johann Eck, un asistente del Arzobispo de Tréveris, presentó a Lutero una mesa llena de copias de sus escritos. Le preguntó a Lutero si los libros eran suyos y si todavía creía en lo que esas obras enseñaban. Lutero pidió un tiempo para pensar su respuesta, el cual le fue concedido. Lutero oró, consultó con sus amigos y mediadores y se presentó ante la Dieta al día siguiente. Cuando se trató el asunto en la Dieta, el consejero Eck le pidió a Lutero que respondiera explícitamente: "Lutero, ¿rechaza sus libros y los errores que en ellos se contiene?", a lo que Lutero respondió: "Que se me convenza mediante testimonios de la Escritura y claros argumentos de la razón —porque no le creo ni al Papa ni a los concilios, ya que está demostrado que a menudo han errado, contradiciéndose a sí mismos— por los textos de la Sagrada Escritura que he citado, estoy sometido a mi conciencia y ligado a la palabra de Dios. Por eso no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo en contra de la conciencia no es seguro ni saludable". De acuerdo con la tradición, Lutero entonces dijo estas palabras: "¡No puedo hacer otra cosa; esta es mi postura! ¡Que Dios me ayude!"12
En los siguientes días se hicieron conferencias privadas para determinar el destino de Lutero. Antes de que la decisión fuese tomada, Lutero abandonó Worms. Durante su regreso a Wittenberg desapareció.
El emperador redactó el Edicto de Worms el 25 de mayo de 1521, declarando a Martín Lutero prófugo y hereje, y prohibiendo sus obras.

Exilio en el castillo de Wartburg



Castillo de Wartburg en Eisenach.
La desaparición de Lutero durante el viaje de regreso de Wittenberg fue planeada. Federico el Sabio dispuso que una escolta enmascarada a caballo capturase a Lutero y lo llevase al castillo de Wartburg en Eisenach, donde permaneció cerca de un año. Le creció una amplia y brillante barba, tomó el atuendo de un caballero y se asignó el pseudónimo de Junker Jörg (Caballero Jorge). Durante este periodo de estadía forzada, Lutero trabajó a paso firme en la traducción del Nuevo Testamento.
La estancia de Lutero en Wartburg fue el comienzo de un periodo constructivo de su carrera como reformador. En su «desierto» o «Patmos» de Wartburg (como le llamaba en sus cartas), empezó a traducir la Biblia, imprimiéndose el Nuevo Testamento en septiembre de 1522. Además de otros escritos, preparó la primera parte de su guía para párrocos y su Von der Beichte (Sobre la confesión), en la que niega la confesión obligatoria y admite la sanidad de las confesiones privadas voluntarias. También escribió en contra del arzobispo Albrecht, a quien obligó a desistir de reiniciar la venta de indulgencias.
En sus ataques a Jacobus Latomus, avanzó en su visión de la relación entre la gracia y la ley, así como en la naturaleza comunicada por Cristo, distinguiendo el objetivo de la gracia de Dios para el pecador, quien, al creer, es justificado por Dios debido a la justicia de Cristo, de la gracia salvadora que mora dentro del hombre pecador. Al mismo tiempo puso énfasis en la insuficiencia del «principio de justificación», en la persistencia del pecado después del bautismo y en la inherencia del pecado en cada buena obra.


Martín Lutero predicando en el Castillo de Wartburg, cuadro de Hugo Vogel.
Lutero a menudo escribía cartas a sus amigos y aliados respondiendo o preguntándoles por sus puntos de vista o por consejos. Por ejemplo, Philipp Melanchthon le escribió preguntándole cómo responder a la acusación de que los reformistas renegaban del peregrinaje, del ayuno y de otras formas tradicionales de piedad. Lutero le respondió el 1 de agosto de 1521: «Si eres un predicador de la misericordia, no predicas una misericordia imaginaria, sino una verdadera. Si la misericordia es verdadera, debes padecer el pecado verdadero, no imaginario. Dios no salva a aquellos que son sólo pecadores imaginarios. Sé un pecador y deja que tus pecados sean fuertes, pero deja que tu confianza en Cristo sea más fuerte, y regocíjate en Cristo, quien es el vencedor sobre el pecado, la muerte y el mundo. Cometeremos pecados mientras estemos aquí, porque en esta vida no hay un lugar donde la justicia resida. Nosotros, sin embargo, dice Pedro (2ª Pedro 3:13), estamos buscando más allá un nuevo cielo y una nueva tierra donde reine la justicia».


Su habitación en el castillo de Wartburg, en Eisenach.
Mientras tanto, algunos sacerdotes sajones habían renunciado al voto del celibato, en tanto que otros atacaron la validez de los votos monásticos. Lutero en su De votis monasticis (Sobre los votos monásticos) aconsejó tener más cautela, aceptando en el fondo que los votos eran generalmente tomados «con la intención de la salvación o la búsqueda de justificación». Con la aprobación de Lutero en su De abroganda missa privata (Sobre la abrogación de la misa privada), pero en contra de la oposición firme de su prior, los agustinos de Wittenberg realizaron cambios en las formas de adoración y suprimieron las misas. Su violencia e intolerancia, sin embargo, desagradaron a Lutero, que a principios de diciembre pasó unos días entre ellos. Al regresar a Wartburg, escribió Eine treue Vermahnung... vor Aufruhr und Empörung (Una sincera amonestación por Martín Lutero a todos los cristianos para guardarse de la insurrección y rebelión). Aún así, Carlstadt y el ex-agustino Gabriel Zwilling demandaron en Wittenberg la abolición de la misa privada y de la comunión bajo las dos especies, así como la eliminación de las imágenes de las iglesias y la abrogación del magisterio.
Matrimonio y familia de Martín Lutero

Retrato de Catalina von Bora, esposa de Martín Lutero, por Lucas Cranach el Viejo. 1526. Wartburg-Stiftung, Eisenach, Alemania.
El 8 de abril de 1523, Lutero le escribe a Wenceslaus: "Ayer recibí a nueve monjas de su cautiverio en el convento de Nimbschen". Lutero había decidido ayudar a escapar a doce monjas del monasterio cisterciense en Nimbschen, cerca de Grimma en Sajonia, sacándolas del convento dentro de barriles. Tres de ellas se marcharon con sus parientes, mientras que las otras nueve fueron llevadas a Wittenberg. En este último grupo se encontraba Catalina de Bora. Entre mayo y junio de 1523 se pensó que la mujer se casaría con un estudiante de la Universidad de Wittenberg, Jerome Baumgartner, aunque probablemente su familia se lo negó. El Dr. Caspar Glatz era el siguiente pretendiente, pero Catalina no sentía "ni deseo ni amor" por él. Se supo que se quería casar con Lutero o con Nicolás von Amsdorf. Lutero sentía que no era un buen marido, ya que había sido excomulgado por el Papa y era perseguido por el Emperador. En mayo o a principios de junio de 1525 se conoció en el círculo íntimo de Lutero su intención de casarse con Catalina. Para evitar cualquier objeción por parte de sus amigos, actuó rápidamente: en la mañana del martes 13 de junio de 1525 se casó legalmente con Catalina, a quien afectuosamente llamaba "Katy". Ella se mudó a la casa de su marido, el antiguo monasterio agustino en Wittenberg, y comenzaron a vivir en familia. Los Lutero tuvieron tres hijos y tres hijas:
Johannes, nacido el 7 de junio de 1526, quien posteriormente estudiaría leyes y llegaría a ser funcionario de la corte, falleciendo en 1575.
Elizabeth, nacida el 10 de diciembre de 1527, murió prematuramente el 3 de agosto de 1528.
Magdalena, nacida el 5 de mayo de 1529, murió en los brazos de su padre el 20 de septiembre de 1542. Su muerte fue muy dura para Lutero y Catalina.
Martín, hijo, nacido el 9 de noviembre de 1531, estudió Teología pero nunca tuvo un llamado pastoral regular antes de su muerte en 1565.
Paul, nacido el 28 de enero de 1533, fue médico, padre de seis hijos y murió el 8 de marzo de 1593, continuando la línea masculina de la familia de Lutero mediante Juan Ernesto, que se extinguiría en 1759.
Margaretha, nacida el 17 de diciembre de 1534, casada con el noble prusiano George von Kunheim, pero falleció en 1570 a la edad de 36 años; es el único linaje de Lutero que se mantiene hasta la actualidad.

La Biblia alemana de Lutero


Cuando Lutero tradujo la Biblia al idioma alemán, la mayoría de la sociedad era analfabeta. La Iglesia tenía el control del conocimiento, sus miembros eran estudiosos y educados, en contraste con la sociedad analfabeta que adquiría sus conocimientos a través de la transmisión oral, la memorización y la repetición de los textos bíblicos. Lutero hizo posible el acceso al conocimiento, la información y la educación, desmitificando la Biblia con el fin de lograr la búsqueda de la verdad. Lutero facilitó la propagación del protestantismo, siendo la primera persona que imprimió un libro, - la Biblia alemana - la cual tradujo de un manuscrito sagrado a la lengua materna de esa nación. De esta forma le restó el poder a la Iglesia católica romana sobre el pueblo alemán, y precursó la reforma protestante, que ocurrió gracias a la impresión de la Biblia que Lutero había traducido. La intención de Lutero era que el pueblo tuviera acceso directo a la fuente sin la necesidad de intermediarios, haciendo posible la interpretación libre de los textos sagrados y la erradicación del analfabetismo en la sociedad alemana. La traducción de la Biblia la inició durante su estadía en el castillo de Wartburg en 1521. Estando escrita ésta en latín medieval, Lutero la tradujo al griego para posteriormente hacerlo al idioma alemán, con la ayuda de diccionarios en griego, latín, hebreo y alemán. Éste deseaba traducirla del griego al alemán, con la intención de revelar las escrituras con exactitud. Inicialmente sólo incluyó el Nuevo Testamento, ya que los textos originales del Antiguo Testamento no estaban escritos en latín o en griego. El Antiguo Testamento estaba escrito en caldeo-arameo (idioma que carece de vocales en el sistema escrito; compuesto por letras consonantes) y solamente los rabinos conocían qué letras se escribían. Lutero utilizó una edición griega del Nuevo Testamento que originalmente fue escrita en griego por Erasmo, texto que más tarde fue llamado Textus Receptus. Durante el proceso de traducción, Lutero visitó pueblos y mercados cercanos con la intención de investigar el dialecto común de la lengua alemana. Escuchaba a las personas hablar, para así poder transcribir en lenguaje coloquial. La traducción se publicó en septiembre de 1522, lo que causó gran conmoción en la iglesia católica romana. Lutero le dedicó la Biblia alemana a Federico El Sabio, a quien estimaba grandemente.
Lutero tenía una mala percepción de los libros de Ester, Hebreos, Santiago, Judas y del Apocalipsis. Llamaba a la epístola de Santiago una "epístola de paja", encontrando que era muy poco lo que apuntaba a Cristo y su obra salvadora. También tenía duras palabras para el Apocalipsis, del que decía que no podía "de ninguna forma detectar que el Espíritu Santo lo haya producido".Creía tener razones al cuestionar la apostolicidad de estos libros, debido a que la iglesia primitiva los catalogaba como antilegomena, lo que significaba que no eran aceptados sin reservas, al contrario que los canónicos. Aún así Lutero no los eliminó de su edición de las Escrituras. Lutero incluyó como apócrifos aquellos pasajes que, encontrándose en la Septuaginta griega, no lo estaban en los textos masoréticos disponibles en aquel entonces.
Debe puntualizarse que la Biblia de Lutero incluye el texto íntegro de 14 de estos documentos: la Oración de Manasés, Tobías, Judit, el Resto de Ester, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, la Oración de Azarías, el Cántico de los Tres Jóvenes, la Historia de Susana, la Historia de Bel, la Historia del Dragón, 1 Macabeos y 2 Macabeos. Así suelen usarla desde entonces la iglesia luterana, y los anabaptistas (congregados en granjas comunitarias rurales). Si bien, siglos más tarde, se hicieron ediciones desprovistas de ellos en demanda de grupos protestantes tardíos, así como ediciones católicas romanas conservando los libros. Aquí se ven los textos íntegros de esta Biblia.
La primera traducción completa al alemán, inclusive el Antiguo Testamento, se publicó en 1534 en seis tomos y fue producto del esfuerzo común de Lutero, Johannes Bugenhagen, Justus Jonas, Caspar Creuziger, Philipp Melanchthon, Matthäus Aurogallus y George Rörer. Lutero continuó refinando su traducción durante el resto de su vida, trabajo que fue tomado como referencia para la edición de 1546, el año de su muerte. Como se ha mencionado anteriormente, el trabajo de traducción de Lutero ayudó a estandarizar el alemán del Sacro Imperio (desde el cual se construiría la nación alemana en el siglo XIX) y es considerado como uno de los pilares de la literatura alemana.
Martín Lutero en su Comentario sobre San Juan reconoció que habían recibido la Biblia por medio de la Iglesia católica apostólica y romana: "Estamos obligados a reconocer a los personas que obedecen al Papa que son ellos los que tienen la Palabra de Dios, que la hemos recibido de ellos, y que sin ellos no tendríamos ningún conocimiento de ésta".

Transformaciones en la liturgia y el gobierno de la iglesia

Lutero revisó la liturgia en su Deutsche Messe (Misa Alemana) de 1526, estipulando cómo debían ser los cultos diarios y la catequesis. Aún así, se oponía a una nueva ley de formas e instó a que se mantuvieran las otras liturgias. Aunque Lutero apoyaba la libertad cristiana en estas materias, también estaba a favor de mantener y establecer uniformidad litúrgica entre aquellos que compartían la misma fe en un área dada. Vio en la uniformidad litúrgica una expresión física de unidad en la fe, mientras que la variación litúrgica era un posible indicador de variación doctrinal. No consideraba una virtud el cambio litúrgico, especialmente cuando era hecho por personas o congregaciones, pues le complacía conservar y reformar lo que la iglesia había heredado del pasado. Conservó el bautismo de infantes, por tradición, en contra de la oposición anabaptista la cual solo admitía el bautismo de adultos, por lo que condenó a sus miembros.
La transformación gradual de la administración del bautismo se realizó en el Taufbüchlein (Cuadernillo Bautismal) (1523, 1526).
En mayo de 1525 tuvo lugar en Wittenberg la primera ordenación evangélica. Lutero había rechazado la visión católica romana de la ordenación como un sacramento. Un servicio de ordenación, con la imposición de manos junto con una oración en un servicio congregacional solemne, era considerado suficiente.
Para suplir la falta de altas autoridades eclesiásticas debida a que muy pocos obispos adoptaron la doctrina reformadora en tierras alemanas, Lutero sostuvo a partir de 1525 que las autoridades seculares deberían tomar parte en la administración de la iglesia. Estas tareas no eran necesariamente exclusivas de las autoridades seculares, y Lutero hubiera preferido que recayeran en manos de un episcopado evangélico. Declaró en 1542 que los príncipes evangélicos sólo serían "obispos de urgencia" y preconizó que los poderes eclesiásticos pudieran ser ostentados por congregaciones cristianas,14 si bien decidió esperar el curso de los acontecimientos y ver qué hacían los párrocos y estudiosos para que descubrieran por sí mismos cuáles eran las personas apropiadas. Los resultados de su viaje a Sajonia (1527-29) le hicieron ver que los párrocos y estudiosos no estaban preparados para tal responsabilidad, siendo necesario que se mantuvieran las estructuras eclesiásticas tal y como fueran diseñadas al principio de la Reforma.
Lutero tuvo especial interés por la educación. En sus diálogos con George Spalatin en 1524 se planeó un sistema escolar, declarando que era deber de las autoridades civiles el proveer escuelas y el velar por que los padres enviaran a sus hijos a ellas. También apoyaba el establecimiento de escuelas primarias para la educación femenina.
Mientras tanto, las iglesias luteranas en Escandinavia y muchos estados bálticos mantuvieron el Episcopado Apostólico y la sucesión apostólica, incluso aquellas que habían adoptado la teología antipapista de Lutero.
Visiones eucarísticas y controversias

La naturaleza de la eucaristía se convirtió en un tema importante en la vida de Lutero. Rechazaba la doctrina católica romana de la transubstanciación, pero mantenía la presencia real del cuerpo y la sangre de Cristo bajo el pan y vino sacramental. Apoyaba el significado literal de las palabras "Este es mi cuerpo", "Esta es mi sangre". Sintetizó sus creencias sobre el tema en su Catecismo Menor al escribir: "¿Qué es el Sacramento del Altar? Es el verdadero cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo en el pan y el vino, entregado a nosotros cristianos para comer y beber, instituido por Cristo mismo". Rehusando definir el misterio de la Eucaristía con conceptos como la consubstanciación, Lutero utilizó la analogía patrística de la doctrina de la Unión Personal de dos naturalezas en Jesucristo para ilustrar su doctrina eucarística "por analogía del hierro puesto en el fuego donde ambos, fuego y hierro, unidos en el hierro al rojo vivo, se mantienen a pesar de todo sin cambio", un concepto que él llamó "Unión Sacramental."15
La doctrina de Lutero se diferenciaba de la de Carlstadt, Zuinglio, Leo Jud y Ecolampadio, quienes rechazaban la presencia real. Carlstadt, Zuinglio y Ecolampadio daban diferentes interpretaciones a lo estipulado por Cristo: Carlstadt interpretaba el "Esto" de "Esto es mi cuerpo" como la acción de Cristo apuntándose a sí mismo. Zuinglio interpretaba el "es" como "significa" y Ecolampadio interpretaba "mi cuerpo" como "un signo de mi cuerpo". En la controversia que se suscitó, Lutero le responde a Ecolampadio en el prefacio de Syngramma Suevicum (Escritos Suabos), exponiendo sus puntos de vista en el Sermon von den Sakramenten. . . Wider die Schwärmgeister (Sermón en el Sacramento. . . Contra los Espíritus Fanáticos) y en Dass diese Worte. . . noch feststehen (Estas Palabras . . . Todavía se Mantienen Firmes), y más exhaustivamente en Vom Abendmahl Christi Bekenntnis (Confesión con respecto a la Cena del Señor) (1528).
Debido a los peligros de las medidas que se toman de la Segunda Dieta de Espira en 1529 contra el protestantismo, y a la coalición del Emperador con Francia y el Papa, el Landgrave Felipe deseaba una unión de todos los reformistas, pero Lutero se declaró opuesto a cualquier alianza que ayudara a la herejía, aunque aceptó la invitación del Landgrave a asistir a una conferencia en Marburgo (1529) para resolver las materias en controversia. En dicha dieta el 19 de abril de dicho año 19 delegados, 5 príncipes y 14 ciudades protestaron contra la derogación de la tregua de tolerancia acordada en la Dieta de Worms y por eso se les llamó protestantes a los partidarios de Lutero. En Marburgo, Lutero se enfrentó a Ecolampadius, mientras que Melanchthon fue antagonista de Zuinglio. Aunque establecieron una armonía no esperada en otros aspectos, no se pudo alcanzar un acuerdo en la Eucaristía. Lutero rehusó llamar a sus oponentes "hermanos", aunque les deseaba paz y amor. Lutero estaba convencido de que Dios había cegado los ojos de Zuinglio, por lo que no podía ver la doctrina verdadera de la Cena del Señor. Con su habitual estilo polémico, Lutero denunció a Zuinglio y sus seguidores llamándolos "fanáticos" y "demonios".
Los mismos príncipes habían suscrito los Artículos de Schwabach, respaldados por Lutero como una condición para la alianza con él. Las bases de Lutero en materia de doctrina eucarística partían del entendimiento simple y directo de las palabras de Cristo, si bien daba importancia al sacrificio corporal de Cristo y al hecho de ofrecer ese mismo cuerpo a los comulgantes en la Eucaristía. Cuando Zuinglio excluyó la posibilidad de la presencia real por la incapacidad de la naturaleza humana de Cristo para bilocarse o estar en otra parte que no fuera un lugar concreto, Lutero reafirmó la integridad de la unión hipostática: Cristo no está dividido y dondequiera que esté es Dios, incluso como hombre. Lutero citaba como evidencia los tres modos de la presencia según Guillermo de Ockham: "local, circunscrita" (estando en un lugar a la vez, ocupando espacio y teniendo peso), "definitiva" (desligado del espacio pero estando donde se precise) y "repletiva" (llenando todos los espacios a la vez) para introducir la probabilidad de que el cuerpo y la sangre de Cristo estén realmente presentes en la Eucaristía.16
Lutero sostuvo que la sola recepción de la comunión es inútil sin fe. Insistió en que los impíos e incluso las bestias que toman y beben los elementos consagrados, comen y beben la sangre y el cuerpo de Cristo, pero el beber y comer "indignamente" les sería juzgado (1ª Corintios 11:29). Aunque no compartía la visión de que la Eucaristía fuese sólo una simple conmemoración, reconoció la existencia de una dimensión conmemorativa. En cuanto al efecto del sacramento en los creyentes, recordaba con fervor las palabras "fue entregado por todos vosotros", poniendo así énfasis en la expiación y en el perdón mediante la muerte de Jesucristo.
Los Catecismos Menor y Mayor

Federico III pidió a Lutero en 1528 que visitara las iglesias locales para determinar la calidad de la educación cristiana que recibía el campesinado. Lutero escribió en el prefacio del Catecismo Menor, "¡Piedad! ¡Buen Dios! ¡Qué miseria tan abundante he observado! La gente común, especialmente en las villas, no tiene conocimiento de ninguna doctrina cristiana, y muchos pastores unidos son incapaces e incompetentes para enseñar". Como respuesta, Lutero preparó los Catecismos Menor y Mayor. Se trata de materiales de instrucción y devoción que Lutero consideraba como los fundamentos de la fe cristiana, entre los que se encontraban los Diez Mandamientos, el Credo apostólico, el Padrenuestro, bautismo, confesión y absolución, la eucaristía y oraciones. El Catecismo Menor iba dirigido a la gente sencilla, mientras que el Mayor a los pastores.
La Dieta de Augsburgo y la cuestión de la resistencia civil

La aparición de un enemigo común a todo el Sacro Imperio (el ejército turco) cambió el escenario político: ahora Carlos V buscaba la unidad para poder hacer frente a la nueva amenaza, para lo cual se convocó en 1530 la Dieta de Augsburgo, con el fin de aclarar de forma definitiva la relación del Imperio con el protestantismo. Lutero, prófugo del Imperio, permanecía a salvo en Coburgo, inspirando desde allí el discurso de Melanchthon ante el Emperador. Si bien Martín Lutero se abstuvo de mantener una actitud autoritaria, no le agradó la delicadeza y la cautela de Melanchthon, porque éste no llegó a plantear cambios doctrinales, salvo el de la abolición del papado. El Emperador, forzado por la guerra contra los turcos y contra la Liga de Esmalcalda (un ejército organizado por los príncipes en defensa del protestantismo), consiguió asegurar la unidad mediante la Paz de Núremberg de 1532, que retrasaba la solución definitiva del problema hasta que se celebrara un Concilio General. Desde la Dieta de Espira (1529), el problema se había transformado en algo de suma importancia. La cuestión radicaba en que la Dieta de Espira había decidido en 1526 que de ninguna manera aceptaría la imposición del Edicto de Worms, que permitía matar a Lutero sin miedo a sanciones. Esa misma Dieta consagraba la tolerancia religiosa bajo el lema Cuius regio, eius religio (es decir, A cada región la religión de su Señor). Nuevamente en la Dieta de Espira de 1529, y ante la intención de los católicos de anular la tolerancia adoptada en 1526, los reformistas emitieron una airada queja de protesta, motivo por el cual se les llama desde entonces "protestantes". Ahora la Paz de Núremberg establecía la aceptación de los reformistas en el seno del Imperio. Esta situación se vio forzada por la situación política del momento, ya que si el Emperador se oponía a la paz, los príncipes se verían legitimados para realizar o apoyar una resistencia armada contra Carlos V, cuyo poder empezaba a estar seriamente amenazado por los turcos.
Este contexto político tuvo su dimensión teológica en la llamada cuestión de la desobediencia civil. Hasta ese instante Lutero sostenía que de ningún modo desobedecería al Emperador, incluso si su decisión era equivocada. De esa manera se opuso a cualquier alianza entre los príncipes, ya fuera ofensiva o defensiva. Martín Lutero mantuvo esta actitud incluso ante la Liga de Esmalcalda. Pero su posición fue cambiando poco a poco al escuchar la opinión de juristas que aseguraban que, en los casos de notoria injusticia pública, las propias leyes imperiales otorgaban derecho de resistencia. Fue en 1531 cuando aceptó la posibilidad de adoptar la desobediencia civil en su escrito Warnung an die lieben Deutschen (1531), siempre y cuando se efectuara "por las causas correctas". Más tarde, en cartas escritas en 1539, se retractaría de tales afirmaciones.
Lutero y los judíos



Portada del libro antisemita "Sobre los judíos y sus mentiras" escrito por Martín Lutero (1543).
Las opiniones de Lutero sobre los judíos han sido descritas como antisemitismo racial o religioso17 o como antijudaísmo.18 En los inicios de su carrera pensaba que los judíos no habían creído en Jesús a causa de los errores de los cristianos y de la proclamación de lo que para él era un evangelio impuro. Sugería que responderían favorablemente al mensaje evangélico si se les presentaba de la forma adecuada. Cuando descubrió que no era así, atacó con furia a los judíos.
En su Von den Juden und ihren Lügen (Sobre los judíos y sus mentiras), publicado en 1543, escribió que debían realizarse contra los judíos acciones como quemar las sinagogas, destruir sus libros de oración, prohibir predicar a los rabinos, «aplastar y destruir» sus casas, incautarse de sus propiedades, confiscar su dinero y obligar a esos «gusanos venenosos» a realizar trabajos forzados o expulsarlos «para siempre». Según la opinión del Dr. Robert Michael, parece que Lutero también aprobaba el asesinato de judíos.19
Para el historiador británico Paul Johnson, Sobre los judíos y sus mentiras es el «primer trabajo del antisemitismo moderno y un paso de gigante en el camino hacia el holocausto». Cuatro siglos después de haber sido escritos, los nazis citaron los ensayos de Lutero para justificar la Solución Final. Algunos estudiosos han atribuido la Solución Final nazi directamente a Martín Lutero.20 Sin embargo, otros refutan este punto de vista.21
Desde la década de 1980, los grupos y organizaciones de la Iglesia luterana han condenado estos escritos, aunque no consideran que Lutero fuese antisemita.22
Lutero con respecto a la brujería y magia

Lutero compartía la creencia medieval de que la brujería existía y era antagónica al cristianismo. Es por ello que las brujas y los hechiceros fueron perseguidos tanto en los territorios protestantes como en los católicos. Lutero compartía algunas de las supersticiones sobre la brujería que eran comunes en su tiempo. Aseguraba incluso que las brujas, con la ayuda del demonio, podían robar leche simplemente al pensar en una vaca.23 En su Catecismo Menor Lutero enseña que la brujería era un pecado contra el segundo mandamiento.24
Otros escritos de Lutero



Firma de Martín Lutero.
El número de libros atribuidos a Martín Lutero es bastante alto. Sin embargo, algunos estudiosos de Lutero creen que muchas de tales obras fueron al menos esbozadas por algunos de sus amigos, como Melanchthon. La fama de Lutero les daba una audiencia potencial mayor que la que hubieran obtenido de ser publicados bajo los nombres de sus verdaderos autores.
La más completa colección de los voluminosos escritos de Lutero es Weimar Ausgabe (Edición de Weimar), que consta de 101 volúmenes infolio, aunque sólo una fracción de estos escritos ha sido traducida.
Algunos de sus libros explican cómo se establecieron las epístolas con su canonicidad, hermenéutica, exégesis y exposición, y muestran cómo se integran los libros de la Biblia entre sí. Destacan entre ellos los escritos sobre la Epístola a los Gálatas, en los cuales se compara a sí mismo al Apóstol Pablo en su defensa del Evangelio (por ejemplo, el comentario en Lutero y la Epístola a los Gálatas).
Lutero también escribió sobre la administración civil y eclesiástica y sobre el hogar cristiano.
El estilo literario de Lutero era polémico, en parte porque cuando le apasionaba un tema llegaba a insultar a sus oponentes. Al igual que otros reformadores era muy intolerante con otras creencias y con los puntos de vista opuestos al suyo25 y esto puede haber exacerbado la Reforma protestante en Alemania.
Último viaje de Lutero y muerte

El último viaje de Lutero a Mansfeld lo realizó debido a su preocupación por las familias de sus hermanos y hermanas, quienes continuaban en la mina de cobre de Hans Lutero, que estaba amenazada por las intenciones del Conde Albrecht de Mansfeld de controlar esa industria para su beneficio personal. La controversia involucró a los cuatro condes de Mansfeld: Albrecht, Philip, John George y Gerhard. Lutero viajó dos veces hacia fines del año 1545 con el objetivo de participar en las negociaciones para llegar a un acuerdo. Fue necesaria una tercera visita a principios de 1546 para completar las negociaciones. El 23 de enero Lutero dejó Wittenberg acompañado por sus tres hijos. Las negociaciones concluyeron con éxito el 17 de febrero. Pasadas las 8 de la tarde de ese día, Lutero sufrió dolores en el pecho. Al irse a la cama oró diciendo: «En tus manos encomiendo mi espíritu; me has redimido, oh Señor, fiel Dios», tal y como se oraba habitualmente cuando llegaba la hora de la muerte. A la una de la madrugada despertó con un agudo dolor de pecho y fue envuelto con toallas calientes.
Sabiendo que su muerte era inminente, le agradeció a Dios por haberle revelado a su Hijo, en quien él había creído. Sus compañeros Justus Jonás y Michael Coelius gritaron: «Reverendo padre, ¿está listo para morir confiando en su Señor Jesucristo y confesando la doctrina que enseñó en su nombre?» Un distintivo «sí» fue la respuesta de Lutero. Murió a las 2:45 del 18 de febrero de 1546 en Eisleben, la ciudad donde nació. Fue enterrado en la Iglesia del Palacio de Wittenberg, cerca del púlpito desde el cual había transformado al cristianismo.

Su legado

Monumento a Martín Lutero en Erfurt.
Martín Lutero fue el principal artífice de la Reforma Protestante, en la que tuvo un papel mucho más destacado que otros reformadores. Gracias a la imprenta, sus escritos se leyeron en toda Alemania y ejercieron influencia sobre otros muchos reformadores y pensadores, dando origen a diversas tradiciones protestantes en Europa y en el resto del mundo.
Tanto la Reforma protestante como la consecuente reacción católica, la Contrarreforma, supusieron un importante desarrollo intelectual en Europa, por ejemplo, mediante el pensamiento escolástico de los jesuitas en el caso del catolicismo. Por su traducción de la Biblia, Lutero es considerado además uno de los fundadores de la literatura en alemán.
En los territorios luteranos disminuyó grandemente el poder absoluto de los reyes. Católicos y protestantes sostuvieron entre sí terribles guerras religiosas. Un siglo después de las protestas de Lutero, una revuelta en Bohemia provocó la Guerra de los Treinta Años, un conflicto entre católicos y protestantes que arrasó gran parte de Alemania.

Veneración

Está elevado a los altares por la Iglesia anglicana, la cual celebra su festividad el 31 de Octubre y por la Iglesia episcopal en los Estados Unidos de América, la cual tiene el 18 de Febrero como su día litúrgico.


Gracias, excelentes temas. Dios los bendiga siempre.


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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor Abelardou » Mié Oct 24, 2012 8:04 pm

Adjunto artículo que encontré:

Descubren el nombre “Jacob” en el sepulcro de Santiago de Compostela

El hallazgo de Enrique Alarcón confirma la tradición de la predicación del apóstol en Galicia y su enterramiento en el templo
Enrique Alarcón, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra, ha descifrado la palabra Jacob equivalente a “Santiago” escrita con caracteres hebreos del siglo I en una inscripción hallada en el sepulcro compostelano. Según expuso el experto durante la clausura de la Cátedra Camino de Santiago de la Universidad de Navarra, “el nombre `Jacob' figura entrelazado con la palabra griega `mártyr' (literalmente, `testigo')”.
El rótulo objeto de este nuevo estudio fue descubierto en 1988 en la tumba de Atanasio, aledaña a la de Santiago, por el profesor Isidoro Millán. “Su simbología es muy rica y corresponde a las inscripciones sepulcrales del primitivo cementerio judeocristiano de Jerusalén. He encontrado que alude a la fiesta judía de Shavuot (Pentecostés), cuando los apóstoles predicaron por vez primera a todos los pueblos, como narra el Nuevo Testamento. Cristo les había encargado que sólo entonces podrían salir de Jerusalén y ser sus testigos hasta `el fin
de la Tierra' (`Finis Terre')”, explicó Enrique Alarcón.
En esta línea, determinó que “la inscripción se refiere a Santiago como cumplidor de ese mandato: testigo de Cristo en el Finisterre, el nombre romano de la costa gallega; y es casi contemporánea a los hechos, ya que los caracteres hebreos son anteriores al año 70. Esta datación viene confirmada por la representación de panes rituales de Shavuot, que dejaron de hacerse dicho año tras la destrucción del Templo de Jerusalén por los romanos”.
Datos reveladores
El hallazgo refuerza la tradición de que en el sepulcro de Compostela se encuentran los restos del apóstol Santiago traídos desde Jerusalén, así como su predicación años antes en el Finisterre. La representación de lo que parece ser una lengua de fuego coincide también con la narración de Pentecostés en el Nuevo Testamento, y ratifica su historicidad. Por su importancia, la inscripción de Santiago debe situarse entre las principales de toda la arqueología cristiana. El texto completo de la investigación se publica en un volumen de estudios sobre el Camino de Santiago coordinado por el Prof. Piotr Roszak, de la Universidad de Torun.

Artículo publicado el 30 de junio del 2011 en:
http://www.aurora-israel.co.il/articulo ... lar/38447/

Buen camino.
Abelardo
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor Betancourt » Jue Oct 25, 2012 12:34 pm

LA tumba de Santiago

Gentes hay que afirman que quien está enterrado en Santiago no es el Apóstol, si no Prisciliano obispo gallego del siglo IV, los que lo hacen y escriben sobre ello, se les nota un orgullo excesivo por creer manejar información privilegiada, sin embargo, pocos datos aportan, ninguno concluyente, y se repiten hasta la saciedad. Como suelen ser gente muy imaginativa, no conviene analizar sus argumentos, conviene ir al grano y atestiguar que el sepelio del Apóstol Santiago, es un hecho demostrado.

En el siglo IX, en un bosque al abrigo de un castro antiguo y abandonado de la comarca de Amaía, en la diócesis de Iria, su obispo Teodomiro descubrió y reconoció un mausoleo romano, que al poco fue visitado por otros obispos de Galicia y Asturias, y el monarca en persona, Alfonso II, además de otros nobles y personalidades, llegando todos ellos a la conclusión que era la Tumba del Apóstol Santiago y de dos de sus Discípulos.

Fuente: http://www.cristobal-colon.org/la-tumba-del-apostol-santiago-san-jacobo-san-iago/
Yariana Betancourt
El amor de Dios es maravilloso!
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor J Julio Villarreal M » Jue Oct 25, 2012 3:03 pm

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CONCORDIA DE ANTEALTARES


Una tradición recogida en el Breviario de los Apóstoles del siglo VII afirma que el apóstol Santiago predicó en España y tras su muerte fue enterrado en Galicia por sus discípulos.
Al hacer excavaciones en la catedral de Santiago y en la plaza adyacente de La Quintana, se ha descubierto que la catedral está asentada sobre una gran necrópolis.
Según cuenta la CONCORDIA DE ANTEALTARES, -el primer testimonio escrito de los hechos, datado en 1077- un ermitaño llamado Pelayo que vivía en Solovio, en el bosque de Libredón, empezó a observar durante las noches resplandores misteriosos. Inmediatamente informó del hallazgo a Teodomiro, obispo de Iria Flavia que fue a aquel lugar encontrando que esa luz revelaba el lugar donde estaba enterrada el Arca Marmárea. Al parecer, esta consistía en un recinto al estilo de un mausoleo (similar a la recreación de la imagen superior). Tendría dos pisos. En el inferior, al que se accedía por una escalera, en un sepulcro pétreo, reposaban tres cuerpos. Los atribuyó al apóstol Santiago el Mayor y sus discípulos Teodoro y Anastasio. Teodomiro visitó a Alfonso II en su corte de Oviedo para informarle de tan fenomenal suceso. El monarca organizó un viaje a este lugar rodeado de sus principales nobles y, al llegar al citado "Campo de Estrellas" (Compostela), ordenó construir una pequeña iglesia de estilo asturiano que ha sido constatada por las excavaciones arqueológicas. Teodomiro trasladó la sede episcopal a este lugar; murió en el año 847 (en las excavaciones arqueológicas de 1955 ha aparecido su lápida sepulcral).


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Pero Alfonso II también interviene para construir, junto a su pequeña basílica, un monasterio, llamado hoy de San Pelayo de Antealtares. Era voluntad de Alfonso II que una pequeña comunidad de monjes cuidara y mantuviera el culto a las reliquias del apóstol Santiago. El monasterio se levantó en el lado este del mausoleo romano en el que se encontraron los restos apostólicos, frente a su puerta de acceso, por lo que el monasterio recibió la denominación de Antealtares. No ha llegado hasta nuestros días ningún vestigio de aquella primera construcción ya que desde el IX al XI estuvo contiguo a la cabecera de la iglesia de Santiago, en el lugar que ocupó después la cabecera del actual templo románico de la catedral que sustituyó a la antigua iglesia. En 1077, el abad Faxildo y el obispo Diego Peláez llegaron, en la Concordia de Antealtares, a un acuerdo sobre el nuevo emplazamiento del monasterio, que se situó delante de los tres primeros altares de la catedral que se construyeron, en honor del Salvador, de San Pedro y de San Juan.


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El enclave compostelano adquiere gran importancia para la monarquía asturleonesa. Hay dos hechos que lo corroboran. De un lado, en el año 899 Alfonso III, El Magno, consagra una nueva iglesia (imagen superior) de mayores dimensiones y calidad artística que la levantada por Alfonso II. Un siglo más tarde, en el año 977 Almanzor destruye Santiago -aunque respeta la tumba- a sabiendas que se trataba del centro espiritual del enemigo cristiano. Es entonces cuando se decide levantar un nuevo templo que comenzará en 1075 por la cabecera


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Bajo el reinado de Alfonso III, a finales del siglo IX, el obispo Sisnando I construyó un oratorio en un terreno cercado de una muralla. Surge así la iglesia de la Corticela. La palabra "corticela" viene de "curtis", terreno cercado por una muralla. Se situó cerca del sepulcro de Santiago y fue atendido por los monjes que residían en Pinario. De ellos dependió hasta el siglo XV. En el año 997 fue destruida por Almanzor en su expedición de castigo contra Compostela por la negativa del Rey Leonés Bermudo II a satisfacer el tributo debido al califato; según la tradición, respetó el sepulcro pero no así las iglesias de Santiago, Antealtares y la Corticela. La que hoy se puede ver es una reconstrucción del siglo XII.

En la imagen inferior, recreación de las tres construcciones religiosas antes de la construcción de la catedral


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En la imagen de abajo, en color ROSA el templo de Alfonso III levantado sobre el de Alfonso II.
En VERDE, la cabecera de la catedral actual
En color NEGRO, la planta de la construcción románica.

En las tres construcciones se respetó siempre la tumba del apóstol como el lugar sobre el que se levantaba la mesa del altar.


Enlace:

http://www.lasalle.es/santanderapuntes/ ... so_iii.htm
J. J. V. M.
"Qué el Espíritu Santo nos ilumine el camino y la Santísima Virgen María nos cubra y proteja con su manto".
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor BlancaElena » Jue Oct 25, 2012 4:52 pm

CODEX CALIXTINUS

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El Codex Calixtinus, fue escrito hacia 1135 y se le atribuye la autoría a Aymeric Picaud, clérigo francés de Le Puy (Francia). Es la primera Guía de Peregrinaciones del Camino de Santiago.

El Codex Calixtinus esta compuesto por 5 Libros:

1. Libro I: Libro de las Liturgias. Representa casi la mitad de todo el manuscrito y contiene sermones y homilías en referencia al Apóstol, dos relatos de su martirio y oficios litúrgicos para su culto, consejos espirituales y aspectos prácticos de la peregrinación.

2. Libro II: Libro de los Milagros. Detalla los 22 Milagros, realizados por intercesión de Santiago.

3. Libro III Traslado del Cuerpo del Apóstol a Compostela. Relata el traslado del cuerpo del apóstol Santiago desde Jerusalén a Galicia y su entierro en Santiago de Compostela.

4. Libro IV: Conquistas de Carlomagno . Basado en la crónicas del Arzobispo Turpin, relata como Santiago señala a Carlomagno "el camino de las estrellas" para que proceda a liberar su tumba de la opresión musulmana. Describe la derrota de Roncesvalles y la muerte de Roldán. Hoy dia se considera un tomo aparte, conocido como Historia Turpini.

5. Libro V. Es el "Liber Peregrinationis", es decir la Guía de los Peregrinos de la Edad Media. se atribuye al Clérigo de Poiteau , Aymeric Picaud
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor BlancaElena » Jue Oct 25, 2012 5:39 pm

hini escribió:
J Julio Villarreal M escribió:.

CONCORDIA DE ANTEALTARES


Una tradición recogida en el Breviario de los Apóstoles del siglo VII afirma que el apóstol Santiago predicó en España y tras su muerte fue enterrado en Galicia por sus discípulos.




BlancaElena escribió:CODEX CALIXTINUS

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El Codex Calixtinus, fue escrito hacia 1135 y se le atribuye la autoría a Aymeric Picaud, clérigo francés de Le Puy (Francia). Es la primera Guía de Peregrinaciones del Camino de Santiago.


Muchas gracias José Julio y Blanca Elena, excelentes aportaciones como siempre! Saludos!


Querida Hini, gracias. Aprendemos cada dia más de los Temas como los presentas, como nos guias y de la gran intervención de cada uno de los Peregrinos que vamos por este camino Tras las huellas de Santiago el Mayor, para mi de inmensa alegria :D

VIDEO CODEX CALIXTINUS

http://www.youtube.com/watch?v=urMUaw5EdcI
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor marisa725 » Jue Oct 25, 2012 7:28 pm

Cincuenta años después de las excavaciones arqueilógicas de la Catedral, el Cabildo Catedrático ofrece al público la posibilidad única de bajar al subsuelo de templo y contemplar la historia antigua de Santiago de Compostela hecho piedra,
Un viaje imprescindible para conocer los fundamentos históricos de la ciudad y su templo.

En la Catedral de Santiago de Compostela, podemos obtener el Jubileo. Pero para ello debemos esperar el Año de Gracia. Estos ocurren cada 5, 6, 5 y 11 años; el próximo será el 2021, el anterior fue el 2010.
El Papa Alejandro III concedió y confinó el privilegio del año jubilar de Santiago de Compostela, de forma que, si el 25 de Julio ( Fiesta del Apóstol Santiago ) cae en Domingo, se podrán ganar en la Iglesia de Compostela las mismas indulgencias que se ganan en Roma los años jubilares, que allí suelen coincidir cada 25 años. Se trata de la bula de concesión más antigua que conserva la religión Católica, la " Regis aeterni ", fechada en 1179. En ella se confirma un privilegio anterior concedido por el Papa Calixto II ( 1118- 1120 ), en el año 1120.
Serán Años Santos o Años jubilares, todos aquellos en los que el día 25 de Julio ( día de Santiago ) coincida en Domingo.
Compostela aventaja claramente a la propia Roma es éste aspecto. Allí los años jubilares suelen coincidir cada 25 años, en Compostela ap. cada seís.

Las indulgencias de ambos Años Santos son las mismas, es decir será la indulgencia plenaria o perdón de todo tipo de culpa o pena. Las condiciones para ganar el jubileo son las siguientes:
a.- Visitar en Año Santo la Catedral de Compostela, donde se guarda la Tumba de Santiago el Mayor.
b.-Rezar alguna oración, al menos el Credo, el Padr Nuestro y pedir por las intenciones del Papa. Se recomienda asistir a la Santa Misa.
c.-Recibir los Sacramentos de la Penitencia y la Comunión, dentro del período comprendido entre los quince días anteriores y posteriores a la visita a Santiago de Compostela.
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor sheny » Vie Oct 26, 2012 9:43 am

Orden de Cluny

La Orden de Cluny fue una congregación religiosa fundada en la ciudad francesa de Cluny (en Borgoña), en el año 910.
Esta orden, que tuvo la particularidad de estar directamente sometida a la autoridad del Papa, impulsó una gran reforma en los monasterios del Occidente cristiano en los siglos X y XI, y llegó a dar a la iglesia muchas personalidades importantes, tales como Papas, obispos o abades de cierta influencia.
Sus más de cien monasterios propagron por toda Europa las características arquitectónicas del estilo románico, que en España fue introducido principalmente a través del Camino de Santiago.
Esta orden se erigió en una entidad muy importante por sus numerosos monasterios, pero entró en decadencia a partir del siglo XIII al perder sus antiguos privilegios, acabando por desaparecer tras la reforma iniciada por la Orden del Císter.

http://enciclopedia.us.es/index.php/Orden_de_Cluny
sheny
 
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor Silviamaria » Vie Oct 26, 2012 11:51 am

Hola, continuamos peregrinando en forma virtual y enriqueciéndonos espiritualmente. En mi caso muy valiosa información que no la iba a obtener en otro lugar.

He revisado algo de cada uno de los temas de interés y he escogido la Bula Regis Aeterni
La bula Aeterni regis fue otorgada por el papa Sixto IV con fecha de 21 de junio de 1481. Esta bula confirmó la validez de los tres documentos siguientes:
• Bula Romanus Pontifex de 1455
• Bula Inter caetera de 1456
• Artículo 8 del Tratado de Alcáçovas (1479), el cual establecía el reparto de los territorios del Atlántico entre los reinos de Portugal y Castilla tras la Guerra de Sucesión Castellana.
El manuscrito original de la bula promulgada se encuentra en los Archivos Nacionales de Lisboa.

Como la literatura es muy extensa, anoto estas direcciones como contribución al foro.
http://www.aciprensa.com/reportajes/santiago.htm
http://www.arteguias.com/camino-santiago-historia.htm
http://www.profesionalisp.com/csantiago ... in_his.htm

Saludos compañeros y disfruten de un bonito fin de semana en familia.
Silviamaria
 
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor J Julio Villarreal M » Vie Oct 26, 2012 12:44 pm

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Gracias HINI por sus comentarios, en complemento a lo arriba comentado quiero agregar

CONCORDIA DE ANTEALTATRES



CONCORDIA DE ANTEALTATRES, (1077) es el primer documento escrito en latín que narra conjuntamente y con detalles precisos:
- Los orígenes de la iglesia de Compostela.
- La muerte del Apóstol Santiago en Palestina.
- El traslado de su cuerpo a la península.
- Entierro de Santiago en Galicia (romana).
- Orígenes del culto a Santiago Apóstol en Hispania.


El monasterio de San Payo o Paio (llamado Antealtares, por estar justo enfrente de la catedral compostelana) se fundó en el siglo IX para albergar a unos religiosos que custodiaban el sepulcro de Santiago Apóstol. En 1075 y para poder ampliar la iglesia prerrománica, se llego a un acuerdo de cesión de terrenos con monjes y se redacto, para ese efecto, la CONCORDIA DE ANTEALTATRES en 1077.

Este Acuerdo firmado entre Faxida (Fagildo), abad del monasterio de San Paio de Antealtares y Diego Páez, obispo de Santiago de Compostela. El documento del convento benedictino dio tierras a los monjes a construir la cabecera de la catedral de Santiago de Compostela, lo que significaba la destrucción del monasterio. En armonía se refiere al descubrimiento en primer lugar, de una manera milagrosa, la tumba del apóstol Santiago el Mayor.
Además el texto trata de equilibrar las disputas entre el Obispo Diego Peláez -constructor de la catedral de Santiago- y San Fagildo -abad del monasterio de Antealtares- por cuestiones territoriales.

San Paio es San Pelayo en gallego, la figura religiosa a la que está dedicado desde el siglo XII (se conserva su brazo como reliquia), pues originalmente los monjes estaban bajo la advocación de San Pedro. No fue ése el único cambio a que debió someterse el cenobio, pues el crecimiento del templo catedralicio obligó a desplazarlo hasta terminar al otro lado de la Plaza de la Quintana, por el acuerdo firmado en 1077 entre el abad y el obispo y denominado Concordia de Antealtares.
Y así, hoy en día, la pared del monasterio constituye un auténtico y macizo muro de cierre de la plaza. Su recia austeridad evoca los tiempos de su fundación, en al año 813, por orden del rey asturiano Alfonso II el Casto. Allí habitaba una docena de monjes benedictinos que tenían la misión de custodiar los restos de Santiago Apóstol, de ahí el nombre de Antealtares (el sitio queda justo ante el altar de la Catedral). Luego, en el siglo XV, los hermanos se trasladaron a San Martín Pinario y en el lugar del antiguo Monasterio de Antealtares fue ocupado por monjas, también benedictinas, hasta hoy en día.


http://books.google.com.mx/books?id=sOy ... es&f=false

http://gl.wikipedia.org/wiki/Concordia_de_Antealtares

http://grandesrutas.huescaenbtt.es/cami ... miento.htm
J. J. V. M.
"Qué el Espíritu Santo nos ilumine el camino y la Santísima Virgen María nos cubra y proteja con su manto".
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor andybcs » Sab Oct 27, 2012 5:34 pm

Hola buenas tardes

Codex Calixtinus

El Códex Calixtinus, también conocido como "Liber Sancti Iacobi", obra del siglo XII, se atribuye al Papa Calixto II. Se trata de un conjunto de materiales que fueron redactándose en diversas épocas y en forma independiente. Está compuesto por cinco secciones o libros:
Libro I - El más extenso, recoge homilías y fragmentos relativos a la liturgia del Apóstol Santiago. Por la información que ofrece acerca de la espiritualidad y los aspectos prácticos de la peregrinación es el núcleo del "Liber".
Libro II - Colección de 22 milagros debidos a la intercesión del Apóstol Santiago y realizados en diversas regiones de Europa.
Libro III - El más breve, relata el traslado del cuerpo de Santiago desde la Tierra Santa a Galicia y habla de la costumbre de los primeros peregrinos de recoger conchas marinas en las costas gallegas.
Libro IV - Conocido como el "Pseudo Turpín" por atribuirse al Arzobispo de Reims, Turpín; aunque en realidad fue obra de un escritor anónimo del siglo XII. Allí se cuenta que Santiago, apareciéndose en sueños a Carlomagno, lo incitó a liberar su tumba de los musulmanes, indicándole además la dirección a seguir: un camino de estrellas.
Libro V - Es el más famoso de todos ellos y existen traducciones en varias lenguas modernas. El "Liber Peregrinationis" es un texto de lectura fascinante. Esta "guía del peregrino" nos transporta a las peregrinaciones del siglo XII con toda fidelidad. La hemos transcrito en estas páginas para vuestro deleite.
Todo apunta a que el trabajo de reunir, ordenar y revisar el conjunto fue llevado a cabo en 1.139 por Aymeric Picaud, clérigo de Poitou, bajo cuyo nombre asociado al del Papa Calixto II, viene circulando el Liber Sancti Iacobi.
http://www.terra.es/personal/pedrofg/codice.htm
andybcs
 
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor PEPITA GARCIA 2 » Sab Oct 27, 2012 7:05 pm


Altamira, Santiago, Segovia e iglesias asturianas, incluidas en el patrimonio cultural de la humanidad
España es el tercer país del mundo con mayor número de monumentos.


Las cuevas de Altamira, en las afueras de Santillana del Mar, en Cantabria; el casco viejo de Santiago de Compostela; la ciudad monumental de Ávila con sus murallas y sus iglesias extramuros; el conjunto histórico de Segovia con su acueducto romano, y las iglesias prerrománicas del reino asturiano fueron incluidos ayer en el patrimonio cultural y natural de la humanidad. La decisión fue adoptada en la sede de la Unesco en París por un comité internacional que aplica las decisiones en este terreno. La decisión fue acogida con satisfacción en la delegación española.

Con un total de 10 monumentos incluidos en el patrimonio mundial, España se coloca en el tercer lugar en la lista de los países con mayor número de monumentos incluidos en este patrimonio universal, después de Estados Unidos, que posee sobre todo parques naturales, y de Francia. El primero tiene 16 monumentos en la lista, y la segunda, 15.Estos monumentos españoles vienen a unirse a los ya incluidos el año pasado, que eran El Escorial y su Real Sitio, la catedral de Burgos, la mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada y los jardines del Generalife, y el conjunto arquitectónico Gaudí, en Barcelona, incluyendo el palacio y el parque Güell y la Casa Milá, La pedrera.

Una gran satisfacción se podía detectar ayer, miércoles, después de la decisión adoptada por la Unesco, en la delegación española que había viajado a París. Ésta estaba formada por los alcaldes de Santiago de Compostela y de Segovia, Gerardo Estévez y Miguel Ángel Trapero, así como por dos altos funcionarios de la Dirección General de Bellas Artes, Luis Fernández Galiano y José Miguel Merino de Cáceres.


Las propuestas españolas habían sido todas aceptadas, y tanto la forma en que se habían presentado las peticiones, como las medidas de apoyo del Gobierno español a estos grandes focos de cultura habían sido, al parecer, elogiadas.

Los alcaldes de Santiago y Segovia mostraron también su satisfacción ante una decisión en la que ven una serie de ventajas: en primer lugar, el dar a las ciudades retenidas un nuevo impulso en relación con el turismo, desde el punto de vista no sólo europeo, sino también mundial. En segundo lugar, se ve en la inclusión un estímulo para responsabilizar titnto al Gobierno como a las autoridades autonómicas y locales en la defensa del patrimonio representado por estas ciudades y monumentos. Los esfuerzos financieros de conservación encuentran así un nuevo estímulo. En tercer lugar, los alcaldes piensan que la inclusión de sus ciudades en el patrimonio cultural de la humanidad debe dar a los ciudadanos una responsabilidad especial en la conservación de los monumentos que las integran.


España, animada por la decision de ayer, prepara ya nuevas propuestas para el próximo año, entre las que figuran, Toledo, la Giralda y una parte de Sevilla, la plaza Mayor de Salamanca y las torres Mudéjares de Teruel.

La creación del patrimonio cultural de la humanidad fue decidida por la Unesco en una convención firmada por la asamblea general en 1972 y no entró en vigor hasta 1974, fecha en que la convención fue suscrita por una veintena de Estados. Actualmente, la convención está firmada por 87 países. España entró en el grupo en 1982. Cada país que firma la convención debe participar en un presupuesto especial con una suma equivalente al 1% de su contribución a la Unesco.


Archivado en Santiago de Compostela.- El País París 5 DIC 1985

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A Conde Duque por el Pórtico de la Gloria
El centro cultural acoge una exposición sobre la joya de la catedral de Santiago
Rafael Fraguas Madrid 26 SEP 2012 - 10:56 CET
Archivado en:


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Galicia
Patrimonio eclesiástico
Comunidad de Madrid
Exposiciones
España
Agenda cultural
Iglesia católica
Cristianismo
Cultura
Religión

Pórtico de la Gloria.- De Galicia procede la leyenda según la cual el cuerpo de un apóstol de Cristo, Santiago, llegó en una nave a las costas norteñas precedido de estrellas. En su honor fue edificado un templo medieval, la catedral de Compostela, de presencia imperecedera. De sus tesoros, sin duda el más deslumbrante, el Pórtico de la Gloria, viene a Madrid mañana en la forma de una exposición virtual montada en el Conde Duque, donde estará hasta el próximo 17 de febrero.

Se trata de una muestra virtual, tridimensional y fotográfica. Antes, una obra del pintor historicista Jenaro Pérez Villamil, hoy en el Palacio Real de Madrid, realizada en la catedral jacobea en 1849, ayuda a comprender el significado de la excelsa puerta. La exposición ha sido comisariada por Francisco Prado-Vilar, formado en la Universidad estadounidense de Harvard y profesor de Historia del Arte en la Complutense. A su juicio, Pórtico virtual, que así se llama la muestra, se propone ofrecer a quienes la visitan claves para conocer e interpretar mediante poderosas y actuales herramientas tecnológicas el prodigioso retablo en piedra, emblema del arte medieval de la escultura, la arquitectura y también la pintura, imán que atrajo durante siglos a quienes recorrieron el circuito de peregrinación más importante de Occidente junto con los que conducen a Roma y Jerusalén. El pórtico, labrado en piedra granítica y concebido en 1188 para adentrar a los fieles a las tres naves del templo, fue ideado bajo la dirección del Maestro Mateo: su propósito era el de representar la “Jerusalén Celeste” soñada por Juan, evangelista hermano de Santiago, en su libro Apocalipsis (año 97 de nuestra era) sobre la culminación de los tiempos.

Lejos de mostrar un desenlace de catástrofes y abatimientos, apocalíptico, tan caro a la medievalidad más oscura, Mateo y sus canteros llevaron a la piedra un relato polícromo —hasta cinco policromías distintas se han descubierto sobre la majestuosa portada— donde la sonrisa, el tacto y la música vencen frente al pecado, la culpa y la muerte. Los viejos cánones de interpretación del arte medieval en clave estática experimentan aquí un vuelco y permiten hablar a Pardo-Vilar de una escenografía dinámica y visionaria, de un cielo amable que se abre a los ojos de quien penetra por el portalón.

El relato que narra el pórtico se basa en un repertorio formado por casi un centenar de figuras, algunas clavadas sobre el dintel piramidal que soporta el tímpano. Destacan entre todas las figuras las de 24 ancianos, dispuestos semicircularmente sobre la arquivolta superior porticada, con 23 instrumentos musicales hoy desaparecidos, como el organistrum, con clavijero y cordal, todos ellos reconstruidos y algunos mostrados ahora al público en una vitrina. Ángeles, justos, réprobos y monstruos dialogan en una charla repleta de movimiento y de vida. Muchas figuras ríen y parecen incluso invitar a quien quiera unirse a departir con ellas.

El oro purísimo, el lapislázuli de Afganistán, los rojos pigmentos y los perfilados negros fueron aplicados sobre las estatuas para incitar a peregrinos y fieles a la delectación visual que generaban los rayos del sol proyectados sobre el pórtico, transfigurándolo todo él sobre el eje que forma el parteluz, la columna central donde Santiago recibe sentado y sonriente al visitante.

Un equipo de la Fundación Barrié de la Maza, autora del proyecto, que dirige el profesor Prado-Vilar, ha estudiado durante tres años el significado simbólico del pórtico, así como su bastidor material, dañado por el agua y la erosión. De sus indagaciones ha surgido el descubrimiento en Brins, localidad cercana a Santiago, de la cantera principal de donde se extrajo la piedra para el pórtico. Todas las patologías que la piedra sufría han sido detectadas y el biodeterioro ha comenzado a ser frenado mediante la impermeabilización de las cubiertas. Un plan de intervención de dos años de duración, explica Pardo-Vilar, que comienza en el arranque de 2013, ha sido aprobado ya por la Fundación Barrié. Lo gastado hasta ahora frisa los cuatro millones de euros.

Espero que estas aportaciones esten bien colocadas en este espacio. Gracias
"No anteponer nada al amor de Dios"

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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor AMunozF » Sab Oct 27, 2012 10:37 pm

En busca de la verdad perdida

Llegamos a la segunda mitad del siglo XIX en España con una situación muy confusa, y desfavorable a la Iglesia por el anticlericalismo que se respiraba por toda Europa, sin salvarse España. Por aquel entonces era arzobispo de Santiago de Compostela el cardenal Miguel Payá Rico (1874-1886), que había adquirido un gran prestigio por su intervención en el Concilio Vaticano I defendiendo la infalibilidad papal. Después de su llegada a la sede compostelana y para revitalizar el Camino de Santiago decidió aplicar la Arqueología para descubrir la verdad del sepulcro del santo, encargándole esta misión a los canónigos José Labín Cabello y Antonio López Ferreiro.

Las excavaciones arqueológicas

La tradición y la documentación señalaban que el sepulcro estaba debajo del altar mayor. Su primer camino fue buscar un agujero que daba acceso al sepulcro mencionado por Ambrosio de Morales pero ya no existía por los cambios en la capilla mayor. Tras este primer fracaso lo más lógico hubiera sido levantar el altar mayor pero esto tenía serios problemas litúrgicos por lo que decidieron seguir otros caminos.

Como primera opción buscaron en las leyendas que hablaba de una escalera que había bajo una losa del deambulatorio que daba a un túnel, pero al levantarlo descubrieron que era un hueco sin salida que podría haberse hecho para enterrar a un obispo. A esto se le sumó que la prospección en el ábside solo daba escombros. Tras otros dos intentos también fallidos se decidió cambiar de estrategia y abandonar todas las leyendas.
Los canónigos decidieron que haría su propio túnel de acceso por lo que en una esquina de la capilla mayor hicieron un pozo que llegaba a los 3 metros de profundidad e hicieron un túnel de 1.60 de alto que cruzara en diagonal la parte inferior del altar, pero tras quince metros vieron que se salían del espacio señalado y sin encontrar nada.
La desesperación empezó a cundir entre el arzobispo y los canónigos por lo que decidieron ir en directo y levantaron las losas que había al lado del altar mayor. A poca profundidad sillares graníticos de gran antigüedad que podían pertenecer a la tumba. Siguieron excavando mientras aparecía la estructura de un pequeño edificio pero la decepción volvió a caer pues solo había escombros y ningún resto humano, solo el sepulcro vacío. Todo lo que sustentaba a la Iglesia compostelana y su gran importancia para toda la Cristiandad se esfumaba, y con ello se hundiría para no volver a salir nunca más, el gran fraude descubierto definitivamente.

Te Deum laudamus

A pesar de los continuos fracasos los canónigos retomaron las leyendas y centraron su atención en la Confesión situada detrás del altar mayor y levantada por el obispo Gelmírez, pues se había instalado la piadosa costumbre de rezar en esta zona por parte de los peregrinos.

Era la noche del 28 al 29 de enero del año 1879 cuando se empezó a excavar un pozo en la Confesión y en un lado se encontró un nicho rectangular de 0.99 metros de longitud, 0.30 metros de anchura y otros tantos de profundidad; estaba formado en la parte delantera por un sillar de granito, en la parte trasera por ladrillos, en un lado por un sillar de granito y en otro por una lastra de mármol blanco; la tapa era una losa labrada toscamente de 8 centímetros de grosor y una cruz labrada, pero estaba corrida hacia atrás formando una ranura de 6 a 8 centímetros de anchura tapado con dos ladrillos; y debajo de estos, dentro del nicho había huesos humanos. Por fin tras siglos de oscuridad las santas reliquias volvían a aparecer. El nicho fue construido después de la reforma de la catedral de 1532, entre los escombros, con mucha prisa, usando material de desecho, sin poner una distinción superior y de noche, como denota la presencia de cera; sin embargo esto habría sido observado por los fieles pero en aquel momento la Confesión era usado como sacristía por parte de los cardenales canónigos de la catedral, por tanto el lugar era uno de los más nobles del recinto catedralicio pero cerrado al público y sin que apareciera en ningún momento mencionado en algún documento. Actualmente está delimitado y protegido por un cristal el lugar en donde aparecieron las reliquias.

El proceso canónico

Tras el feliz descubrimiento el arzobispo Payá abrió el proceso canónico pero surgió un problema y es que los huesos estaban todos revueltos y en un estado de conservación muy delicado por lo que el arzobispo remitió los huesos a tres catedráticos de la Universidad Compostelana para su estudio, los doctores Antonio Casares, Francisco Freire Barreiro y Don Timoteo Sánchez Freire.

La identificación de las reliquias apostólicas

Los catedráticos, una vez examinados los restos publicaron el Dictamen de los profesores facultativos sobre las reliquias exhumadas en las excavaciones de las reliquias compostelanas. En él se mencionan tres grupos de huesos, uno formado por 81 restos, otro por 85 y otro por 90. Así dice el Dictamen sobre las características de los restos óseos:

Cita:
Primer grupo, caracterizado por fragmentos de huesos bien desarrollados, color claro de avellana, bastante pesados y frágiles, y borrada casi completamente la parte interna de las suturas de la bóveda craneana, y en muchos puntos la externa. Segundo grupo, formado de fragmentos correspondientes a huesos de regular desarrollo, color de argamasa con manchas verdosas muy pesadas y frágiles que las anteriores, y osificadas las suturas craneales en muchos puntos de la parte interna y en algunos de la externa. Y tercer grupo, constituido por fragmentos de huesos de escaso tamaño, color oscuro de avellana, y ligeros y muy frágiles, y completamente osificadas las suturas de la parte interna del cráneo, y adelgazados los huesos de que éste se compone.

Tras abordar otra serie de cuestiones se ofreció la respuesta a las preguntas realizadas por el cardenal:

Cita:
1.ª Los huesos reconocidos pertenecen a tres esqueletos incompletos de otros tantos individuos, de desarrollo y edad diferentes: de los cuales los de los primeros grupos cruzaban el tránsito del segundo al último tercio de duración media y fisiológica de la vida, mientras que el tercero parece que estaba en ese.
2ª No es posible fijar con exactitud la antigüedad de los restos reconocidos; pero teniendo en cuenta su estado de integridad y composición, tan parecida a la de los del esqueleto céltico citado, puede asegurarse que cuenta siglos de existencia.
3ª En cuanto a la antigüedad se refiere, no parece temeraria la creencia de que dichos huesos hayan pertenecido a los cuerpos del santo apóstol y de sus dos discípulos.

Con esto se ve que los restos encajan con la tradición pues Santiago era ya adulto, de unos 40 años, cuando fue decapitado y al morir al poco Atanasio tendrían este una edad semejante, mientras que Teodoro fue el último en morir por vejez.

Roma locuta…

Tras realizar un proceso canónico según las normas eclesiásticas, y estando seguros de la autenticidad de los restos, se enviaron las conclusiones a Roma, a la Congregación de los Ritos, para su aprobación. Sin embargo Roma mostró muchas reticencias y se envió a monseñor Agustín Caprara, designado como Inquisidor de Honores de los Santos, es decir, como abogado del diablo. De camino a Compostela pasó por la ciudad de Pistoia, donde se veneraba una reliquia de Santiago enviada por el obispo Gelmírez a petición del obispo Otón, una apófisis mastoidea, hueso procedente del cráneo. Tras su llegada a Santiago se procedió a la comprobación de la veracidad de las reliquias.
Monseñor Agustín con la reliquia examinó los restos y descubrió que en uno de los esqueletos faltaba ese hueso y que el hueso encajaba perfectamente. Con esto se confirmó que el hueso de Pistoia procedía de verdad de Compostela, que los huesos encontrados en el nicho eran los mismos que estaban en el sepulcro del apóstol en la época de Gelmírez, y por si fuera poco se estableció la identidad de los tres esqueletos.

El proceso canónico había acabado.
…causa finita

El 1 de noviembre del año 1884 el Papa León XIII promulgó la Constitución Apostólica Deus Omnipotens, aprobando y reconociendo la autenticidad de las reliquias.

Cita:
Nos también, desaparecidas todas las dudas y terminadas todas las controversias, aprobamos y confirmamos de ciencia cierta y por nuestra iniciativa y en virtud de nuestra autoridad la sentencia de nuestro venerable hermano el cardenal arzobispo de Compostela sobre la identidad de los sagrados cuerpos del Apóstol Santiago el Mayor y de sus santos discípulos Atanasio y Teodoro, y decretamos que esta sentencia tenga perpetuamente fuerza y valor.

Un broche de plata

Urna con las sagradas reliquias
Tras la aprobación oficial de la Iglesia se procedió a la construcción de una cripta oratorio aprovechando los cimientos y lo que quedaba de la cámara sepulcral, por lo que se excavó en la parte oriental y entre los sepulcros de los discípulos, que quedaron a ambos lados del pasillo central. A continuación se levantó un altar y en él se colocó el 27 de junio del año 1886 una urna de plata realizada por los orfebres compostelanos Rey y Martínez en donde se encuentra un arca de madera preciosa forrada de terciopelo y sellada por el arzobispo Payá las reliquias de Santiago, en el centro, san Atanasio, a la derecha, y san Teodoro, a la izquierda.

Anexo: Prisciliano

Antes de ir concluyendo esto, no podemos dejar de notar que para desprestigiar la Tumba Apostólica se afirma que quien está ahí enterrado es Prisciliano, obispo de Ávila hereje gnóstico que fue ajusticiado en el año 435 con seis discípulos suyos, entre ellos una mujer, por instigación de Evodio, prefecto del emperador, en Tréveris. Se le pinta actualmente con aire de mártir por defender la verdad frente a una tiránica y oscurantista Iglesia Católica cuando quien se encargó de juzgarlos, torturarlo y ejecutarlo fue en exclusividad el poder civil. Volviendo al tema a principios del siglo XX se estableció esa hipótesis, ganando una gran popularidad para contrarrestar la historia de Santiago. Sin embargo se enfrenta esta hipótesis a un hecho muy difícil y es que los restos encontrados en Santiago eran de tres varones, y solo hay que ver como se convierten tres varones en seis varones y una mujer para que la hipótesis se confirme. Sin embargo hay un posible lugar de enterramiento, un lugar llamado Os Martores, corrupción de Os Mártires, un nombre único en toda Galicia, en donde hay una ermita dedicada a san Mamed donde se han hallado unos sepulcros del siglo IV. Quién sabe si no están hay Prisciliano y sus discípulos, pero desde luego en Compostela no.

Conclusión

Esta no es la historia fantástica y maravillosa de un descubrimiento milagroso, es la historia de los avatares de Santiago, sus discípulos y sus tumbas empezando la historia de la Tumba Apostólica con el entierro del apóstol en un panteón pagano en un sitio secundario. Sin duda nunca terminarán las polémicas sobre la Tumba Apostólica y menos todavía la Predicación Apostólica en Hispania, sin embargo con este pequeño estudio he querido exponer algo tan conocido como desconocido como es la Tumba Apostólica, su origen, su evolución hasta la actualidad, así como el tema de las reliquias, pues pocos saben de la figura, por ejemplo, de Atia Moeta o que era lo que de veras “descubrió” Teodomiro.
Lo que no podemos negar sin embargo es que la fe de Santiago, que es la fe de la Iglesia, fue muy bien implantada en lo que es ahora España, dando grandes frutos a pesar de aquellos que buscan hacer que desaparezca; y es ahora más que nunca cuando debemos pedir a Santiago que cierre a los católicos españoles de todo aquello que busca su perdición y su ayuda en el momento de cerrar con los enemigos de la Iglesia y de Dios.
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor AMunozF » Sab Oct 27, 2012 10:54 pm

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LAS EXCAVACIONES EN 1946

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EL ALTAR DE LA CONFESIÓN

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LA CRIPTA CON LA URNA DE LOS RESTOS DEL APÓSTOL Y SUS DISCÍPULOS
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor vladdy » Lun Oct 29, 2012 12:34 am

LA ORDEN DE CLUNY
ES UNA REFORMA DE LA ORDEN BENEDICTINA. FUE CREADA EL 11 DE SEPTIEMBRE DE 910.GUILLERMO I EL PIADOSO, DUQUE DE AQUITANIA, DONA LA VILLA DE CLUNY PARA FUNDAR EL MONASTERIO DEDICADO A SAN PEDRO Y SAN PABLO Y SE ENCOMENDO AL ABAD BERNON, EN ESE TIEMPO EL MONAQUISMO OCCIDENTAL QUE HABIA FLORECIDO CON SAN BENITO, ESTABA EN DECADENCIA POR DIVERSAS CAUSAS, SIENDO LA PRINCIPAL LA DEPENDENCIA DE LAS ABADIAS DE LOS SEÑORES LOCALES QUE CONTROLABAN TODO LO QUE PERTENECIA A SUS TERRITORIOS POR LO QUE CLUNY REPRESENTO UNA GRAN RENOVACION DE LA VIDA MONASTICA, EN LA QUE RESTABLECIO LA OBSERVANCIA DE LA REGLA DE SAN BENITO CON ALGUNAS ADAPTACIONES. SOBRE TODO SE QUISO ASEGURAR EL PAPEL CENTRAL DE LA LITURGIA EN LA VIDA CRISTIANA. LOS MONJES CLUNIACENSES SE DEDICARON AMOROSAMENTE Y CON MUCHO ESMERO A LA CELEBRACION DE LAS HORAS LITURGICAS, AL CANTO DE LOS SALMOS, A PROCESIONES SOLEMNES,PERO SOBRE TODO A CELEBRAR LA SANTA MISA;IMPULSARON TAMBIEN LA MUSICA SAGRADA,QUISIERON QUE LA ARQUITECTURA Y EL ARTE CONTRIBUYERA A LA BELLEZA Y SOLEMNIDAD DE LOS RITOS, INCREMENTARON EL CULTO A LA SANTISIMA VIRGEN, ENRIQUECIERON EL CALENDARIO LITURGICO CON CELEBRACIONES ESPECIALES COMO LA CONMEMORACION DE LOS FIELES DIFUNTOS, QUE AUN SE SIGUE CELEBRANDO EN EL MES DE NOVIEMBRE. LOS MONJES DE CLUNY SE SENTIAN RESPONSABLES DE ORAR ANTE EL ALTAR POR VIVOS Y DIFUNTOS, PARA CUMPLIR CON LA FINALIDAD DEL MONASTERIO: “… SEA UN VENERABLE REFUGIO DE ORACION CON VOTOS Y SUPLICAS,QUE ALLI SE BUSQUE Y SE ASPIRE CON TODO DESEO E INTIMO ARDOR LA VIDA CELESTIAL;Y QUE ASIDUAMENTE SE DIRIJAN ALLI AL SEÑOR ORACIONES, INVOCACIONES Y SUPLICAS” SEGÚN DICE EL DOCUMENTO QUE ATESTIGUA SU FUNDACION. EN CLUNY EL SILENCIO FUE IMPORTANTE YA QUE LA PUREZA DE LAS VIRTUDES REQUERIA UN RECOGIMIENTO INTIMO Y CONSTANTE. DEBIDO A SU ELEVADA ESPIRITUALIDAD Y SU FAMA DE SANTIDAD MUCHAS COMUNIDADES IM ITARON SUS COSTUMBRES.
LOS ABADES DE CLUNY ERAN ELEGIDOS SIN INJERENCIA DE AUTORIDADES CIVILES. CLUNY Y SUS COMUNIDADES ESTABAN SOMETIDOS DIRECTAMENTE A LA JURISDICCION DEL ROMANO PONTIFICE.
LA REFORMA CLUNIACENSE INFLUYO POSITIVAMENTE EN LA PURIFICACION Y EN UN NUEVO ESPLENDOR DE LA VIDA MONASTICA , QUE TAMBIEN INSPIRO A LA SOCIEDAD A PRACTICAR LA CARIDAD CON LOS NECESITADOS.DESDE CLUNY SE PROMOVIERAN LAS “TREGUAS DE DIOS” (PERIODOS SIN BELIGERANCIA CON OCASIÓN DE ALGUNAS FIESTAS RELIGIOSAS Y ALGUNOS DIAS DE LA SEMANA) Y “LA PAZ DE DIOS” (EN LA QUE SE PEDIA BAJO PENA DE CENSURA CANONICA , QUE SE RESPETARA A PERSONAS INERMES Y LUGARES SAGRADOS).CLUNY RECORDO LA PRIMACIA DE LOS BIENES DEL ESPIRITU ,MANTUVO VIVA LA ATENCION HACIA LAS COSAS DE DIOS,INSPIRO LA PROMOCION DE LOS VALORES HUMANOS Y EDUCO UN ESPIRITU DE PAZ.
FUENTES:-- AUDIENCIA GENERAL 11 DE NOVIEMBRE 2009 DE BENEDICTO XVI.
-- WIKIPEDIA.
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor delfigallo » Lun Oct 29, 2012 5:12 pm

Yo quisiera dar mi opinión sobre Lutero y su reforma. Yo creo que en los tiempos de Lutero era necesaria una reforma y que en un principio, Lutero tenía las mejores intenciones, sobre todo de sacar todo lo que significaba comercio dentro de la Iglesia, pero luego, cuando de los dos lados se cerraron al diálogo, se le fue de las manos y llegó a una división total que no creo que haya sido su primera intención.
Es mi opinión, imagino que en un principio debió ser como la reforma que intentó San Francisco de Asís, pero este último tenía más humildad y mas aguante que Lutero y por eso le fue mejor.
Saludos a todos los compañeros de viaje y muchas gracias a los organizadores. Delfina Gallo
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Re: Tema 4: La Tumba del Apóstol

Notapor AMunozF » Mar Oct 30, 2012 2:02 am

Acerca de tu opinión sobre Lutero, para que tengas una mejor visión de quién fue él, te sugiero que leas la biografía que pusieron por aquí otros compañeros. Lutero en términos campiranos, "no fue ninguna perita en dulce". Gracias.
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